AÑO 13
Esta semana hundiremos la cabeza…
>Shirobako (P.A. Works, 2014, 24 CAPS)
Lo de hundir la cabeza va con numerosos sentidos y no me refiero a los clásicos de vista, olfato, tacto… A lo que me refiero es a los referentes a la depresión, al odio al prójimo, a la resignación… Porque ya sabéis que es lo que ocurre con la magia, que en cuanto se descubre el truco toda la ilusión se pierde, de igual manera que cuando vuestra novia se quita el sujetador en la primera cita y tiene más relleno que la serie de Naruto.
Sin embargo, por más que nos pese, sigue siendo necesario saber los entresijos de la industria por la cual estamos aquí. Mira que es triste que tanto presupuesto, tanto esfuerzo y tantas lágrimas salidas de los ojos de los japoneses sólo sirvan para que dos degenerados escriban, desde España, una reseña cada quince días. Menudo bajón, eh. Pero no os vengáis abajo que lo mejor está por venir, concretamente el final de este análisis. A partir de ese punto, todos sois libres para hacer lo que venga en gana.
Si os preguntáis por qué escogí esta serie para analizar solo fue para conocer un poco más cómo funciona la industria que hace realidad los sueños de muchos de nosotros. En cuanto supe de ella me vinieron recuerdos de otra serie que analicé antaño en este blog y que me encantó: Eizouken ni wa Te o Dasu na!
No obstante, todos sabemos lo que pasa cuando vamos a ver una serie: vamos con ilusión, porque nos ha gustado la sinopsis, la imagen promocional, el tráiler o cualquier recomendación random que ya hemos visto por ahí y que nos llegó tan hondo como para ignorar todas las señales de advertencia. ¿Qué señales hay a la hora de ver Shirobako? Pues que está hecha por japoneses, qué más queréis que os diga, suficiente advertencia digo yo.
De todas formas, y como justificación por haber escogido este anime, pensad que podría haber metido alguna serie salida de la mente de un pederasta bañado en sake en sustitución de la que tenemos esta semana. Si con esto no os sentís convencidos, ya nada lo hará. Aun así, tampoco quiero asustaros como cuando le grito mi suegra "¡cuidado con las escaleras!". Todo tiene su lado bueno y su lado malo.
>Sinopsis
Aoi es una joven que terminó la carrera universitaria y ahora mismo comienza a trabajar en un estudio de animación, donde hace tiempo que no publican ninguna serie original y donde la leyenda negra todavía pisa con fuerza. Algo así como Gonzo. Sin embargo, Aoi tiene un sueño por cumplir. En el instituto de preparatoria ella y cuatro amigas más fundaron un club de animación y como proyecto crearon un corto.
-Pero que no se te ocurra sacar una nueva versión de Evangelion-
De todas formas, como suelo aconsejar, cuando uno tiene dudas, lo mejor es quedarse como está, hasta tener las cosas claras y dar pasos en la dirección que se desee. Cualquier decisión que se tome, sin seguir estas directrices, está abocada al fracaso. Tremenda recomendación. A este paso convertimos el blog en un website de crecimiento personal con publicidad crypto.
>Guion, narrativa y tratamiento de personajes
Y después de este asesoramiento de mi*rda para el ámbito laboral, nos adentramos ahora en la serie que me toca analizar esta semana. Shirobako es un anime donde, a través de la historia de cinco chicas (se centrará en una de ellas en particular para ocupar el papel protagonista) nos muestran los entresijos de la industria del anime desde el punto de vista de lo que ocurre dentro de un estudio de animación cualquiera. En este caso tendremos dos visiones (ya que tratan la producción de dos series) y todos los problemas y beneficios que ello conlleva: la producción de una serie propia y la de una adaptación.
Antes de profundizar un poco más en los detalles que nos trae la historia de esta serie, necesitamos ponernos en perspectiva de qué anime tenemos delante. Shirobako se basa en el género del slice of life con ciertos toques de drama y comedia. No habrá romance, harem, fantasía o ciencia ficción. Puede sonar a poco, pero con estos tres géneros va que chuta. Es posible que, en algunas webs, cuya forma de trabajar esté cogida con pinzas, metan el estrés como un género en sí mismo, pero por esa regla de tres, los cojonazos de Hideaki Anno también tendrían que tenerlo. Por fortuna, no es así.
