Owari no Seraph (a.k.a Seraph of the End: Vampire Reign)

jueves, 21 de enero de 2016 , 0 Comments

AÑO 2



Como ya sabrán los más veteranos de este blog, una de las costumbres que sigo a rajatabla en lo que a anime se refiere es la de no empezar a ver una serie hasta no tenerla completa. Esta mecánica, que alguno podrá tachar de manía por no estarse callado, ya me ha salvado en más de una ocasión de un buen disgusto pues no han sido precisamente pocos los fansubs que han dejado sus trabajos a medias desde que tengo el gusanillo animero. No obstante, esta técnica mía no está reñida con la reciente moda (o al menos así lo es en mi fansub de cabecera) de incluir en el mismo paquete, o archivo rar, al capítulo de turno junto con el single en el que figura el tema que acompaña al opening, o ending, del anime en cuestion. De tal manera que un servidor puede tener un primer contacto con la B.S.O. y por tanto hacerse una idea de la misma, sin necesidad de ver su opening. Y no solo eso, si no que es posible que, como yo, os hagáis una idea de cómo va a ser el anime con tan solo seguir el criterio que yo uso a la hora de valorar la banda sonora de un anime.

Así fue como llegó a mis oídos el tema X.U. de SawanoHiroyuki y, aunque yo ya sé cual fue el resultado de mi intuición, vosotros tendréis que esperar al final de esta entrada para descubrir si mis suposiciones iban bien encaminadas XD

Owari no Seraph (a.k.a Seraph of the End: Vampire Reign) (Wit Studio, 2015, 12 CAPS)
"El mejor ejemplo de cómo cargarse una buen historia partiéndola a la mitad"
Como habéis podido leer encima de esta imagen, Owari no Seraph es obra del estudio de animación Wit Studio, pero ¿qué cojones es Wit Studio?
Fundado el 1 de Julio de 2012 y ubicado en Musashino, Tokio, Wit Studio es una subsidiaria de IG Port, el holding empresarial que nacía en el año 2007 tras la fusión de Production I.G con la editora de manga Mag Garden. Y es que sí, amijos, una vez más y al igual que ocurría con XEBEC, podemos asegurar sin temor a equivocarnos que volvemos a estar ante la mismísima Production I.G. No en vano tanto su presidente como su director (George Wada y Tetsuya Nakatake respectivamente) ocupan cargos de producción en Production I.G.

Visto el panorama monopolista ante el que nos encontramos y ante tan corta carrera profesional, es lógico pensar que la cartera de trabajos de este estudio va a ser bastante reducida, por lo que echemos un breve vistazo a sus obras para saber qué podemos esperar de Owari no Seraph. Cronológicamente hablando, el primer y más famoso trabajo de este estudio, si se me permite la puntualización, resulta ser Shingeki no Kyojin, un anime que todos deberíais conocer y del que os recomiendo que no os olvidéis pues volveremos a hablar de él más adelante. Con el bombazo de los Titanes aún resonando en sus paredes, los chicos de Wit decidieron despedir el año con la película de ciencia ficción Hal

En el año 2014, quién sabe si debido a la resaca del año anterior, tan solo presentan un anime de 13 capítulos con fantasía y cosas sobrenaturales de por medio al que ponen el nombre de Hozuki no Reitetsu. No obstante, la hucha no parece haberles rendido lo suficiente y así, en el año 2015 presentan los que son hasta la fecha sus tres últimos trabajos: The Rolling Girls (un anime de 12 episodios con acción, aventura, superpoderes y un toque del asqueroso slice of life), Seraph of the End (el anime que hoy nos ocupa) y The Empire of Corpses, una película ambientada en la Europa del siglo XIX que une los géneros de la ciencia ficción y la psicología y que se estrenaba en tierras niponas el 2 de Octubre del pasado año.
 Algo me dice a mí que este avión no va a "caer" precisamente en el aeropuerto XD

Tras un inicio digno de Michael Bay, la historia, junto con el grupo de huérfanos que se nos mostraba en estos primeros compases, avanza cuatro años en el tiempo para situarse en una lúgubre ciudad subterránea habitada por unos vampiros que, a la vista de sus vestimentas, asemejan ser fans incondicionales de Assassin´s Creed. En medio de este escenario tan poco halagüeño, nos volvemos a encontrar con el mismo grupo de huérfanos para descubrir que estos, junto a muchos otros niños de similar edad, son ahora esclavos de unos seres, los vampiros, que como es lógico los utilizarán como reservas de sangre con patas o, como gustan en denominarlos en esta historia, como ganado. Aunque claro, una cosa son los planes que los vampiros tienen para este grupo de niños y otra muy distinta es la que ellos han pensado para su futuro. Siendo en este punto donde tanto el responsable y calculador Mika como Yuichiro, nuestro impulsivo y vengativo protagonista, adquirirán un mayor peso en la trama al planear y ejecutar el peligroso plan de huida que le permitirá salir de este infierno a Yuichiro.

