Kill la Kill

jueves, 19 de junio de 2014 , , 0 Comments

AÑO 1





Y en esta esquina del ring, con 80 kg de peso y una calvicie galopante… ¡¡D.R.Ferro!!


Antes del análisis por parte de mi compañero Jorge, llega el mío. Será diferente, porque nosotros dos, a pesar de tener las mismas aficiones, no siempre coincidimos. He aquí uno de los ejemplos que confirman esta regla. Inicialmente, esta serie tendría que analizarla por acato presidencial, mas nuestras diferencias nos hicieron ver la posibilidad de realizar un ‘face to face’. Tranquilos, que nadie murió en el análisis del mismo ni nos tiramos los trastos a la cabeza. Sin más demora, nos zambullimos.

He de admitir que al principio mis sensaciones no eran las mejores. De la ‘revolución’ que marcó a finales del año pasado y las esperanzas de encontrarme con algo delicioso, pasé a la más absoluta desesperanza y mis temores de encontrarme con una bosta de tamaño ‘king size’. Solicité el traslado ‘como buen funcionario’ y conseguí librarme de ella, pero algo pesó sobre mí. Sí, era esa dichosa vocecita (no hablo de la conciencia, no gasto de eso) que a todos los Tauro nos obliga a meter una cosa entre los cuernos. Esa cosa era terminar lo que acababa de empezar. Y como buen toro, continué con la serie.

Al finalizar la primera visualización, me tiré de los pelos repudiando semejante enjendro. No obstante, veía que a mi compañero le gustaba y mucho. Será cuestión de gustos, pensé. Mientras debatíamos varios detalles de la misma, las diferencias eran mayores, como si él hablara del día y yo, en cambio, de la noche. Tienes que cambiar el enfoque, me decía. ¡Un teleobjetivo voy a meter! Total, que un día caí de la burra cuando iba cuesta abajo y sin frenos. Entonces me di cuenta y empecé el segundo intento. Terminado, puedo afirmar cuán equivocado estaba en primera instancia.
-¡Satsuki! ¡Te has dejado la luz encendida!-

Parece ser que a Trigger no se le ocurrió otra cosa mejor que crear de la nada una serie cuyo concepto no es el típico argumento serio con tintes cómicos,  al que estamos habituados, tal y como pensé en un primer momento. Aquí le dan a una serie de humor alocado ciertos toques de seriedad, mezcolanza extraña dónde las haya. No sabremos con lo que nos van a salir en ese momento, es muy aleatoria, y tendremos que estar preparados para ello, de la misma forma que un desequilibrado en una pelea un sábado en una noche de fiesta. No obstante, analizando los pasos anteriores se puede vislumbrar el avance de la historia y que derroteros cogerán.

Durante estos días, he ido recopilando algunos enlaces de foros, webs, blogs y comentarios de algunas de las anteriores en donde aparecen comentarios negativos a Kill la Kill, ojo con el último:


He aquí unos ejemplos. Hay más, por supuesto, pero escogí un poco de variedad. De la mayoría me encuentro con los mismos alegatos: demasiado hype para tan poca chicha, la animación no es de lo mejor, la historia tampoco… El tratamiento no suele encajar a la primera en la mayoría de gustos y tenemos que ‘adaptarnos’ un poco a cómo avanzan los capítulos para que le cojamos el gusto, siempre que no hayamos tirado la toalla antes. Analizo a continuación parte por parte, con sus pros y sus contras, para ver si tienen razón.
-Ahora entiendo el cuarto nivel de endurecimiento XD-

Me llamó la atención el dibujo, diferente a los animes que había visto anteriormente este año con unos personajes muy peculiares, con un comportamiento y aspecto físico determinado. Estereotipados, pero no sólo visualmente, sino también en actitud. Es una de las cosas que más destaca de la serie, cada uno es diferente, no hay dos personajes iguales. Con el paso del tiempo, el patrón se definía: dibujo algo simple, quizás tosco, también grotesco y directo en determinadas escenas, bastantes a decir verdad. Además y no siempre, en los segundos planos habrá situaciones graciosas, al estilo de la revistas satíricas. No obstante, llegamos a la primera pega y está en el 3D. Tan bien hecho están los escenarios en 3D, que cantan como Pavarotti comparados con el dibujo de los personajes/escenarios y se nota que no encajan. Por fortuna, solo será en pocas ocasiones y casi siempre será el mismo montaje.