Quitando los detalles de cada una de las series que tratan en el anime, la producción será casi la misma en ambas. Hay ciertos matices que las distinguen, ya que no es lo mismo tener al creador de una historia en las propias oficinas (y así pasear la fusta cuando se necesite) como que sea ajeno a la empresa y tener que tirar de intermediarios. Los problemas aparecerán en ambos casos y de distinta manera para ilustrar a los espectadores cómo de complicado puede ser crear una serie de animación en Japón.
-A Netflix le pasa lo mismo-
Lo primero que podemos ver es que el organigrama de un estudio, en este caso se llama Musashino Animation, está bien detallado. Cada puesto tiene sus funciones y todo debe funcionar correctamente para que no haya retrasos de ningún tipo porque, en esto de crear series de TV, el calendario manda y las deadlines estarán a la orden del día. Sin embargo, la sensación de que todo está burocratizado hasta lo inimaginable es más que palpable y no percibimos que sea un todo para que acabe funcionando como debería. Y, a pesar de lo que cabría pensar, funciona.
No obstante, ese monstruo que es un estudio de animación está formado por personas y cada de ellas tira por su lado, como es obvio. Para evitar esto hay dos formas de trabajar: una es la de tratar a los empleados como bestias y sacar el látigo a pasear como bien hace nuestro excelentísimo presidente. La otra es la de hacer reuniones para todo y a cada momento. Que el capítulo 7 tiene el storyboard por terminar, reunión. Que la animación del 5 hay que revisarla porque una escena no se nota tan emotiva como debería, reunión. Que la máquina expendedora de sake se ha estropeado, reunión. Y así con todo.
Todo esto que os cuento puede parecer broma, pero no, hay reuniones para todo. Esto parece un slice of life de reuniones en el trabajo en vez de enseñar cómo se hacen las series de animación. Me recuerda al vídeo de Casi Creativo. Lo malo de todo esto (porque cosas buenas se pueden contar con los dedos de una mano) es que al espectador le va a importar una put*sima mi*rda (o más) el número de reuniones que tienen por delante. Vale que quieran hacer énfasis en lo complicado que es coordinar a todo el mundo y que el trabajo salga bien y sin retrasos, pero hay capítulos donde salen de una reunión y se meten en otra, por no mencionar el pequeñísimo detalle de que en todos los capítulos hay una p*ta reunión. Me cago en di*s y en la p*ta que los parió. Si parece que estoy haciendo horas extra y que no salí de la oficina.
Todo esto que os cuento está para dramatizar lo que puede suceder en un anime, pero ¡c*ño!, hay otras formas de mostrar tensión en la serie que con una reunión de caras largas. Eso sí, para imprevistos tenemos repertorio y variedad hasta la saciedad: que si improvisación a mitad de montaje (debieron de trabajar en Bones), que si la definición de personajes está sin hacer y comienzan con la producción de la serie a ver si sale sola (que no), rivalidades entre puestos de trabajo… Por no mencionar el hecho de que todos los problemas provienen del mismo género
-¿¡Cómo que no!?-
Como os podréis imaginar, hay innumerables referencias a otras series de animación de la vida real, así como estudios y trabajadores. Podría dar un listado enorme, pero el papel donde tenía anotadas todas las referencias lo tuve que usar en una emergencia con el señor Roca. De lo poco que me acuerdo son referencias a series (con nombres ciertamente ridículos), a Hideaki Anno y su "despachito", a estudios de animación como G.I Staff, etc. Lo que más vamos a percibir va a ser la referencia a Initial D por el pique con otros estudios para entregar y recoger los trabajos, de la misma manera en que Fujiwara deslizaba su Toyota por las curvas para entregar tofu. Sin embargo, aquí no vamos a tener un triste tema de eurobeat, sino a la protagonista cantando una canción moñas.
-Dani, ¿y qué tal está la narrativa?-
Quitando la parte de las reuniones, muy parada. El ritmo de la serie es el mismo en casi cualquiera de los capítulos, manteniéndose un estrés presente que no nos quitaremos de encima hasta ponernos con otra serie. De verdad, cansa y hasta se hace monótono. De todas formas, es cierto que han conseguido ofrecer momentos de emoción y alegría dentro del poco margen que hay en una serie sobre despachos y oficinas, pero son los menos.
Respecto a los personajes, el tratamiento es más que correcto, pero caen en la monotonía de sus comportamientos. Cada uno de ellos cambiará, aunque no mucho, porque las manías van a estar presentes hasta la saciedad. El comportamiento inicial será, en definitiva, el que tendremos a lo largo de toda la serie.