Ya en el exterior y tras ser encontrado por el grupo de humanos que nos dejaran caer durante su breve dialogo la palabra investigación (un término que no se volverá a pronunciar hasta los últimos compases de la serie a pesar de la gran importancia que tiene en toda la trama), la historia volverá a avanzar cuatro años en el futuro para presentarnos el verdadero presente de una trama que no dudara en retroceder al pasado, para contarnos los acontecimientos que son necesarios para comprenderla en una dosificación sumamente acertada.
El grupo de huérfanos original, con Mika a la cabeza y Yuichiro a la cola, en plena huida de la ciudad de los vampiros.

Ante semejante presentación uno puede esperar que la trama se deslice por los derroteos imaginados por Bram Stoker. Sin embargo, como tal vez cabría sospechar sabiendo como gustan de aderezar los animes estos japoneses, la mezcla no se queda en un simple vampiros vs. humanos, sino que también añade a los demonios en una receta que se asemeja bastante a la que pudimos disfrutar gracias a la soberbia SHIKI. Eso sí, que nadie eche las campanas al vuelo, porque por mucho que me pese los chicos de Wit Studio no logran alcanzar la seriedad y maestría que Daume imprimía a su obra maestra. Y eso, aunque no lo creáis, es un aspecto a tener bastante en cuenta en un trabajo que obviamente está dirigido a un publico adulto.

Pero olvidémonos de esto último (ya sabéis, las comparaciones son odiosas) para centrarnos a partir de ahora en los motivos propios de este anime que pueden arruinar una serie que, de buenas a primeras, ya me lleva a preguntarme como rábanos se las han arreglado los nipones para hacer que esta extraña mezcla funcione tan bien. Porque sí, Owari no Seraph tampoco se salva de su correspondiente ración de ZASCAS, los cuales voy a acompañar con unas pocas anécdotas en el breve repaso que le voy a dedicar a este anime.

Lejos de procurar hacernos esperar demasiado, el anime nos presenta ya el primer fail nada más comenzar gracias a la presencia de ese virus milagroso. Y lo llamo así porque si os fijáis estamos ante una amenaza que fulmina en pocos segundos a la gente sin que nadie muestre signos de nada. Por lo que la credibilidad de este virus queda en entredicho desde el primer minuto, como viene a remarcar la escena en la que vemos como cae el avión mientras en tierra la gente moría las calles de Tokyo. ¡Chúpate esa ébola! Y como de remarcar va la cosa, para más inri este mortal enemigo NO afecta a los menores de 13 años, que ya me dirás tu como se las arregla para saber la edad de la persona a la que infecta, porque a mi solo se me ocurre esto:

Virus: -¿Cuantos años tiene este cuerpo?
Linfocito-Pues creo que 12, extranjero.
Sé de alguien que se lo está pasando teta en este momento XD

Por otro lado y si somos mínimamente curiosos, nos daremos cuenta que todos y cada uno de los Creedfanáticos que aparecen en el medio del caos que rodea a los primeros minutos del capítulo no solo son mayores de 13 años, sino que tambien tienen el iris de color rojo. Lo cual nos da una ligera pista de que hay algo raro de por medio, aunque a decir verdad en un primer momento nunca sospeche de los vampiros. Ya sabéis, yo es que soy más de tejer teorías de modificación genética más propias de Fringe que de imaginarme a vampiros inmunes a todo XD. Como curiosidad, este comienzo nos deja huérfanos de opening y ending, pues en el sitio de este último nos encontramos con que los títulos de crédito se muestran sobre fondo negro y la ya comentada estructura en bloques temporales de cuatro años para la trama. Claro que nada de eso causa tanto hype en el espectador como el hecho de comprobar como una historia que vuelve a tirar de la temática vampírica acaba pintando tan sumamente bien.

Alguien ha cogido el teléfono de esa chica.... digo el color del tinte que usa? XD

El segundo episodio nos deja, en el minuto 6:15, ante la siguiente revelación con respecto a la ya famosa enfermedad "...ese virus redujo la población mundial a un 10% y gracias a las Trompetas del Apocalipsis unos extraños monstruos..." Estooooo ¿¡QUÉ!?

