Memories

jueves, 8 de junio de 2017 , , 0 Comments


AÑO 4



Hoy le vamos a dar al trío con…



> Memories (Madhouse, Studio 4ºC, 1995, 3 OVAs)




Hala, ya llegó el mal pensado. Si es que en cualquier momento las tengo que soltar, sin embargo, el trío de hoy no es ningún rito sexual ni tampoco el de Rock FM. Hoy venimos con una película formada por tres OVAs de algo más de 40 minutos cada una, exceptuando la última. Estas tres creaciones van cogidas de la mano con un nombre común: Memories. O traducido al castellano, “Recuerdos”.

Voy a intentar hacer este análisis un poco diferente, ya que cada parte es distinta de las otras y, por lo tanto, 
así deberían ser los análisis. De esta forma no perderemos detalle alguno de cada historia. Comenzamos.


> Magnetic Rose (Studio 4ºC, dirigida por Koji Morimoto)




Esta primera pieza del rompecabezas es la más filosófica de las tres. También es la que influye en el título del film. Antes de seguir con el análisis quiero detenerme en la figura del director, un animador de 56 años cuyas participaciones se cuentan por decenas y en algunos proyectos de renombre como Akira (como ayudante jefe de animación), alguna OVA de Macross (como director de animación) o Beyond, una OVA de Animatrix (como director jefe). Existen otros títulos en los que está como director, sin embargo no son muy conocidos. De todas formas, el trabajo principal de Morimoto es el de animación. Quizás por eso, esta OVA tiene un cuidado estético sobresaliente, con efectos y animaciones muy dignos a pesar de lanzarse en 1995. Es más, difícilmente podremos ver semejante trabajo a día de hoy con las técnicas digitales. El colorido, el contraste y la definición dejan boquiabierto a cualquiera que visualice la OVA, el detalle en cada punto de los descritos es tal que muy difícilmente se podría ejecutar con tal calidad. Desde luego, sobresaliente. Podremos disfrutar del ambiente en el espacio exterior, con el cambio a la arquitectura clásica y recargada de los palacios y estancias nobiliarias de la más alta alcurnia. Todo realmente bien ambientado y diseñado.

Pero cambiemos un poco de tema, dejando atrás ya el apartado del dibujo y animación y pasemos al sonoro. Sí, hoy vamos al revés. En este punto destacamos, casi de igual manera que en el anterior, un buen trabajo que nos permitirá disfrutar de la ópera, de las naves espaciales (sí, también hacen ruido en el espacio exterior cuando se trasladan) o de los disparos… Hummm… ¡Qué buena mezcla la ópera y los disparos! El mejor ejemplo de ello es el aria “un bel di vedremo”, de la ópera Madame Butterfly, que aparece en numerosas partes del metraje, reogando nuestra percepción con las sensaciones de un mundo alternativo cuando nos adentramos “en la zona prohibida”. Pero no sólo son arias de ópera, sino también temas (como defino “my way”) ambientales, tracks que sólo están creados para ambientar la escena y que no sirven como canción al uso, como sucede en la mayoría de animes. También quisiera destacar, y de forma importante, esos efectos de sonido que sientan como un guante cuando van conjuntados con las arias. Como ya escribí antes, los disparos con música de ópera mezclan bien, muy bien. No me olvido de destacar el ambiente sonoro de las diferentes estancias y que también tiene un fondo de ópera, porque ayudan y mucho a adentrarnos en esta realidad paralela digna de aparecer en el programa de TV “La dimensión desconocida”.

Ahora sí, pasamos al plato principal del guión, argumento y personajes. La historia trata sobre una nave, la Corona, y su tripulación, cuya función o dedicación es la de recoger objetos útiles de la basura espacial que vaga por los diferentes satélites, planetas o sistemas (no especifican en el OVA). En esta no olorosa tarea, reciben una señal de socorro desde una posición en la zona de Sargazos, conocida por ser un cementerio/basurero espacial. Desde el momento en el que llegan al punto de origen de la señal, van apareciendo cosas extrañas de forma gradual hasta que la pesadilla se hace realidad y no logran despertar de ella, contándolo con esta metáfora.