Como suele ocurrir con las series cuyo género principal es el slice of life, el final está más abierto que cierta gallina de Ourense. Esto que os digo no quiere decir que haya una segunda temporada. Por lo que he leído por ahí, parece que el director no está por la labor de hacer una segunda parte de Shirobako porque lo han cargado de trabajo hasta el día que se muera. A título personal, me parece más que correcto, vista la curva de complejidad que va tomando la serie, siempre hay que complicarlo más todavía. Por lo que, si algún día aparece una hipotética segunda temporada, id preparando el culo para ver reuniones en paralelo. Manda cojones.
>Listado de personajes
>Miyamori Aoi. Es la protagonista de esta serie. Bajo su punto de vista veremos lo que ocurre en la inmensa mayoría del metraje de la serie y notaremos sus sentimientos en las escenas donde no aparece, pero sabremos que le afectarán a futuro. Trabaja como asistente de producción de algunos episodios y demostrará tener un gran don de gentes para unir a todo el proyecto con el fin de que remen en la misma dirección.
-Las han de tener en carne viva-
>Imai Midori, alias "Diesel". Es una de las amigas de la preparatoria. Es la menor del grupo y todavía está con las clases universitarias. Sin embargo, echa una mano en determinadas partes como la ambientación. Su alias viene por la ayuda respecto a los motores diésel de las locomotoras. Su aspiración es ser guionista.
>Sakaki Shizuka. En todos nuestros grupos de amistades tenemos a alguien que, por más que se esfuerce, no consigue lo que se propone. En este caso, Shizuka es la que ocupa ese lugar. Quiere ser actriz de doblaje, pero en ese mundo, al igual que en España con las series, la oferta supera (con creces) la demanda, por lo que la pobre muchacha suele quedarse fuera de los papeles a los que aspira. Aunque eso sí, a tozuda no hay quien le gane, por lo que siempre lo intentará una y otra vez.
>Toudou Misa. Es una animadora de CGI. Si bien la opción de ser animadora clásica estaba encima de la mesa, el futuro que ofrece la tecnología hizo replantearse esa opción. Sin embargo, aunque tengas un título, el trabajo ideal no va a aparecer de la noche a la mañana. O quizás sí y no es tan bueno como cabría imaginar.
>Yasuhara Ema. Es la última de las cinco amigas del instituto. Se trata de una animadora clásica, de papel y lápiz, y con ella veremos una de las partes más críticas de la animación japonesa. No solo se trata recrear los personajes frutos de la imaginación de un autor, sino también debe darles vida con movimientos. Una vez terminada la serie, vemos que es una de las profesiones más frustrantes, ya que deben reinventarse continuamente.
>Endou Ryousuke. Es el supervisor de animación de Musashino Animation. Por él pasan todos los dibujos y animaciones en papel de las series que el estudio crea. Suele ser un poco cascarrabias, sobre todo cuando comparan su trabajo con el de la animación por ordenador.
>Honda Yutaka. Responsable de producción de las series. Bajo su yugo, todo tiene que funcionar como un reloj. Si se puede suizo, sino uno comprado en AliExpress por 2€, pero que al menos dé la hora sin mucho retraso.
>Kinoshita Seiichi. Es el director de las obras del estudio. Es un p*to vago que no ha catado látigo y que por esa razón intenta escaquearse de su trabajo. Quizás porque sabe que en un sitio tan reducido como las oficinas de un estudio de animación el látigo no tiene muchas posibilidades de arrancar la piel, pero para esos casos están las mazas medievales
>Ogasawara Rinko, alias "la gótica". Es una de las animadoras clave del estudio y siento desilusionaros, pero no se trata de la anhelada gótica culona. Solo viste ese cosplay, se comporta de una manera huraña y diseña personajes.
-Las ideas de Hideaki Anno-
>Marukawa Masato. Es el presidente de Musashino Animation. Todo el mundo tiene una función en la vida: los socialistas arruinar el país, los peperos corromperlo, las feministas victimizarse y joder a la mujer (bueno, son dos), los fascistas engañar a los bobos… Este personaje tiene como ley de vida dar de comer a los trabajadores del estudio. Tócate los cojones, Manolito. ¡Si hasta tiene una cocina en exclusiva para él! Como curiosidad, se han basado en la apariencia de Maruyama Masao, cofundador de Madhouse.
>Iguchi Yumi. Es una de las animadoras del estudio. Tiene poca experiencia, pero la suple con tenacidad y esfuerzo.
>Sugie Shigeru. Es la vieja confiable (en este caso viejo). Si le propones un trabajo de animación, lo hará. Parece un despojo que solo está a la espera de palmarla, pero deja en vergüenza a todo aquél que dude de su trabajo.
