Planetes

AÑO 13




Esta semana daremos una vuelta un poco más larga de lo habitual con…


>Planetes (Sunrise, 2003, 26 CAPS)


Lo digo en sentido figurado, no vaya a ser que algun lumbreras levante la mano para preguntar algo que no debe o para soltar un comentario jocoso. El de los chistes soy yo, no me opaquéis. Primer aviso.

Volviendo al sendero del análisis, en esta ocasión tenemos otra serie de Sunrise, aunque con otros productores de la mano para ayudar. ¿Será ésta una pista para descubrir un trabajo como dios manda y no una bola de mierda que rueda colina abajo hacia el estercolero municipal? Quién sabe. Me gustaría que fuese lo primero, aunque la idea de arrollar a un ecogilipollas, de los que protestan porque respiras y emites CO2 a la atmósfera, es más que tentadora.

De todas formas, quitando ese magnífico concepto como el de eliminar a algún idiota ecorresiliente, incrustándolo en una bola gigante de compost salida del culo de mil vacas mientras rueda colina abajo, Planetes era algo que me llevaba rondando por la cabeza desde hace bastante tiempo. No lo voy a negar, este anime está en la primera página de la libreta de las series pendientes y me avergüenzo de decirlo así, sin medias tintas, pero la verdad no se puede ocultar ni tampoco adulterar. Uno debe ser sincero, presentar disculpas y mostrarse arrepentido. Otra cosa es que acabe siendo una morralla y haga el ridículo (otra vez más), pero es como en cualquier relación: las traiciones pueden aparecer en cualquier momento, haciendo real el meme del toro asegurando que su novia no se ha ventilado a medio barrio porque se lo ha dicho ella. Inocente.

Aunque a mí Sunrise no me ha asegurado nada, básicamente porque el japonés lo tengo flojo y solo entiendo conceptos básicos como 'oppai', 'hentai' o 'Jugemu Jugemu Goko no Surikire Kaijarisuigyo no Suigyomatsu Unraimatsu Furaimatsu Ku Neru Tokoro ni Sumu Tokoro Yabura Koji no Bura Koji Paipo-paipo Paipo no Shuringan Shuringan no Gurindai Gurindai no Ponpokopi no Ponpokona no Chokyumei no Chosuke', así que me tenéis otra vez aquí, lanzándome a la aventura y esperando no comerme una buena mierda, que en esta ocasión viene del espacio.


>Sinopsis

En el año 2068 un accidente en un vuelo suborbital, causado por el impacto de un tornillo, provocó un cambio en el paradigma de la basura espacial. Desde ese momento, se dedican esfuerzos para limpiar la órbita terrestre de objetos peligrosos para los distintos vuelos espaciales. O eso debería pasar.

Ai es una joven de 20 años que decide enrolarse en una empresa espacial llamada Technora para ayudar en la sección de deshechos humanos espaciales. Se dedican, básicamente, a limpiar las órbitas de basura espacial para que los satélites y demás naves no tengan accidentes y causen más basura espacial. Pero claro, ése es el concepto. En realidad acaba en un departamento de tres al cuarto con la seguridad de que no se caerá hacia la atmósfera para que se desintegre, aunque lo deseen en la empresa.

-Hasta los 80 no catas pensión-

En la sección de deshechos está la creme de la creme, lo mejorcito de cada casa y eso no es todo. Resulta que son la mitad de personal que deberían ser porque lo de la recogida de basura es un gasto y no una inversión recuperable y ya sabéis el dicho de las empresas: privatizar los beneficios y socializar las pérdidas, aunque en este caso poco van a socializar, que eso huele a comunista que tira para atrás. Por eso llaman a dicha sección 'la semi', porque son la mitad de los que deberían, aunque visto lo visto podrían tirarlos por el desagüe y contratar una nueva plantilla.


>Guion, narrativa y tratamiento de personajes

Con semejante premisa da comienzo la serie. Uno se puede esperar que toda ella se base en gags sin gracia durante 26 interminables capítulos, pero nada más lejos de la realidad. El humor queda en un plano muy apartado. El género principal de Planetes es, como muchos podrán intuir, el de la ciencia ficción. Estamos en una alternativa futurista en el año 2075, dos años antes de que V haga de las suyas en Night City (para que vayáis comparando las distintas ideas que la gente tiene del futuro lejano que nos aguarda).

Los personajes están rodeados de tecnología y, sobre todo, del espacio. Naves, problemas de órbitas y porquería por todas partes. Suena complicado, pero no lo es en absoluto. Han querido pasar por encima de los conceptos complejos y solo mostrar la realidad a través de pantallas y de los diferentes sucesos que ocurren para no cansar al espectador, cosa que es de agradecer.