-Espero que no toquen mi desayuno-

Los personajes van a la zaga y ayudan a mantener el gran nivel de la historia. No serán muchos y esta escasez me hace recordar películas como Alien, el octavo pasajero o 2001, una odisea en el espacio. Empezamos la lista con:

> Heinz (como el ketchup). Es el principal de la historia, el protagonista. Casado y con una hija, este rubio de ojos azules será quién descubra el pastel y tenga el spoiler destino.

> Miguel. Un latino y, como tal, bien podría estar en nuestro primer pseudo-podcast al ser tan lascivo. El muchacho tiene una obligación en la vida que es trabajar y un placer que es trabajarse a sus novietas de turno. Así le va al muchacho, que en cuando ve a una mujer en los solitarios senderos espaciales, se lanza.

> Ivanov. Es el capitán de la nave. Como buen ruso (o similar), le ataca al bebercio cuando sus superiores no le ven, pero no llega al nivel del Dr. Kitaguchi. Su visión privilegiada desde el asiento es la que le hace tomar las decisiones aparentemente correctas, pero también es un buen sitio para sufrir la impotencia de los acontecimientos.

> Aoshima. Es el segundo de abordo y otro que le da al vicio (¡malditos oficinistas!), en este caso el del tabaco. La labor de Aoshima es el de comprobar los detalles técnicos de la nave, verificación de los datos y mediciones de los instrumentos y, supongo que también, la de llenar la “cantimplora” al capitán.

A mayores de este binomio tan bien llevado, tenemos una parte filosófica importante respecto a lo que define el ser una persona, si es una construcción de sus recuerdos o de los recuerdos y percepciones de los demás. Toda la película tendremos esta pregunta rondando por nuestra cabeza, sin una respuesta clara. La clave de ello depende del tiempo respecto al sujeto, quizás más bien de la época. Quiero decir que si estamos en una etapa X y el sujeto existe como entidad física, esa persona está ahí (me refiero a sus círculos sociales y lo que eso conlleva) gracias a sus recuerdos. En cambio, si optamos por una época diferente en la que no existe físicamente esa persona, podemos encontrarnos que ni siquiera hubiera nacido o que la imagen que tenemos de dicha persona sólo es un conglomerado de hechos históricos que no se basan en la realidad absoluta de los recuerdos y vivencias de la etapa en la que vivió esa persona. Esto también es aplicable a grupos de cualquier tamaño.


-¡Maldición!-

Seguro que muchos no están cogiendo/entendiendo la explicación y no es sencilla. Por poner un ejemplo que a algunos os dejará con el culo torcido (cómo me gusta soltar esta frase). Si os pregunto qué nación fue la que venció a los nazis y liberó a Europa del yugo nacional-socialista en la WWII seguro que responderéis que los Estados Unidos, por lo menos una gran mayoría. Sin embargo, la respuesta es errónea. La nación clave en la WWII fueron los rusos. A partir de sus victorias el ejército nazi se fue debilitando hasta que entraron en Berlín con los tanques, antes que los yankis. Esto es así y se pueden ver los estudios social-demográficos a lo largo de los años. Os dejo aquí el de Francia, concretamente. Y aquí la noticia.


¿Qué hizo que tanta gente cambiase de opinión?

Cambiaron sus recuerdos. No me refiero a lavarles el cerebro, sino a cambiar la percepción de los sujetos sobre aquellos acontecimientos. Los yanquis siempre van colando alguna película, serie, libro… donde ellos son los protagonistas y los espectadores, por ende, van grabando en el subconsciente dicha información, pero realidad sólo hubo una, el resto son interpretaciones. Además de toda esta propaganda cultural, también hubo propaganda política, como las multimillonarias ayudas para la reconstrucción de los países afectados por la guerra y que estuvieron cerca del eje aliado. Las naciones que cayeron en la parte soviética formaron parte de la U.R.S.S. o de su círculo diplomático.

