Black Bullet

AÑO 2



Esta semana las balas silbarán con...

Ésta es, señoras y señores, la desdichada serie que se me fue por el desagüe digital con el formateo del portátil y de la que hablaba brevemente (tanto que no di ni el nombre) en el análisis del anterior mes de marzo, el de Nisekoi, esa serie que intenta ser una diferencia en el mascado universo de las comedias románticas estudiantiles.

Pero quitándonos de amores descafeinados, nos centraremos en la serie que nos ocupa esta semana. Alguna buena crítica había leído acerca de ella y vamos, qué demonios, la sinopsis también me llamó la atención, no obstante un primer episodio me hizo replantearme muchas cosas. El primer episodio y también un déjà vu llamado Noragami. No, no me refiero a defectos en el guión del tamaño de un Lockheed C-5 Galaxy ni a giros en el mismo que provocarían que el Ratoncito Pérez se convirtiera en Murphy Encías Sangrantes, sino más bien al sobrio capítulo inicial que casi no me llama la atención, con escenas habladas redundantes con los acontecimientos, clichés, una música mal mezclada y situaciones típicas vistas hasta la saciedad en otros animes.

Pero como soy terco, no me quedó otra que acabármela. Y fue todo un acierto. Como los mejores vinos, mejora con el tiempo. De dicho inicio tan poco llamativo, pasamos a una penetración lenta y constante en una historia del todo interesante. Calma, calma, que os la comento ahora, claro está. En un futuro relativamente cercano, el mundo se recupera de una hecatombe mundial provocada por un virus llamado Gastrea que hace que las criaturas que invade pierdan el control sobre sí mismas, mutando y convirtiéndose en monstruos. Estas criaturas, cuando atacan a seres humanos, inyectan el virus y provocan que dichas personas infectadas acaben convirtiéndose en una mezcla de la criatura que les mordió y de lo poco que quede de sujeto infectado, como se puede comprobar con la magnífica dentadura del monstruo inicial, aunque también es aplicable a los animales.
-Aquí llega Doctor Hell... digo Heli-

Bien, ésta es la historia de la diezma del ser humano que que precede a los acontecimientos que tiene lugar en el anime. Como mala hierba que es la raza humana, ésta sobrevive y trata de recuperarse de semejante matanza con esfuerzo y dedicación tras muchos años. Hay muchas ciudades en el mundo que han conseguido sobrevivir a los ataques de los Gastrea gracias a un metal llamado Varanium y cuyas referencias en internet nos llevan única y exclusivamente al mismo destino: Black Bullet. Esto es así porque dicho metal no existe en la realidad, a menos que un científico loco le ponga el mismo nombre, pagando derechos al autor, claro :)

El varanium, en la serie, es un metal sacado del magma volcánico cuya principal propiedad es ralentizar la rápida regeneración de las heridas de los gastrea. Es decir, si la emprendo a tiros con munición estándar con un gastrea, no lo mataré. Sin embargo, si le disparo con balas de varanium, esas heridas no se curarán y será más fácil acabar con él. Si a alguno le gusta darle a la neurona, habrá llegado a la conclusión que, al ser metal, puede tomar otras formas. Así es, espadas, proyectiles, cuchillos y un largo etcétera de usos. El principal, sin embargo, no es el de fabricar munición y armas, sino barreras de defensa contra estos gastrea, ya que, a mayor cantidad y concentración de varanium, mayor será la repulsión que provoque a los monstruos.

Bien, ya tenemos una base bastante bastante interesante, ¿qué le añadimos por encima? Pues personajes (menudo lumbrera estoy hecho). Tenemos dos protagonistas principales, un chico y una chica. El chaval estudia en la preparatoria, aunque tiene una edad elevada para ello: 23 años. Su nombre es Rentaru Satomi y, además de ser estudiante, también es un promotor de la Agencia de Seguridad Civil Tendo, que no es otra cosa que un "cuerpo especial" que se encarga del control, búsqueda y eliminación de los Gastrea que se cuelan en la ciudad. La chica es su iniciadora, Enju Aihara, una niña de 10 años que vive con él (ya estamos con la pederastia otra vez) y que pertenece a las bien llamadas "niñas malditas". Digo lo de bien llamadas porque su utilidad es considerable, ya que pueden atacar con habilidades, casi de dioses, a los gastrea. Sin embargo, su propia naturaleza hace que la gente las rechace, ya que son mitad humanas y mitad gastrea. Esto sucede porque, dentro del vientre materno, el virus gastrea que logra infectar a las madres, pasa a las hijas. He dicho bien, hijas, porque todas las personas que nacen en esta situación son chicas.
-Aquí esta la niña de Rajoy y un político que dimitió por corrupción XD-

