Concrete Revolutio: Choujin Gensou "The Last Song"

jueves, 5 de octubre de 2017 , 0 Comments

AÑO 4




Tras casi un mes de espera hoy volvemos a armarnos de paciencia para saber cómo acaba en este blog tanto el anime que tocábamos el 7 de septiembre como el estudio de animación que le daba vida. Y sin nada más que añadir nos metemos de lleno en...


Concrete Revolutio: Choujin Gensou "The Last Song" (BONES, 2016, 11 CAPS)


"El único anime capaz de convertir a Excel Saga en un diamante en bruto"

Emitido entre el 10 de abril y el 17 de junio de 2016, Concrete Revolutio: Choujin Gensou es un nuevo ejemplo de esas segundas temporadas artificiales que ha sido creadas a partir de la tijera. Por lo que ya os podéis situar perfectamente en el contexto en el que nos encontramos aún a pesar de haber transcurrido cuatro meses desde la finalización de CONCRETE REVOLUTIO. Como era de esperar, esta temporada sigue manteniendo los géneros de su predecesora además del director, el estudio de animación y uno de sus guionistas, pues parece que en esta ocasión Masaki Tsuji decidió, muy sabiamente, tomarse una siesta para así evitar el hecho de participar en esta continuación. Y como llegados a este punto no tengo nada más que decir sino quiero entrar en repeticiones de lo que ya dije en el análisis de CONCRETE REVOLUTIO, pasemos a repasar los once capítulos que conforman esta serie.

La primera idea que tuvieron los de Bones fue la de apelar al corazón de los espectadores para ganárselos, pero a la vista de que la cosa no iba como esperaban la cosa fue degenerando :P

Ubicado temporalmente dos semanas después de la batalla inconclusa que nos dejaba la primera temporada, el primer capítulo de de esta segunda comienza mostrándonos lo bien que se llevan Jiro y Shiba para, acto seguido, retroceder un año en el tiempo con el fin de enseñarnos la trampa que el Departamento Superhombre le tendía a Jiro en el año 46 de la era Shinka. Un suceso que nos ayuda a entender un poco mejor la situación antes de mandarlo todo a tomar por culo con la entrada en escena de los personajes que nos dejarán unas actuaciones realmente penosas. Vamos, que prácticamente estamos en el mismo punto en el que lo dejamos la temporada anterior con la excepción de que ahora sí tenemos claro quienes de los estudiantes son los malos de esta película. ¿No? XD

Por si aún no lo sabíais, los japoneses son muy de darle la vuelta a la tortilla. Motivo por el cual nos tropezamos con tramas como la del segundo capítulo, donde resulta que los malos de la primera temporada eran unos santos (ya sabéis, la culpa es toda de los estudiantes XD). Lo cual los llevará a aliarse con Jiro (uy, un spoiler) sin que tengamos claro en ningún momento el motivo por el cual lo hacen. Y es que ése es el principal problema de este anime, que en ningún momento dejan nada claro mientras no paran de verter mierda encima de la historia. Hablando claro. Eso sí, las féminas que estaban coladas por Jiro, entiéndase Kikko y Emi, lo seguirán estando y el coche transformable del chaval seguirá estando a su disposición porque sí XD

Por si no fuera poca la cruz de este anime, el capítulo tres sitúa el listón por las nubes hasta el punto de hacerle un hueco a la serie en el top cinco de los bodrios que hacemos cada año en el podcast. Y no es para menos, pues a parte de convertir lo poco que quedaba de anime en un episodio cutre de Expediente X, donde el Departamento Superhombre deberá de resolver en tiempo record un caso que ni tan siquiera les corresponde, la trama aprovecha para poner a Jiro por medio sin razón alguna, meter con calzador el término de Superhombres artificiales y dejarnos ante una diosa graciosa que lo único que pretende es que se recupere el antiguo festival que, mira tú lo que son las coincidencias, se celebraba ese mismo día. Ver para creer, oiga. Ver para creer XD

¡Anda mira!, la misma cara de indiferencia que me quedó a mí al ver los primeros episodios de esta serie.