La animación no es de lo mejor. Recordemos que Trigger es un estudio pequeño nacido en 2011, que tiene que crecer todavía más, por lo que el presupuesto que manejan no es muy holgado que digamos. Eso se nota. Esto no es un Shingeki no Kyojin o una obra de Ghibli y han tenido que tirar de lo que buenamente han podido. Visto el resultado, se pueden dar por satisfechos. Por muy satisfechos. Podría haber salido peor, sí. En cambio, los efectos y los detalles le dan más fuerza al sentimiento macarra y desenfadado que inunda la serie. Sumado al estilo del anime, tenemos unos personajes bastante singulares. Desde luego no dejarán indiferente a nadie. Personalmente me gustan lo definidos y claros que son (en personalidad) viéndolos de arriba a abajo, pero… con algunos han cruzado la delgada línea que marca la sensatez del ridículo, confirmando el estilo de la serie. Y aquí me explayaré con gusto :D

Punto primero, tenemos detalles estéticos que me mataron como el perro con cara de culo o el perro caraculo, ustedes escogen, pero no he visto nalgas mejores en algunas posaderas. Punto segundo, tenemos a la ‘enemiga’ (ya explicaré más tarde el porqué lo escribo así) con unas cejas tan peludas que podrían competir con las patillas de Isaac Asimov. ¡Satsuki, nena, tanto dinero y no hay ni para unas pinzas de depilar! Punto tercero, existe un personaje de pelo colorido, que me recordó muy y mucho a Bush en aquel episodio de ‘Los Simpsons’ en donde Homer y Bart le pegan una peluca de colores. Tal cual y cuando digo ‘tal cual’, lo es.

Pero no solo de detalles graciosos vive el humano, si no también de fanservice. Y por un tubo. En Kill la Kill el fanservice es descarado y abundante, tanto para chicos como para chicas. Hay otras series en dónde aparecen desnudos o escenas ecchi, pero no ponen el culo de la protagonista en pompa en primer plano durante bastantes escenas. Una cosa es que se vea y otra bien diferente es mostrarlo descaradamente. Habrá pechotes, cachetes, ingles y pililas desde el primer episodio. No sé cómo lo hacen, seguro que siguen el patrón de los RPG o MMORPG, cuanto menos ropa y más carne enseñen las féminas, más poderosas son. Para las chicas no os preocupéis, tendréis a vuestro gusiluz en un montón de episodios, con el cimbrel alumbrando como si fuera el faro de la Torre de Hércules. A esto habrá que sumarle el plus de las estrellitas, brillantes por doquier y los combates, porque he aquí la base de esta serie: lucha, lucha y lucha.
-George Bush, padre, estuvo a punto de hacer de mala en Kill la Kill, pero le faltaron tetas-

Hasta la saciedad. Los duelos, los combates y la sangre recorrerán la absoluta mayoría de los minutos. La característica principal que veremos en Kill la Kill será las novedades continuas en los combates, siempre diferentes. ¡Oh, qué bonito! A mayores de los enfrentamientos, tendremos explosiones, tantas que hace sospechar que Michael Bay no esté detrás, declare Kill la Kill como serie de culto o como manual de uso para el manejo de artefactos detonantes. Tranquilos, que no os romperán el ordenador porque las explosiones son de mentira. Pueden reventar el escenario con cientos de bombas, que nadie muere. Ni un brazo o pierna volando, nada. Seguro que contrataron al Equipo A para montarlos, así no se llevan a alguien por delante.

