Samurai Champloo

jueves, 10 de noviembre de 2022 , 0 Comments

AÑO 9



Esta semana le daremos a las mezclas que no están en nuestras costumbres con...


>Samurai Champloo (Manglobe, 2004, 16 CAPS)


Hacía tiempo que no tocaba una serie de 26 episodios de las "clásicas", aquellas de principios de siglo (queda lejos, verdad) donde nos metían relleno a borbotones, teníamos un episodio resumen y los estudios podían experimentar con algo más que la animación. La verdad es que me había olvidado de cómo eran las series del pasado y, si os digo la verdad, el refrán de "cualquier tiempo pasado fue mejor" sale a relucir, pero ya veremos si para bien o, en cambio, para demostrar que solo es una falacia.

He de admitir que tenía este anime en la lista de pendientes desde hace un montón, no voy a mentir. Aunque también diré que, avergonzado, solo vi el primer episodio aquella vez y luego me olvidé. Quizás para ver si la serie merecía la pena o, en cambio, tendría que pasar de ella como si de la mierda se tratase.

Hoy, por fin, cierro ese ciclo, por lo que podré descansar en paz… hasta que llegue un bodrio y tenga que cagarme en recristo. Eso ya se verá con el tiempo si antes no estiro la pata.

De todas formas, tener otra vez esta serie entre mis manos para no dejarla abandonada me trae recuerdos. Muchas sensaciones de cuando era joven, en aquel momento tenía mucha vida por delante y un montón de incógnitas que solo el paso del tiempo ha podido responder. Quizás analizar esta serie solo fue excusa para recordar mi yo del pasado, aquellas experiencias tan llamativas que me rodeaban por aquel entonces y, por qué no decirlo, aquellos errores de los que aprendí tanto. Porque la vida es así, cometemos errores y luego aprendemos de ellos. Por eso es bueno sentirse orgulloso de haberlos cometido, de cagarla una y otra vez, porque si aprendemos de ellos, seremos mejores. Recordad el refrán: "caerse siete veces, levantarse ocho". No hay que rendirse nunca, solo aprender cómo no se deben hacer las cosas.

Por eso, las primeras veces suelen ser la que recordamos, quedan en nuestro subconsciente como una impronta de lo que fuimos y de lo que estamos siendo tras su aprendizaje. La primera vez que caminamos, la primera vez que nos caímos en bicicleta, el primer día conduciendo, el primer polvo… mi primer análisis en este blog. ¿Lo veis? Todo vergüenza de aquella. Ahora no, ahora solo hay pesimismo XD.

Bueno, tampoco quiero ponerme a llorar con mis errores, que igual tan malos no fueron, que al menos aguanté más de 10 minu...


>¡LA SINOPSIS!

Vaaaaalee, ya capto la indirecta.

Fuu es una joven quinceañera que trabaja en un local de té. Ella, al igual que sus semejantes, vive la injusticia como algo cotidiano. Eso sí, como es normal, no le parece lo mejor y preferiría que las cosas fueran algo distintas.

-Metáforas-

Un día, mientras Fuu atendía a unos clientes cretinos (el hijo del gobernador y sus escoltas) entra un desarrapado guerrero. Bueno, pinta de guerrero no tiene, pero la espada sí que la lleva. Tras ver que la tensión va en aumento y los cretinos quieren enzarzarse en una pelea, el desarrapado desenvaina la espada y empieza la lucha. En medio de ella, aparece un samurai a la antigua usanza: calmado, observador y muy técnico. Los dos comienzan una pelea mientras los maleantes, que ahora escapan, incendian también el local.

Tras perderlo todo, los dueños deciden volver a su lugar de origen y Fuu se embarca, decidida, en un viaje para conocer a alguien de quién no sabe siquiera su nombre, pero sí su mote: el samurai que huele a girasoles.