Partiendo del trágico suceso que tiene lugar en un túnel, el cuarto capítulo no tarda mucho en dejarnos entrever que estamos ante el episodio más estúpido de cuantos hemos visto hasta la fecha. Y lo hace metiendo a Emi en un viaje del que sacaremos en limpio que ella es la princesa de los demonios. Y sí, habéis leído bien. Ni Yokai ni leches. Aquí quien corta el pastel es ella, por lo que Kikko debe de ser la típica farsante de turno. Porque otra explicación no le encuentro yo a la estupidez suprema que nos demuestran los guionistas de Bones sin sake de por medio. VRA-BO! Pero volvamos a la gilipollez del episodio porque, puestos a levantar la serie, a esta gente no se le ocurrió nada mejor que incluir en la misma a la copia china del flautista de Hamelín. Un chico supuestamente hermoso que tiene el poder de hipnotizar a la gente a base de decir obviedades (y no como Rajoy). Aunque como enseguida sabremos la verdad es que este poder es una mierda enorme, pues en cuanto alguien le dice algo a los hipnotizados estos dejan de estarlo. ¿Y como creéis que se arregla esto? Pues enseñando pechos of course y ya puestos dejándose la censura animera en los otros pantalones. Olé tus cojones, Bones! :D

Continuando con el festival de tonterías, el quinto capítulo de la serie nos enseña la progresión de la enfermedad de los Superhombre por medio de una especie vegetal mutante e invasora, la vara de oro (que para más inri sólo esta causando estragos a día de hoy en China). Sacándose de la manga y para la ocasión a un nuevo personaje que utilizará el efecto de estas plantas para hacer el bien hasta que las autoridades se crucen en su camino. Porque entonces tratará de proteger a esta especie a capa y espada mientras el resto del mundo, a excepción de Jiro, claro está, trata de convencerlo de lo contrario. En una acción que nos situará ante escenas tan deplorables como el papel que en ella juega Earth Chan o otras tan inexplicables como la aparición de Campe, la reina bicho Tártaro. Nice job Bones!

Pasándose por la entrepierna todo el concepto de la criogenización, el sexto capítulo nos presenta a Koma, una humana que se alía con una deidad para combatir a los malvados que atormentaban Japón en el siglo XVII, y como ésta es manipulada en la época actual para ir en contra de Jiro y Shiba. Aunque como no todo va a ser tan sencillo, por el camino la joven descubrirá el engaño. No sin antes tratar de resucitar a un viejo amigo porque, al fin y al cabo, va sobradísima de tiempo XD. Como también van sobrados los de Bones, mostrándonos a una Kikko que ya no puede optar a ser reina de los demonios por haber perdido sabe dios qué esencia. Revelación ésta que no deja de ser curiosa, a la vista de los hechos que tenían lugar al final de la primera temporada y en los que se nos desvelaba una realidad que ahora es inútil, y que viene acompañada por otra que atañe a un Sr. Jaguar al que ya podemos calzarle el apodo de dios. Pues al tipo no sólo le llegó con hacer tres viajes en el tiempo en su pasado sino que ahora se sacan de la manga un cuarto para que todo tenga sentido. O algo de eso. Creo yo XD

-¡Rápido! Que se note que estamos haciendo un anime japonés.-

Haciendo gala de la misma locura que posee al personaje de este capítulo, el séptimo episodio nos presenta la historia de Jonathan, una mezcla entre Rambo y G.I. Joe, que nos deja ante otro desenlace donde Jiro destaca nuevamente por el absurdo de su determinación. Aunque no será lo único que resalte, puesto que en este capítulo también podremos llorar a rabiar con ese "lobezno" o verificar nuevamente el absurdo de este anime al meter en el mismo saco a yokais, duendes, trolls o al coco. En definitiva, nada nuevo bajo el sol.