Tras los toques humorísticos que pudimos disfrutar en el capítulo anterior y a comienzos de este tercero, se nos deja claro que el nombre del Ejército Demoníaco Imperial Japonés no ha sido elegido al azar. Bueno sí, tal vez se les haya ido la pinza con lo de Imperial XD

En el cuarto episodio podemos descubrir lo curioso que resulta que los vampiros se preocupen por las acciones de la resistencia humana ante una nueva tragedia como la de hace ocho años, e incluso los llamen codiciosos, cuando ellos son exactamente iguales. Por suerte, la cosa se pone interesante (sí, todavía más) con esa declaración de guerra que hace la reina de los vampiros. Ya veis, hasta estos seres mitológicos no se salvan de la casta XD


Tras un pequeño repaso al final del anterior episodio, cosa que por otra parte era sumamente común en Shingeki no Kyojin, el quinto capítulo de esta serie nos deja ante lo que parece una tontería sin importancia viendo el aspecto que luce Mika, porque ¿no quedamos en que si te conviertes en vampiro dejas de envejecer? Claro que entonces, unos cuantos episodios más tarde y sin saberse muy bien el motivo por el cuál lo hacen, los chicos de Wit Studio corren a afirmar esta parte del mito, aumentando hasta cotas inimaginables el sinsentido que origina la presencia de Mika en la coherencia de la serie XD.
Fijaros un momento en la chica de la derecha, ¿no os suena de haberla visto ya en algún otro anime? XD

Y ya para terminar voy a destacar tanto el comienzo del capítulo ocho como el del nueve, ya que en ambos se vuelve a recurrir a ese breve recordatorio que a nadie molesta y más de uno agradecerá a la hora de volver a retomar el hilo de la acción.

Aunque la mayor parte de lo que os acabo de comentar no es precisamente bueno para la trama, el verdadero punto negativo de este sinsentido (porque eso es lo que realmente es esta historia en la que humanos, demonios y vampiros lucharán entre sí) lo encontramos en el propio experimento que rodea a nuestro protagonista y del que os hablé más arriba. Con toda probabilidad de convertirse en la piedra angular de la season 2 (y sino ya me explicaréis para qué diablos han metido este elemento en la historia), la presencia de este factor en la historia puede acabar por cargarse, sin muchas dificultades, todo el encanto que llamó la atención del espectador si no se emplea con cuidado. Y lanzo esta advertencia sin profundizar en lo obvio que resulta como este elemento rompe con la normalidad, o línea, que la trama había mantenido durante la practica totalidad de esta primera temporada. Por lo que solo nos resta por descubrir el nuevo enfoque el tomará la historia en los ¿12? episodios que conformaran la segunda sesión de este anime para saber si el peligro era real o solo infundado.
Los apocalípticos escenarios que presenta este trabajo harán que pasemos por alto los momentos más flacos de la animación :D

Como habéis podido comprobar, el inicio de este año ha traído consigo algunos cambios en lo que a la redacción de mis entradas se refiere con el fin de hacerlas lo más delgadas y amenas posibles. Por ello, si echáis de menos el que no haya hablado de la sinopsis de este anime, o descrito a los personajes que forman parte de él, os recomiendo que os deis un paseo por las bastas aguas de Google (que todo os lo hay que dar hecho XD). Y hecho este pequeño inciso continuemos con el análisis.

Por si alguien aún no lo sabe a esta alturas, Owari no Seraph nos presenta una historia lineal en la cual los acontecimientos que en ella tienen lugar se intercalan con sucesos pasados para que podamos observar de primera mano como esta se va desarrollando. Y lo hace sin dejar de lado en ningún momento a nuestro protagonista, lo cual nos permite disfrutar de una de las cosas mas raras del anime (en lo que a la frecuencia de su utilización en otros animes se refiere), al ser testigos de como este personaje va evolucionando a medida que interactúa con el resto de sus compañeros o se enfrenta a los sucesos que tienen lugar a su alrededor. Aunque este seguimiento más conciso del personaje no implica que se vayan a dejar de lado esas situaciones tan cómicas como previsibles que tanta falta le hacen a otras obras para poder engatusar al espectador.
Ese es, sin lugar a dudas, uno de los mejores ejemplos que os puedo poner para demostraros lo que digo en el siguiente párrafo.

Adentrándonos ya en los apartados técnicos de este anime, cabe destacar que la animación empleada destaca por contar con un correcto uso del 3D para dar vida a unos detallados personajes, en los momentos en los que estos abandonan la animación tradicional, mientras comprobamos como los escenarios y fondos están realizados con unos trazos más artísticos que no desentonan lo más mínimo a la hora de recrear el mundo de Owari no Seraph. Lo cual nos deja ante la evidencia de que no hace falta llegar a los extremos vistos a este respecto en Coppelion para hacer un buen trabajo.

