Asobi Asobase

jueves, 16 de diciembre de 2021 , 0 Comments

AÑO 8



Esta semana nos centraremos en los juegos con…


>Asobi asobase (Lerche, 2018, 12 CAPS)


No voy a hacer publicidad o alardes de uno de los cánceres más extendidos de la sociedad: las apuestas o su vertiente más virulenta: las apuestas online. Aquí hemos venido a hablar de juegos y no de los negocios que van con ellos.

¿Y qué juegos se tocan en esta serie?

Algunos clásicos u otros de un origen dudoso, casi "extranjero" (lo de las comillas lo explicaré más adelante). En el instituto o en el colegio, este tipo de aficiones afloran sin dificultad, más si cabe sus variantes. Recuerdo jugar a los trompos, luego a su variante Battle Royale (sí, teníamos ese mod antes que Fortine o PUBG) y, más tarde, su versión lite o portátil para dentro de clase o de las casas: utilizar chinchetas. En efecto, aparte de su uso extendido en las sillas para picar culos, teníamos otro uso a este elemento de oficina. Y así con todo.

Tampoco quiero olvidarme de los juegos de mesa o de los retos que nos marcábamos entre compañeros con un "no hay huevos" y que terminaban algunas veces de una manera graciosa y absurda por partes iguales. Mención especial a las reglas de los juegos de mesa bajo el dictamen de "en mi casa jugamos así". Muerte a todos ellos XD.

¿Y qué tiene que ver todo esto que os acabo de contar con la serie que tenemos entre manos? A continuación lo sabréis:


>Sinopsis

Kasumi Nomura es una alumna de instituto normal y corriente. Bueno, tiene un par de cualidades que muchas ya quisieran, pero de ello hablaremos más adelante. Kasumi tiene un problema con el inglés y es que no da una. Llega a tal nivel que rivaliza con Nobita, así que busca ayuda en una alumna "extranjera": Olivia. Si alguien pensó en un Doraemon particular, que se olvide de ello.

Bueno, Olivia no es extranjera. Nació en Japón y sabe de inglés lo que yo sé de contabilidad empresarial, eso sí, el acento yanki le sale de miedo y, curiosamente, lo aplica de forma habitual, además de presumir de su inglés. O ingles, vete tú a saber, igual a la muchacha le encanta enseñar su matrícula rasurada y el "aparcamiento aledaño". Pero la serie no va de esto, aunque Lerche esté detrás. Tampoco me quiero olvidar de Hanako, una compañera de clase inseparable de esta rubia, cuyas notas en todas las materias son para presumir.

-No quiero saber cómo va a acabar esto. Bueno, sí-

Como decía antes, Kasumi le pide ayuda a Olivia a cambio de que le enseñen los juegos populares japoneses. Si Olivia pierde, ella le enseñará algo de inglés a Kasumi. Como era de suponer, los resultados en los exámenes no son los esperados y termina descubriéndose la verdad. No obstante, la relación entre ambas está afianzada de tal manera que terminan creando un club de juegos. O de estudio de jugadores. El nombre da igual, el uso del club, también.


>Guion y narrativa

Cierto es que la sinopsis no ayuda mucho a entender de qué va este anime, más si cabe si está escrita de tal manera que no lo entiende ni siquiera el anormal que lo acaba de escribir. Sí, parece mentira que no dé una en ese aspecto, pero es lo que hay, no me pagan por estar aquí. A mi compañero Jorge García parece que tampoco.

Sin embargo, a pesar de lo sencilla que es la historia que nos relatan, resumirlo todo en unas pocas líneas se hace harto complicado, sobre todo si se trata de un slice of life como éste. ¿Otro slice, Dani? ¿No se te hace aburrida la vida con tanta monotonía? Quizás, aunque igual tengo ganas de saturarme un poco de este género y quemarlo como hacemos todos con las canciones que nos gustan: que acabamos destrozando la cinta de tanta repetición. En este caso es probable que deje el slice un tiempo y me adentre en otros géneros, como el humor absurdo o el yuri… Vale, creo que ya tengo planes XD.

