Great Teacher Onizuka

AÑO 13




Esta semana recordaremos a nuestro profesor favorito con…


>Great Teacher Onizuka (Pierrot, 1999, 43 CAPS)


Así es, en este análisis le vamos a dar un repaso a aquellos años de mierda donde todo el mundo lo pasó mal y solo unos pocos disfrutaron de una época donde la vida nos revolucionó al descubrir que fuimos engañados de pequeños y los bebés no venían de París, sino de bombear con ganas a la chorba de turno.

Pero no fue solo eso, política, amigos, formas de ser y de entender la vida, discusiones con familiares y profesores, broncas con los amigos para luego abrazarlos como si no hubiera pasado nada. Y borracheras, muchas borracheras. Alcohol a raudales para que luego venga la pijita del grupo a preguntarte, copa en mano, si me la pelaba. Pues claro, bonita, pensando en ti. Y se le bajó la borrachera ipso facto.

Por cosas como ésas uno se va ganando fama de indomable, de pervertido y hasta de despojo social, pero aquel cumpleaños de tarde donde Ramón (gran amigo, allá donde estés, que te vaya bien) y la pijita celebraban otro año más en este planeta, el alcohol apareció sin que nadie preguntase por él, inundando nuestras miserables vidas casi por primera vez. Recuerdo que algunos ya empezaban a rabear pasada la hora, otros aguantábamos como hombres de bien. Yo me agencié los restos de una botella de Johnnie Walker Red Label que me aguantó toda la fiesta, bebiéndola a pelo como buen anormal. Tampoco es que vaya a presumir de un aguante espectacular, solo le quedaban dos dedos de whisky y me valió para toda la tarde.

Sin embargo, por muy bonito que sonase, uno debía estar alerta. Ver a cerca de 30 adolescentes empinando el codo en el jardín de una casa daba pánico, más aún cuando hablaban contigo de cosas que uno jamás pensaría que dirían, que si la pijita (siempre tan modosita ella) preguntase cosas fuera de lugar, que si una ex rondaba por ahí con su séquito de hijas de perra de amigas a la espera de gastarme una putada, o que incluso varias compañeras de clase con las que no me llevaba mal (yo diría que normal y sin pretensiones) no se separasen de mí y pretendiesen que fuese a un lugar un poco más apartado, como a una habitación de la casa en la que estábamos.

-Y en ese momento Cell Dani sintió el verdadero terror-

Tal cual os lo digo. Con una cualquiera se puede defender, con dos la cosa está muy justa. Con cinco, mejor huir, porque no dudarán en despelotar vivo a su víctima y atarla a la cama para que los demás pasen por ahí como quien va al zoo, mientras todo el mundo se descojona y sacan fotos a la pelambrera. Así que, con esa imagen en la cabeza del flacucho de Dani en plan Regan MacNeil en El exorcista, decidí, con educación, retirarme de la fiesta cual cobarde que quiere salvar su vida. Pedazo bala que esquivé.

-Bienvenido al patriarcado-

Así pues, estamos ahora frente a otra bala, una que evité durante años. Podría decirse que esa serie estaba de las primeras en la lista de pendientes. ¿Otra serie pendiente? ¿Qué es esto? ¿El año de las pendientes? ¿O es que acaso quiero sacarme de encima toda la morralla que está anotada en la lista de hace años? Quizás todas las suposiciones sean correctas. GTO marcó un antes y un después en la vida de muchos, menos en la mía. Y ya es hora de ponerle fin a todos esos memes que no entiendo por no haberla visto. Así pues, ¿a qué esperamos?


>Sinopsis

Onizuka Eikichi es un joven que quiere mejorar en su vida, dejar atrás el mundo de las pandillas, de las peleas y de ser un garrulo, para pasar a una vida más acomodada, tranquila y, hasta podría decirse, que más entretenida. Pero no, el bueno de Onizuka quiere ser profesor. Con dos cojones.

Así pues, ahí lo tenemos, haciendo esfuerzos para conseguir una plaza en una academia de secundaria y cumplir su sueño, la de ser el modelo para todos los jóvenes que todavía no saben qué hacer con el ruido que tienen en la cabeza. Y, ya de paso, camelarse a alguna joven para sentirse realizado.

¿Y qué pasa cuando lo consigue? El caos. Nada a su alrededor muestra un aspecto normal. Onizuka es el libre albedrío en su máxima expresión. ¿Molaría tenerlo como profesor? No os digo que no, pero mejor no tentar a la suerte.


