Higurashi no Naku Koro ni (a.k.a Cuando las cigarras cantan)

jueves, 13 de octubre de 2016 , 0 Comments

AÑO 3



En el día de hoy intentaré probaros cómo no siempre es adecuado dejarse llevar por las recomendaciones mientras os voy adentrando en una de las mayores biblias que he escrito hasta la fecha. Y es que cualquier cosa es poca a la hora de acceder al mundo de...

> Higurashi no Naku Koro ni (a.k.a Cuando las cigarras cantan) (Studio Deen, 2006, 26 CAPS).


"Un verdadero suplicio para el espectador"


Basada en la novela visual (entiéndase videojuego) del mismo nombre, desarrollada, publicada y lanzada por capítulos entre los años 2001 y 2006 por 07th Expansion como si de un Call of Duty se tratase, la obra que nos ocupa está dirigida por la señora Chiaki Kon y enmarcada dentro de los géneros del drama, el gore, el horror, el misterio, el thriller psicológico y la tragedia. ¡Qué! ¿Alguien da más? Obviamente, toda esta lista de géneros no deja de ser un añadido sin sentido que ponerle al género principal (que en este caso se balancea supuestamente entre el misterio y el horror) con la clara intención de hacer bulto. Dando así continuidad a la lamentable tendencia de la que ya me he quejado en alguna que otra ocasión. Claro que lo más gracioso del asunto tiene que ver con ese "supuestamente" que os acabo de decir, ya que como iréis descubriendo a medida que avancéis en la entrada, al final tan solo nos quedaremos con un único género. Y a duras penas, oiga XD.

Pero como ya os he dicho que la cosa va hoy para rato vamos a dejarnos de rodeos, tanto para presentar a estudios de animación que ya han desfilado por este blog (SANKAREA y Dragon Crisis) como para hacer lo propio con los personajes que forman parte de este pastel, para meterme en la faena de daros una visión lo más clara posible de lo que os espera en este anime sin desvelar demasiado del mismo. Eso sí, por el camino intentaré esquivar el mayor número de spoliers posible. Así que ya sabéis, si os pica la curiosidad no os va a quedar otra cosa que ver la serie. 

Y ya por último me vais a permitir hacer una pequeña aclaración para explicaros que en el día de hoy y debido a la estructura del propio anime, voy ha hacer una distinción entre capítulos y episodios para ceñirme a la estructura que sigue la propia Higurashi no Naku Koro ni, al agrupar a varios de sus 26 episodios, o partes, en cada uno de los seis capítulos que conforman la serie.
Rika y Satoko en plena jornada escolar.

Tras la violenta escena con la que arranca el primer episodio, Higurashi no Naku Koro ni nos muestra una pantalla de título donde podemos ver que la cosa va para largo, ya que nos encontramos ante la primera parte del capítulo del rapto del demonio. Vamos, que para que os hagáis una idea os diré que esto va por entregas, como las buenas enciclopedias. Acto seguido y tras el correspondiente opening, la trama nos presenta a Keiichi Maebara, el protagonista, en su nueva vida cotidiana. Y es que el joven no lleva más de un mes viviendo en el pueblo de Hinamizawa (pueblo ficticio creado para la ocasión y que parece estar basado a su vez en el de Shirakawa, el cual, para más inri, esta situado en la prefectura de Fukushima, por lo que ya podéis ir echando cuentas XD). No obstante, el escaso tiempo que Keiichi lleva en el pueblo no le ha impedido entablar relación con sus nuevos compañeros de clase, como es el caso de Rena, Reina Ryuugu o la chica rara que no deja de sonrojarse, y Mion, una chica, esta última, un año mayor que ellos y que se diferencia de Rena por hacer las cosas más impulsivamente. Aunque llegados a este punto tal vez debiéramos de indicar que Hinamizawa no es más que un pequeño pueblo del rural nipón y que por tanto tan solo cuenta con una escuela de una única aula para los quince alumnos que asisten a ella. Pero aún así hay que ponerse a ello, ¿verdad Keiichi? XD.

