AÑO 13
En el día de hoy descubriremos lo mucho que se puede hacer de rogar la continuación de un anime y cómo no deberíamos de tirar nunca la toalla cuando estemos esperando por una secuela gracias a...
> Overlord 2 (Madhouse, 2018, 13 CAPS)
> Overlord 2 (Madhouse, 2018, 13 CAPS)
"Guía para destrozar a una secuela"

Estrenada en tierras niponas el 9 de enero de 2018, casi tres años después de que lo hiciese la serie original, y producida nuevamente por el estudio de animación Madhouse, la obra que hoy nos ocupa continúa con la adaptación de la novela ligera que se iniciaba en la primera temporada. Por lo que una vez más nos toparemos con los géneros de la acción, la aventura y la fantasía y con la figura de Naoyuki Itou como director. Y me limito a nombrarlo únicamente a él porque a partir de aquí el staff que participa en la obra sufre una importante variación. Siendo en todo caso la que más me alarma la de dejar a Yukie Sugawara únicamente al cargo de la composición de la serie. Y es que, por algún motivo que solo entenderán en la compañía de Nakano, el guion de estos trece episodios fue encargado a Fuota Takei, Natsuki Yokoyama, Satoko Sekine y Yukie Sugawara.
Dicho lo cual tan solo me resta señalar que detrás del storyboard se encuentran Kazuaki Terasawa, Kazuhiro Soeta, Kenichi Shimizu, Naoyuki Itou, Shigeyuki Miya, Tatsuya Shiraishi y Yoshiaki Kawajiri o que, por otra extraña carambola difícil de explicar, el anime sigue resulta ser fiel al anterior en lo tocante a contar con numerosos directores, como queda patente al ver que la lista se compone por Akiko Nakano, Kazuaki Terasawa, Kazuhiro Soeta, Masaki Matsumura, Min Sun Kim, Motohiro Abe, Naoyuki Itou, Ryûta Kawahara, Shinsuke Gomi, Tatsuya Shiraishi y Touru Takahashi, para dar carpetazo a este apartado y pasar a otras cuestiones.
Dicho lo cual tan solo me resta señalar que detrás del storyboard se encuentran Kazuaki Terasawa, Kazuhiro Soeta, Kenichi Shimizu, Naoyuki Itou, Shigeyuki Miya, Tatsuya Shiraishi y Yoshiaki Kawajiri o que, por otra extraña carambola difícil de explicar, el anime sigue resulta ser fiel al anterior en lo tocante a contar con numerosos directores, como queda patente al ver que la lista se compone por Akiko Nakano, Kazuaki Terasawa, Kazuhiro Soeta, Masaki Matsumura, Min Sun Kim, Motohiro Abe, Naoyuki Itou, Ryûta Kawahara, Shinsuke Gomi, Tatsuya Shiraishi y Touru Takahashi, para dar carpetazo a este apartado y pasar a otras cuestiones.
> Sinopsis:
"Lord Ainz Ooal Gown da el primer paso en su plan para expandir su fama por todo el nuevo mundo. En compañía de la pléyade Narberal y bajo la falsa identidad del guerrero Momon, se instalará en la ciudad de E-Rantel y se registrará en el gremio de aventureros. Tras entablar contacto con un equipo y un poderoso herborista, Momon vivirá su primera aventura, se reencontrará con alguien en Carne y hará frente al Rey Sabio del Bosque. Entretanto, dos miembros de la sociedad secreta Zurrernorn se prepararán para llevar a cabo una macabra ceremonia que causará grandes estragos en E-Rantel. El gran camposanto de dicha ciudad será el escenario de una pesadilla dantesca". (fuente: ramenparados)
> Personajes:
Al tratarse de una secuela de la serie original, este apartado lo tengo prácticamente cubierto, por lo que dedicaré este espacio para nombrar a los personajes que cuentan con un mayor protagonismo a lo largo de estos trece episodios sin tener en cuenta si son nuevos o no.