Eficientes son los recursos musicales. Con pocos temas logran dar emoción a las escenas. Por mucho que se repita un tema, el cuerpo siempre pide más. He de admitirlo, algunos temas suenan muy bien, teniendo su épica macara . No toda la OST es un disco para escucharlo sin anime, hay algunos temas en los que sí merece la pena oírlos fuera de la animación, sin embargo encuentran su sentido completo cuando se unen ambas partes. En todo momento siempre suena música de fondo, da igual que se estén peleando, como comiendo, como corriendo por la calle. En este apartado dieron con la tecla exacta. La música y los efectos de sonido van como anillo al dedo a las escenas de acción, poniéndonos los pelos de punta alguna vez. No tendría reparos en afirmar que Kill la Kill no sería lo que es si no fuera por el magnífico engaste musical con las escenas. No obstante, no todo van a ser laureles, también hay latigazos. Hay momentos en los que, por su tratamiento, merecen un toque de atención con la mano abierta. Sé que mezclar audio con vídeo no es siempre sencillo, pero hacer ruido en una serie de anime mezclando varias canciones… pues no, a menos que seas Skrillex y quieras probar algo nuevo. Buena prueba de ello es el capítulo 11. Si hay música en la escena de por sí, no la ambientes con un tema de la OST y le metas efectos de sonido, queda como la cara del perro y rompe el clímax. De la misma manera que en pocas escenas importantes, el corte de un tema con otro es tajante, sin anestesia y sin mezclar.

Y de romper las culminaciones va la cosa. Las interrupciones continuas en los momentos clave son numerosas y cansinas. Están en un momento clave, se nota la tensión en el ambiente y de pronto, ¡aparece un guionista salvaje de Excel Saga! Unas cuantas veces. Me defraudó en este punto. Vale que quieran darle un toque informal, alocado o desenfadado a la serie con humor algo ilógico, pero se pasaron abusando de él. Éste es uno de los puntos que más odia la gente y, sobre todo, el personaje que los protagoniza: Mako, la amiga de Ryuko (la protagonista). Que me parece muy bien que hagan escenas absurdas y con humor porque el personaje está caracterizado así. Las escenas de Mako, si las analizamos independientemente son grandiosas, pero cortar el clímax porque el personaje se caracterice por ello… es un arma de doble filo.

Y para el final he dejado la guinda: el guión y la base argumental. Sólo voy a comentar la base inicial, no es por no destripar, sino porque es imposible hacerlo en esta serie, por el carácter ‘random' que tiene. Los giros narrativos son tantos y contínuos que llegan a saturar. En algún episodio he llegado a contar cinco o más. Pero no todo es malo. Dentro de este caos nos divertiremos con los datos absurdos, gazapos incluídos, como los nombres de los clubes (me gustó mucho el de cerámica, ahí, dándole duro al torno XD), la teoría sobre la evolución humana o el cambio de tamaño en algunos personajes (ahora más grandes, ahora más pequeños, otra vez más grandes), el continuo avance infantil de los personajes en los combates: ahora me hago más fuerte, ahora vuelo, ahora lanzo rayos, ahora tengo un súper-escudo contra los rayos, ahora tengo más espadas, ahora tengo una espada más grande, ahora mi espada es más fuerte… Todo directo y sin calmantes. Como si SonGoku aprendiera a lanzar kamehamehas en el capítulo 3, en el 7 se convirtiera en superguerrero destrozando al Pikkoro original o en el 15 peleando con Majin Boo, Freezer y Ronald McDonald. Aunque para mí, el mejor, ‘the top one’ es el gran alarde de la imaginación desbordante. ¿Cómo se puede salvar a la humanidad? Pues la lanzamos desde unas decenas de kilómetros de altura y listo. Si a alguno se le quemó el culo al aterrizar, un poco de pomada y para casa.

En fin, a lo que vamos, que me voy por las ramas. La historia empieza (y solo voy a comentar lo que puede aparecer en el primer episodio) con una academia de convocatoria en dónde a los alumnos que demuestren sus dotes con destreza, se les obsequia con un traje especial llamado Goku (saiyajins no gracias, debes dejarlos crecer) que aumenta los poderes y las habilidades que en un principio dicho alumno habría mostrado. Hay una graduación que van desde los alumnos que no tienen estrella (sea literal, mal afortunados digo, o sin traje de una estrella), los que tienen una en el traje, los que tienen dos y los que tienen tres estrellas, también conocidos como Élite o Celestiales. En el tope de la pirámide social de esta academia tenemos a la presidenta del consejo estudiantil, Satsuki Kiryuin, una chica con muy malas pulgas y también mandona. Hasta aquí, los malos. En el lado bueno, tenemos a Ryuko Matoi, una chica de familia desestructurada que quiere vengar la muerte reciente de su padre y va investigando por los institutos asociados a la academia. En esta academia se hace amiga de una chica bastante rara llamada Mako (la coitus interruptus), en donde se harán amigas casi por la fuerza, del aburrimiento de esta última, quiero decir. Además, hay que sumar el protagonismo del traje de Ryuko, encontrado por casualidad, y que, tras ‘violarla’, le da poderes para enfrentarse a los alumnos con uniformes Goku.

