AÑO 12
Esta semana me colgarán el sambenito de "subnormal" con…
>Masamune-kun no Revenge R (Silver Link, 2023, 12 CAPS)
Así es, vuelvo al redil donde me apalearon con tramas insulsas en espera de que nada cambie, con el único motivo de que no tengo ganas de buscar una nueva serie y que me vuelvan a dar con el mismo palo. Ahora quiero algo diferente: un cinturón.
En momentos como estos me acuerdo que mi compañero de fatigas está enganchado a las series donde los viajes en el tiempo hacen aparición y yo me río como el buen idiota pensando en que no se puede tropezar más de dos veces en la misma pierda. Pues allá que voy.
En esta ocasión han decidido ponerle una etiqueta a la serie, una "R" que seguramente tenga algo que ver con "revenge". Para mis adentros creo firmemente que esa letra es por "retrasados" en referencia a los espectadores que quieran verla tras el bochornoso espectáculo que nos dieron en la primera temporada. ¿Habrá cambios respecto a esta segunda? Quién sabe, pero lo que es seguro es que no voy a ver una tercera entrega. Ya puede terminar bien o nos quedaremos con las ganas.
De todas formas, lo que me viene a la cabeza es una pregunta, ¿qué haría en una situación como la del protagonista? Recordemos que adelgazó, se ha puesto guapo y listo y ahora es popular y atrae a las muchachas como una caja de Ozempic a mitad de precio. Supongo que zumbarme a las demás con la esperanza de que la orgullosa pida cita en el dentista para pedir una buena limpieza bucal, no sé si se me entiende. Sin embargo, dejo las fantasías de lado porque empezamos con la tortura.
>Sinopsis
La serie comienza poco después del festival en el instituto. Ahora los alumnos del centro preparan sus maletas para viajar a Europa, concretamente a París, porque todo el mundo sabe que los japoneses solo piensan en los gabachos cuando se les habla de Europa, al igual que aquí con el paleto promedio cuando los etiqueta como chinos porque tienen los ojos rasgados. Empate.
Masamune, el protagonista, quiere aprovechar el viaje para terminar de enamorar a Adagaki y rechazarla para así culminar su venganza. Que no habrá cosas más interesantes por hacer que perder el tiempo de esa manera con una mujer, pero no voy a contradecir los argumentos de un chaval que se ha esforzado en mejorar y quiere destrozar su adolescencia de semejante forma. No le culpo, la mayoría de nosotros en esos años nos matábamos a pajas. Empate otra vez.
Masamune, el protagonista, quiere aprovechar el viaje para terminar de enamorar a Adagaki y rechazarla para así culminar su venganza. Que no habrá cosas más interesantes por hacer que perder el tiempo de esa manera con una mujer, pero no voy a contradecir los argumentos de un chaval que se ha esforzado en mejorar y quiere destrozar su adolescencia de semejante forma. No le culpo, la mayoría de nosotros en esos años nos matábamos a pajas. Empate otra vez.
Sin embargo, no todo iba a ser tan fácil como pensaba. Hay quien atrae los problemas como la miel a las moscas y, en el caso de los dos protagonistas, los enredos van a estar a la orden del día a su alrededor. En París, al lado del museo del Louvre, son abordados para colaborar con una chica francesa para que consiga crear un manga de comedia romántica en condiciones. Que digo yo que no habrá otras cosas para meter como argumento en una serie que tremenda idea sacada del ojete de satanás. La alternativa era que la multiculturalidad les atracase machete en mano.
>Guion, narrativa y tratamiento de personajes
Otra vez más intentando sacar petróleo de donde parece que no lo hay. ¿Cuántas veces hemos visto que las segundas partes nunca fueron buenas y las terceras son peores todavía? ¿Es que no he aprendido nada de todas las veces en las que mi compañero de fatigas blogueras se estampó contra el muro porque el DeLorean no alcanzó la velocidad necesaria para saltar a otra línea temporal y terminó por comerse una buena morralla? Pues como dice el refrán, el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. O 72 veces con la misma retórica argumental en series de anime.