>Guion, narrativa y tratamiento de personajes

Muy ligerita me ha quedado esta sinopsis, pero ya os adelanto que lo gordo viene ahora. Este anime es bastante largo, ya lo pudisteis ver al comienzo del análisis. Se trata de una serie de 43 episodios donde la historia se centra en el protagonista y cómo trata de cambiar la vida de sus alumnos.

Sé que el juramento de profesor suele ser una sarta de pensamientos hipócritas, mucho hablar de formar las generaciones futuras para que el país salga adelante, mejor de lo que ya estaba cuando ellos estudiaron. Pero es mentira o, al menos, lo será pasados varios años cuando la rutina y el esfuerzo caigan en vano, al igual que cualquiera que le hable a una pared. No va a surtir efecto, no así como se imaginan. Lamentablemente, los profesores han quedado, por lo menos en España, como los altavoces de la política y los deseos de cambio, nunca para apreciar lo bueno que ya se tiene y mejorar lo que está mal. Ahora lloran porque se sienten desprotegidos y echan gasolina para apagar un fuego que está encendido desde el momento en que nació.

-Felicidades, obachan-
 
Todos alumnos están deseosos de aprender, de que se les empapen de conocimiento útil, pero no de chorradas. Mucho nos quejamos de conocimientos que no valen absolutamente para nada en el futuro: que si el mínimo común múltiplo, que si el listado de reyes godos, que si las exportaciones en el reinado de Carlos III, que si las matemáticas con perspectiva de género… Sin embargo, lo que realmente recuerdan los alumnos son los impases cuando los profesores decidían parar las clases para debatir durante unos pocos minutos a causa de las inquietudes que tenían. Pros y contras del comunismo y del fascismo, qué sucedía en la dictadura de Franco, cómo fue la transición en España hacia la democracia, las mentiras que se cuentan de lo que fue la Segunda República y, por supuesto, consejos para decidir bien lo que se podría estudiar a futuro.

De todas formas, un profesor no solo está ahí para todo lo que mencioné antes, sino para ayudar más allá cuando se dejan las clases. Todavía me acuerdo cuando pasaba por el instituto, años más tarde, preguntando por algún profesor o profesora y le consultaba algún detalle como los consejos a seguir para publicar un libro. ¿Qué batallas hay que pelear? ¿Qué puedo hacer para decantar la decisión de la editorial? Por no mencionar alternativas para seguir formándome, como por ejemplo en inglés o si merecía la pena otro ciclo complementando el que ya había estudiado o lanzarme a la universidad.

Bien, pues con todo esto que os acabo de mencionar, podéis hacer una pelota y lanzarla a la papelera. Onizuka es un profesor diferente a los habituales que solo se fijan en el libro, examinan ejercicios y luego ponen una nota en consonancia. Se dedica a hacer amenas las clases para que no caigan en el aburrimiento, para que los alumnos vayan al instituto con la idea de que hoy, en su clase, tendrán algo sorprendente. No te va a ayudar a mejorar en las tareas, ni en esa asignatura que se te resiste y que siempre estás suspendiendo, te va a mostrar que la vida, a veces, suele ser divertida cuando en un principio, eso aburrido que te toca hacer, no tiene ni pizca de gracia.

La serie se podría dividir en varias partes. Tenemos un primer episodio piloto de 48 minutos donde se presenta lo que va a ser la tónica general en el resto de la serie. Si en un primer momento, Onizuka da clases en el Instituto Mushashi no Kita, luego acaba cogiendo plaza en la Academia del Bosque Sagrado. Habrá más partes como el comienzo, conflicto y resolución de los mismos en la academia; una etapa de relleno y paridas varias, que solo acaban por dar sueño y aburrimiento, y otra final donde termina por ganarse el corazón de todos para emprender camino hacia otro destino donde dejar su marca.

-Próximo argumento feminista, voto por mamella-

La narrativa es una de las partes más sencillas de esta serie. No hay entramados complicados porque los guionistas decidieron que los giros de guion se los coma Hideaki Anno. Visto el primero, los demás serán iguales: un alumno/profesor está enfadado con Onizuka y quiere echarlo del instituto, le gasta una broma o hace todo lo posible para que lo deje, Onizuka coge el toro por los cuernos y decide que la solución a esos problemas es actuar como lo hacía en su antigua banda callejera, los problemas se arreglan y todos quieren al protagonista. Para que luego no digan que una hostia a tiempo no corrige comportamientos indeseados.