Pero no solo tendremos a estos dos montando jaleo en la serie. A mayores está Kisara Tendo, una amiga de infancia de Rentaru y jefa de la unidad de seguridad civil donde trabajan tanto el propio Rentaru como Enju, que se encarga de localizar casos en dónde los gastrea están implicados, ya que estos les aportan un beneficio económico. Para aclararos un poco más las cosas, cualquier agencia de seguridad en la serie viene a ser una especie de policía privada que es remunerada (solo la unidad de esta que interviene) por cada gastrea eliminado.

Asimismo también existen personajes secundarios como la gobernante de la ciudad de Tokyo, Seitenshi; Sumire Moroto, la doctora que checkea a Rentaru y a Enju; o Kagetane Hiruko y su hija, Kohina Hiruko, un ex-promotor y una ex-iniciadora que van por libre matando a todo lo que se mueva. Sin duda Kagetane el personaje más carismático de la serie, ya que no sabes por dónde va a ir, por dónde te la va a clavar o qué hará pasados dos minutos. A mayores, el doblaje de este personaje está muy bien realizado, además de su caracterización. Este personaje me recuerda un poco a Pierrot Le Fou, un personaje que sale en en el episodio 20 de Cowboy Bebop y que también es un auténtico peligro, aunque el "gabacho" (a Pierrot me refiero) le da mil vueltas al nipón.

Y sí, todavía hay más personajes, pero no quiero deshilachar más la trama que aún le queda a la serie, ya que estos personajes tienen su importancia (sea grande o pequeña) en los acontecimientos de la misma. Así que ahí os quedan, bien guardaditas, las sorpresas de este anime. Pasamos ahora al dibujo. Bastante aceptable, aunque sigue el mismo patrón que muchos animes actuales, por lo que no llega a llamar la atención en este aspecto. Con trazos y colores claros que no son excesivamente llamativos y que consiguen dejarnos pegados a la pantalla. Otra cosa que me gustó fue el nivel de detalle, tanto en el primer plano en los personajes, como en el plano secundario, con los personajes al fondo de la escena. En este segundo caso, siempre se les identifica la cara o los detalles de la ropa. A algunos les hará gracia lo estoy comentando, pero os apuesto lo que queráis a que en más de un anime os habéis encontrado con que los rostros de los personajes que se encuentran al fondo de la escena no están dibujados. E incluyendo en este pack a la la simplificación de los trazos y la pérdida de detalle. Sin embargo, en Black Bullet no perderemos esos matices. El detalle no llegará al nivel de Golden Time, pero le andará ahí ahí (frase tipical spanish, para los que nos lean alrededor del mundo, que traducida a lenguaje entendible por todos significa: va a la zaga, pero no la supera, ni siquiera la iguala, pero está muy cerca de alcanzar el mismo nivel.

-Y esto es lo que pasó cuando me quité una legaña gigante-

En cuanto a la animación de las escenas, no puedo estar más satisfecho con ellas. El movimiento de los personajes en los combates o en el día a día es el acertado. Los efectos de sangre, explosiones o de los disparos, por ejemplo, son excelentes. No nos sentiremos defraudados si en nuestros gustos están los animes de acción y os lo dice un exigente de pro.

Respecto a la música, en la mayoría del metraje está correctamente mezclada. Digo en la mayoría porque en el primer episodio, la mano mala se nota. Poner música para subir las emociones al máximo (no digo épica, pero parecida) en situaciones que no vienen al caso, como en el combate con alguien desconocido hasta el momento, pero que tendrá cierto peso en la trama después. No se pararon a pensar que el espectador, ante el desconocimiento global de la historia, no puede llegar a entender ese punto como debería. Os pongo un ejemplo (¡cómo me gustan los ejemplos!) muy sencillo, fácil de comprender y para toda la familia. Imaginad por un momento que estáis en casa y os viene el apretón, teniendo que ir corriendo al baño antes de que Digglet asome por el agujero. Una situación trágica, ¿verdad? Pues ahora ponedle música épica. El resultado es parecido a lo que os comentaba. Pero no nos tiremos de los pelos todavía, ya lo dejé plasmado al inicio de este párrafo, la música en el resto de capítulos es la adecuada, al igual que la mezcla. No os preocupéis de estos errores pasado el primer episodio.