En fin… Yo lo veo desde otro prisma, el de ser un terco, porque intuyo que algún día tendré razón, aunque sea una única vez. Esto me recuerda a lo que antiguamente les pasaba a las adolescentes, buscando su príncipe azul. Sin embargo, los tiempos cambian y ahora lo que buscan es un príncipe africano que las haga sentir… ser madres solteras cuando el sujeto salga por patas en cuanto vea un bombo. Pero eso ya son otras historias.
En esta ocasión tenemos la segunda parte de la venganza de Masamune, algo que no me da esperanzas de nada, ni siquiera para que me lleven a los infiernos por reírme con aquel chiste de enanos hace unos meses. Los géneros en los que se cimenta este anime siguen siendo los mismos que en la anterior temporada: romance y humor. En esta ocasión, tendremos más de lo primero que de lo segundo, pero hay de los dos, tranquilos todos.
Así pues, la serie comienza con los personajes de la anterior temporada viajando hacia
-Los otakus empapan sus waifu-almohadas con otra cosa-
Pasado este periplo, los personajes vuelven a Japón para seguir con los derroteros habituales, lo cuál confirma que este impás solo fue una broma de mal gusto. Si os soy sincero, en un primer momento pensé que volvía a tener razón, que la historia general no iba a evolucionar y que esta temporada solo iba a ser una marca más en el listado de animes para olvidar. El listado de malas praxis es este comienzo no es enorme, pero los errores son contundentes: hay partes en la historia que se omiten y también nos ofrecen una narrativa acelerada, con saltos entre situaciones que nos confunden, porque notamos que nos hemos perdido algo. Y estas partes que no existen son relativamente importantes: el previo del viaje, el resultado tras la vuelta, meter a la francesa otaku con calzador… La sensación general es que hemos perdido el tiempo viendo todo esto.
De todas formas, que no cunda el pánico. Yo soy muy catastrofista y siempre veo la muerte en cualquier lado, al igual que el abuelo Simpson. Sin embargo, la serie tiene mucho más recorrido por delante. Esto se nota a partir del capítulo 3. Pisan el acelerador con la historia principal y acaban dado lo que queremos: tensiones amorosas que deben aparecer en un romance, todo gracias a malentendidos y a medias verdades, pilares fundamentales en un género como éste. Además, han finalizado las tramas de los celos de la temporada pasada y que poco han aportado (o si lo hicieron fue para darnos falsas esperanzas), para enfocarse de una manera más madura en una relación, con sus miedos e inseguridades.
Con el avance de la serie, aparece el fantasma (ya recurrente tras tantas series vistas) de que hay chicas que parecen encajar mejor con el protagonista que la propia chica en el papel principal. Aunque no sé si esto al final será cosa mía y proyecto mis gustos y preferencias sobre lo que ocurre en las series de anime. Quién sabe, pediré cita en el
Con el paso de los capítulos vemos que meten más pólvora al barril y que todo acabará estallando y no sabemos si será para bien. Nos presentan dilemas reales que nos ponen los pelos de punta. Bueno, a mí no tanto gracias al tobogán de piojos que tengo en el cogote, pero ya me entendéis. Estar en una relación a sabiendas que la otra parte te odia es para replantearse muchas cosas en la vida. Se demuestra el poco valor por uno mismo y se acaba profesando un amor incondicional hacia la otra parte donde no importan las consecuencias, sino solo el disfrute del tiempo con esa persona amada. Algo que deja a la clásica friendoze como un juego de niños.