Y así con todos. Desde luego que puede parecer monótono (y por supuesto que lo acaba siendo) pero los esfuerzos en querer mostrar historias distintas llegan a cuajar, levemente. Cierto que no es lo mejor que se puede aplicar a una serie de tan larga duración, pero podría ser peor y rellenar, como Naruto, hasta que nos salga el muermo por las orejas.

No obstante, la pieza clave para que nos mantengamos enganchados a la serie es ver por dónde va a salir el protagonista, qué va a idear para salvar el culo y seguir con su rutina. Sin embargo, en varias ocasiones, esto no será suficiente y sus amigos le ayudarán para que no pierda todo lo que ha conseguido por estar en las nubes, unas nubes eróticas, pero nubes, al fin y al cabo.

Los personajes son otro de los pilares que ayudan a seguir viendo capítulo tras capítulo. Cierto es que algunos serán anecdóticos y no nos acordaremos de ellos una vez terminada la serie. Incluso habrá otros que ofrezcan guerra en el instituto, pero terminarán en el ostracismo para que la serie se centre en el siguiente arco argumental. En general, son bastante clichés: tenemos al profesor estricto que, siempre que tiene la oportunidad, pide que despidan a Onizuka; la chica psicópata que solo quiere divertirse y, si se le enfada, las cosas pueden acabar muy mal; la madre atractiva; el nerd; el listillo de clase; el gamberro de clase…

Si parece que hasta ahora, lo que he mencionado, está más o menos bien, llega el momento de sacar la manzana podrida de la cesta y ver cuánto ha dañado. El tratamiento de la historia no es lo mejor. Vale que intenta ser entretenido, pero el patrón está claro desde el comienzo y es repetitivo en todos y cada uno de los líos en que el protagonista aparece como causante. Ahora, cualquier entretenimiento audiovisual tiene sus mandamientos y su lista de cosas prohibidas. La repetitividad no es una de ellas, a menos que la serie esté dirigida a un público con edades de 5 años o menos y tengan como bandera a la Patrulla Canina o a Peppa Pig. Atrás quedan las series ochenteras (y también de los años 90) donde el malo siempre se escapaba para volver a hacer de las suyas o donde el guion se forzaba para que la solución acabase apareciendo 'sorpresivamente'. Aquí tendremos repetición por un tubo. ¿Que no te gusta comer siempre lo mismo? Tranquilo, que te van a dar 7 tazas a ver si te acaba gustando.

-Pues te quedas sin votar-

¿Y el final? Bueno, al menos es muestra de que se acaba la serie y de que no van a darnos más la turra con tramas en las que van a despedir Onizuka o, incluso, que lo acaben metiendo en la cárcel.


>Listado de personajes

>Onizuka Eikichi. Es el protagonista de la serie. Este joven expandillero quiere sentar la cabeza, madurar (dejando atrás su vida delictiva) y volviéndose una persona de bien. Tiene una obsesión que es la de convertirse en profesor, pero no por enseñar a los jóvenes, sino más bien ver lo que ellos les enseñan. Y es que la idea de estar rodeado de jóvenes de preparatoria le agrada más que una bolsa de caramelos a un niño. Por muy bruto y tonto que parezca, Onizuka tiene buen corazón y buenos ideales, aunque su impulsividad le juega malas pasadas.

>Uchiyamada Hiroshi. Es el subdirector de la academia. Es el típico cincuentón que lo ha perdido todo en la vida: se ha quedado calvo, su mujer ya no le quiere, su hija pasa de él como de la peste, es un degenerado y se cree por encima de los demás. Busca recuperar todo lo que ha perdido con un nuevo y flamante coche, pero el karma guarda un cruel destino para él.

>Sakurai Ryouko. Es la directora de la academia y quizás la más lista de todos. Tiene un problema con la clase 3-4 y necesita de alguien con buena mano que la corrija. Ve en Onizuka la solución a sus problemas. Además, es una mujer que no solo sabe que posición ocupa, sino que también disfruta de hacer otras tareas que no le corresponden, como echar una mano en la cafetería.

>Fuyutsuki Azusa. Es la nueva profesora que coincide con Onizuka en la entrevista para el puesto. Hacen muy buenas migas desde el primer momento, gracias a que le libra de un acosador, tanto que notaremos cierto interés en ella hacia él.

>Fukuroda Hajime. Es el profesor de educación física. A primera vista parece un ogro estricto, aunque solo se queda en un pervertido con ganas de ver a las alumnas en pantalón corto.

>Sakurai Tadashi. Es el profesor de inglés. Tiene el típico aspecto japonés con su chalequito y su camisa blanca. Eso sí, por muy buena fachada que tenga, oculta un gran secreto y es que le gusta más la lencería femenina que lo que se guarda dentro de ella.