Asobi Asobase trata sobre la amistad que surge entre tres compañeras de clase. Tres chicas que no se relacionaban entre sí. Bueno, eso no es del todo cierto. Olivia y Hanako ya tenían una relación, no de amistad profunda, pero sí de buen compañerismo. Vale, tampoco. Olivia puteaba a Hanako con lo de ser una experta en el idioma extranjero antes mencionado, además de algunos sinsentidos que excusaba con la respuesta, tan manida en ella, de que eran costumbres de su país. La gracia está en que sabremos que Olivia nació y se crio en Japón.

La relación surge gracias a las pésimas notas de Kasumi en lengua extranjera, que busca ayuda en la compañera guiri de clase. A cambio, Kasumi le enseñará acerca de los juegos típicos japoneses. Cuando Olivia pierde una partida con ella, la primera le enseñará algo de inglés a la segunda. Me parece que tendría que haber puesto unas comillas en la frase anterior. Con la excusa de los juegos y el estudio, forman un club: el club de estudio de jugadores, donde pierden el tiempo con estas tonterías hasta que se descubre el pastel. De todas formas, la amistad se mantiene, además del club y las tonterías que lo rodean.

-¡Pam! ¡Pa'tu boca!-

Los géneros en los que se asienta esta serie son, principalmente, el slice of life y el humor. Vale que también hay algo de absurdo (muy puntual) pero entiendo que es necesario indicarlo, solo por si acaso. El primer género es el mayoritario y el segundo es el condimento del mismo. Como tal, a veces dan con el toque especial que hace enamorarnos perdidamente de lo que estamos viendo o empezar a aburrirnos como una soberana ostra en el fondo del mar. Lamentablemente ocurre más esto último que lo primero. Cierto que tendremos momentos impresionantes donde nos vamos a descojonar vivos. He parado la reproducción de algún capítulo por los lloros de la risa. No ocurre siempre, pero cuando pasa, es inevitable, como diría Thanos. El primer éxtasis de la risa sucede en el primer capítulo y en los episodios siguientes vemos que el nivel está en una serie normal, tirando a aburrida. Hay tonterías que no hacen gracia. Lo lamento, pero es así como lo siento. Seguramente le pase esto a más gente, pero también hay que tener en cuenta que los momentos culmen de humor son de lo mejor que haya visto últimamente.

Como slice es monótono. Las escenas que se relatan ocurren en el instituto y muchas de ellas en el aula que se agencian las chicas para sus actividades. De un primer momento en el que parece que la serie solo sube de nivel, acaba estancándose en sus tonterías diarias hasta que llegan los capítulos puntuales de reír sin parar. Y se vuelve a la monotonía nuevamente. Así unas cuantas veces. La historia no avanza y los personajes tampoco evolucionan. Vale que algunas de las historias enlazan con acontecimientos pasados, pero no pasan de la simple referencia.

Respecto al final, poco puedo añadir cuando en anteriores análisis ya expliqué qué ocurre con los finales en la mayoría de series que se basan en el género del slice of life. Tendremos un cierre de historia muy abierto. Las chicas continúan siendo amigas y formando ese club tan peculiar, pero nada que no nos hubiéramos imaginado anteriormente. ¿Da pie esto a una continuación en forma de segunda temporada? Quién sabe. Eso ya lo dejo en manos de Lerche, si es que se anima a seguir con esta serie.



>Personajes

No tenemos mucho que rascar en una serie donde la evolución es la mínima y eso que se trata de un slice. Habitualmente, este género se caracteriza por tener personajes definidos y que se adaptan a las situaciones, reflejando comportamientos que son identificables por la inmensa mayoría de espectadores. Aquí, no. Han definido los personajes en un principio y ahí se acabó su trabajo. Lo que vemos solo son las actitudes de inicio sin cambio alguno. En el tercer episodio sabremos sin género de dudas de qué pie cojea cada una de las chicas. Y son 12 los capítulos.