-Ya podemos meter ecchi como género-
En la segunda mitad de esta temporada nos tendremos que poner el cinturón porque va a haber movimiento. Los guionistas han sabido conjugar perfectamente los sentimientos de los personajes con situaciones habituales en las series románticas, eso sí, dándoles una perspectiva diferente. Aplicando problemas que todos hemos tenido en alguna relación como dudar de los verdaderos sentimientos; estar con una persona que no nos quiere, pero de la que se está enamorado; evitar a una persona por la que se siente algo porque está saliendo con otra; engordar tras empezar a salir con alguien; seguir metiendo ficha a alguien con pareja… Y lo asombroso es que esta mezcolanza de personajes con los sentimientos a flor de piel encaja a la perfección. Quizás también es que los guionistas se han dejado de tonterías y han decidido remangarse para trabajar como es debido, que ya iba siendo hora.
Todo esto se confirma con los últimos episodios, porque ya me explicaréis qué demonios pasó en Silver Link para que cada uno de estos capítulos tenga un final que te deja con el corazón en un puño. Todo esto no es más que la demostración de que si se quiere, se puede. Si bien es cierto que dudé (y mucho) por el comienzo de la serie, han sabido cambiar el rumbo y ofrecer lo que esperan los espectadores: dar vida a personajes nacidos de la imaginación, haciéndolos lo más creíbles posible, cosa que han conseguido. Ya no solo se trata de llegar a un final escrito a través de unos personajes y acontecimientos, sino también a esforzarse en mostrarnos que esos mismos personajes son tan creíbles como una persona de carne y hueso y que las escenas que protagonizan pueden llegar a ser, quizás no cotidianas, pero sí creíbles porque las hemos podido vivir cualquiera de nosotros. No quiero mencionar ninguna escena porque sería quitar la magia a una serie que ha ido de menos a más y eso, queridos míos, es muy raro de ver en estos días.
El final es de lo mejor que podamos imaginar, aunque una parte de mí prefería la alternativa. Eso sí, sería bastante radical y a saber cómo encajaría en la historia global tras tantas peripecias, pero cosas más raras se han visto en series y películas. No sé hasta qué punto podrá haber una tercera temporada, pero tras este cierre lo dejaría tal cual y me dedicaría a otros proyectos. Como buen informático solo os puedo recomendar no tocar nada que funcione, ya que probablemente se acabe estropeando. Sino consultad a los de Disney con tanta adaptación Live Action.
Todo esto se confirma con los últimos episodios, porque ya me explicaréis qué demonios pasó en Silver Link para que cada uno de estos capítulos tenga un final que te deja con el corazón en un puño. Todo esto no es más que la demostración de que si se quiere, se puede. Si bien es cierto que dudé (y mucho) por el comienzo de la serie, han sabido cambiar el rumbo y ofrecer lo que esperan los espectadores: dar vida a personajes nacidos de la imaginación, haciéndolos lo más creíbles posible, cosa que han conseguido. Ya no solo se trata de llegar a un final escrito a través de unos personajes y acontecimientos, sino también a esforzarse en mostrarnos que esos mismos personajes son tan creíbles como una persona de carne y hueso y que las escenas que protagonizan pueden llegar a ser, quizás no cotidianas, pero sí creíbles porque las hemos podido vivir cualquiera de nosotros. No quiero mencionar ninguna escena porque sería quitar la magia a una serie que ha ido de menos a más y eso, queridos míos, es muy raro de ver en estos días.
El final es de lo mejor que podamos imaginar, aunque una parte de mí prefería la alternativa. Eso sí, sería bastante radical y a saber cómo encajaría en la historia global tras tantas peripecias, pero cosas más raras se han visto en series y películas. No sé hasta qué punto podrá haber una tercera temporada, pero tras este cierre lo dejaría tal cual y me dedicaría a otros proyectos. Como buen informático solo os puedo recomendar no tocar nada que funcione, ya que probablemente se acabe estropeando. Sino consultad a los de Disney con tanta adaptación Live Action.
-Quemarlo todo posiblemente sí-
>Listado de personajes
En esta ocasión voy a indicar los nuevos personajes. Cierto es que hay bastante evolución en los que se mantienen desde la temporada pasada, pero si empiezo a señalar los cambios, más de uno se va a comer un spoiler y no terminará viendo la serie.