Si alguna o alguno se pregunta si la música será futurista, ya digo yo que no. La historia del anime se cursa en 2021, a la vuelta de la esquina. Será la habitual en una serie de acción, pero con bastante calidad, incluidos algunos temas cantados, además de sus opening y ending. Y de ellos hablo ahora. La canción del opening, llamada igual que la serie, tendrá ritmos electrónicos, aunque no faltarán partes al estilo opera. Mezclan bien e impregnarán energía siempre que se oiga, por lo que el grupo fripSide, autor del tema, hizo su trabajo realmente bien. Pero no lancemos todos los cohetes al aire, que no hemos hablado del ending todavía. Nagi Yanagi se encargó de hacer un tema j-pop con mucho guitarreo que hará las delicias de todos los amantes de la "seis cuerdas". Tokohana es el nombre del tema y aquí os dejo el opening y el ending para vuestro disfrute.
Pero si pensáis que aquí acaba la reseña, estáis equivocados. Queda todavía un poco de jugo por exprimir. Empezaremos por una de las secciones qué más nos justan a Jorge García y a mí, los ZASCAS o errores argumentales, siempre y cuando tengamos presente que manda la lógica impuesta por la serie y no la realidad que nos juzga día a día en nuestras vidas diarias. Por ejemplo: si yo creo una historia de vaqueros ambientada en el salvaje oeste norteamericano, no puedo poner a Hitler con el uniforme nazi paseando a lomos de un dinosaurio, ¿verdad? Pues a eso me refiero.

De todas formas, son pocas las situaciones irracionales que existen en este anime, no obstante, haberlas haylas. Empezamos con un detalle importante en una situación crucial. Nos situamos en el primer combate de la serie, en el primer episodio. Tenemos a un asesino delante nuestra, ¿qué hacemos? Pues, teniendo empuñada una pistola cargada hasta arriba de balas, la emprendemos a puñetazos con él. ¿Y si cortamos una cabeza humana? Pues la sangre no se secará y sólo empezará a chorrear cuando la apoyemos encima de una mesa. Lógico, sí señora. Aunque lo que me sigue llamando la atención es que un brazo metálico pueda sentir las caricias y no el dolor que te puede producir el hecho de golpear con él.

Pero no sólo de ZASCAS voy a escribir, también de curiosidades. los adictos a las variantes de openings y endings, como yo, estáis de suerte. En este anime también tomé buena nota de ello. A continuación os dejo las que he podido cazar:

> Capítulo 1: no hay opening ni ending, pero la música del ending se oye al final mientras el episodio termina.
> Capítulo 4: no hay ending. Se oye un tema cantado diferente al ending habitual.
> Capítulo 6: a partir de aquí empieza una versión diferente del opening, la canción es la misma, pero la animación no.
> Capítulo 8: el ending empieza con una animación diferente, pero el resto es igual, incluida la canción.
> Capítulo 9, 10, 11 y 12: el ending empieza cortado en la misma parte, aunque el inicio de la canción se mezcla con el episodio.
> Capítulo 13: no hay ending y la canción es la misma del capítulo 4.
-¡Y a dormir!-


LA NOTA:

En este análisis no quise hacer ningún chiste acerca de los fructíferos nombres de los desconocidos estudios de animación que están tras Black Bullet, quise centrarme en el anime. Tampoco me esperaba que esta serie se llevase tan bien, a pesar del tropiezo del principio. La acción casi continua hace que nos dejemos las retinas viéndola, pero con gusto. La historia intenta ser algo más original de lo que estamos acostumbrados, pero aún así, siguen mascando de las mismas fuentes, lo que, a día de hoy, es prácticamente ineludible. Buena música y buena animación, pero le falta el plus para llegar a los puestos más altos. No obstante, se lleva una merecida C junto al sello de RECOMENDABLE.

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