Esto no quita que se comporten como alguna vez nos hubiéramos imaginado en ciertas situaciones, como cuando nos vacila una chica y acabamos por romperle el culo. Sin embargo, la poca evolución se nota muchísimo. Esto es así. Por otra parte tenemos un acompañamiento que intenta ayudar a suplir las carencias que se encuentran en los personajes. Este acompañamiento del que os hablo es la exageración en las reacciones. Vale que alguna vez se pasan tres pueblos en ellas y nos haga gracia. Lamentablemente, esto se acaba en el episodio 2 y, de ahí en adelante, el desierto es muy grande y el agua escasa. Me aburrió soberanamente.

Por fortuna, el listado de personajes es pequeño, por lo que mi tortura a la hora de redactar será breve:

>Hanako Honda. Es una de las protagonistas. Hanako es la que saca mejores notas y tiene la familia más adinerada. Sin embargo, esto no es sinónimo de éxito y ella anhela divertirse y, también, tener novio. El problema es que no topa con la tecla para ello, además de carecer de manera destacable de un par de razones que suelen buscar los chicos de su edad. La pobre chavala no está plana, sino que está deprimida. Psicológicamente, también XD

>Olivia. Esta rubia parece una alumna de intercambio o una que acaba de llegar hace poco a Japón. El problema es que nació y se crio allí y, cuando empezó a relacionarse con las compañeras, tartamudeaba de tal forma que parecía ser una recién llegada. Y así siguió la muy tonta (otra más que se amarga sola), hasta que conoció a Hanako y empezaron a vacilarse mutuamente.

>Kasumi Nomura. Es la que busca ayuda en Olivia para mejorar su inglés, aunque poca ayuda le va a prestar si es tan mala en lengua extranjera como ella. Si lo vemos con perspectiva, Kasumi es la más normal de las tres, aunque con el paso del tiempo empieza a pegársele la estupidez. Sus enormes "razones" (siguiendo con el símil de antes) son broma recurrente entre ellas para mostrar la cara más siniestra de Hanako.

>Chisato Higuchi. Es una de las profesoras de las chicas y, por alguna razón, acaba como "responsable" del club. Si se pudiera definir a esta mujer con una palabra sería la de "fracasada", quitando lo de tener trabajo como docente, claro está. Tiene una actitud ante la vida un poco parecida a la de Hanako y, cómo no, busca una pareja para que le anime la vida (o se la amargue con el paso del tiempo).

>Maeda. Es el sirviente de Hanako (el dinero lo puede todo) y este chaval es del todo peculiar. Si ya es raro de por sí, ni qué decir tiene que lanza rayos por el culo. Parece sacado de South Park. Por lo demás, un caballero muy servicial, yo diría que demasiado.

-Es un plan perfecto, sin fisuras... vaginales-

También tendremos otros personajes mucho más secundarios, como la presidenta del consejo estudiantil y su vicepresidenta (y relaciones púbicas. Sí, así como suena), el profesor adicto a la serie CSI (por el primer capítulo ya me entenderéis), la delegada de clase y su cara difícil de ver, las compañeras del club de soft-tenis o el club de shogi.


>Animación

Lerche nos tiene acostumbrados a un dibujo cuidado, no con una cantidad de detalles y una calidad abrumadora, pero sí que se le reconoce su sello particular y no está tan mal. En cambio, con Asobi Asobase, parece que han dado un paso atrás. Quizás porque la serie no lo merezca tanto, quizás por el presupuesto limitado, lo cierto es que el dibujo no está en su mejor momento. Los colores son claros y tienen una predominancia del blanco en los fondos, como si quisieran hacer este trabajo cuanto antes para quitárselo de encima.