-Sobre todo si tiramos de la despensa propia-

>Kadena Nao. Es la nueva enfermera de la Academia del Bosque Sagrado. Si bien la primera impresión que da es las de ser una mujer con unas curvas muy marcadas, al final las únicas curvas que le gustan a este personaje resultan ser las que toma con su coche en las carreras ilegales.

>Yoshikawa Noboru. Vamos a llamarlo 'el Milhouse de GTO'. Es un alumno de la clase de Onizuka. Lo acosan varios compañeros y está tan deprimido que intenta suicidarse. Sin embargo, logra el apoyo emocional necesario para salir adelante.

>Kikuchi Yoshito. Es un alumno de la clase de Onizuka experto en tratamiento digital, tanto de imágenes como de audio. Se siente traicionado por los profesores y hace todo lo posible para que dejen la academia. No obstante, se da cuenta de que Onizuka no es como los otros.

>Kanzaki Urumi. Es una alumna de la clase de Onizuka que no suele pasarse por el instituto, excepto cuando toca acosar al profesor nuevo para que deje su puesto libre. Es una psicópata de manual que solo actuará cuando le enfaden, así que mejor llevarse bien con ella. Lo que más nos puede llamar la atención, además de su actitud, es que padece heterocromía en los ojos.

>Murai Kunio. Es un macarra de clase, pero el más cobarde de todos. Piensa que gritando consigue la razón, pero no es más que la demostración de que no tiene ningún tipo de argumento. Ante la autoridad y en público, cierra la boca y obedece, aunque a espaldas de esta se comporte de manera diferente. Quizás tenga que ver el hecho de que haya sido criado por su madre, sin la ayuda de nadie más, y por ello debe de hacerse el fuerte para que no la tomen con él.

>Fujiyoshi Kouji y Kusano Tadaaki. Forman una pandilla con Kunio, aunque estos dos solo están para hacer bulto. Pueden parecer macarras, pero al final prefieren escoger el buen camino.

>Nomura Tomoko. Es la pechugona de clase. Es un poco tontita, por no decir bastante. Como dicen algunas compañeras de su clase, todas las vitaminas le fueron hacia los pechos y ninguna al cerebro. Su familia también la crítica por esto mismo. Ella se lo toma como algo normal, pero no correcto. Sigue siendo una niña inocente, pero en el cuerpo de una tetona de 14 años.

>Aizawa Miyabi. Es la malvada de clase. Tiene como objetivo que echen a Onizuka de la academia. Ve cómo, poco a poco, todos sus aliados se ponen del lado de él. Está obsesionada con no confiar en ningún profesor por algo que sucedió en el pasado.

-Se buscan voluntarios para chupar-

>Uehara Anko. Es una gran amiga de Aizawa. Se pasa todo el día con su trío de 'superamiguis' acosando a los compañeros solo por el rencor que todavía transpira en Miyabi desde lo que ocurrió tiempo atrás. Sin embargo, tras todo ese odio al prójimo, se oculta un corazón puro y bondadoso. Solo hay que podar un poco las zarzas que lo ocultan para que salga a la luz el cariño que guarda. Además, su madre es la presidenta de la PTA o asociación de padres y madres de alumnos.

>Teshigawara Suguru. Es como el humilde enemigo de Homer Simpson, que tanto trabajó para acabar en un puesto como Onizuka. Es engreído, orgulloso y vengativo. Tiene una percepción del mundo un poco alejada de lo que ocurre en realidad. Está obsesionado con Fuyutsuki, tanto que tiene el piso con vistas al de ella. Puede parecer muy listo y también controlador, pero hay cosas que no entiendo. ¿Para qué pone una cuerda a la vista si le van a descubrir con ello?

>Danma Ryuuji. Es el amigo pandillero de Onizuka. Todavía mantienen la amistad a pesar de que el protagonista le debe más de ¥800.000, cosa que da que pensar. O bien lo quiere tanto que tal cantidad de dinero es calderilla o quiere mantener el contacto para ver si el mamón de Onizuka acaba por saldar semejante deuda. No obstante, Danma ha sentado la cabeza. Buena prueba de ello es que tiene una belleza como novia y un taller de reparación de motocicletas.

>Saejima Toshiyuki. Es el policía de una de las comisarías de la zona. Si bien puede parecer que solo va a darle problemas al protagonista, acabará teniendo un papel algo distinto, como si se tratasen de antiguos amigos. Eso sí, la rivalidad entre ellos no desvanecerá.