Tras esta sucesión de eventos, que parecen reflejar lo muy holgados que iban sus creadores a la hora de hacer este anime y lo mucho que les gusta tirar de relleno (hay que ver como añoro esa época y no la MIERDA de temporadas que tenemos ahora), la trama nos lleva a un vertedero en el que Keiichi, junto a todos nosotros, será testigo de la verdadera cara del anime cuando se vea sorprendido por un fotógrafo freelance mientras esperaba por Rena. Suceso este que no deja de estar metido con calzador y como quién no quiere la cosa, cuando debería de haberse prestado un poco más de atención al mismo con el propósito de que el espectador no lo acabe viendo como una tontería a la que no a de dar mayor importancia. Aunque para estupidez y si me la permitís ya que estamos en el vertedero, la que nos dejan los jóvenes con esa promesa de ayudarle a Rena a desenterrar su tesoro el próximo día, porque cuando este llegue (el día, me refiero) a Rena no se le ocurrirá mejor saludo que el de preguntarle a Keiichi que hace allí. ¡¿WHAT?! Eso sí, con el fin de que nos olvidemos cuanto antes de los pormenores la trama no dudará en recurrir a expresiones psicópatas y hechos pasados que vendrán a afianzar el medio flashback que nos han colado hace un momento. Todo con tal de dar un ambiente de misterio a una historia que hasta ahora y por el rostro de asesina que muestra Rena en un momento dado, no hace más que recordarme a la funesta Mirai Nikki con las implicaciones que ello conlleva.
Por el 83 no había nada más común en japón que salir a dar un paseo por la fiesta portando un arma de fuego. Normal que a día de hoy te aparezcan los SWAT en casa como te descuides con el Call of Duty.

En el segundo episodio la historia nos descubre que la vena asesina de la trama no fue algo puntual, sino que se repite año tras año desde la paralización del proyecto para construir la presa que iba a dejar bajo las aguas al pueblo de Hinamizawa. La sucesión de muertes, que engloba tanto sucesos que serían calificados de naturales como asesinatos corrientes y molientes, se producen, para mayor regocijo, durante la celebración del Watanagashi. Una fiesta local en la que los habitantes de este pueblo rinden homenaje a sus muertos bajo el amparo del dios Oyashiro-sama. Siendo la curiosidad más destacable de estos fallecimientos el hecho de que únicamente afecte a personas que, o bien han estado directamente posicionadas en su día a favor de la construcción del embalse, o son familiares de personas que lo han estado. Tapándosenos así lo que a todas luces parece ser un caso de venganza, al que por cierto todo el mundo parece querer ocultar, con el simple hecho de referirse a todas esas muertes como la maldición de Oyashiro-sama. Pobre dios, menudo marrón el que le acaban de encasquetar XD

En el tercer episodio de este primer capítulo veremos como la soga se va apretando más y más sobre un Keiichi que empieza a sufrir ataques contra su persona, a la vez que se vuelve más paranoico sin advertir el pequeño, pero fundamental detalle, que le podría poner en la pista de los cambios de personalidad que muestran Rena y Mio.

Y así llegamos al cuarto episodio y al cierre de este primer capítulo, con un desenlace que deja, en voz del veterano policía Oishi, más dudas de las que resuelve en torno a los verdaderos acontecimientos. Estamos en Junio de 1983 y lo único que puedo deciros es que el muñeco que quería rescatar Rena del vertedero sigue estando allí XD. No obstante y visto lo visto, a mí lo que realmente me preocupa a estas alturas es saber si los chicos del Studio Deen tendrán pensado cerrar su adaptación o pensaran dejarlo todo en el aire. Ya que de ser así este trabajo que tanto me recuerda ahora a Shiki se quedará solamente en un lejano parecido. Y como curiosidad deciros que todo el primer capítulo ha sido narrado con la voz de Keiichi.
De izquierda a derecha: Keiichi, Rika y Rena.

Con quinto episodio comienza el segundo capítulo, o capítulo de Watanagashi, y ya os adelanto que, mientras más de uno se quedará a cuadros, el resto nos quedaremos ante la tesitura de saber que mierda es esta. Y no es para menos, ya que los chicos volverán a estar vivitos y coleando. Eso sí, al menos esta vez ya sabremos quién la va a palmar al final gracias a la cortísima escena que, al igual que ocurría en el inicio del primer capítulo, podemos ver antes del opening de este episodio. Y a todo esto, ¿qué cojones hace la cría de Mio enfundando una pistola? XD

El patrón que veíamos en el primer capítulo (presa-asesinatos-maldición) se vuelve a repetir de la misma manera en el sexto episodio aunque bajo diferentes circunstancias, localizaciones y con el añadido de un nuevo personaje en lo que empieza a ser una especie de revisión del día de la marmota.