Y así continuará la serie. La trama evolucionará de una forma u otra diferente, ya que no sabremos con qué nos saldrán los guionistas, ramdom total. Volviendo al sembrado, a mayores de estas muchachas protagonistas, tendremos el protagonismo del grupo de Élite:


> Ira Gamagori: presidente del comité disciplinario. Hace honor a su nombre, tiene muy mal carácter y grita mucho. Además, duerme desnudo (capítulo 4).
> Uzu Sanageyama: presidente del comité de los clubs deportivos. No tiene tal mal carácter como Ira, pero tampoco es un santo.
> Houka Inumuta: presidente del comité de los clubs de inteligencia. Es un friki/hacker informático. Controla toda la información de la academia y sólo le interesan los datos. Debe ser amigo de Johnny5.
> Nonon Jakuzure: presidenta del comité de los clubs de cultura. Desde el principio es la más desconocida, pero es una gran amiga de Satsuki.

Hay otros personajes protagonistas, como el profesor Mikisugi (muy misterioso de inicio), pero prefiero no hablar mucho del ellos para no desvelar información sorprendente y chafar a quién le pueda gustar.
-Éste es el condensador de flujo, digo fluzo, digo…-

LA NOTA:

Qué decir de una serie tan ‘prometedora’ como Kill la Kill. Me llegó a gustar en muchos momentos. Tiene humor absurdo, pero abusan de él en situaciones clave y te cortan el rollo. Las escenas de acción están bien aderezadas con música y son entretenidas, pero pueden llegar a saturar. Me recuerdan a la segunda y tercera parte de ‘The Matrix’: pelea, pelea, un poco de diálogo, más pelea. Con cada lucha siempre me venía a la cabeza la frase ‘¿con qué evolución saldrán ahora?’. Desde luego, Trigger tiene en sus manos un producto potente que no acabó de convencer a todo el mundo, pero sí a una buena mayoría. Esperemos que con este éxito, Trigger logre conseguir recursos para ir aumentando sus fuerzas. Si entramos en la página web, piden por Kickstarter donaciones par realizar los proyectos. A ver con qué nos salen en la OVA de este año, miedito me dan. He visto alguna imagen y sólo digo esto: playa. ¿La nota? Se queda en una C.




Y del otro lado del cuadrilatero, buscando el MH370 de Malaysia Airlines en la isla tropical de Koh Chang... ¡¡Jorge García!!

Kill la Kill (Hiroyuki ImaishiTrigger2013, 24 CAPS)
"La sucesora espiritual de Tengen Toppa Gurren-Lagann"
La mejor canción que puedes interpretar cuando vas en un coche es la que canta Mako en el minuto 10:48 del episodio 8.

Aprovechando la excelente labor de mi compañero, he optado por apartarme un poco de la senda habitual para meterme de lleno en la parte importante del asunto. Aunque ello signifique revelar en algún momento mi punto de vista con respecto a Kill la Kill.

Al poco de comenzar a ver el anime que hoy nos ocupa el espectador no solo le encontrará sentido a la frase que aparece entrecomillada debajo del titulo de la serie, sino que también se dará cuenta de que se haya ante otro trabajo de Gainax. Justo cuando todos dábamos por sentado que dicha compañía se había ido al traste tras la genial Panty & Stocking with Garterbelt. Por suerte parece que nos hemos precipitado un poco a la hora de darla por muerta. Claro que entonces uno le da play al capitulo 2 y se encuentra con que el nombre de Gainax no aparece por ningún lado, sino que en su lugar lo hace el de Trigger.
¿Que significa eso?, acaso pasa tres cuartos de lo mismo con el primer opening a la hora de nombrar a Meg rock?
Pues no exactamente, así que vayamos por partes. Como diría Jack el Destripador.