>Murai Juria. Como decían en American Pie, es una MQMF. Tuvo a su hijo Kunio muy joven y lo está sacando adelante ella sola en un acto de fortaleza como pocas veces se han visto. Además, también tiene a su favor una simetría que atrae las miradas allá por dónde va.


>Animación y sonido

Pierrot no se caracteriza por tener una calidad deslumbrante. Nunca lo fue y tampoco lo es ahora. Atrás quedan Divine Gate y las primeras de Tokyo Ghoul analizadas en este blog, maravillas del audiovisual si lo que te gusta es vomitar por los ojos tras aguantar lo imposible para no echarlo por la boca. Siempre está la opción de lavártelos con lejía por si quedaron restos.

Sin embargo, no somos tan categóricos en este blog, excepto si es una creación original de Netflix o de la mismísima Bones.

-Dani, no te olvides de Hideaki Anno-

Cierto, tampoco me quiero olvidar del culo, que también está vetado en el blog. Al igual que el Holocausto está condenado a nivel internacional, exceptuando varios mongolos sueltos por el mundo quienes tienen amistades con terraplanistas, el mal no vuelve a entrar en esta casa.

-AniDB cuando busco una serie ecchi-

De todas formas, estamos ante una serie de finales del milenio pasado (eso ha sonado a viejo). Obviamente no va a llegar a la calidad de obras maestras como Cowboy Bebop, pero se deja ver. Cierto es que la versión que conseguí tiene la misma resolución que mi Nokia 7110, pero es eso o ver otra cosa y no estoy por la labor de buscar otra serie sustituta después de lo que me pasó con Gankutsuou. Que, por cierto, la resolución de las versiones que me encontré eran peores que la de GTO. Ahí os digo todo.

No obstante, a pesar de todo lo malo que nos viene a la cabeza cuando hablamos de un estudio como Pierrot, hay aspectos realmente llamativos para bien. Adoro el detalle del cuadro cuando se están imaginando escenas ficticias gracias a sus paranoias. Un buen símil para las obras de teatro que nos montamos cada uno de nosotros con los dramas que circulan por nuestras neuronas.

A nivel de sonido, el tratamiento es básico. Y ya. No habrá gran sonido ambiente de fondo, solo canciones instrumentales cuando sea necesario, algún efecto especial en determinadas situaciones y un doblaje correcto sin pretensiones. Es lo que hay, de aquella no se estilaba gastarte un pastizal en un apartado técnico como el sonido si al final las almohadas no hablan.


LA NOTA:

Llegamos al apartado de la calificación. Al igual que en los exámenes, siempre puedes tener la suerte de suspender y acabar en las recuperaciones de junio o septiembre, aunque creo que eso se terminó para liberar de estrés a la pandilla de vagos que son los profesores hoy en día, no vaya a ser que tengan que trabajar y eso les agote mentalmente para poder seguir levantándose de la cama un día más.

-Dani, que en el blog habéis reducido los análisis a la mitad-

A mí no me paga el estado, hostias. En fin, vamos a recopilar los puntos más importantes de la serie que hemos analizado esta semana. Si bien se trata de un anime muy divertido al comienzo, el aburrimiento por repetitividad está ahí y acaba golpeando muy fuerte desde el primer tercio de la serie, tanto que tardé en ver la serie varios meses porque me negaba a seguir torturándome con semejante relleno. Quizás también tenga algo que ver el 7 Days to Die, pero eso lo negaré hasta delante de un juez.

Los personajes están bien conseguidos, pero se basan en clichés de los que ya sabemos hasta el día en que nacieron, por lo que no nos sorprenderán cuando actúen, más si cabe con una evolución que es casi del todo inexistente en la mayoría, solo tienen cambios de actitud tras su conflicto con Onizuka y de ahí no se moverán más. Además, técnicamente es del montón, da igual desde qué prisma se mire, no es un portento ni tampoco se le espera.

Quizás todo esto no sea muy halagüeño para una nota final, pero tened en cuenta que esta serie es una fábrica de memes y marcó la adolescencia de muchos de nosotros. A pesar de todos los males que tiene, sigue siendo una serie recomendable, no solo por todo esto que os estoy mencionando, sino porque los guionistas se esfuerzan en aplicar novedades a una historia que, desde el momento en que se creó, se preparó para que se aplicase un patrón repetitivo basado en el corta, pega y colorea diferente. Por todo ello alcanza la C en nuestro sistema de valoraciones.

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