Un episodio después de lo que os acabo de decir comprobamos como las mentiras se repiten, al igual que la actuación del policía y las "locuras temporales" que se adueñan en esta ocasión de una de las chicas. No obstante, la trama de este segundo capítulo sigue quedando tan floja como la anterior si la intención de los guionistas es la de dejar que la maldición se encargue de tapar todos y cada uno de los boquetes que van dejando ellos en el guión XD.

Con el octavo episodio llega el fin del segundo capítulo y con él un sabor de boca aun peor que el primero, debido en gran parte a la manera en que se explica todo lo sucedido. Que ya es mala suerte que, para una vez que lo hacen, recurran a un desenlace tan pobre en contra de lo que cabría esperar de una historia de terror japonesa. Por otro lado tampoco se llega a comprender que una niña como Mio porte un arma de fuego (algo que ya descubríamos por primera vez en el minuto 8:05 del tercer episodio) como si de un bolso se tratase o que los padres de Keiichi aparezcan y desaparezcan según le venga en gana al guión y tan solo para avisar al chico de que lo están llamando por teléfono. Lo cual no deja de ser ridículo si tenemos en cuenta que Keiichi cuenta con un teléfono en su propia habitación, por lo que pudo oír perfectamente la llamada de la que le están avisando. Aunque bueno, la idiotez extrema, en lo que a los padres se refiere, ya lo hemos visto a lo largo del primer capítulo, con esa ausencia que en un principio iba a ser de 24 horas pero que se extendió a más no poder.
Plena noche, un joven y una hacha. Todo normal, muy normal XD

Al comienzo del tercer capítulo, titulado como el capítulo del asesinato maldito, nos encontramos nuevamente ante el triangulo presa-asesinatos-maldición aunque con una ligera diferencia con respeto a todo lo anterior. Y no, no me estoy refiriendo a que una vez más cambie toda la ambientación en esta especie de día de la marmota descafeinado, ni a que se aproveche para incluir a un nuevo personaje en el fregado, sino al hecho de que partamos de que Keiichi ya conoce a Shion (la hermana gemela de Mion y el personaje que nos presentaba en el segundo capítulo). Cosa que no deja de ser interesante si la observamos desde el punto de vista del elemento que se puede cargar toda la trama. Y es que, ¿cómo es posible que ya la conozca si no recuerda nada del resto de los acontecimientos que tuvieron lugar en el capítulo anterior? Pues a saber, pero mientras esperamos por una no muy probable respuesta a esta cuestión podemos tener la certeza de algo: el trabajo de los actores de voz es realmente lamentable. Como podemos comprobar de primera mano cada vez que alguien parece gritar por la expresión de su rostro mientras mantiene su mismo tono de voz. Vamos, que si le ponen un poco más de ilusión al asunto se cargan toda la industria animera XD

En el décimo episodio intentaremos no perder el hilo de una historia que empieza a desbarrar lo que puede y más, mientras descubrimos los roles que desempeñarán en esta ocasión los chicos en su avance hacia un final que, a estas alturas, ya es bien conocido por todos. Y así llegamos al duodécimo episodio (sí, me he saltado un episodio ¿y?) o al punto exacto en el que descubriréis por vosotros mismos cómo no estaba exagerando nada cuando os dije que la cosa se iba de madre. Y es que ahora seremos testigos de cómo los sucesos que tenían lugar durante los festejos del Watanagashi del primer capítulo se entrelazan con los que ocurre en este haciendo que Keiichi empiece a perder la cabeza.

