80 aniversario de la Violación de Nankín

miércoles, 13 de diciembre de 2017 , 0 Comments

Hoy se cumplen exactamente 80 años de la Violación de Nankín y, para conmemorarlos, os invito a dar una vuelta por los sucesos que tuvieron lugar en aquel funesto mes de diciembre de 1937.

12 de diciembre de 1937: El ejército imperial japonés, en plena segunda guerra sino-japonesa, dirigió a 12 aeronaves de su flota aérea contra el USS Panay (un cañonero fluvial estadounidense que en ese momento se hallaba anclado a las afueras de Nankín, la antigua capital de China, y cuya tripulación estaba formada en ese momento por diplomáticos, periodistas y refugiados tanto occidentales como chinos), en un bombardeo japonés que terminaría con la muerte de tres personas y hundiría el USS Panay. En un acontecimiento que pasaría a la historia como el Incidente del USS Panay.

No obstante, cabe la pena destacar algunos factores que hacen de este suceso algo a tener en cuenta sobre este acontecimiento. El primero de ellos y como cabría esperar, es el hecho de que en este momento ambos países no estaban en guerra. Circunstancia ésta que fue aprovechada por el ejército japonés para excusarse diciendo que el ataque había sido un error provocado por el mal tiempo. Cosa que resultaba ser completamente falsa, pues el día era despejado y no había ninguna circunstancia en la atmósfera que pudiera impedir a los pilotos de los aviones japoneses ver al USS Panay con total claridad. Sin embargo y aunque el incidente en sí queda bastante aclarado con el segundo punto, el tercero de ellos supone un punto de inflexión en este acontecimiento. Y es que a bordo del barco se encontraba en el momento del ataque el periodista estadounidense Norman Alley, quien no solo había podido grabar con detalle tanto el ataque como a los aviones japoneses volando a baja altura, lo cual echaba por tierra las excusas niponas, sino que al final del incidente tenía en su poder 5300 rollos de película sobre este ataque. Pruebas éstas que, a la hora de la verdad y ya de regreso a EE.UU, no sirvieron de gran cosa gracias a la censura que el presidente Roosevelt ordenó acometer sobre aquel material antes de que fuese emitido en las salas de cine. Participando así los propios Estados Unidos en la farsa japonesa para poder llegar a un acuerdo financiero y diplomático con los japoneses.

Irónicamente tendrían que transcurrir cerca de 4 años para que otro bombardeo japonés contra barcos militares estadounidenses, esta vez en Pearl Harbor, provocase la entrada de los EE.UU en la guerra y diese pie a más de una especulación al respecto. Porque no me negaréis que habían indicios para sospechar que algo así pudiese pasar. Razón más que suficiente para no convertir esa isla del pacífico en un aparcamiento para la marina estadounidense.

13 de diciembre de 1937: Un día después del "Incidente del USS Panay", con el ejército chino en retirada y los soldados que habían quedado en primera línea rindiéndose, el ejército imperial japonés se hace con el control de Nankín, desgraciadamente para el más de medio millón de habitantes que se hayan en este momento en la capital, pues todo el que contaba con una buena condición económica y de salud ya se había ido de la ciudad al oír las noticias que llegaban de los lugares que iban cayendo en manos japonesas. El buen recibimiento que le darían a los soldados nipones no les servirían para evitar una de las mayores carnicerías que se han cometido en la historia de la humanidad tanto por su envergadura, se estima que unos 350.000 chinos habrían sido asesinados a sangre fría por los japoneses, como por su corto período de tiempo, pues desde el comienzo de la barbarie hasta su término no transcurrirían más de seis semanas. No obstante y aunque nuestra historia está llena de masacres sin sentido, lo que hace de Nankín una excepción es la cruenta violencia que los soldados japoneses mostraron hacia los chinos. Ya fuesen ancianos, mujeres, niños o bebés. Por fortuna y aunque Japón se ha dedicado a ocultar desde ese momento los terribles acontecimientos de los que fueron responsables, el suceso pasaría a la posteridad gracias, en parte, al fantástico libro de Iris Chang "La violación de Nankín, el holocausto olvidado de la Segunda Guerra Mundial". Un relato en el que se recogen tanto los sucesos horribles que tuvieron lugar como la heroica acción de los pocos extranjeros que se negaron a abandonar la ciudad para proteger a sus habitantes con la creación de la zona de seguridad internacional.

No obstante y al igual que pasaba con el Incidente del USS Panay, la masacre de Nankín también cuenta con su correspondiente ironía: la que nos deja John Rabe. El nazi que ayudó a crear la zona de seguridad internacional en la ciudad de Nankín y que salvó la vida de incontables chinos con su sola presencia. Siendo esta misma afinidad, la que tenía con el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, la que le acabaría enterrando prácticamente en el olvido a pesar de su papel crucial en la historia de la humanidad. Quedándonos el diario personal de su estancia en Nankín, en el cual se recoge buena parte de los terribles sucesos que tuvieron lugar, y que ha dado pie la película "Sonata para un hombre bueno" (que solo sería traducida al español y con ese título en México, a saber el motivo) y unos cuantos documentales. Y no se me ocurre mejor manera de acabar esta entrada que dejándoos con uno de ellos para que conozcáis un poco más sobre este personaje histórico y las consecuencias del imperialismo japonés.



P.D: Ah, y si alguien piensa que el revisionismo o censura histórica que denunciaba Iris Chang en su libro es cosa del pasado, por eso de que el texto fue publicado en 1997, lamento dejaros este hermosísimo ZASCA del tamaño de la catedral de Compostela www.rtve.es/noticias/20170728/dimite-ministra-defensa-japon-escandalo-ocultacion-datos/1588400.shtml


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La aportación de D.R.Ferro.

A parte de lo relatado por mi gran compañero Jorge García, quiero recomendaros una película ambientada en esta masacre que salió en cines hace, relativamente, pocos años: Las flores de la guerra. Emitida en 2011, se trata de una adaptación de la novela 'Las 13 mujeres de Nankín', que a su vez está basada en hechos reales. Cuando me llevaron a verla no me espera gran cosa, pero gracias a un buen tratamiento técnico y de guion, la historia que relatan acaba conmoviendo con el paso de los minutos, sobre todo al mostrar la crudeza, sin entrar en el ensañamiento, de los hechos acontecidos en esa matanza indiscriminada. La historia no se basa en el personaje de John Rabe, pero igualmente tocará la fibra sensible de aquellos que la vean. Totalmente recomendable.

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