>Muriel Besson. Es la francesa con la que tropiezan los protagonistas en las cercanías del Museo del Louvre. Tiene una obsesión y es la de crear historias en manga. Su dibujo no es malo, en cambio las historias dejan bastante que desear. No sabe el significado de la palabra "no" y cuando se sienta frustrada, hablará con su hermano para que le ayude. Es tan tonta que no se imagina cómo él consigue ayudarla, pero como sabe que funciona, lo sigue haciendo. Algo así como la ex-ministra de sanidad Ana Mato (tiene cojones el apellido para tal función) y el Jaguar del garaje que no sabía como había acabado allí, pero como estaba, bien contenta que estaba.
>Franck Besson. Es el hermanísimo de la francesa pechugona. No queda claro si es empresario, mafioso, corrupto o un pederasta con dinero que se pasea por Japón de vez en cuando para apretarse a una adolescente que se ofrece en la calle o en un Host Club. Tiene una ley en su vida: su hermana es lo primero y hará lo que sea para cumplir sus sueños.
>Animación y sonido
A nivel de animación, Masamune-kun no Revenge R es una serie que nos va a parecer de las habituales, sin mucha ostentación técnica, pero con sorpresas que no podríamos esperar teniendo en cuenta la primera temporada. Tal es el caso de la androginia, introduciendo un chico con apariencia, voz y maneras no habituales en su género. Está más cerca de una definición femenina que masculina. Lo sorprendente es que también lo han aplicado al revés, con una chica con cierto deje masculino, pero que lo oculta para conseguir sacar provecho de la situación. Es llamativo, como he dicho, y diferente de los personajes con una estética peculiar (típicos travestis que, por ejemplo, aparecen en Shin-Chan, aunque no es la única serie en la que asoman la patita).
-Mentira, no funciona-
También tendremos otros aspectos en la animación que nos llamarán la atención, como algunos gazapos de esos que ya hacía tiempo que no veía. Tal es el caso de un paraguas de color malva que, mágicamente, se convierte en un gris oscuro. Gris es el futuro de ese dibujante XD. No obstante, en otros momentos tendremos falta de frames, como cuando hay alguna pelea o cuando los personajes echan a correr. Algo que me llama poderosamente la atención porque no es la primera serie donde aparecen estos "efectos" no tan especiales.
Respecto al sonido, nada que objetar. Efectos correctos y bien implementados. Lo mismo puedo decir del doblaje, con la sensación de tener un buen trabajo entre manos, hasta que empiezan a gritar o a cantar, momentos en los cuales la vergüenza ajena hace aparición y rezo, desde lo más hondo, para que este sufrimiento termine pronto. Lo que sí quiero destacar, y para bien, son las mezclas de sonido. No sé quién es el verdadero responsable de semejante magia, pero se ha ganado el cielo. Ha conjugado a la perfección temas instrumentales de piano y violín con escenas emotivas, dándoles un plus que no me imaginé cuando empecé a ver esta segunda temporada.
>OPENING. Como apertura tenemos a la seijuu de Adagaki cantando el tema "Please, Please!".
>ENDING. En el cierre volveremos a tener a la cantante Choucho de la primera temporada interpretando el tema "Twilight Little Star".
LA NOTA:
Damos carpetazo a esta historia de amor con las mejores sensaciones posibles. Y es que nunca llegué a imaginar que esta segunda temporada iba a ser muchísimo mejor que la primera, dando cierre a una historia de la mejor manera posible. Es de agradecer el cambio de planteamiento en esta historia, dejándose de tonterías gracias a los otakus que inundan la industria del anime, tal y como advirtió el bueno de Miyazaki.
Técnicamente no es nada del otro mundo, sobre todo en temas de animación. En sonido, lo único a destacar es el excelente trabajo en las mezclas de audio, empatando de una manera magistral las canciones con las escenas más intensas. Por todo esto, Masamune-kun no Revenge R alcanza la B en nuestro sistema de valoraciones, sin olvidarnos de un más que bien merecido sello de recomendable.







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