> Climb es uno de los pocos personajes nuevos que contará con una respetable cuota de pantalla en esta temporada. De actitud valiente y escasas dotes para el combate, este joven rubio será el encargado de recordarnos cómo hay pocas cosas que se puedan conseguir cuando se pone el necesario en estas. Lo cual, en su caso, va de la mano de proteger a la princesa que lo rescataría de vivir en la calle cuando era pequeño.
> Renner Theiere Chardelon Ryle Vaiself es la princesa que rescata a Climb y uno de los personajes que más podrían pasar desapercibidos de todo el elenco. Y tal vez por eso es por lo que se optó por darle un toque muy particular, a la vez que diferenciador, a su personalidad. Y hasta aquí puedo leer por el momento.
> Evileye es una de las nuevas guerreras que conoceremos en esta temporada. Y, aunque su campo de actuación sea el de la magia, no está de menos tenerla en cuenta ya que será uno de los personajes más fuertes que descubramos en esta temporada.
> Gazef Stronoff. Conocido ya por todos tras su paso por la primera temporada, este curtido soldado de la corte real volverá a hacer acto de presencia en esta temporada debido a los actos que tendrán lugar superada la mitad de la serie.
> Brain Unglaus. El atormentado "héroe" que conocíamos en la primera temporada tendrá sitio también en esta. Aunque en esta ocasión no será para continuar con su tormento, sino para mostrarnos cómo es capaz de salir del hoyo en el que había caído, gracias a su encuentro con Shalltear Bloodfallen, con fuerzas renovadas.

¿A qué vendrá esta cara de sorpresa? XD
Con un arranque que no hará otra cosa más que descolocar al personal, al mostrarnos a nuevos personajes y dejar caer períodos de tiempo que nos llevarán a pensar en que se trata de lo que ha transcurrido desde el final de la primera temporada, el primer episodio de esta secuela no tarda mucho en volver a dejarnos ante los personajes que ya conocíamos. Logrando así que este pensamiento inicial se diluya por completo y dejándonos ante un escenario que no difiere mucho del que habíamos dejado en la temporada anterior. Y así, con nuestro protagonista en plenos preparativos para contar con una defensa adecuada a las amenazas que se asoman por el horizonte, será como la historia cambie de localización para presentarnos la aldea de lagartos humanoides que se verá amenazada por un nuevo enemigo justo al final de estos veinte minutos.
Tras la amenazadora escena que veíamos al final del primer episodio, el capítulo dos centra toda su atención en la vida y milagros de estos monstruos para que veamos cómo se preparan de cara al desafío que les espera en unos pocos días. Y poco más que decir, la verdad, pues como si de un cambio de protagonista se tratase, el desarrollo de este episodio dejará de lado a Momonga. En una jugada que, sintiéndolo mucho, huele más a relleno que a otra cosa.
El tercer episodio continúa con esta historia de lagartos humanoides para enseñarnos el fin de la misma. O al menos eso es lo que parece. Pero, ¿importa esto realmente? Pues la verdad es que ni yo mismo lo tengo claro. Y menos aún después de ver como la fantástica estructura del guion nos deja caer, a última hora, que detrás del enemigo de estos lagartos se encontraba ni más ni menos que nuestro protagonista. Maravilloso, oiga. Como maravilloso también es el hecho de no tener ni pajolera idea de para qué le sirvió todo esto. En fin, esperemos a ver el rumbo que toma todo esto porque medito me está dando ya y tan solo llevamos tres episodios :P

Por si no tenía suficiente, el cuarto capítulo prosigue con la historia de los lagartos humanoides. Aunque para "compensar" las cosas lo hará después de descubrirnos las verdaderas intenciones que tiene nuestro protagonista en todo esto. Un interesante aporte que no estaría de más conocer hace una hora para así, al menos, lidiar con esta tortura con otra perspectiva :P
Tras los prolegómenos de los episodios anteriores, el quinto capítulo nos permite ver, al fin, el desenlace de esta subtrama. O al menos eso es lo que uno espera después de ver los acontecimientos que tienen lugar en pantalla. Ahora bien, dejando a un lado las particularidades que se dan, no está de más tener en cuenta justificaciones como la de que, entre los lagartos, se encontrase un jugador de Yggdrasil (motivo por el que nuestro protagonista lleva a cabo todo esto sin que veamos una evidencia clara que apoye dicha suposición) o hechos como el que el bueno de Momonga se ponga ahora a resucitar a los muertos. Dos aspectos que, lejos de favorecer a la trama, se convierten en cargas de profundidad al entrar en contradicción con las decisiones que nuestro protagonista había tomado en la primera temporada. LOOOOL
Finalizado el arco anterior, el capítulo seis inicia uno nuevo trayendo a escena a personajes que todavía no habíamos visto en esta temporada, como es el caso de Sebas y los dos guerreros humanos que conocíamos en la primera temporada, y a otros que serán completamente nuevos. Ya que ahora el enemigo a abatir será una malvada organización llamada los Ocho Dedos. Una organización que parece tener un gran poder y de la que no sabíamos nada hasta la fecha porque para qué iban ni tan siquiera a nombrarla. ¿Verdad? En fin, que ya veremos cómo acaba esto, porque el punto de partida ya muy bueno no es.

El segundo episodio de esta subtrama resulta sumamente interesante, por la cantidad de información que arroja, para que entendamos lo que está ocurriendo. Cosa que, mira tú por dónde, no ocurría en el anterior arco por algún motivo que no alcanzo a entender. Ahora bien, tampoco os hagáis muchas ilusiones al respecto porque, ahí donde los veis, estos veinte minutos resultan ser los más destructivos de los que llevamos de serie. Y no lo digo ya por la sucesión de eventos que veremos en pantalla, sino por el hecho de que establecerán una ubicación muy concreta para estos acontecimientos dentro del desarrollo de la serie. Y es que, al contrario de lo que cabría esperar, este arco argumental no se sitúa a colación de la anterior, sino que está emplazado dentro de la primera temporada. Quedando así tan solo por confirmar el hecho de si la "traición" de Sebas tuvo lugar después de que los guerreros se reencontrasen o sucedió antes. En cuyo caso ahora estaríamos ante la primera incongruencia que se carga toda la historia. GG, WP.
Tras mostrarnos brevemente a Unglaus y dedicarle unos buenos minutos al valiente de Climb, el octavo capítulo se convierte en el patio trasero de Sebas para que seamos testigos de cómo este personaje, tras encontrarse fortuitamente con Climb y Unglaus y hacer ciertas migas con estos, se ve obligado a lidiar personalmente con el problema que le surge a raíz de la buena acción que había hecho unos episodios antes :P
Continuando con lo visto en el capítulo anterior, el noveno nos muestra el final de este arco argumental. O al menos lo intenta. Ya que, si bien es cierto que podríamos aceptarla como un final, este deja suficientes cosas en el tintero como para tener una continuación inmediata. Y eso sin tener en cuenta la visita que Momonga le hará a Sebas al final o la cara de psicópata que nos muestra la princesa a última hora porque sí. Aunque, por suerte o por desgracia, la primera incógnita quedará resuelta en los minutos extra de este episodio :P
Como se adelantaba al final del episodio anterior, el capítulo diez nos muestra cómo Momonga acaba conociendo en persona a la chica que había salvado Sebas y como esta termina formando parte de su personal privado. Conclusión a la que llegamos no sin ver antes la curiosa forma que se escogió para contárnoslo. Y es que, lejos de hacerlo de una manera natural, la sucesión de eventos que ocurren en pantalla hace pensar que están cortados a propósito y sin ningún sentido. Todo correcto, vamos. Como correcto es también el hecho de descubrir, al fin, el verdadero rostro de la princesa. Un golpe de efecto que queda muy bonito de cara a la galería pero que deja mucho que desear, al tener en cuenta que esta vertiente de su personalidad se pudo haber enseñado, aunque fuera de refilón, muchísimo antes. Y esperar, que ahora tendremos que lidiar con un secuestro exprés porque era gratis y quedaba bonito. Supongo.

La misión de rescate que tiene lugar en el antepenúltimo episodio da paso a un desarrollo en el que las cosas se empezarán a ir de madre (con personajes pertenecientes al bando de los buenos que luchan entre sí) hasta llegar a un punto en el que poco o nada entenderemos tras la aparición en la escena del mismísimo Momonga.
Como era de esperar, el penúltimo episodio de la serie pone toda la carne en el asador para dejarnos ante un final en condiciones. Ahora bien, una cosa son las intenciones y otra muy distinta los medios que se utilizan para alcanzarlas. Y es que, tras un juego digno de trileros, al final tan solo tendremos en pantalla a nuestro protagonista y sus actuaciones teatrales como solución y problema de todo lo que ocurre. Dejando casi a la altura del betún a la tan temida amenaza de los Ocho Dedos y, en peor posición todavía, a la princesa de este reino. La cual sigue mostrando su faceta psicópata como si tal cosa fuese a importarnos lo más mínimo a estas alturas de la película. Y para enseñarnos esto los chicos de Madhouse prescindieron del ending y nos dejaron con una buena ración de minutos extra. LOOOOL
El último capítulo nos deja, más o menos, como estábamos… al comienzo de esta temporada. Afirmación que no resulta ser ninguna exageración cuando nos detenemos a pensar en las cosas realmente importantes, como lo son el hecho de que nuestro protagonista haya avanzado algo en su investigación para saber cómo acabó atrapado en este mundo o que haya reunido alguna pista acerca de la existencia de otros jugadores de Yggdrasil en este mundo. Y es que, le duela a quien le duela, lo cierto es que estos trece episodios resultan ser totalmente prescindibles de cara a resolver, o tan siquiera avanzar, en las cuestiones importantes de la trama. Convirtiéndose así en un relleno que amenaza con una nueva temporada. Por si no habíamos tenido suficiente con una tan desestructurada e insulsa como esta. Y no me vengáis preguntando por cuestiones como las que presentan la simple existencia de la princesa o el propósito por el que nuestro protagonista se queda con tantos "esclavos" al poco de reconocer que ya no le importaba matar humanos. Que para resolver esas incoherencias está la gente de Madhouse, no yo.
Tras la amenazadora escena que veíamos al final del primer episodio, el capítulo dos centra toda su atención en la vida y milagros de estos monstruos para que veamos cómo se preparan de cara al desafío que les espera en unos pocos días. Y poco más que decir, la verdad, pues como si de un cambio de protagonista se tratase, el desarrollo de este episodio dejará de lado a Momonga. En una jugada que, sintiéndolo mucho, huele más a relleno que a otra cosa.
El tercer episodio continúa con esta historia de lagartos humanoides para enseñarnos el fin de la misma. O al menos eso es lo que parece. Pero, ¿importa esto realmente? Pues la verdad es que ni yo mismo lo tengo claro. Y menos aún después de ver como la fantástica estructura del guion nos deja caer, a última hora, que detrás del enemigo de estos lagartos se encontraba ni más ni menos que nuestro protagonista. Maravilloso, oiga. Como maravilloso también es el hecho de no tener ni pajolera idea de para qué le sirvió todo esto. En fin, esperemos a ver el rumbo que toma todo esto porque medito me está dando ya y tan solo llevamos tres episodios :P

No quiero saber que están viendo estos guarros XD
Tras los prolegómenos de los episodios anteriores, el quinto capítulo nos permite ver, al fin, el desenlace de esta subtrama. O al menos eso es lo que uno espera después de ver los acontecimientos que tienen lugar en pantalla. Ahora bien, dejando a un lado las particularidades que se dan, no está de más tener en cuenta justificaciones como la de que, entre los lagartos, se encontrase un jugador de Yggdrasil (motivo por el que nuestro protagonista lleva a cabo todo esto sin que veamos una evidencia clara que apoye dicha suposición) o hechos como el que el bueno de Momonga se ponga ahora a resucitar a los muertos. Dos aspectos que, lejos de favorecer a la trama, se convierten en cargas de profundidad al entrar en contradicción con las decisiones que nuestro protagonista había tomado en la primera temporada. LOOOOL
Finalizado el arco anterior, el capítulo seis inicia uno nuevo trayendo a escena a personajes que todavía no habíamos visto en esta temporada, como es el caso de Sebas y los dos guerreros humanos que conocíamos en la primera temporada, y a otros que serán completamente nuevos. Ya que ahora el enemigo a abatir será una malvada organización llamada los Ocho Dedos. Una organización que parece tener un gran poder y de la que no sabíamos nada hasta la fecha porque para qué iban ni tan siquiera a nombrarla. ¿Verdad? En fin, que ya veremos cómo acaba esto, porque el punto de partida ya muy bueno no es.

Aquí se va a liar una buena XD
Tras mostrarnos brevemente a Unglaus y dedicarle unos buenos minutos al valiente de Climb, el octavo capítulo se convierte en el patio trasero de Sebas para que seamos testigos de cómo este personaje, tras encontrarse fortuitamente con Climb y Unglaus y hacer ciertas migas con estos, se ve obligado a lidiar personalmente con el problema que le surge a raíz de la buena acción que había hecho unos episodios antes :P
Continuando con lo visto en el capítulo anterior, el noveno nos muestra el final de este arco argumental. O al menos lo intenta. Ya que, si bien es cierto que podríamos aceptarla como un final, este deja suficientes cosas en el tintero como para tener una continuación inmediata. Y eso sin tener en cuenta la visita que Momonga le hará a Sebas al final o la cara de psicópata que nos muestra la princesa a última hora porque sí. Aunque, por suerte o por desgracia, la primera incógnita quedará resuelta en los minutos extra de este episodio :P
Como se adelantaba al final del episodio anterior, el capítulo diez nos muestra cómo Momonga acaba conociendo en persona a la chica que había salvado Sebas y como esta termina formando parte de su personal privado. Conclusión a la que llegamos no sin ver antes la curiosa forma que se escogió para contárnoslo. Y es que, lejos de hacerlo de una manera natural, la sucesión de eventos que ocurren en pantalla hace pensar que están cortados a propósito y sin ningún sentido. Todo correcto, vamos. Como correcto es también el hecho de descubrir, al fin, el verdadero rostro de la princesa. Un golpe de efecto que queda muy bonito de cara a la galería pero que deja mucho que desear, al tener en cuenta que esta vertiente de su personalidad se pudo haber enseñado, aunque fuera de refilón, muchísimo antes. Y esperar, que ahora tendremos que lidiar con un secuestro exprés porque era gratis y quedaba bonito. Supongo.

¿Desde cuándo se ha convertido esto en Naruto?