La banda sonora, por su parte, nos presenta a lo largo de sus 33 canciones, una arrolladora mayoría de temas orquestales compuestos por Sawano Hiroyuki, Wada Takafumi, Tachibana Asami y Wada Takafumi, dejándonos así ante un panorama difícil de imaginar tras escuchar el tema que se encarga de acompañar al opening. No obstante y a pesar de que a simple vista este hecho suele ser suficiente revulsivo para mí, hay que reconocer que estas pistas carentes de cualquier cosa que no sea instrumental son empleadas de manera muy inteligente para acompañar un trabajo con el que a simple vista no pegarían mucho dadas la grandes dosis de acción que acompañan a la obra de Wit Studio. Y, si bien lo que acabo de decir es algo que se debe de tener en cuenta, la presencia en esta OST de las canciones que acompañan a opening y ending hace que nos olvidemos de la labor de estos compositores para centrarnos en ellas y, más precisamente, en la potente "X.U." de SawanoHiroyuki[nZk]: Gemie que suena al arranque del anime. Una canción, esta, que choca bruscamente con la melancólica "scaPEGoat" escogida para el cierre de esta serie y que curiosamente también pertenece al mismo grupo que firma la anterior. 

Así pues y por si alguno se lo está preguntando aún, tengo que decir que en esta ocasión mi instinto no me ha fallado tras escuchar "X.U.", por lo que de momento puedo deciros que tras lo que yo denomino un tema potente se esconde un buen anime. Claro que otro gallo hubiese cantado si en vez de escuchar este hubiese acabado descubriendo cualquier otro de los temas orquestales que conforman la B.S.O de Owari no Seraph XD
Vaya por dios, parece que en este anime tampoco nos vamos a librar del brilli-brilli XD

LA NOTA:

Tanto por su forma de estructurar la historia, como por la manera en la que se dosifica la acción, Owari no Seraph nos puede recordar en gran medida a la excelente Shingeki no Kyojin con la salvedad de que para mi gusto, la propuesta de Wit Studio posee una mayor dosis de acción que el trabajo de Production I.G. Aunque las similitudes entre ambas obras no se quedan aquí, ni en los muros que rodean a las ciudades humanas, sino que en ambas historias podemos descubrir como se ha experimentado con sus correspondiente protagonistas. Dando así lugar a un giro de guión que, a falta de saber si algún día veremos la segunda temporada de Ataque a los Titanes, pronto sabremos cómo acaba en el caso del anime que nos ocupa.

No obstante, el gran reproche que se le puede hacer a Owari no Seraph radica en la incorporación de la estúpida moda consistente en hacer temporadas de doce episodios de la que ya os hablábamos en nuestro Pseudo-Podcast. Un peligrosa y absurda tendencia que ha acabado por derivar, como es el caso que nos ocupa, en la más que evidente y arbitraria decisión de dividir un único anime de 24 o 25 episodios en dos "seasson" de 12 o 13 capítulos con el consiguiente perjuicio que ello debería causar al espectador y, por ende, a la persona que les da de comer a los estudios de animación.

El futuro se muestra alentador, ya me imaginó series de 6 OVAs de 20 minutos separadas en 2 temporadas XD

Si bien es cierto que este no es el primer caso que encontramos de esta "táctica", recordemos que SIDONIA NO KISHI ya hacía uso de la misma, aunque en ese caso nunca me llegó a afectar debido a lo floja que era su primera parte (de hecho aún no he visto la segunda), si que es la primera vez que se da en una compañía de la que NUNCA me esperaba semejante regalito. Y es que no nos debemos olvidar de que la compañía que firma este anime tiene más de Production I.G que de sí misma, por lo que yo me pregunto que sucedería si esta formula se acabase exportando a la propia Shingeki no Kyojin.

Así pues y a pesar de que todos deberíamos tener claro que Owari no Seraph se merecería estar en la A, el hecho de tener que esperar un tiempo extra para ver la totalidad de sus capítulos me obliga a pensar las cosas con calma, sobretodo despues de ver en que quedó la season 2 de Rinne no Lagrange, uno de los animes que más me habían llamado la atención en su día. Por ello la nota de este anime se va a quedar relegada a la B y el sello de RECOMENDABLE de nuestro sistema de valoraciones a la espera de que llegue el análisis de su continuación.
El rostro de Yuichiro lo dice todo. Acabamos de pillar por los webs a los chicos de Wit Studio.

0 comentarios: