Gabriel Dropout

jueves, 27 de mayo de 2021 , 0 Comments

AÑO 8



Esta semana vuelvo a las andadas con…


>Gabriel Dropout (Doga Kobo, 2017, 13 CAPS)



¿Qué es lo que hice esta vez? Nada bueno, ya os aviso yo. O quizás sí, sobre todo para disfrute del personal. Tampoco es que vaya a haber una gran diferencia si se trata de una serie mala o de una buena. Recuerdo los análisis de series "excelentes" como Monster Musume o God Eater y se me saltan las lágrimas de las risas. Otra cosa es que la trama, historias y tratamiento de las mismas no fueran lo mejor de lo mejor, pero ahí están esos análisis, para descojonaros.

El origen para que acabase escogiendo esta serie no está más que en Poli, colaboradora en nuestro Pseudo-Podcast. ¿Es ella la culpable? Realmente no, a quién le deben cortar la cabeza es a mí, aunque la causa venga de ella o, más bien, de algunos gifs bastante explícitos con armas y alguna que otra víctima. Seguro que esas muertes estaban justificadas, pero necesitaba una excusa para cazar lo que seguro iba a ser el bodrio de este año. En este punto me pregunto, ¿me habré equivocado y la técnica milenaria para búsqueda de estiércol ya no funciona? ¿Tendré que empezar a buscar series con viajes en el tiempo para lograr esa meta? Espero no llegar a tanto.

De todas formas, siempre es bueno lanzarse al abismo para ver cómo es la realidad, al igual que viajar a países tercermundistas (pero de verdad, no de mentirijilla) para ver lo privilegiados que somos. "Es que en países de este tipo me pueden robar o pegar un tiro". Ves cómo es bueno para tu aprendizaje, igual que en el gif que me pasó Poli, si le pegas un tiro a alguien delante de la clase, quizás ya no se metan más contigo. Bueno, igual haces nuevas compañías en el reformatorio o en la cárcel, pero eso ya es otro asunto que posiblemente se resuelva a través del contrabando.

Dani, por cierto, hace tiempo que no cuentas alguna anécdota de las tuyas. ¿Es que ya te has olvidado o qué? 

Bueno, tampoco es que vaya yo por ahí dando voces de lo que es mi vida y a quién he enterrado. En la serie de Ebichu podría haber hablado de las experiencias (malas, sobre todo) en eso de tener animales de compañía y a parejas con cierta personalidad no muy agradable, pero al "francés" prefiero dejarlo en el olvido. El chaval era muy bueno en eso de las artes como dibujo, música y un pionero que grababa sus partidas de PS1 y PS2 en VHS para disfrute suyo y del personal. No sé de quién, pero a alguien le gustaría ver cómo juega a videojuegos mientras lo comentaba. Son modas un poco extrañas QUE NO HAN IMPERADO ALLÁ DONDE EXISTA UNA CONEXIÓN A INTERNET. Que tiene cojones la cosa. Si cogiese la buena época, ahora sería un streamer de sobra conocido, pero como suele ser habitual, a todos nos pilla en fuera de juego. Es lo que hay.


>Sinopsis

Gabriel White es una joven que se graduó como primera de promoción en la escuela de ángeles y ahora debe cursar la siguiente parte de sus estudios en un instituto de preparatoria en La Tierra. El problema es que puedes acabar como la mayoría de estudiantes modelo cuando empiezan la universidad: echado a perder. No lo digo por mal, pero las experiencias que tengo (no fui a la universidad, no quise tirar años de mi vida ahí, preferí una FP y empezar a ganar dinero) es que todos acabaron muy cambiados y para mal, pero no en el mal sentido de la palabra, sino que acabaron sin esa aura divina que les rodeaba.

En este caso, la pequeña Gabriel (que ya tiene cojones eso de llamar Gabriel a una chica) acaba queriendo ayudar en un MMO y cambia su actitud de ayudar al prójimo a holgazanear hasta decir basta en plan hikikomori. Ésta es su historia.