Por su parte, la quinta parte de este tercer capítulo nos deja ante un WTF del tamaño de un flashback en el que Keiichi recordará nuevamente todos los buenos momentos que había pasado durante el primer capítulo. Y así, con cara de idiotas, descubriremos como la trama nos presenta, a modo de desenlace, unos datos a tener en cuenta: el gas volcánico venenoso y una fecha más concreta que la que se nos daba durante el primer capítulo para situar temporalmente a los hechos, el 21 de junio de 1983. Y de esta manera termina un capítulo que rompe con los anteriores, tanto en su extensión como en lo que se refiere a esa primera escena premonitoria que hasta ahora siempre había encontrado su lugar y a la que, visto lo visto, ahora deberemos de dar sentido por nuestra cuenta. Como ya veo que pasará con todo el anime si la cosa no empieza a tomar otra dirección.
¿Que os apostáis a que este escenario se corresponde con el de una ubicación real de 1983?

El episodio catorce da comienzo al capítulo del tiempo desperdiciado, o lo que es lo mismo, al cuarto que nos encontramos desde el comienzo de la serie. En esta ocasión y sin saber muy bien a cuento de qué (bueno sí, en realidad a de ser por el título del propio capítulo, como si los japos fuesen tan coherentes a la hora de tejer sus argumentos. Y nótese la ironía en esta última frase) la trama nos traslada al comienzo de todo. O lo que es lo mismo, al preciso instante en el que el pueblo de Hinamizawa (Hola Fukushima Dai-ichi!) se encontraba en peligro debido al proyecto para la construcción de la presa que lo sepultaría bajo las aguas. En lo que parece ser una narración fidedigna de los acontecimientos reales. Y digo parece porque ya sabemos la progresión que está teniendo esta historia en lo que a dar vueltas sobre sí misma se refiere XD.

A renglón seguido de lo anterior y si tuviera que resumir el episodio quince de alguna manera, esta seria como una oportunidad perdida para darle sentido a todo lo ocurrido hasta ahora. Y es que, si le damos la importancia que reclama la trama de este episodio, sí estaríamos ante el relato real de los sucesos que ocurren en Hinamizawa desde los días en los que medio pueblo se oponía a la construcción del embalse, hasta los momentos posteriores al destino que les aguarda a los habitantes que este tiene en el año 1983. Por lo que los sucesos que se le achacan a la maldición de Oyashiro-sama quedan tan bien atados, que nada de lo visto en los tres capítulos anteriores tiene sentido alguno. Y francamente, espero que los del Studio Deen hayan pensado muy bien el rumbo que tomará la historia a partir de este momento si no quieren caer en el pozo sin fondo de los bodrios. ¡Con lo fácil que habría sido tirar de un "día de la marmota" de los muertos en el que todos los sucesos pudiesen alterarse y combinarse, a voluntad de ese fantasma al que, hasta la fecha, no han hecho más que culpar sin mostrar evidencia alguna que apoye la teoría!
Dialogo real entre un trabajador del Studio Deen y un espectador cualquiera.

¿Pensabais que el capítulo del tiempo desperdiciado tendría cuatro o cinco partes? Pues iros olvidando porque en el episodio dieciséis comienza el capítulo de las revelaciones. Una vez más, la historia de los chicos se vuelve a reiniciar para mostrarnos, en esta ocasión, unos sucesos completamente diferentes a todos los vistos hasta ahora y en los que Keiichi parece que no tomará parte. Dicho lo cual cabe pensar en que nos encontraremos en un tiempo anterior a la llegada del joven al pueblo, puesto que el hermano de Satoko, una niña pequeña y rubia de la que Keiichi se hará amiga en el colegio, anda por el medio. Aunque yo de vosotros me esperaba tanto a ver si estas primeras impresiones se cumplen como a saber cuál es el desenlace de esta historia XD

En el episodio diecisiete la trama continua con su libre albedrío y sin dar explicación alguna de la historia, por lo que de momento queda en manos del espectador el ir atando cabos y ordenando las cosas que deja desperdigadas. ¡Con lo eficaz que se ha demostrado que es este método a la hora de lograr que la gente se entere de lo que pasa! (ironic mode = 0N). En fin, sin comentarios.

Una vez más, en el episodio dieciocho nos lanzamos hacia el fin de un nuevo final, valga la redundancia, para la que ya va camino de convertirse en la historia de asesinatos por antonomasia y no precisamente en el sentido positivo. No obstante, lo que hasta este momento queda "claro" es que este capítulo arranca en el tercer año de la maldición de Oyashiro-sama, que tiene a Shion como narradora e hilo conductor de la trama y que transcurren dos años a lo largo de su duración. Permitiendo con ello que Keiichi aparezca en la misma tal y como sucede en lo que podríamos denominar "la trama principal".