Como bien dice D.R.Ferro en su análisis, Trigger es un pequeño estudio nacido en 2011 y cuyo repertorio (si se le puede llamar así a los trabajos que han realizado) han pasado sin pena ni gloria hasta la aparición de Kill la Kill. No obstante, esta es precisamente la trampa de este nuevo estudio. El pensar que han llegado ayer a esta industria es un gravísimo error que no se le puede perdonar a ninguno de los que hayan asociado este trabajo a Gainax tras haber visto las primeras imágenes. Y es que el estudio Trigger debe su existencia a Hiroyuki Imaishi y Masahiko Ohtsuka, dos pesos pesados de Gainax y a quienes ya os puedo asegurar que les debemos muchos minutos de diversión.

Dicho esto, y sin que sirva de precedente, tengo que confesaros que por fin descubro el significado oculto que guardan determinados trabajos y del que ya tendréis noticias tras haber escuchado, en algún momento de vuestras vidas, la opinión del erudito de turno. Y si, puede resultar raro y hasta cierto punto penoso que solo haya logrado ver el "más allá" en un anime, pero que queréis que os diga. Para no haberme preocupado nunca lo más mínimo en este aspecto tampoco esta tan mal que descubra este "don" en un anime :D Sin embargo, aún es muy pronto para ILUMINAROS el camino, así que hagamos una pequeña pausa XD
No hay nada mejor que sazonar un pequeño descanso con tan buenas vistas. Pena que los cohetes artificiales sean del pufo XD

Como todo anime que se precie, Kill la Kill también tiene su ración de ZASCAS, y a este respecto me gustaría remarcar en tamaño 64 de fuente las dos cuestiones cruciales que plantea la serie. Porque... ¿como diablos se las arregla Ryuko para tener siempre a mano un moto? o, más importante todavía, ¿que poltergeist es el causante de que la taza de té del episodio 13 (minuto 07:44) se llene sola?. Y con estos dos ZASCAS digo todo, aunque alguno piense que no digo nada (como le ocurrió con Kill la Kill, vamos). Porque esta vez las tortas van en otra dirección ^^


Siguiendo con la costumbre que tanto gustaba en Gainax, y que tanto agradecemos los televidentes (todo sea dicho) Kill la Kill esta llena de referencias a obras como FLCL (búsquese al hermano de Mako y a su tele), Tengen toppa gurren lagann (véase el logo de la calavera que aparece en la chaqueta de la prota al final, por ejemplo), Humor Amarillo / Takeshi's Castle o Kill Bill (si, la peli del Tarantino ese). Siendo esta ultima la que nos debería de poner en situación antes de cargar contra el exceso de gore -¡¡¡¡GORE, ¿REALLY?!!!!- que se puede leer en el tercer enlace que nos dejo D.R.Ferro en su análisis. Osea, que aquí el compañero es capaz de encontrar mil y una referencias a videojuegos y otros animes y no es capaz de ver la más sencilla de todas???. Huy, que me estoy dejando llevar y vais a averiguar antes de tiempo por donde van a caer hoy los ZASCAS XDDD
Quien no sea capaz de ver la similitud existente entre la pose preferida de Satsuki Kiryuin y la del General Tani de Humor amarillo que vaya pidiendo cita con el médico XD


Que Kill la Kill es un anime fundamentalmente humorístico es algo que no debería coger a nadie por sorpresa a estas alturas. Y, sin embargo, parece haber un numeroso grupo de gente, a juzgar por los comentarios que se pueden leer en los enlaces dejados por D.R.Ferro, que se afana por encontrar  el mismo toque de seriedad que sus creadores han decidido no incluir a la hora de darle vida. Vamos, que a falta de una definición nos encontramos ante los que nadan contra corriente. A este primer grupo, que en la actualidad debe estar buscando lo mismo en Excel Saga (dios los pille confesados XD), se le une el bando de los gustos. Osease, el típico individuo (con seguidores incluidos XD) al que el simple hecho de no gustarle el color del pelo del perro de Kill la Kill ya es razón suficiente no solo para no seguirla viendo, sino para ponerla de vuelta y media sin esgrimir ni un solo motivo de peso. ¡BRAVO! #MarcaEspaña



Como comprenderéis, esta entrada no va dirigida a ninguno de estos dos grupos, sino a la gente que ha visto (o verá) el anime sin llegar a entender nada del mismo o que acabará con una impresión realmente mala. Así pues os dejo las cuatro trampas que Kill la Kill deja en su camino con el fin de que no caigáis en ninguna de ellas o, en caso de ya haberlo echo, sepáis capaces de replantear vuestro punto de vista:


1. Pensar que Kill la Kill es un anime serio.
2. Pensar que este versa sobre el poder 'absolutista' y la gente que se atreve a revelarse.
3. Pensar que es una serie de Ciencia Ficción sin más.
4. Intentar darle coherencia a la historia (secundaria) que nos muestra la batalla de Ryuko contra los 'malos'.
El uso de las luces como medio para destacar algo es otra de las cosas que se ha sobre dimensionado en cuando a su exageración.