>Guion y narrativa

Podría empezar por muchas partes para poder analizar la serie que tenemos entre manos. Sin embargo, voy a ir desmembrándola poco a poco. Samurai Champloo es un drama. Sí, aunque parezca mentira, esto es así. Otra cosa es que tenga toques de otros géneros, como la acción y la comedia. Como sabréis, estos mezclan muy bien y, si bien alguno parece estar por encima de los demás, el drama siempre acaba quedando en el poso de la historia.

He de admitir que la sinopsis no es lo más esclarecedor respecto a la historia, pero se trata del comienzo de la misma. Fuu se da cuenta, en el momento que el salón de té está reducido a rescoldos humeantes, que lo ha perdido todo. No tiene madre, no tiene padre, tampoco dinero (o muy poco) y solo un objetivo pendiente desde tiempo atrás: encontrar a una persona en concreto. Ella sabe de él porque se conoce como el samurai que huele a girasoles. Una descripción algo vaga, ya que no hay nombre real, ni ubicación, ni descripción física. Y sabe que, para tremenda empresa, necesita ayuda. Una mujer sola en el periodo Edo no puede hacer mucho, por lo que tiene claro en recurrir a esos dos vándalos que se retaron a muerte en medio del rifirrafe con el hijo del gobernador.

-Hay que saber moverla-

Y así es como empieza la historia de un largo viaje que el tiempo nos lo recordaba mejor. Por lo menos a mí. Y es que el tiempo no perdona, más para una serie con unas pretensiones bastante diferentes de las que me imaginaba. Seguramente, si hubiese visto la serie por aquel entonces (me refiero al completo), podría ofreceros el detalle de cómo me sentí con ella y cómo estoy ahora. La espina clavada por solo ver el primer capítulo duele, pero es lo que hay, ahora no puedo resolver nada. No recuerdo el porqué no la vi. Fue hace un montón de años y la memoria no me llega a tanto, aunque apuesto que la culpa la tuvo algún ecchi de la época, segurísimo. Soy inocente, señor juez, la culpa la tienen las tetas.

-¿Por qué recordaba mejor esta serie?-

Básicamente porque me había olvidado que antaño, las series de más de 20 episodios tenían algo que odiábamos: el relleno. Sí, antes que Naruto, los animes tenían relleno del bueno. ¡Y capítulos resumen! Por dios, qué asco me dan. Pero tranquilos, que no voy a echar toda la bilis ahora mismo, a pesar de que el capítulo resumen esté mejor gestionado que en otras series. Aquí, han pensado que era buena idea que los dos protagonistas lean a escondidas el diario que Fuu tenía desde el inicio del viaje.

Eso sí, el relleno está ahí para dar, tomar, regalar y aburrir. Madre de dios, qué pesadez. No estoy diciendo que no sea aburrida, pero me parece excesivo que hayan puesto tantos episodios para que solo acaben teniendo algo que ver con la trama principal unos pocos. El resto, a pesar de que son entretenidos, nos llegan a cansar porque vemos que la historia principal se queda atascada y parece que no importa. Por no mencionar el patrón que vemos en los capítulos de relleno: los protagonistas están cansados, con hambre, sin dinero y sin alojamiento. Fuu es raptada y los dos protagonistas aparecen, ya bien para salvarla o porque pasaban por allí y, ya de paso, la sacan del lío. De todas formas, contra el final, el relleno llega a ser insultante. Como si hubieran contratado un cupo de capítulos y no supieran cómo alargar la historia. Hay zombies y partidos de béisbol. Sí, béisbol en la era Edo. Tiene cojones la cosa, pero por las fechas, coincide.

Respecto al humor, suele ser debido a una extraña y llamativa mezcolanza sobre ciertos aspectos del mundo moderno en el que vivimos aplicados a esa antigua época. Detalles como gafas de diseño, gafas de sol, tintes o peinados estrafalarios, beatbox, grafittis, etc. Un sinfín de cositas que, si bien sabemos que no encajan al 100% con el mundo antiguo, nos llamarán la atención y, sobre todo, nos reiremos con las absurdeces por culpa de ellos.