De todas formas, uno de los apartados más destacables en esta sección es la exageración en las expresiones faciales. Cierto es que antes comenté que eso llega a aburrir pasado el tiempo, pero es lo más llamativo que tienen. Puede sonar triste, pero es una serie del montón que no destaca por nada y tampoco lo pretende. Esto no es para tomárselo a mal, ya que hay que tener en cuenta que la serie está para lo que está: un trabajo sin mucho esfuerzo y sin pretensiones elevadas. ¿Se olieron la tostada los de Lerche y decidieron hacer lo justo para no malgastar tiempo y dinero? Quién sabe.


>Sonido

El sonido es el apartado técnico que más destaca (tampoco es que fuera difícil teniendo el dibujo a ese nivel). No nos mostrarán unos alardes técnicos que nos dejarán con la boca abierta, pero sí es cierto que, con las técnicas y equipamientos de hoy en día, sacar un sonido más que bueno es algo que no lleva mucho esfuerzo. Lerche nos da una calidad en el sonido más que aceptable, sobre todo por la mezcla de voces con el sonido ambiente y demás efectos especiales. No obstante, recordemos que se trata de un slice of life y raro sería cagarla aquí, por lo que la calidad en el audio es muy buena.

-Que no se diga que con el anime no aprendemos cosas nuevas-

Otra cosa es qué temas musicales meten para ambientar las diferentes situaciones. Como seguro muchos ya habréis adivinado, son instrumentales y del montón. Yo creo que, después de los últimos análisis que llevo, los japoneses tienen una máquina gashapon donde hay músicas genéricas (supongo que en Akihabara, ¿dónde si no?), meten una moneda de 500 yens y voilá, ya tienen OST para la serie de anime. Es mi teoría, no tengo pruebas para demostrarlo, aunque tampoco me hacen falta XD. Dios mío, parezco Miguel Bosé, solo falta que diga que las máquinas las puso Bill Gates para destrozar el anime japonés y que nos laven el cerebro con dibujos al estilo Proletario y Parásito.

Respecto al opening y ending, tenemos a las seiyuu de las tres protagonistas cantando ambos temas. El primero, titulado Suripisu, es una cosa extraña porque parece sacado de una serie completamente diferente, sobre todo en estética. Como si meten una apertura de Marmelade Boy en Dragon Ball. El ending tampoco se libra de este cambio de estética, con un fondo negro y colores brillantes en el trazo que me recuerdan a las pizarras digitales a 5€ que venden en AliExpress para que los niños no gasten en papel, pero sí en pilas. Muy ecológico todo. "Inkyainparusu" es el título de un tema metalero que casa tanto con la serie como el primero.


LA NOTA:

Llegamos a este último apartado ya para finiquitar un análisis que, si bien se ha quedado algo escaso, me ha costado lo suyo terminarlo. Básicamente porque el Animal Crossing New Horizons me tuvo secuestrado (bueno, más bien Tom Nook y sus hipotecas) durante unas 210 horas y siguen subiendo. A decir verdad, tenía una mezcla de sensaciones. Por una parte estaba avergonzado de volver así, medio arrastrado a terminar algo que abandoné como los hombres de aquellas  mujeres que fueron a por tabaco y no volvieron o, si lo hicieron, fue pasados varios años y con una petarda que le fue siguiendo desde Las Vegas porque se habían casado y pensaban que tenían parné.

La serie de Asobi Asobase es una del montón, más concretamente, del montón de slice of life que pasa sin pena ni gloria por delante de nuestros ojos y, seguramente, solo lo haga un par de episodios en vez de la temporada completa. Allá cada uno con su tiempo, si no quieren perderlo me pregunto qué cojones hacen procrastinando viendo anime y dejando la vida pasar. Eso me lleva a otra pregunta y es qué narices hago con mi vida viendo anime y, lo peor de todo, analizándolo.

Así que, mientras me reconcomo por dentro con las dudas, os dejo con la valoración de esta serie que, aunque tiene unos buenos momentos, como cuando Kasumi le rompe el culo a Hanako, parece que se queda solo en las intenciones, por lo que solo llega para alcanzar la D de nuestro sistema de valoraciones.


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