Sin embargo, no será el único género que aparecerá en pantalla. El drama también será uno de ellos. Si eliminamos la variable de que es en el espacio, veremos líos políticos entre bambalinas, dominios de unos países sobre otros, al igual que en tema laboral. La jerarquía es muy importante y lo remarca Arvind, uno de los personajes. Y como algún avispado podrá intuir, también habrá líos de faldas porque el espacio es muy inclusivo y mucho inclusivo, pero cuando empieza a picar la cosa de ahí abajo, aparecen las ganas de frotarla contra algo. Somos humanos y el polvete que no falte, da igual donde.

Por lo tanto, también habrá un poco de romance, pero no os penséis que va a ser una porción importante. Solamente ocupará una pequeña fracción de lo que ocurre en pantalla, con dudas, algún lío como el típico conflicto entre candidatos y poquita cosa más. Y ya quizás puede aparecer el humor como os decía, pero residual a más no poder. No habrá más géneros en esta serie y bien que le llega.

-Como colocarse bien el badajo en microgravedad-

Ahora le toca el turno al tratamiento de la historia y cómo se relata. La obra se podría dividir en tres partes. La primera es la de presentación de los personajes y del mundo que les rodea en una serie de capítulos auto conclusivos donde se relata el día a día de esa sección de recogida de deshechos, departamento deplorable donde los haya, pero también es cierto que la gente que trabaja ahí no se ha esforzado mucho en mejorar su situación. Podemos llegar a pensar que la serie trata sobre la vida en el espacio y que nos vamos a comer 26 riquísimos episodios donde tendremos historias de todo tipo, seguro que hasta algún capítulo especial de playa o de termas al aire libre. Pero como ya os dije, solo será una porción del pastel.

La siguiente es una mezcolanza de la primera con lo que sería la parte más seria, la intrahistoria que poquito a poco nos van colando en los diferentes episodios, incluido el primero. Aquí veremos que los personajes no son estáticos, que sufren y que van cambiando con cada cosa que les ocurre, algunas veces para bien, otras en cambio para mal, cayendo en una espiral autodestructiva que tendrá su conclusión en la tercera y última división, cuando queden atrás los capítulos individuales, para pasar a desarrollar la historia en el final, donde todo queda patas arriba y en donde los personajes están tan cambiados que no los reconoceremos si volvemos a ver, por ejemplo, el primer episodio.

Éste es uno de los puntos positivos que tiene Planetes: la historia cambia y los personajes con ella. Estos 
crecen, se desarrollan y hacen que el relato se convierta en un baile que nos mantendrá pegados a la pantalla hasta que llegue el final del capítulo 26, momento en el que nos quedaremos con ganas de más. Porque al igual que sucede con cualquier relación de pareja, cuando se rompe, algo se muere por dentro. En ese caso toca cambiar la rutina establecida y crear una nueva, la vida conjunta desaparece para soltar la mano de alguien con quien se estuvo compartiendo el camino de la vida, aunque fueran unos pocos meses. Se dice adiós a una situación en la que se estaba a gusto para no volver a continuar.

Este símil que os acabo de describir significa que hemos empatizado con los personajes, porque los vemos (casi) reales y nos han gustado tanto que no queremos separarnos de ellos, pero es lo que toca, es ley de vida. Ya vendrá otra serie a ocupar su lugar. Quizás mejor, quizás peor, no lo sabremos, pero es lo bonito de la vida, una incertidumbre continua para acabar regalándonos un momento inolvidable cuando menos lo esperamos.

No obstante, no podemos quedarnos solo con las sensaciones que tenemos en el pecho, sino también con los detalles que nos hacen pensar que Planetes está mejor ambientada de lo que en un primer momento pareciese ser. Mientras la empezaba a ver, me di cuenta de que, al final es posible que fuese buena idea no haber visto la serie en su día para poder analizar los supuestos augurios sobre los viajes al espacio gracias a la privatización que tenemos hoy en día gracias a empresas como Space X, Blue Origin o Virgin. ¿Existen empresas privadas en la serie? Por supuesto, pero bajo el mandato de los gobiernos. Vaya, no sé dónde habré visto eso antes.

-Lo mismo le decimos a los becarios al entrar al blog. No es broma, lo de morirse me refiero-

Pero no solo de gobiernos viven las series. Tendremos aspectos curiosos como que, cada año, toque renovar el testamento por mandato de la empresa. Y es que, en el espacio, por mucha 'democracia' que haya, siempre te puede venir un pedrusco, un tornillo o un zambombazo con un antiguo depósito de combustible de un cohete de hace 20 años y mandarte para el otro barrio. O quedarte solo en órbita sin que nadie te oiga por radio ni te puedan rescatar. También hay detalles como que en el espacio no hay faldas, por más que algún depravado sueñe con ellas en microgravedad.