Al contrario que sus predecesores, el capítulo ocho vuelve a recurrir al popurrí de personajes para mostrarnos la que parece ser la trama principal de esta temporada. Enseñándonos por tanto cosas nuevas como que los humanos puedan manejar los mechas de los superhombres o que la agencia de publicidad imperial (o lo que dios quiera que sea esa organización) nos muestre al fin sus verdaderas intenciones. Y todo en un episodio en el que al fin se vuelve a poner a Jiro en primera línea para desvelarnos que su sangre es más especial de lo que parece y que dio origen a los monstruos gigantes de la primera temporada. Un FAIL de manual si tenemos en cuenta que este poder residía en la sangre del pequeño monstruo que nos mostraban en el cuarto capítulo de la primera temporada.

La mayor bazofia que hemos visto hasta ahora nos desvela el pasado de Jiro y todo lo que se nos había ocultado a propósito por vaya usted a saber qué motivo, para acabar devolviéndonos al año 49 de la era Shinka y ver como los mechas de la agencia de publicidad acaban perdiendo el control y ocasionan una de las escenas más inverosímiles de todo el anime, con una Earth Chan que aparece para salvar a la gente de los cristales que caen de las ventanas rotas de los edificios cuando unos segundos antes no hizo nada para detener los misiles que ocasionaron esto y mataron a algunas personas. VRABO Bones! Ése es el nivel. ¿Y qué tengo que decir sobre el verdadero pasado de Jiro? Pues absolutamente nada, ya que el sinsentido que han ido alimentando hasta ahora es tan grande que tanto me da como resuelvan esta historia.

-Señor, no funciona. Estamos perdiendo audiencia.
-Pechos, meted pechos!

Con un comienzo que nos engaña al apartarnos de lo visto hasta ahora para enseñarnos la identidad de ese personaje tan inútil al que llaman Master Ultima justo antes de que la casque, el décimo capítulo se pone a dar vueltas entorno al motor que deja en herencia el tal Master Ultima y su verdadero uso, para dejarnos al final ante un nuevo conflicto sin sentido. Y es que a estas alturas ya no tengo ni idea de qué impulsa a Jiro a pelear contra quién lo hace, ni que buscan en realidad los del bando opuesto. Y la verdad es que tampoco me preocupa lo más mínimo, gracias a la excelente labor que ha hecho Bones durante este tiempo. Mis dieses para ellos XD

Con una lucha sin pies ni cabeza, el último capítulo de esta tomadura de pelo opta por aprovechar el momento, porque se ve que no les parecía mal a los guionistas, para mostrarnos al malo de la película. Pero el de verdad, eh! Que el resto eran de adorno, como la persona que se encarga de revisar los guiones en Bones. Y lo hace en medio de una charla que nos deja la interesante y lapidaria frase de que "haya o no Superhombres el mundo seguirá igual". Nice oye. ¿Entonces para qué hicisteis este anime, Bones? ¿Para demostrarnos que estáis en las últimas? Pues no hacía falta. En serio. Como tampoco hacía falta que Kikko se convirtiese de mayor en la "pechotes" o que cierren la historia dejando caer una próxima invasión alienígena. Mi má, qué miedo me da esto XD

Lo bueno de hacerse mayor es que a las chicas les crecen los pechos una barbaridad. ¿Verdad? XD

Entrando ya en los apartados técnicos nos topamos con más de lo que ya viéramos en CONCRETE REVOLUTIO. Lo que se traduce, para el que no se haya dado cuenta aún, en una animación que no varía en absoluto con respecto a la de la primera parte, a excepción, claro está, de la reducción que me pareció ver en los puntitos que le daban es aire a viñeta que se repetía tantas veces en la primera temporada, y en una banda sonora que sigue echando por la borda sus temas más interesantes gracias a ese guion tan especial que acompaña a todo el anime. Por lo que a este respecto tan sólo me queda indicaros los dos temas que han sido escogidos para acompañar a opening y el ending, "Warireru Dōkoku" de ZAQ"ALL-WAYS" de Yohske Yamamoto feat. Nami Tamaki, y desvelaros que en esta ocasión y por si no teníamos suficiente, Production I.G ha formado parte de los estudios que han colaborado en el trabajo de animación.