¿Por qué le llaman a este capítulo el de la revelaciones cuando debería de llamarse el de la venganza? Esta y no otra, es la cuestión que se nos plantea en el episodio diecinueve mientras descubrimos el papel que juega Shion en todo este fregado. Siendo la curiosidad más destacable de todas y la que menos sentido tiene, el ver como los acontecimientos de este capítulo se aproximan, desde otro angulo, a los que nos encontrábamos en el segundo. Y sí, también me podéis explicar a cuento de que viene esto XD.

El episodio veinte nos va dejando más clara la relación entre este capítulo y el segundo, al ver como todos los acontecimientos se van replicando en el mismo orden. Eso sí, tener en cuenta que, al tratarse la historia desde el punto de vista de Shion, la trama cuenta con matices que expanden y dan sentido a los que nos encontrábamos en el segundo capítulo. Y así llegamos a un episodio, el veintiuno, en el que nos encontrarnos una vez más (y por desgracia) con lo mucho que le gusta contradecir a los japos sus propios argumentos. Ya que en esta ocasión se cargaran por completo con la explicación que nos daban sobre la suerte que corría Satoshi tras el castigo al que la sometía Shion. señor, excelente manera de cargarse un guión XD
La debilidad de Rena por las cosas kawaiis (en este caso Rika) es digna de estudio, o al menos de un capítulo aparte XD

Historia diferente es la del episodio veintidós y la patada a la entrepierna que este supone, si nos fijamos en la manera en la que se cierra el quinto capítulo para dar paso al capítulo de la expiación. Y critico esto porque, si os acordáis, el segundo capítulo no acababa exactamente tras la salida de Shion de su trama. Y ya puestos en materia aquí os va otra pregunta para la colección, ¿qué cojones tiene que ver el club de juegos en toda esta historia? Que rellenen el anime con paja lo veo incluso normal teniendo en cuenta la penosa historia sobre la que se cimienta este anime, pero que metan slice of life por medio con lo que a mi me "gusta"... Pero eh!, que nadie se preocupe de nada que contamos con un personaje nuevo XD

Llegados a este punto y como tampoco tengo ganas de pararme en el episodio veintitrés, vamos a aprovechar el momento para hacer una pequeña lista de los capítulos que valen la pena. Valiéndonos para ello de la coherencia que mantienen a la hora de explicar los hechos, sin crear ningún tipo de fantasía aleatoria por el camino. Por lo que ya quedáis avisados de lo que no os deberíais perder si tenéis pensado algún día abordar Higurashi no Naku Koro ni. Y con ello ya os estoy invitando a que os saltéis buena parte del metraje de esta serie, además de dejaros caer un pequeño adelanto del desenlace de esta entrada. Por si alguien aún no ha visto las señales que he ido dejando hasta ahora XD. Así pues, los capítulos a tener en cuenta son el segundo (que comprende los episodios del dos al ocho), el cuarto (que abarca los episodios catorce y quince) y el quinto (que va del episodio dieciséis al veintiuno).
De haber tapado así a sus víctimas la figura de Jack el Destripador habría causado mucho menos impacto entre la sociedad inglesa XD

Volviendo al anime, el episodio veinticuatro reclamará nuestra atención gracias a la actuación que tienen los críos en él (sí, la cosa marcha tan bien que ya ni les llamo niños XD). Porque lo de pasar del pacto que hacen para proteger a Rena a convertirse en científicos de CSI no tiene precio. Como tampoco lo tiene la explicación que se da para zanjar el tema de la maldición y los enloquecimientos que hemos visto hasta ahora. VRA-BO!