Ya comenté como era la narrativa a lo largo de la serie. Sin embargo, llegados al final compuesto por tres episodios, parece que se quieren centrar y olvidar de todo lo anterior. Las sensaciones en estos últimos episodios son mucho mejores que del resto. No obstante, el hastío al ver que la serie no avanza, pesa y mucho. De todas formas, aunque mejore, no llega a un nivel que se podría tildar de maravilloso. Se queda en decente y ya está.

-Detalles-

>Personajes

Si vemos el elenco de personajes que tenemos, podemos observar que el listado es enorme. Sin embargo, existe un pero. Solo hay tres personajes principales y, los demás, son eventuales de ese capítulo, olvidándonos por completo de ellos una vez empecemos uno nuevo.

Así que ya podréis imaginar que solo detallaré los principales, dejando de lado los demás. Sin embargo, podemos ver, gracias a todos los personajes, el estilo de vida de la época. Vale que es una serie dramatizada y muchas de las cosas que sucedían por aquel entonces no se aplican a la serie y viceversa. Eso sí, lo que nos queda claro son cosas como que la vida vale lo que posees. Si un personaje es poderoso y tiene mucho dinero, llevará un séquito de personas tras él. Para los demás, la dureza de la vida: hambre, pobreza, injusticias, bandidos en las calles…

Otro de los aspectos que vemos a menudo es la costumbre o manía que tienen los hombres con medirse la chorra a base de espadazos. Que si ven que es un poco fuerte, desenvainan y desean rajarlos vivos. Es por eso que todo el mundo acaba en un lío de tres pares, aunque sepan que salir de ahí entero es muy difícil.

Os dejo, a continuación, con el resumen de los personajes:

>Fuu. Es la protagonista. Esta joven tiene como objetivo, localizar al samurai que huele como los girasoles. ¿Por qué? Eso es lo que descubriremos pasado el tiempo. Fuu es una chica que ha padecido bastantes calamidades en la vida. No es de las afortunadas, aunque sí con esperanza y, sobre todo, mucho carácter sin dejar de ser femenina.

-¡Sorpresa!-

>Jin. Es el samurai con gafas. Sí, con gafas, aunque sean sin graduación. ¿Por qué? ¿Y por qué no? Pues eso digo yo. Es muy llamativo el aspecto de este personaje, pero no deja de ser un cliché sobre los samuráis: personas rectas, poco habladoras, muy técnicas y sabias y con una habilidad con la espada fuera de lo común.

>Mugen. Es todo lo contrario de Jin. Aunque es muy bueno con la espada, su técnica es menos depurada. No me atrevería a decir que es más sucia, pero son estilos muy diferentes. Mugen pelea interactuando con el entorno, se mueve mucho y necesita de mucho espacio para poder atacar y dejar sin defensa a su contrincante. En comportamiento también es diferente del otro protagonista: es irascible, mujeriego y sus formas no siempre son las más educadas, aunque eso sí, te deja las cosas claras desde el primer momento.

>Momo. ¿No habías dicho que eran tres principales? Sí, pero falta este animalito en un papel secundario. Esta ardilla voladora, de esas que escapan cuando ven a Alvise cerca es la mascota de Fuu. Este roedor permanece dentro de su kimono, seguramente donde muchos quisieran estar (yo no me incluyo, discrepo). Y sale en ayuda de su dueña cuando lo necesita. No tiene más papel que éste.


>Animación

Estamos ante una serie de 2004. Vale que, por aquel entonces, teníamos series con una calidad bastante decente. Incluso antes ya las había. Solo con recordad Cowboy Bebop se me eriza el vello de los brazos. Ya sabéis que pelo en la cabeza no tengo XD (o muy poco). En cambio, aquí Manglobe ha sacado a relucir la cualidad que muchos estudios tenían por aquel entonces: la mediocridad.

No lo digo como aspecto negativo. En los primeros planos tienen una expresividad en los rostros que ojalá la tuviéramos hoy en día, a pesar de que alguna vez muestran trazas de ser grotescos. El problema estaba, por aquel entonces, en los segundos planos. Ahí las carencias en la calidad eran más que notables. Daba igual la serie, que siempre decaían en los detalles y proporcionalidad. Aquí tenemos espadas que parecen longanizas con la distancia. Así es. De las caras, podría mejorarse, sí, pero están bien en ese primer plano. De todas formas, se nota mucha diferencia entre un primer plano y los segundos.