>Guion y narrativa

¿Otra vez terminando con la frase de marras? ¿Es que acaso me he enganchado a Ley y orden? Por favor, qué preguntas. Mi droga favorita son los culebrones sudamericanos, esos donde hay haciendas que abarcan una extensión kilométrica, donde los protagonistas lucen melena al viento montados a caballo y donde las chicas, todas guapísimas ellas, son guerreras y te sueltan un bofetón que te cambian las muelas de sitio. Y esos nombres… Francisco Emilio José de los Miralcones. En España, en cambio tenemos a Diego Serrano que regenta un bar. Oquei.

Cambiando un poco de tercio y VOLVIENDO AL ANÁLISIS, en esta ocasión tenemos al estudio Doga Kobo, de sobra conocido por mi compañero de fatigas Jorge García y con unos resultados extraordinarios, tanto como meterse un pez globo por el culo. ¿Qué nos traerán ahora? Pues una historia basada en el manga de Ukami, conocida por otras obras como My First Girlfriend is a Gal (una historia donde hasta la más canija tiene unas tetas de aúpa) y Seishun Ouka Bu, una historia de comedia y slice of life.

-¿Dónde está el cadáver de Wally?-

¿Qué tenemos hoy para ofreceros? Pues una historia de instituto de preparatoria, sin amor (menos mal) y, según ponen en ANN, que solo abarca el género de la comedia. Sólo. A ver, ¿cómo os lo explico? Si la serie no hace puñetera gracia, ¿qué género le podemos asignar? Bueno, eso es fácil, solo hay que saber de qué va realmente Gabriel Dropout.

Gabriel es un ángel que ha terminado los estudios de secundaria en la academia celestial como la mejor de su promoción. Esta joven y guapa rubia es tan bondadosa que Buda se avergonzaría de no llegar a su nivel. Como viene siendo habitual, los que aprueban, bajan a la Tierra a seguir con sus estudios mientras se empapan del mundo humano. He aquí el problema, que al comienzo, Gabriel no tiene reparos en ayudar a cualquiera. El inconveniente es cuando la muchacha se pasa queriendo ayudar y esa costumbre se convierte en una droga. ¿Cuál? Pues la de "ayudar" en un MMO. Y ahí se acabó el ángel y las buenas acciones. Ahora solo es una nini que intenta estirar la paga celestial durante el máximo tiempo posible. Ya no hace buenas acciones, ni ayuda y ha cogido unas costumbres bastante pandilleras.

Sin embargo, eso no es todo. Además de ella, bajan otros ángeles para cursar sus estudios (o de visita) y también suben demonios. ¿What? Así es, chicas "malvadas" que son el futuro del averno. Eh… pues qué queréis que os diga, si el cielo lo tiene jodido, el infierno tampoco le anda muy lejos. Para rematar, estas dos facciones estudian en el mismo instituto. ¡Hasta en la misma clase!

Dani, antes dijiste que ambos bandos lo tienen crudo a futuro, ¿a qué te refieres con eso?

Pues simple y llanamente que la juventud se ha echado a perder. Gabriel es una nini; el otro ángel que bajó con ella se divierte puteando al personal; una de las demonios hace buenas acciones y, la otra demonio, es una presuntuosa de mucho cuidado, además de que acaba haciendo el ridículo. Siempre.

-Vuelva pronto-

Y así pasan los capítulos, con sus cosas. Alguna vez me reí, sobre todo cuando Gabriel la emprende a hostia limpia con los demonios (es lo mejor de la serie), pero son momentos muy contados y esa escasez echa a perder el poco picante que le da sabor a la historia. ¿Qué nos queda entonces? Volviendo a la duda de qué géneros son los que abarca este anime y sabiendo que nos tenemos que tragar el día a día de estos personajes, no cabe la menor incertidumbre que se trata de una especie de slice of life, pero mal. Yo lo bauticé como un slice of shit, según tengo anotado en este papel que tengo a mi lado.

Oye, Dani, ¿no será muy ofensivo a quien le haya podido gustar esta serie?

Sí, es cierto y mis palabras puede que duelan, pero hasta Jorge dejó la serie en el segundo capítulo porque era demasiado para él. Es muy aburrida, excepto cuando empieza la acción. Nada más. Por no tener, no tiene ni fanservice. ¿Alguna vez os preguntasteis por qué no muestran determinadas escenas en las series? Porque son aburridas y aquí parece que las hayan agrupado todas. Vale que el tarjet de esta serie no soy yo, ni Jorge. Tiene pinta de ser para las chicas de 12 años, pero a esa edad las jóvenes empiezan a buscar otras cosas y no hay más que ver para sus carpetas empapeladas con los metrosexuales de turno que las duplican en edad. Y aquí, lectores míos, no hay una sola po**a. Igual la del profesor, pero hasta dudo de eso.

Supongo que tendría que hablaros del final. Cierto, no voy a olvidarme de él. Es más, quería hablar de él. Si os acabo de comentar lo que resulta ser esta serie, tampoco es que vaya a olvidarme de las sensaciones que me han invadido cuando ha llegado ese momento. Es, simplemente maravilloso. No por lo bueno que pueda ser, sino porque fue el cierre de esta serie y la garantía de olvidarme de ella por los siglos de los siglos. Amén.


>Personajes

¿Qué? ¿No ha terminado esta pesadilla todavía? Buffff… ¡por favor!

Los personajes son algo que, bien podemos coger el patrón que utilicé en Orubuchan Ebichu y aplicarlo aquí: tienen unas características concretas y no evolucionan. Las piedras lo hacen pasados miles de años y se convierten en cantos rodados, pero aquí ni eso. Vale que pueden tener una buena caracterización y cualidades que son potenciales para una serie decente. Sin embargo, estamos hablando de un guion que, a pesar de no hacer aguas, aburre hasta a las moscas. Y eso no lo puede aprovechar nadie.

-Los testigos de Jehová lo tienen ahora complicado-

¿Qué nos queda? Pues llorar si queremos terminar la serie o ser algo más listos y dejarla de lado. Además, si empezamos a verla con cierta sospecha nos encontramos detalles que no cuadran. Por ejemplo: todas las criaturas divinas que hay en el instituto, sean ángeles o demonios, son chicas. ¿Nadie ha protestado por la paridad? Bien, sigamos. Esto no hace más que llamarme la atención con un letrero bastante grande que pone "merchandising". Conmigo que no cuenten.

También vemos que se han "inspirado" en series icónicas y de mucha nota, véase la ironía, como Tokyo Ghoul. ¿Por qué digo esto? No solo porque casi han calcado la cafetería donde estaban aquellos devoradores de carne humana, sino porque el gerente del negocio tiene una voz con cierto parecido razonable a un personaje de la serie de Pierrot que también regenta un negocio cafetero. Tócate los cojones.

Además, hay una cuestión que me ronda la cabeza desde el comienzo de la serie. ¿Con qué objetivo han venido a La Tierra aparte de los estudios? ¿A amargarnos? Porque algo tan llamativo como un conflicto entre bandos del bien y del mal puede gustar al gran público, pero aquí no hay ninguno. ¿Qué narices hacen todos tan amiguitos como si nada? ¿Es que se trata de una parodia del espionaje entre países? Pues no tiene gracia. Al menos, con Julian Assange, se divertían viendo cómo se beneficiaba a la abogada. Aquí ni una teta.

Y ya paso de seguir haciendo sangre de un muerto como es la historia y el tratamiento de los personajes. Os voy a dejar aquí, como viene siendo habitual, el listado de los más destacables:

>Gabriel White Tenma. Es la protagonista. Al comienzo era un ángel de comportamiento ideal, en cambio, en el mundo humano se volvió una holgazana de cuidado. Su ley ahora es la del mínimo esfuerzo.

-Qué injustisia-

>Raphiel Ainsworth Shiraha. Esta joven que entra, a la vez, en el mismo instituto de preparatoria que Gabriel, se la ve muy sonriente. Siempre feliz y contenta. Muy guapa ella. Aunque por dentro es toda una troll que parece desear ver el mundo arder. Aunque luego nos damos cuenta que solo se trata de incendiar el mundo de Satanichia.