Y si todavía hay alguien que no acabe de entenderlo bien, tomad el ejemplo de cuando hay elecciones y cómo los candidatos modifican la realidad a su favor para conseguir votos. Modifican nuestros recuerdos, como los hilillos del Prestige, las famosas e inexistentes armas de destrucción masiva que tenía, supuestamente, Sadam Hussein y que causaron una guerra o el más reciente ejemplo de la guerra de Libia con Gadafi como malo malísimo, cuando a lo largo de las décadas se dedicaron a ponerle la etiqueta de bueno porque les convenía. Esto es lo que utiliza la serie como recurso filosófico para poder mostrarnos esta magnífica historia.


LA NOTA:

No soy muy amante de las películas de anime porque la profundidad de las historias que cuentan nunca es un punto fuerte y yo, por contraria, es lo que busco. No obstante, ésta consigue darme lo que pido en 44 minutos, además de hacerme pensar durante más tiempo tras finalizar. Sumando a la magnífica ambientación sonora y a la animación y dibujo, no cabe ninguna duda que esta OVA de Koji Morimto se lleva la A de calle. Gracias Koji, eres un crack.


> Stink bomb (Madhouse, dirigida por Tensai Okamura)



Vamos con la que es la más cómica de las tres OVAs de Memories. En esta ocasión, los recuerdos no formarán parte del argumento de esta historia. Sin embargo, el condimento principal es el de la incompetencia. No hablo del estudio, tranquilos, sino de los personajes de la película.

Imaginaos una típica película de acción cuyos protagonistas (sean del bando de los buenos como el de los malos) en vez de ser súper-inteligentes, son más tontos que las piedras. ¿Qué tenemos? A Torrente, sí, pero aquí, afortunadamente, no tenemos caspa ni a famosetes de turno haciendo cameos. Aquí tendremos las consecuencias de si la torpeza o incompetencia asoman con fuerza.

Nobuo Tanaka. Es el absoluto protagonista de la historia. No es fuerte, ni inteligente, ni bien parecido. Este muchacho es el ejemplo perfecto del dicho que todos los tontos tienen suerte, hasta que a la Diosa Fortuna le apetezca jugar y le pida a Dios que tire los dados. Aquí salió el doble pito.

El primer misterio es saber cómo narices este tontolaba fue capaz de conseguir un puesto de trabajo en un laboratorio de una farmacéutica (y parece que de renombre a nivel nipón) si no se entera de nada y es incapaz de utilizar la cabeza para detenerse un instante y darse cuenta de lo que sucede a su alrededor. El primer ejemplo lo tenemos en los primeros compases de la OVA, con un Nobuo enfermo de gripe que va al médico a la que le recete algo. Pues el doctor (deshonoris causa) le pone la vacuna de la gripe. Así tan pancho. Debió faltar el día que explicaron que las vacunas son sólo para prevención y no para curar. Y el Nobuo a su aire, porque no se enteró que trabaja en una farmacéutica y eso tampoco se lo enseñaron. Le dices que le inyectas lejía en la sangre con la excusa de que desinfecta, te dice que sí y aún así pregunta por la europea.


-Madre mía cómo se ha puesto la DGT-

Hay que tomárselo con humor. Con el mismo humor de Bud Spencer, a repartir mamporros para quitar la tontería. Poco a poco comprobaremos que los dados con los que juega Dios están trucados, al igual que los de la Diosa Fortuna, porque a cada minuto el pastel se hará más grande, con las supuestas risas que salgan de nosotros al ver que el percal alcanza dimensiones colosales y casi ridículas por el surrealismo que alcanza la historia.

No os voy a contar mucho de la historia, pero podéis estar seguros de que todos los supuestos que podáis tener en una escena, se quedarán cortos en la siguiente. El guion da mucho juego y exprimen hasta la última gota. Cierto que si nos ponemos quisquillosos encontraremos unos cuantos zascas, pero es algo normal cuando se sazona con absurdo ciertas escenas. Por poner un par de ejemplos de zascas: balas que se desvían sin motivo aparente (lo de los misiles ya lo explican) u ondas expansivas que tampoco aparecen ni afectan a las personas.

Sin embargo, no importa. Nada de esto importa si lo hacen bien y éste es el caso. Además, hay que sumar unos personajes que, a pesar de ser clichés, están bien ubicados: militares americanos arrogantes, abuelas consejeras y protectoras, tontos muy tontos y responsables de proyecto que no se enteran del problema entre manos. Cada uno en su sitio y sin chirriar. No nos daremos cuenta de estos detalles a menos que analicemos la OVA parte por parte, como estoy haciendo ahora, pero estos personajes-patrón van muy bien porque representan lo que “son” según los ojos de la sociedad.