Como era de esperar, el penúltimo episodio de la serie pone toda la carne en el asador para dejarnos ante un final en condiciones. Ahora bien, una cosa son las intenciones y otra muy distinta los medios que se utilizan para alcanzarlas. Y es que, tras un juego digno de trileros, al final tan solo tendremos en pantalla a nuestro protagonista y sus actuaciones teatrales como solución y problema de todo lo que ocurre. Dejando casi a la altura del betún a la tan temida amenaza de los Ocho Dedos y, en peor posición todavía, a la princesa de este reino. La cual sigue mostrando su faceta psicópata como si tal cosa fuese a importarnos lo más mínimo a estas alturas de la película. Y para enseñarnos esto los chicos de Madhouse prescindieron del ending y nos dejaron con una buena ración de minutos extra. LOOOOL
El último capítulo nos deja, más o menos, como estábamos… al comienzo de esta temporada. Afirmación que no resulta ser ninguna exageración cuando nos detenemos a pensar en las cosas realmente importantes, como lo son el hecho de que nuestro protagonista haya avanzado algo en su investigación para saber cómo acabó atrapado en este mundo o que haya reunido alguna pista acerca de la existencia de otros jugadores de Yggdrasil en este mundo. Y es que, le duela a quien le duela, lo cierto es que estos trece episodios resultan ser totalmente prescindibles de cara a resolver, o tan siquiera avanzar, en las cuestiones importantes de la trama. Convirtiéndose así en un relleno que amenaza con una nueva temporada. Por si no habíamos tenido suficiente con una tan desestructurada e insulsa como esta. Y no me vengáis preguntando por cuestiones como las que presentan la simple existencia de la princesa o el propósito por el que nuestro protagonista se queda con tantos "esclavos" al poco de reconocer que ya no le importaba matar humanos. Que para resolver esas incoherencias está la gente de Madhouse, no yo.

En la imagen, Tuareninya Veyron, la chica que se convierte en la perdición de Sebas XD
> Animación y música.
Dentro ya de la parte técnica, lo primero a destacar es que nos encontramos ante una obra que resulta conservadora con respecto a lo que ya habíamos visto en la primera temporada. Lo cual puede resultar adecuado en lo tocante al apartado visual, aun y cuando este no presente ninguna mejora con respecto a lo que veíamos tres años antes. Claro que este parecer cuenta con sus matices. Y así, mientras la labor de Nakamura Production, DR Movie, Revival, xenron o Triple A sortearían el temporal debido a lo que os he dicho, los que no correrían tanta suerte serían los chicos de Aera Laboratory, CLIP+BISON y MADBOX. Vamos, las compañías implicadas en el 3D de esta serie. No en vano estamos ante la excepción que confirma la regla, o dicho de otra manera, ante el único apartado de la animación que sufre un lavado de cara con respecto a lo visto en 2015. Compañías que ya habían realizado entonces esta misma labor y que, lejos de resarcirse, nos dejan ante un resultado que sigue dejando bastante que desear para el año en el que este anime vio la luz :P
Y si el apartado visual resultaba ser conservador, el sonoro tampoco se queda atrás demostrando hasta dónde pueden llegar los afanes ahorradores de esta gente. Por lo que, tras deciros que Shuoji Katayama vuelve a repetir como responsable de la banda sonora, tan solo me resta indicar que en esta ocasión la canción "Go Cry Go" de OxT es la elegida para acompañar al opening, mientras que el ending queda en manos del tema "Hydra" de MYTH&ROID. Los mismos grupos musicales que, como ya se habrán percatado los más avezados, aportaban los temas de apertura y cierre en la primera temporada.
Dentro ya de la parte técnica, lo primero a destacar es que nos encontramos ante una obra que resulta conservadora con respecto a lo que ya habíamos visto en la primera temporada. Lo cual puede resultar adecuado en lo tocante al apartado visual, aun y cuando este no presente ninguna mejora con respecto a lo que veíamos tres años antes. Claro que este parecer cuenta con sus matices. Y así, mientras la labor de Nakamura Production, DR Movie, Revival, xenron o Triple A sortearían el temporal debido a lo que os he dicho, los que no correrían tanta suerte serían los chicos de Aera Laboratory, CLIP+BISON y MADBOX. Vamos, las compañías implicadas en el 3D de esta serie. No en vano estamos ante la excepción que confirma la regla, o dicho de otra manera, ante el único apartado de la animación que sufre un lavado de cara con respecto a lo visto en 2015. Compañías que ya habían realizado entonces esta misma labor y que, lejos de resarcirse, nos dejan ante un resultado que sigue dejando bastante que desear para el año en el que este anime vio la luz :P
Y si el apartado visual resultaba ser conservador, el sonoro tampoco se queda atrás demostrando hasta dónde pueden llegar los afanes ahorradores de esta gente. Por lo que, tras deciros que Shuoji Katayama vuelve a repetir como responsable de la banda sonora, tan solo me resta indicar que en esta ocasión la canción "Go Cry Go" de OxT es la elegida para acompañar al opening, mientras que el ending queda en manos del tema "Hydra" de MYTH&ROID. Los mismos grupos musicales que, como ya se habrán percatado los más avezados, aportaban los temas de apertura y cierre en la primera temporada.