>Takanashi Tarou. Es asistente de producción. Si fuese legal pegar un ladrillazo a un compañero de trabajo, éste tendría suficiente como para construir una casa. Cansino, aburrido, presumido, incompetente, bocachancla…
>Yano Erika. Es otra de las asistentes de producción del estudio. Tiene muchos recursos y, para lo joven que es, se desenvuelve muy bien en la industria y sabe cómo debe apretar a los empleados para que consigan trabajar en el caso de que no tengan muchas ganas.
>Okitsu Yuka. La mujer ideal para cualquier hombre de bien, para eso es la responsable general. Pone firme a cualquiera solo con una mirada. Si habla o se pone seria, echad a temblar. Es una femme fatal y, lo mejor de todo es que, cuando tiene que arremangarse y ponerse a trabajar, no hay quien le haga sombra.
>Katsuragi Goutarou y Watanabe Shun. Se encargan de buscar proyectos para el estudio y ofrecerlos a las distintas cadenas de TV. Si bien no aparecen mucho en pantalla, cuando lo hacen es porque va a pasar algo destacable.
>Segawa Misato. Se trata de una animadora freelance que trabaja para varios estudios. La norma es "quien llegue primero, se lleva el premio". Por suerte, en Musashino Animation contratan a ex-pilotos de rallyes para hacerle llegar los trabajos antes que a la competencia. Además, Misato se hace querer y si tiene alguna exigencia, la escuchan atentamente. Ella no quiere perder el tiempo y la calidad que espera es alta.
>Shimoyanagi Yuuichirou. Es el encargado de la animación por ordenador. Al igual que Ryousuke, tiene orgullo por su trabajo y no tolera desprecios. Si tiene que desenterrar el hacha de guerra, lo hará.
-Tranquila, nosotros tampoco-
>Andou Tsubaki y Satou Sara. Son las incorporaciones más recientes a la empresa. Sus funciones son las de asistentes de producción, encargándose de las tareas para los capítulos que debe supervisar.
>Hiraoka Daisuke. Es otro asistente de producción que entra para la segunda serie. Daisuke es el perfecto ejemplo de compañero tóxico que le importa todo tres pimientos para luego excusarse con cualquier gesto o frase detonante que haría levantarse de la silla hasta al último ofendido, todo para partirle la cara.
>Kunogi Ai. Es una nueva animadora del estudio. La chavala parece que le han arrancado la lengua o la han sacado de un conflicto bélico, porque no suelta una frase completa, solo gesticula algunas palabras y termina por morirse de vergüenza. Vale que quieran mostrar a una chica extremadamente introvertida, pero Bocchi solo hay una.
>Mimsy y Lolo. Son los dos peluches que tiene la protagonista. Cuando los veamos hablar entre ellos no solo reflejarán los sentimientos ocultos de Aoi, sino que también nos enseñarán algunos detalles acerca del funcionamiento de la animación japonesa.
>Animación y sonido
Puedo decir, sin lugar a equivocarme, que la calidad en la animación que nos presenta P.A.Obras (como aparece traducida en alguna web que otra gracias a la IA) es de lo mejorcito que he visto en bastante tiempo y eso que hay series que me han gustado mucho a día de hoy, aunque también es cierto que hay otras tantas que no he tenido la fortuna de verlas. Lo primero que nos entrará por los ojos será el gran detalle puesto en los escenarios, el vestuario de los distintos personajes y cómo encajan ambas variables para dar un resultado más que sobresaliente. Todos sabemos que hay series donde el fondo está ahí y en ocasiones nos saca de la ambientación porque no lo notamos tan real como debería ser. Además, en el estudio han cuidado con esmero este apartado con una gama cromática fantástica, un CGI muy bien integrado y unas animaciones donde no habrá movimientos fuera de lugar, como carreras ridículas, caminatas en las que parece que van cojeando o coches puestos de mala manera sobre la carretera con la sensación de ser tanques en medio de Tiananmen.
Pasando al apartado del sonido, tampoco habrá quejas de ningún tipo. El doblaje es excelente y me refiero al original en idioma japonés. Ya sabéis que los doblajes al español, sea de LATAM o de España, no llegan ni a la sombra de lo que consiguen hacer en Japón. Las cosas como son. En películas todos sabemos que ambas regiones son capaces de ofrecer una calidad indudable, pero en anime, al césar lo que es del césar. Los nipones no tienen rival. Tampoco me quiero quedar atrás con la ambientación y los temas musicales de fondo, que dan un plus a todas las sensaciones que nos ofrecen en pantalla.