A todo esto, debemos sumar la banda sonora que ambienta y acompaña a cada una de las escenas para quitar todo dramatismo posible y cambiarlo por sensaciones cómicas, dignas de aparecer en un circo o en el parlamento de 
Ucrania. Además, los ritmos de los temas dan una sensación de continuidad y de lo que comentaba antes, que vemos que el percal se ha haciendo más grande sin darnos cuenta. Bueno, al menos Nobuo. También quiero remarcar que los temas musicales no podremos utilizarlos como disco de música independiente, ya que la parte primordial en esta OVA es esa ambientación musical. Esto quiere decir que los efectos sonoros quedan relegados para dar énfasis a la evolución de los acontecimientos. Sin embargo, no quiere decir que los efectos sean malos, todo lo contrario, pero si tenemos un Mercedes de alta gama y un LaFerrari, qué queréis que os diga, la decisión está clara.

El dibujo es de un estilo algo anticuado, con personajes de ojos pequeños, algunos cabezones o ancianos con un montón de arrugas con falta de aquaplast urgente. Por poner un ejemplo, los personajes tienen rasgos que pueden recordar a la película AKIRA, sobre todo por el protagonista Nobuo. Aun así, la calidad es muy alta en los detalles y en la animación (este último punto a destacar), cosas que podremos ver en las escenas de acción bélica en todo su esplendor.


-Sakamoto desu ga?-


LA NOTA:

Esta bomba apestosa es, desde luego, una de mis excusas favoritas para desconectar y reírme a mandíbula batiente al ver cómo todo se va a la M. poquito a poco. No me extraña que mi mujer me diga (y con razón) que soy mala persona por descojonarme de las desgracias ajenas. Pero es lo que hay y lo bien que lo paso con ello. ¡Vivan los vídeos de primera!

No obstante, hay que tener presente las palabras de Jorge García en algún análisis similar (me refiero a un anime de humor) en dónde indicaba que es muy difícil ver un anime de este corte en los puestos más altos por pertenecer a este género. Seguramente por eso no los toman en serio XD

De todas formas, siempre existen excepciones. La primera (en este blog) fue Binbogami Ga, analizada por el presidente (excelentísimo) tiempo atrás. La segunda es presentada ahora. Stink Bomb se lleva otra A.


> Cannon Fodder (
Studio 4ºC, dirigida por Katsuhiro Otomo)


Llegamos a la última parte de este triple análisis de OVAs de 1995. Esta OVA tiene una diferencia palpable ya de primeras: las dos primeras tienen una duración que ronda los 40-45 minutos y, no obstante, ésta última tiene la mitad, unos 22 minutos.

El aval que sí tiene es el del director, que para quién no lo conozca dirigió la grandísima Akira allá por el año 1988, pues a parte de esto es el “director” que se encargó del pack de Memories. Si ya decía yo que me sonaba su nombre de algo…

Cambiando radicalmente de tema, me centro en el anime que tenemos entre manos. Es el más real de los tres que componen el pack, el más politizado y con la ética como punta de lanza. ¿Y por qué digo que es el más real? Porque sólo hay que escoger un tema que ya esté politizado, cualquiera, sin importar cuál y encajará perfectamente en este anime. Yo lo denomino “el enemigo invisible”, aunque también es conocido como el ventilador de mierda.