Sin embargo, no todo van a ser buenas noticias si hablamos de este anime. Tendrán cosas malas o inexplicables, sobre todo bajo nuestro punto de vista occidental. El más chocante es el 'fantasma' de Hachirouta. Todavía no logro entender qué pinta ahí. ¿Son sus inseguridades? ¿Su ambición? ¿Es esquizofrenia? ¿Pensamientos intrusivos? Luego también tendremos el maravilloso patrón que ocurre en algunas series donde la gente quiere dialogar como si no pasase nada en mitad de un tiroteo, para que al final le acaben pegando un tiro. Y no solo pasa una vez, sino varias y también con un mismo personaje. Pero es que hay que ser muy tonto, por dios.

Éstas ocurren, sobre todo, contra el final para dejarnos un sabor de boca estupendo, como si le echamos lejía a la comida para darle un toque especial. Y del final me va a tocar hablar. Cierto que terminan con la mayoría de tramas que se establecieron en la serie para dar pide a unas pocas que dejan en el aire y que nos dan esperanzas de que la vida, pase lo que pase, se abre camino y sigue igual que siempre. Que da igual lo que pase, la Tierra va a seguir girando y la gente haciendo su vida, que somos insignificantes y, a la vez, grandiosos por querer escalar la montaña más alta solamente porque está ahí. Por poner un reto, lograrlo y mirar hacia el siguiente.


>Listado de personajes

>Hoshino Hachirouta. Es el chico protagonista. Se encarga de la recogida de la basura espacial. Es bastante directo, no le importa qué piensen los demás por lo que dice, tampoco es que tenga esperanzas en ascender si hace lo contrario. Es muy terrenal y, en bastantes ocasiones, no logra ver lo que hay más allá de sus narices. Se siente como un vulgar barrendero espacial recogiendo la basura que nadie quiere, despreciado y sin que lo valoren.

>Tanabe Ai. Es la chica protagonista. Acaba en la sección de deshechos, para que luego digan que Dios no castiga dos veces. Es bastante ilusa y tiene nobles pensamientos, pero también es un estorbo para cualquier empresa porque actúa antes de pensar. Es cabezota y terca a más no poder, queriendo imponer su criterio a los demás porque "así lo siente y tiene razón". De lo más estúpido que he visto.

-Estafadora-

>Philippe Myers. Jefe de la sección de deshechos. Solo existe para calentar la silla y no tiene ningún otro valor más que el de asustarse, rascarse la barriga y comer como un cerdo. Si en la sección fueran un poco más listos, empezarían por este rubio barrigudo a la hora de recoger la basura.

>Arvind Lavie. Es el supervisor de la sección. Quiere imponer su jerarquía, pero acaba reculando cada vez que alguien se pone serio en su cara. Es un adicto a los trucos de magia y a hacer el payaso. Teóricamente tendría que echar una mano en la nave de recogida para ayudar con la grúa, pero prefiere quedarse 'en tierra' no vaya a ser que se esfuerce y no se lo agradezcan.

>Fee Carmichael. Es la capitana de la nave de recuperación de deshechos Toy Box. Es una fumadora empedernida, tanto que se mete en un traje estanco para darle al vicio del pitillo dentro de la estación espacial. A esta mujer no hay quién le tosa. Es eso o quedar subordinado a quién tenga enfrente. Puede parecer que sea una mandona, pero en la mayoría de ocasiones tiene más razón que un santo.

>Yuri Mihailokov. Es el segundo a bordo de la Toy Box, aunque también se encarga de la recogida directa de basura. Al comienzo de la serie no habla casi nada, pero luego va cogiendo confianza y se suelta un poco más. El sacrificio que hace para estar en el departamento de recogida de basuras es muy loable, aunque claro, demuestra estar preocupantemente anclado al pasado.

>Edelgard Rivera. Es una chica con trabajo de media jornada que se encarga de las tareas de administración de la sección. Habla muy poco a lo largo de la serie, pero resulta ser la más capaz de todos porque, al menos, parece tener dos dedos de frente. Aunque sea trabajadora temporal, es la que más trabaja del departamento y con mucha diferencia.