LA NOTA:
Dejando a un lado detalles tan importantes como la "curiosa" manera que se eligió para contarnos ciertas partes de esta historia o el hecho de que no se avance lo más mínimo en la historia de nuestro protagonista, lo que inmediatamente más llama la atención de esta segunda temporada es el hecho de que se le haya dado tanta importancia a los personajes secundarios. Cosa que llega al punto de eclipsar por completo al que debería de ser el verdadero protagonista de esta historia y que, como estrategia, resulta bastante difícil de justificar. Pues, una vez vistos los trece capítulos, resulta evidente el escaso recorrido que estos individuos pueden tener en el resto de la historia. Y más teniendo en cuenta el trato que han recibido personajes como Gazef o Brain. Figuras que deberían de tener un peso mucho más importante que el resto por aparecer en ambas temporadas y que, sin embargo, poco más que pasan sin pena ni gloria por la historia. Y es que, a la hora de la verdad, los guionistas lo acaban resolviendo todo con el circo privado de nuestro protagonista. Haciendo así que las decisiones o determinaciones del resto se esfumen por completo.
Y, por si esto no fuera poco, la propia temporada guarda un dardo envenenado en forma de esa información que nos aporta al término del primer episodio y que podéis ver justamente encima de estos párrafos. Una "oda" a la generosidad de los fans, perpetrada por el mismísimo creador de la novela ligera, que resulta en la antesala de un resultado de lo más nefasto. En serio, ¿tres años de espera para esto? ¿Estamos tontos o qué? ¿Y qué cojones tiene que agradecer el creador de la novela ligera? ¿Acaso tiene la mitad de las acciones de Madhouse? Porque si no es así ya me explicaréis. Aunque ahora bien, llegados a este punto (y visto que el señor Kugane poca o ninguna revisión le hizo a la serie antes de su emisión) la cuestión a resolver tal vez debiera ser la de si, sin tanto guionista de por medio, habríamos obtenido un trabajo mejor. Yo no tengo pruebas, pero tampoco dudas.
Dicho lo cual, llegamos al momento de descubrir la valoración que alcanza el trabajo de Madhouse en nuestro ranking. Una nota que, por otra parte, espero que no coja a nadie por sorpresa. Pues pocas veces está tan claro el hecho de darle la E a un anime como en este caso.
Y, por si esto no fuera poco, la propia temporada guarda un dardo envenenado en forma de esa información que nos aporta al término del primer episodio y que podéis ver justamente encima de estos párrafos. Una "oda" a la generosidad de los fans, perpetrada por el mismísimo creador de la novela ligera, que resulta en la antesala de un resultado de lo más nefasto. En serio, ¿tres años de espera para esto? ¿Estamos tontos o qué? ¿Y qué cojones tiene que agradecer el creador de la novela ligera? ¿Acaso tiene la mitad de las acciones de Madhouse? Porque si no es así ya me explicaréis. Aunque ahora bien, llegados a este punto (y visto que el señor Kugane poca o ninguna revisión le hizo a la serie antes de su emisión) la cuestión a resolver tal vez debiera ser la de si, sin tanto guionista de por medio, habríamos obtenido un trabajo mejor. Yo no tengo pruebas, pero tampoco dudas.
Dicho lo cual, llegamos al momento de descubrir la valoración que alcanza el trabajo de Madhouse en nuestro ranking. Una nota que, por otra parte, espero que no coja a nadie por sorpresa. Pues pocas veces está tan claro el hecho de darle la E a un anime como en este caso.

-Otro que sale escaldado. Adoro este estudio.
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