220 minutos para ver una escena de este calibre. Increíble pero cierto.


LA NOTA:

Que sea yo quien os diga, a estas alturas de la película, que estamos ante un anime bastante penoso es algo que no debería coger a nadie por sorpresa y, sin embargo, a mí me sigue asaltando la duda de saber qué extraña alineación planetaria se ha tenido que dar lugar para que Bones haya hecho todo mal. Y con ello no me estoy refiriendo únicamente a las bases sobre las que se apoya el argumento o el conjunto de animación y música, sino a detalles tan pequeños e importantes como ese baile de fechas que se ha usado sin otro fin que el de marear al espectador, el pasotismo que se respira en todo momento o la inclusión de uno de los protagonistas menos carismáticos que he visto en mi vida. Tres aspectos tan simples como innegables y que son capaces de dinamitar todo el trabajo hecho sin necesidad de entrar en el último y a mi juicio más grande FAIL de cuantos descubrimos: Emi.

Por si no habéis tenido el coraje suficiente como para ver toda la serie (cosa de la que no os culparé nunca) os diré que Mei es la compañera de Jiro en más de un aspecto. Compañeros desde su infancia, esta singular chica que se siente atraída por nuestro protagonista según suene el viento, pues a medida que transcurre la serie uno ya no sabe si lo amaba o no, cuenta con la peculiaridad de ser un Yokai. Y aquí es donde empieza la fiesta ya que, en contra de toda lógica, todo el mundo la puede ver. Y no sólo eso, sino que haciendo caso omiso de su propia cultura, los chicos de Bones nos la presentan como un ser capaz de imponer su voluntad sobre los demás yokais. En una especie de tirabuzón que intenta asemejar a esas criaturas con los demonios que conocemos en occidente y que acaba causando la más absoluta de las tetraplejias.



Como occidental que soy y después de lo que os acabo de decir, no me tiembla la mano al asegurar que todo el mundo debería de pasar de este anime como de la MIERDA. Sin embargo, el japonés tiene la papeleta un poco más jodida, ya que ellos deberían de ser los primeros en sentir vergüenza ajena al ver este trabajo. Aunque como tampoco los quiero martirizar de más, que con que le prendan fuego a las oficinas de Bones ya nos hacen un favor a todos, voy a regresar a casa para recordaros como D.R Ferro no quería saber nada más de este estudio de animación despues de haber visto Noragami. Y lo hago para aseguraros que, después de asistir horrorizado a cómo esta gente tocaba más fondo incluso que GONZO, recurriendo a "trucos" de estudios de tercera división como el ecchi, no pienso volver a tocar ningún otro trabajo actual de esta compañía. Por lo que aligeremos el paso y pasemos a desvelar la valoración que ha conseguido esta obra.

Rebautizada por un servidor como la Revolución del Homigón, en clara referencia a la cara dura que hay que tener para sacar esto a la luz, el trabajo de Bones logra destacar en páginas como MAL con una nota que supera el 7. No obstante y como bien me advirtió en su día RenaConcrete Revolutio: Choujin Gensou "The Last Song" sirve de ejemplo perfecto para corroborar el hecho de que nadie se debería de fiar de los sietes que calzan en esa web. Y mucho menos teniendo en cuenta que esta BASURA se queda estancada en la G de nuestro sistema de valoraciones por el simple hecho de que no tenemos más letras. Aunque eso sí, podéis tener por seguro que Concrete Revolutio se hunde en el fondo de la fosa séptica a la que da cobijo esta letra.


La tercera temporada está en camino. ¡NOPE!

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