El penúltimo episodio, tanto de la serie como de esta versión "made in Rena" (porque así es como la deberíamos de llamar), nos deja ante un escenario muy turbio de la vida de Keiichi al tiempo que nos revela, por medio de ¿flashbacks imposibles? como Keiichi es consciente de la que liaba en el primer capítulo. Y lo mejor de todo, que es consciente de que donde miraba una amenazadora aguja solo había un inofensivo rotulador. Lo cual no deja de ser una pedorrea inimaginable y no porque sea imposible de que se acuerde de eso, sino por el hecho de que sea consciente del solapamiento de realidades que sufría en ese momento. En definitiva, que el bueno de Keiichi se vio la versión del director de ese primer capítulo a lo largo de este sin que nos diéramos cuenta XD.

Y atentos a la actuación de Rika (la niña de pelo violeta y amiga inseparable de Satoko) en modo oráculo (que todo lo arregla) porque es para no perdérsela. Y más todavía si, teniendo esto en cuenta junto con lo que os acabo de decir, se nos da por plantearnos el origen de estos flashbacks y el por qué nadie más los haya tenido hasta el momento. Pero para el carro, porque ahora que me doy cuenta, ya en el capítulo de las revelaciones, Mio le decía a Shion que Keiichi le había regalado el oso de peluche marrón a Rena. Cosa que es absolutamente imposible, puesto que esto solo ocurría durante los acontecimientos que tenían lugar en el primer capítulo y el desarrollo del capítulo de las revelaciones está unido al segundo. ¡VRABO Deen! ¡¡¡VRA-BO!!!!

Al comienzo del episodio veintiséis la maestra de los chicos hace referencia al hedor que procede del exterior, ¿adivináis que indica esto? Pues que esta gente no sabe a que huele la gasolina ¡¡¡OMAIGAR!!! ¿O acaso pensabais que este olor era debido al gas tóxico? XD. Y siguiendo con este hilo hay que reconocer que no hay nada mejor que la locura para convertir a una chica tan tranquila como Rena en una experta terrorista. ¡Madre de dios!, los chicos del Studio Deen estaban desatados XDDD. Pero dejemos esto aun lado, o no, para centrarnos en una frase tan memorable como "la historia que se repite infinitamente" porque es así, con dos huevazos como dos templos, como se pone el broche a una primera temporada (sí, amigos, sí, este anime tiene continuación) de un trabajo que se ha ido desinflando con el paso de los episodios y cuyo mayor reclamo para cierto sector del público, el horror, haría llorar de la risa a películas como SAW.
Lo que no soporto yo es tanta basura XD

Abandonando ya la parte tosca del análisis, y antes de meterme en la diversión de ponerle una valoración a este anime, voy a hacer una escueta parada en la parte técnica del mismo. Y es que poco o nada hay que decir de una animación más propia de 1996 que del año en la que ve la luz y de la correspondiente ridiculización que se hace de la misma al darle a esta un acabado demasiado infantil. Justo lo que necesitaba una historia de esta envergadura, ¿verdad? Pues esperar, porque antes de que me vengáis con cuentos chinos al respeto ya os digo que, si esta animación no es mala, la de Figure 17 debería de estar en un museo.

En cuanto a la banda sonora podríamos decir que estaríamos hablando de más de lo mismo, de no ser por los temas que acompañan a opening (Eiko Shimamiya "Higurashi no Naku Koro ni") y ending (Hiroyuki Oshima feat. Rekka Katakiri "why, or why not"), siendo el primero de ellos y a mi parecer, el más reseñable de los dos aun a sabiendas de la curiosidad que nos deja su título. 
Han tenido que pasar tropecientos episodios para que podamos ver al fin algo de gore. Que digo yo, que para esto me pongo a ver Expediente X y acabo antes XD


LA NOTA:

Como habéis podido comprobar, en el día de hoy he vuelto a rescatar la antigua y más pormenorizada estructura de análisis por capítulos, con el fin de captar una visión mas completa del entramado que este anime nos plantea a lo largo de sus episodios. No obstante y a pesar de lo dicho, el hecho de abordar un anime como este, desde la perspectiva de la valoración, puede ser tan controvertido (vista la cantidad de fanáticos que amasa) como sencillo desde mi punto de vista. Y es que creo que muy pocas veces he tenido tan fácil el hecho de realizar esta tarea. Claro que antes de causarle una embolia a más de uno voy a tener que detenerme brevemente, o más bien volver a repetirme, en los aspectos que tenemos que tener en cuenta a la hora de situar a Higurashi no Naku Koro ni dentro de nuestro sistema de valoraciones.