No obstante, hay que romper una lanza a favor de la caracterización de los personajes. Las mujeres con más finas, tienen un óvalo más definido y una piel porcelánica. Los hombres están más marcados: barbas, peinados, cicatrices, tonos de piel, arrugas… Parecen dos especies diferentes.


>Sonido

El sonido es, a mi parecer, el peor de los aspectos de la serie. Efectos escasos, sonido de fondo nulos y, lo peor, el sonido de las voces de los seiyuu. Vale que, en nuestro pseudo-podcast tenemos mejor acabado porque poseemos equipos con cierta calidad. Sin embargo, estamos hablando de un estudio de animación que, por lo menos, tendría equipos y estudios de grabación profesionales y no algo amateur como en nuestro caso. Es lo que más me chirría. Tanto llegó a disgustarme este aspecto que preferí ver la serie en el móvil a través de los altavoces que utilizar auriculares.

-¡Peligro!-

Para el opening tenemos a Nujabes feat. SHINGO2 cantando el tema Battlecry. Personalmente no me encanta este tipo de canciones, pero habrá a quién sí. Por lo que he buscado, ninguno de ellos tiene participaciones en otros animes. De todas formas, me parece extraño que, en una serie tan larga, solo hayan querido meter una apertura.

Para los ending hay varios temas y artistas. Los dos primeros temas (Shiki no Uta y Who's Theme) corren a cargo de Minmi, una cantante que también tiene su colaboración en la serie Jitsu wa Watashi wa. El tercer ending, titulado YOU, está interpretado por Kazami, quien también tiene temas cantados en las series R.O.D -The TV- y Tsugumomo 2. ¿Qué? ¿Qué queréis decir? No, no es obsesión, es simple… casualidad. El cuarto tema está cantado por Tsutchie & fat jon y se titula FLY. Tsutchie tiene colaboraciones en Cowboy Bebop y en Gangsta. Fat Jon, en cambio, solo tiene esta colaboración en anime. Por último, el tema San Francisco está interpretado por Midicronica, una banda de rap que solo tiene esta colaboración en anime, pero que tiene curiosidades como que sus miembros se han llamar: "#894", "#181", "#716" y "#563". Los títulos de sus álbumes tampoco se quedan atrás.


LA NOTA:

Se acabó. Ya no hay más relleno, ni en esta serie ni en este análisis que, por cierto, no es tan largo como llegué a pesar y es que tengo en mi cabeza las sensaciones de los mega-análisis de antaño. Hoy ya es impensable, básicamente por la falta de tiempo. Os tendréis que conformar con lo que hay. Lo siento.

Samurai Champloo es una serie con una estética fresca que cojea (o se arrastra) por culpa del alargamiento de la trama. Esto es así. Aunque los personajes sean carismáticos, se acaba convirtiendo en un tedio difícil de asimilar por lo monótona que suele ser. Yo hubiera preferido algo más detallado respecto al pasado de los personajes. Si bien esto se trata en la serie, lo hacen de manera breve y hasta algo rápida para mi gusto, como si quisieran sacar eso de en medio porque molesta.

Técnicamente está por debajo del nivel de hoy en día, como es obvio, ya no solo por el dibujo, sino también por el sonido. La animación está al nivel de la media de la época, aunque tiene a favor una caracterización muy buena. El sonido, en cambio, es lo peor. Lo siento, pero es así. Por eso, aunque pueda ser recomendable su visualización, debo advertiros que os encontráis con un anime del montón en muchos aspectos, pero que acaba siendo entretenido si tenéis paciencia. Eso sí, el final parece algo flojo, como si quisieran terminar de una vez por todas y cobrar por el trabajo. Solo llega para alcanzar la D en nuestro sistema de valoraciones.


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