>Clair Rondo. Es una trabajadora de la estación espacial donde se ubican los protagonistas. Clair se dedica a supervisar la sección de deshechos cuando salen a recogerlos. Al principio se muestra como una mujer de valor, seria y muy trabajadora, dando el callo a cualquier hora, pero va perdiéndose en sus fallos y busca en la discriminación a su región natal la excusa perfecta para comportarse como una renegada. No sé a qué me recuerda. Quizás a algo que empieza por fe y termina por cosas nazis.

>Dorf Azalia. Es el CEO de la sección de control de la estación espacial. Su semblante serio hace presagiar cualquier cosa que no acabe bien, pero tiene más cabeza y respeto por los trabajadores que muchos otros responsables de área.

>Nono. Es una de las pocas selenitas que existen. Esta joven de 12 años tiene el cuerpo de un adulto debido a la poca gravedad de la Luna. Hace buenas migas con Hachirouta tras un ingreso en el hospital de la ciudad lunar. Nunca pisó la Tierra y tiene muchas ganas de viajar al planeta, pero su preferencia es que la estudien en pos de documentar todo lo que le ocurre al ser humano cuando se cría en un ambiente con menor gravedad.

-Tiene un póster de Pablo Motos-

>Gigalt Gangaragash. Es el mentor de Hachirouta en la sección de deshechos, pero acaba entrando en la ASO (Agencia de Seguridad Orbital). Tiene la costumbre de colocarle motes a la gente que conoce por su actitud o por cosas que le han pasado con dichas personas.

>Hakim Ashmead. Es otro 'aprendiz' de Gigalt y que también está trabajando en la ASO. Hakim es todo lo que anhela ser un soldado o policía: ser serio, inteligente y con buenas capacidades en su trabajo. Sin embargo, le pasa como a Clair, que se pierde debido a sus raíces y que su pueblo está discriminado tras el declive del petróleo.

>Hoshino Gorou. Es el padre de Hachirouta. Desaparecido en la mayoría del metraje del anime (el protagonista no lo ve desde hace años), acaba asomando la patita por la serie porque el argumento así lo requiere. No obstante, tiene una razón de peso y es que el bueno de Gorou es un experto en motores espaciales, leyenda viva del logro de los viajes hacia Marte.

>Werner Locksmith. Es el director del proyecto para viajar a Júpiter. Diseña la nueva nave que trasladará a los humanos hasta el planeta más grande del Sistema Solar. La actitud de Werner es, digamos, bastante práctica. No busca humanidad en el personal que necesita para semejante proyecto, sino a los más capaces y prácticos, da igual cómo lo consigan, quiere el máximo beneficio con las mínimas pérdidas.

>Lucie Ascham. Entra al mismo tiempo que Tanabe a la estación espacial. Lucie es bastante distinta de Tanabe, es muy presumida y siempre guarda las apariencias. Además, está con la caña puesta para pescar a un marido de rango elevado y con buen sueldo. Lo nunca visto.

>Kho Cheng-Shin. Entra con Hachirouta en la estación espacial, aunque Cheng va a estar pilotando naves de transporte y, más tarde, de pasajeros. Al igual que Lucie, tiene buena apariencia y un comportamiento sosegado y educado, pero claro, en realidad solo muestra era faceta para que las chavalas le vayan detrás para poder apretarlas. Y no quiere precisamente las que tiene a su mano, sino las inalcanzables, aquellas que parecen estar en el radar de otros para querer demostrar que está por encima del status social.

>Hoshino Haruko. Es la madre de Hachirouta. Madre sacrificada porque el marido ni está ni se le espera. Ya está mentalizada para que la parte contratante le dé la espalda para irse de paseo en el espacio exterior y que los hijos discutan porque son hermanos y no tienen otra cosa que hacer que comportarse como garrulos. Eso sí, no le tiembla la voz para "escupirle" a su marido que alguna vez ha tenido que buscar "un mecánico que le lubrique los bajos" ante tal incomparecencia
. Me parece correcto, bien por la patrona.

-Alguien que quedó estéril por la radiación-


>Animación y sonido

En términos de animación, Planetes es una serie que oscila entre ser del montón y tener unos detalles fuera de lo habitual. Para personajes y escenarios tiene un resultado normal sin mucho detalle pero con un gran movimiento, tanto de objetos como de personas. El ejemplo más claro está en las escenas donde el protagonista corre encima de una cinta. Cierto que se le nota cierta carencia de fotogramas pero el movimiento de por sí está muy logrado. Las naves no son nada del otro mundo, no están muy detalladas, pero sí que tienen cierta lógica respecto a los acoples con la estación espacial, el movimiento del brazo para recoger objetos grandes, la apertura de compuertas, etc.