Este invento lleva en activo desde hace siglos y no exagero. Los Reyes Católicos decidieron expulsar a los judíos a partir de 1492 utilizando esta excusa, igualmente con los moriscos expulsados entre 1609 y 1613 por parte de Felipe III o Paquito (alias Franco) con los judíos y masones. A nivel internacional, también otros líderes aplicaron esta “herramienta” socio-económica como Hitler, Stalin, los gorditos de Corea del Norte, Pol Pot o similares. No obstante, esto también es aplicado a políticas en democracia, sacando temas que con el tiempo se vuelven cansinos. Temas que aburren como que la crisis fue culpa de la población por vivir por encima de sus posibilidades, que si fue de la herencia recibida, que la corrupción son casos aislados… De todas formas, en otros países tampoco les va tan bien. El maravilloso Brexit inglés, el fanatismo del risquetos (alias Donald Trump) con los mexicanos o el Daesh y su guerra santa. Todo lleva al mismo destino, a evitar de los problemas reales internos y echarle la culpa a un elemento de fuera, y en este caso, el del anime, es para mirar hacia otro lado por el nivel socio-económico de una población en la pobreza. Existe un episodio de Los Simpsons llamado “Mucho Apu y pocas nueces” (en Latinoamérica se tituló “¿Y dónde está el inmigrante?”) donde se ve esta herramienta de control y desinformación. Concretamente la utiliza el corrupto Quimby para echar la culpa a los inmigrantes ilegales de que los impuestos suban y no explicar que se estén dando más servicios a la sociedad y por eso el aumento de la recaudación.


-¿17? Ahí está Freeman. ¡A por él!-

La historia de Cannon Fodder trata de una familia de tres miembros: un padre, una madre y un hijo que estudia en el colegio. Todos tienen el mismo objetivo: ganar la guerra. Una guerra a un país que no tiene nombre y del que sólo se menciona en los medios de comunicación para asociarlo al término de “enemigo”. El padre trabaja en los cañones, la madre en la fábrica de munición y el pequeño estudia cómo se utilizan ambas cosas. No hay otro tema para distraerse, está prohibido. El régimen sólo quiere que la población se centre en lo que ellos creen que es importante: que las alternativas son algo peor.

Este argumento nos hace pensar en sociedades herméticas como la norcoreana, en esas sociedades dictatoriales cuya militarización está enquistada en lo más profundo del estrato social. Aunque si extrapolamos este concepto, es perfectamente válido su aplicación en determinados apartados dentro de una democracia, porque sigue siendo una herramienta de control excelente. Básicamente por una razón que, aunque parezca falso, funciona. Esta razón no es otra que la de “una mentira que se repite más de mil veces acaba convirtiéndose en verdad”. Esto es así, por triste que parezca.

Adentrándonos un poco más en esta historia, vemos detalles no ocultos, sino disimulados, como un alfabeto similar al cirílico (en referencia a la dictadura de Stalin) o a la famosa doble “S” del ejército nazi. También hay otros detalles clave que no aparecen escritos, sino hablados. En una escena, el hijo le pregunta a su padre contra quién luchan. Una pregunta crucial que recibe una típica respuesta: lo entenderás cuando seas mayor. Bien triste es continuar el teatrillo por temor a las represalias.


-¡Señora! ¡Le traemos su consolador de forma discreta!-

Pasando al dibujo, afirmo con rotundidad y sin miedo a equivocarme que es la OVA (de las tres) cuyos trazos son los más extraños, con caras grises y apagadas, casi igual que en la ciudad, siendo lo único con color el retrato del dictador barrigudo, al igual que su traje y el cañón que dispara. La animación es inferior a las dos OVAs anteriores, sin ser excesivamente detallado. Lo que sí casa bastante bien es ese aire medio steampunk que rodea la historia. La otra mitad huele a soviet que tira para atrás.

Respecto a la banda sonora, la sensación es de pobreza, llegando a ser hasta cansina en algunos momentos. La ambientación tampoco será la “creme de la creme”, porque poco tendrán que ambientar: los disparos del cañón, el vapor de las válvulas y el tren. Eso sí, aquí lo que tiene más peso en la OVA es el primer apartado, aunque lamentablemente no lo hacen tan bien como deberían.


LA NOTA:

Sin lugar a dudas, ésta es la segunda OVA del conjunto de tres que más puede llegar a hacer pensar a los espectadores a pesar de su corta duración. Su historia, tristeza ligera y ver que esto sucede en la realidad de cada día, son bazas que actúan muy bien para llegar hondo. No obstante, la corta duración (yo pediría algo más), un dibujo en ocasiones extraño y una OST normalita tirando a mala, lastran las buenas sensaciones. Esta “Carne de cañón” se lleva una B.

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