Y que mejor forma de hacerlo que recordando la coincidencia que nos encontrábamos en el primer capítulo, con esos periódicos antiguos que consulta Keiichi en el vertedero a cielo abierto del pueblo. Porque ya me diréis a mí si no es una buena coincidencia que se encuentren en tan buen estado a pesar de estar a merced de las condiciones climáticas. Aunque bien pensado y sabiendo que estamos ante una historia de terror, quizás se trate del mismo tipo coincidencia que lleva a las pelis de miedo yankees a contar con un buen puñado de chicas estúpidas :P

Por su parte, otro de los aspectos a tener en cuenta al enfrentarnos a este anime tiene que ver con el hecho de que se nos dejen partes importantes de información, como el historial de keiichi o la vida familiar de Rena, en las "realidades alternativas" (o líneas temporales diferentes, para que nos entendamos mejor) que se encuentran separadas de la verdadera realidad y, por lo tanto, no son más que vías muertas. Por lo que, como ya sabrán los más avezados en este campo de la ciencia, todos estos datos no tienen ningún valor a la hora de extrapolarlos a la historia real.

Pero aún no conformes con esta cascada de incoherencias, los guionistas del Studio Deen apostaron muy fuerte por dejar todo bien sembrado de incertidumbres, si cabe tan inútiles como lo que os acabo de exponer en el párrafo anterior por el mismo motivo. Tal y como lo demuestran cuestiones del calibre de... 
- ¿Quién abre en canal a Rika?
- ¿Quién mata a la enfermera detective? 
- ¿Quién participa (si es que lo hace) en la muerte del fotógrafo?
- ¿Por qué solo se producen los asesinatos a partir de la paralización de la presa si supuestamente siempre fueron necesarios para salvar de la enfermedad a los habitantes de Hinamizawa?
- ¿De dónde vienen los flashbacks que tiene Keiichi en el primer capítulo?
- ¿Cómo supera Keiichi por sí solo la enfermedad en el tercer capítulo? o ¿Qué pasa con el tío de Satoko en el capítulo en el que Keiichi lo mata? 
Siendo lo más preocupante de todo el hecho de que todas estas cuestiones, que ahora quedan en el aire, puedan encontrar una respuesta en la segunda temporada, tal y como afirma la persona que me recomendó este anime (Hola Rena!). Así pues, y mientras pensamos con calma si merece la pena coger ese "ya si tal en la segunda temporada" que nos lanzan desde el Studio Deen y que tanto recuerda a la promesa que hacia en su día la norteamericana Lost, pasemos a abrir la caja de Pandora. Que de tanto estar cerrada se va a estropear con la humedad XD
Aunque no se explica en ningún momento, Satoko parece tener algún tipo de pavor a los abrazos afectivos XD

Como ya habréis podido intuir, por la pista que os dejaba en las últimas líneas del resumen del episodio 26, el único género que soporta al final todo el peso de Higurashi no Naku Koro ni es el del misterio. Y eso que esta visto que a este le vienen de maravilla los continuos reinicios que sufre la historia para mantener la tensión y continuidad que caracterizan a este género. Por ello creo acertado decir que el verdadero misterio de este anime no se encuentra tanto dentro como fuera. Y más concretamente en el web de MyAnimeList donde la adaptación del Studio Deen recibe ni más ni menos que un 8,24 de nota. Lo cual me resulta completamente inverosímil teniendo en cuenta que todo aquel que haya visto este anime NO SE HABRÁ ENTERADO DE NADA. ¡¿Pero nos hemos vuelto todos locos o que?! Vamos, que para el caso es como si te encontraras con alguien que te dijera que 2001: Una odisea en el espacio es la puta hostia y tu le preguntaras si entendió la película para recibir como toda respuesta un -no, pero es la hostia igualmente-. En fin.

Y sí, ya se que Higurashi no Naku Koro ni cuenta con una segunda temporada "que lo explica todo" pero la que estamos analizando es esta y la cosa no da para más que para quedar colgando precariamente de la F.
Prácticamente un juego. Así se resume el "fantástico" (nótese el entrecomillado como la ironía que le quiero dar a la palabra) trabajo que nos deja el Studio Deen en esta ocasión.

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