Como producto, Kill la Kill es un trabajo normal (las cosas como son) al que se le ha mimado muy bien tanto a nivel de guion como de dibujo. Destacando en este aspecto las geniales animaciones en 3D que tienen su máximo exponente en los recortes de Mako cuan figurita de papel cartón. Asimismo el tratamiento de las luces (cuando no se abusa de las mismas, claro) es bastante correcto al igual que el empleo de los colores. Como se nota que en Trigger van sobrados de rotuladores XD.

En el terreno musical, y sobre lo ya comentado por D.R.Ferro, me gustaría detenerme sobre los dos openings de la serie por el simple hecho de que el ellos participa mi querida Meg Rock. Aunque en esta ocasión simplemente se limite a dejar su aportación en forma de letra para los temas de Eir Aoi y GARNiDELiA.
Y en cuanto a las estrellas y su papel en este anime... solo diré una nombre para los despistados; Tengen Toppa Gurren-Lagann.

No obstante, y a pesar de todo lo dicho, Kill la Kill también es el anime de los disfraces (valga el segundo opening de la serie para resumir esto) y el doble significado. Y es que como os decía al comienzo, este anime supone mi debut en el mundo de los mensajes subliminales. Aunque esto último tal vez sea porque estas notas no están tan ocultas como yo creo. Sea como fuere lo cierto es que tras encontrarle los tres pies al gato no me queda otra que hacer público mi descubrimiento. Ya que no seria de recibo el haber hecho ya publicidad de esto para, a renglón seguido, deciros de que NO va Kill la Kill y ahora dejaros con un canto en los dientes. ¿o si?

Sin ocultarse en ningún momento, el anime que hoy nos ocupa plantea una crítica descarada al mundo de la moda y los daños que esta causa en la juventud. Valga como ejemplo el paralelismo que se puede trazar entre esas ropas divinas (Senketsu y Junketsu
, no me entiendan mal) "chupa-sangre" y la anorexia. O como la ropa es utilizada desde siempre por la sociedad como un medio para separar a las distintas clases sociales (aquí representadas por los diferentes uniformes goku y los distintos estratos urbanísticos sobre los que se asienta la academia Honnoji). Y todo esto sin dejar de lado los eternos conflictos escolares o el poder real que el dinero ejerce en nuestra sociedad actual.
Y por supuesto que todo lo anteriormente mencionado queda difuso en esa capa de humor exagerado que embriaga a toda la serie, pero es que es por ese mismo motivo por el que estamos ante una serie cómica y no ante un drama.

¡Pero espera!. No eches a correr. Porque Kill la Kill no deja de ser, en realidad, una serie creada por y para dar que hablar, como en su día lo fueron Los Simpons, Dragon Ball o Shin Chan. Aunque en esta ocasión la estrategia también parece exagerada (ir asociando ya exageración con Trigger, que no hace daño) pues ni cortos ni perezosos han optado por poner toda la carne en el asador (literal y con múltiples sentido, oiga!). Ropa provocativa, violencia y desnudez son algunos de los elementos a los que se les ha dado una exageración absoluta, y gratuita, para adornar el típico sinsentido que tanto parece gustar en japón (recordemos nuevamente y por un momento a Excel Saga XD). Y todo esto sin dejar de reírse de ellos mismos, tanto por el absurdo de sus personajes como por sus diálogos (aquí Mako se lleva de calle la Palma de Oro).

Aunque para mi, la verdadera historia de todo este sueño estúpido que resulta Kill la Kill esta oculta en los diferentes flashbacks, quedando lo demás de simple relleno (trama incluida, ojo). Y así nos encontraríamos con la verdadera historia de Ryuko en el capitulo 20. Lo cual a su vez nos vendría a demostrar que madre solo hay una y que a ti te encontré en la calle XDDD
Dos frases inolvidables para acompañar a este guiño de FLCL:

"dejen de añadirme familia por su cuenta". Ryuko en el capitulo 20
"vamos hombre, esto ya es exagerar". Respuesta de Uzu Sanageyama a la explicación de Satsuki en el capitulo 22.