Respecto a los detalles fuera de lo común son un CGI muy bien logrado para ser del año 2003 que me ha sorprendido muy gratamente. También es cierto que el poco CGI que veremos está centrado, sobre todo, en la estación orbital. Que, por cierto, no he mencionado su nombre hasta ahora, es la ISPV-7 o la Seven como suelen abreviar en la serie. Del resto de cosas muy bien conseguirás tendremos movimientos en los personajes cuando están recogiendo basura en el traje AEV o el giro de las cuerdas de seguridad mismamente.

Sin embargo estamos ante una serie de 2003 como ya indiqué antes, por lo que tendremos una limitación en el detalle; en los colores, un poco más apagados de lo normal; en unas caras mucho más clásicas de lo que estamos habituados en las series de hoy en día. Esto no es malo de por sí, pero quizás a alguno de vosotros no os guste.

Respecto al sonido tendremos una banda sonora correcta, pero instrumental. Los temas acompañarán correctamente sin llegar a la epicidad, aunque seguro habrá alguien que así los quisiera (entre los que yo me incluyo). Los efectos de sonido son correctos hasta que llegan las batallas y los disparos suenan a paintball, literalmente. Quizás en el espacio no utilicen pólvora sino aire comprimido o cualquier otra tecnología futurista que no nos planteamos hoy en día. También en algunos casos el doblaje no va a ser lo mejor. Detectaremos en ciertos diálogos un pequeñísimo eco o incluso algún tipo de ruido estático. Si fuese en un diálogo de radio sería comprensible pero estando dos personas cara a cara hablando, choca un poco más.

>OPENING. Para el tema de apertura tenemos 'Dive in the Sky', cantado por Sakai Mikio en uno de los opening más logrados que haya visto jamás. Disfrutaremos de todos los logros espaciales de la historia con una calidad en detalle destacable. Mikio también tiene otras colaboraciones en series de animación como D.N.AngelDate a LiveGun x SwordRobotics;Notes o S-cry-ed, entre otras.

>ENDING. Como cierre han aprovechado que Sakai Mikio estaba encerrado en el estudio para pedirle un 2x1. Así pues, tenemos como cierre el tema 'Wonderful Life'.

-Nunca entenderé eso de decir si estás atado o no-


LA NOTA:

Es hora de poner fin al análisis de esta magnífica serie de la década de los 2000. Cierto que ha pasado muchos años, más de 20, y quizás alguno de los que estéis leyendo este análisis ni siquiera llegaseis a nacer, pero tranquilos que siempre hay cosas bonitas aunque sea más viejas que vosotros. Este comentario no es una oda a la gerontofilia, si es que así lo habéis entendido, sino al arte. Da igual que sea un cuadro de Velázquez, que una obra impertérrita como las pirámides de Egipto, la Gran Muralla china, el templo de Kukultán o el puteo que le caía a Góndora por parte de Quevedo. Y no me refiero al cantante.

-¿Cómo? ¿Que hay un Quevedo más antiguo y que molaba más?
-En efecto, así es.


Así pues, tenemos delante una de las grandes obras que bailan entre la animación clásica y la posterior digital en esa época tan convulsa. Aunque vamos, decidme vosotros una década que no lo sea. La historia de este anime juega con el típico patrón que tenían algunas series (y que lamentablemente aún lo siguen aplicando) de una secuencia de historias casi inconexas para terminar con una subtrama aparentemente importante tras varios giros de guion. En este caso poco a poco nos van relatando una historia con un trasfondo mucho más importante de lo que nos hubiéramos imaginado y que bien se podría trasladar a lo que ocurre a día de hoy en cualquier conflicto entre países.

Respecto a los personajes, su importante caracterización, evolución y adaptación a los cambios en la historia los hacen más vivos que nunca. Tendremos una gran empatía con ellos, por lo que los sentiremos muy cercanos. Quizás no casemos muy bien con los ideales de algunos o de la mayoría, pero eso no importa, es como el vecino porculero que saca a relucir cualquier cosa de Franco para excusarse en que antes se vivía mejor. Y sí, es cierto, ese vecino hijo de p*** no había nacido todavía.

Técnicamente no es una obra maestra pero sí que se mantiene a un gran nivel, más teniendo en cuenta que es una serie de 2003. Por aquel entonces fue lo mejor de lo mejor. Vale que en temas de sonido podría estar un poquito mejor, sin embargo la ambientación es correcta y nos sumerge, con gran acierto, en una alternativa futurista y bastante real de lo que podría pasar a cincuenta años vista.

Por todo esto, Planetes logra alcanzar la A en nuestro sistema de valoraciones. Habrá una segunda parte, lo dudo, pero por la mía buscaré el manga completo para poder disfrutarlo.

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