-Un día cualquiera en el blog-
>OPENING. Tenemos varios en una serie larga como ésta:
- El primer tema se titula "I`m Sorry Exodus" y está interpretado por algunas de las seiyuu de la serie. Solo aparecerá en el capítulo inicial.
- El segundo opening se titula "Colorful Box" y Ishida Youko es quien pone voz. Ha colaborado en otras series como "Aa! Megami-sama" (la de 2005). Algunas temporadas de Sailor Moon, Fairy Tail, Hinamatsuri, Shakugan no Shana, Strike Witches o Uchuu Senkan Yamato 2199 entre muchas otras. Este opening lo veremos entre los capítulos 2 al 11.
- El tercer tema de apertura tiene como nombre "Treasure Box" y lo canta Okui Masami. Ha colaborado en otras series como algunas temporadas de Garo (como la de Garo: Vanishing Line), Kami nomi zo Shiru Sekai, Kanokon, Mahou Tsukai Tai!, Muv-Luv Alternative, Neon Genesis Evangelion o un porrón de temporadas de Slayer. Me dejo en el tintero un montón de referencias en las que ella trabajó, el listado es inmenso.
>ENDING. Al igual que las aperturas, disponemos de varios:
- El primer ending se trata de "Colorful Box", el mismo opening del que hablamos antes. Solo aparecerá en el primer episodio.
- "Animetic Love Letter" es el título del segundo cierre. En este caso aparecerá desde el segundo capítulo hasta el 12º. Está cantado por varias de las seiyuu de la serie.
- Al igual que en el caso anterior, repiten el mismo hacer con "Platina Jet", tercer cierre de la serie que aparecerá en los capítulos 13, del 15 al 18 y del 20 al 24.
- Como último ending, nos queda por nombrar "Yama Harinezumi Andes Chucky", muy al estilo de los cierres en las series clásicas de los años 70 y 80 y que únicamente aparecerá en el 19º. Está cantado por Kunitake Miyuki, quien solo tiene otras dos participaciones en series de anime: Canvas: Sepia-iro no Motif (una serie de OVAs) y Kakyuusei.
LA NOTA:
Ya por fin termino este episodio de mi vida. Y digo episodio porque me ha llevado más tiempo de lo que me hubiera imaginado. Atrás quedan semanas (por no decir meses) donde el tedio a esta serie me impedía pegarme a la pantalla, donde prefería romperme los huevos jugando a la peste de Fortnite con mi hijo antes que ver otro capítulo de Shirobako. No lo digo por rajar de esta serie y echar mi*rda por afición, lo digo como advertencia para aquellos que quieran verla. Es una serie muy aburrida, pero interesante desde el punto de vista de saber cómo funciona la industria. Lo cual es algo que podría resumirse en una temporada de 12 capítulos, porque la segunda parte (desconozco si habrá más temporadas) no es más que una repetición de otro tipo de problemas que se pueden encontrar todos los afectados en la industria de la animación japonesa.
Quitando el detalle del aburrimiento, desde el estudio fueron capaces de dar cierta emoción a la serie cuando se trata de un slice of life de reuniones en el trabajo. Así como os lo digo. La historia podría tildarse de inexistente si no es por el gran trabajo que se hace en el tratamiento de los personajes. Lamentablemente, esto también quiere decir que las debilidades más grandes están en este apartado. Tendremos mucha información acerca de unos pocos, pero no de todos y eso nos provocará que de la inmensa mayoría no tengamos ni idea de quiénes son, de qué hacen, o de que motivaciones tienen. Esto es el mayor lastre que tenemos. En 24 capítulos no sabremos a penas nada de la mayoría de personajes y eso se nota en el listado de más arriba, con descripciones del estilo "encargado de la animación, es orgulloso de su trabajo". Y ya.
Técnicamente, como hemos visto, se trata de un portento para quitarse el sombrero. Sin embargo, ya sabemos de sobra que esos aspectos no cuentan para la nota, pero sí para atraernos más o menos hacia una obra. Así que ya sabéis, si os gustan los slice y que las historias no den para mucho más, pero que sean muy bonitas estéticamente, aquí tenéis una serie que os puede gustar.
De todas formas, tampoco quiero dejar aquí un ensayo literario sobre los pros y los contras de esta creación. Sé que, dentro de lo que cabe, la serie está muy bien, se ha planteado de la mejor manera, pero no consigue llegar al punto que debería y ese no es otro que la profundización de los personajes. No obstante, el trabajo está bien hecho y por eso alcanza la C en nuestro sistema de valoraciones.









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