Y antes de dar un paso adelante y tirarnos por el precipicio, permitirme dar el último ZASCA de la jornada.
"Paralelamente al comienzo de la emisión de Kill la Kill en televisión ocurrió un hecho insólito hasta hace unos años pero muy común últimamente en los tiempos que corren, como fue la edición de un manga basado en la historia de esta particular serie." Fuente.


¿¿¡¡WHAT!!!??
Vais a tener que perdonarme, pero que yo sepa una cosa es la corriente principal que siguen los animes al basarse en mangas previos y otra diferente es decir esto. Porque cuando el compañero hace referencia a "unos años", ¿a cuantos se esta refiriendo exactamente?. Os lo digo porque hace nueve años que Bones uso la misma carta con Eureka Seven, que es el ejemplo más claro que me viene a la cabeza en este momento.
Una boda pasada por rojo. ¿que diría cierto director a semejante desfachatez?


LOS COMENTARIOS:

Hora de parar un poco el carro (por cortesía de Mako) para hacer mención a dos comentarios que resumen a la perfección el debate que se ha generado entre los hispano-hablantes 
ante la obra de Trigger.



Kill La Kill es una cagada
@volaverunt el 14/02 cualquier cosa que pienses, yo pienso en algo peor
Kill La Kill es una cagada, quien no esté de acuerdo se puede meter su opinión por el orificio más cercano.
Si ven a alguien decir que KLK es una buena serie denle una bofetada por mí para que recuerde que KLK es una cagada.

*****

Jonathan dijo...
A mi en general me parece una buena serie de tarde de bocatanocilla. No hay que tomarla como algo profundo (que total, para acabar siendo un quiero y no puedo como hacen otras, mejor ni intentarlo), sino como algo ligero, para desconectar y no darle muchas vueltas a la cabeza, que no deja de ser un poco lo que me ofrecían los animes de televisión de los 90 tipo Dragon Ball, Sailor Moon, Ranma, o algunas de las OVAs que editaba por entonces Manga Films. Esta serie me despierta las mismas sensaciones que me despertaron todas aquellas en su momento, que en general no tenían una trama compleja, ni una música de orquesta, pero sí una personalidad muy marcada en muchos aspectos y una vitalidad que a fecha de hoy (11 episodios) no noto que haya decrecido.
Tal vez la clave sea el hecho de ser consciente de hasta dónde puede dar de si una serie de esta clase, relajarse y disfrutarla como lo que es.

Fuente.

Sepa usted que a la joven no le hacen mucha gracia los comentarios negativos XD


LA NOTA:

Como ya sabéis nuestras valoraciones se fundamentan principalmente, y con la finalidad de resultar lo mas neutral posible, en la calidad de la que hace gala la trama del anime que se analiza. Pues bien, a este respecto Kill la Kill me ha dejado con la boca abierta ante el solido y fantastico argumento sobre el que se cimienta esta "locura a la japonesa". Y es que, mientras que en un 99% de los animes que se pasan de graciosos al final la trama pierde todo sentido o simplemente se le vuelve a poner en su sitio con ayuda de calzador y martillo, en este anime todo va como la seda. Y cuando digo que va bien, es que va bien. Por muchas locuras que se le ocurran a Mako, o muchos combates sin sentido en los que se vea envuelta Ryuko al final la trama lo absorbe todo sin inmutarse. Haciendo que más de uno se tenga que quitar el sobrero ante lo bien pulida que esta y el enorme trabajo que debió de suponer el hecho de planificar una comedia de semejante magnitud. 
Sin embargo, y por mucho que le pese a Hiroyuki Imaishi Masahiko Ohtsuka, la ciencia ficción y el humor nunca se han llevado bien a la hora de cosechar premios de relevancia (vease como ejemplo lo que sucede en el terreno literario con premios como el Hugo, Nebula o Locus) por ello me veo obligado a elevar a Kill la Kill a la nota C de nuestro ranking. Eso si, acompañada del sello de RECOMENDABLE.
A estas no les volvemos a ver el pelo en un tiempo. La cosa no es para menos con la nota que les acabo de dar XD

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