>Satanichia McDowell Kurumizawa. Es la "más poderosa demonio del infierno". Bueno, no, es una presuntuosa de cuidado. Todo es apariencia, todo es… ridículo. Tiene el comportamiento de una malcriada de 6 años, pero es superputeable, la verdad. La vacilan hasta los perros.

>Vignette April Tsukinose. Esta demonio no sé cómo ha nacido en el infierno, la verdad. Tiene tan buen corazón y se comporta tan bien que no queda claro el motivo por el que no tiene un halo en la cabeza en vez de un tridente y cuernos. Quizás le pase como a mí, que tiene un toc de cuidado y quiere ver las cosas tan bien hechas que no puede soportar hacerlas mal.

>Master. O, como lo he bautizado, el cafetero. Es el gerente de una cafetería, la misma que tiene un diseño interior muy parecido al de la cafetería de Tokyo Ghoul. Este personaje no aparecerá mucho por la serie, pero está obsesionado con hacer el mejor café. Además, es el jefe de Gabriel en su trabajo temporal.

>Tapris. Es la kohai de Gabriel. Baja al mundo humano de vez en cuando para hacer una visita a su senpai. Lo que no se esperaba es que cambiase tanto de actitud y tuviera amistades con los demonios de su instituto.

>Machiko. Es la delegada de clase. Esta humana es la más responsable del aula, como es obvio. Se sorprenderá por el comportamiento de Gabriel, tan vago y aprovechado, aunque eso sí, su espíritu colaborador (me refiero al de Machiko) se verá incorruptible.

>El profesor. También conocido como "lentes" o, como lo bauticé, Agente 47 porque es casi igual a excepción del código de barras en la parte de atrás de la cabeza. Es muy recto y profesional en su trabajo. También su seriedad es algo que le caracteriza mucho. No soporta que le tomen por el pito del sereno y, cuando alguno de sus alumnos se pasa de la raya, le cae un broncazo y con razón. Satania será su objetivo preferido porque no para de hacer la payasa.


DoraemonRaphiel se ha reído de mí!-

>Animación

Todavía quedan dos secciones más en este análisis. Esperad, tres, con el final. Prometo que no voy a llorar, seré fuerte, como Luis Bárcenas tras recibir el SMS de Rajoy.

En esta ocasión estamos ante un estilo muy juvenil y colorido, con toques ligeramente moe, pero sin abusar. Los personajes tendrán rasgos bastante infantiles para la edad que realmente tienen. Recordemos que la serie se ambienta en un instituto de preparatoria y en Japón empiezan con 15 años esa etapa. Vale que alguna de las protagonistas está más desarrollada que otras, como es el caso de Raphiel, pero eso no evita la cara de niñas que tienen. Hasta el gerente de la cafetería parece que tiene 20 ó 30 años menos. Esto no hace más que remarcar lo que comenté más arriba, que el público de este anime está en la preadolescencia.

En términos generales, está bien animado. Buenos diseños de personajes, lo mismo que los escenarios y un movimiento nada tosco. Ojo, que no quiere decir que vaya fluido como el agua, pero tampoco es que haya momentos de acción en los que se necesite, por lo que se tildaría de normal.

>Sonido

Venga, otro pasito más. Que ya queda poco para terminar XD. Si hasta parezco Gabriel ahora mismo, me encuentro desganado total.

El sonido es uno de esos puntos que, aunque no se note de una calidad increíble, es necesario para continuar viendo los capítulos. Si se pudiera comparar con el dibujo, estaría a la par, aunque con matices. Esos matices están en el doblaje. Realmente el peso de las sensaciones las vemos ahí, ya que la historia y los personajes no nos dan nada. Me ha encantado, personalmente, el de Vignette, a cargo de Saori Ounishi. Efectos o mezcla de sonido también los encontramos a buen nivel. Otra cosa ya es la OST, muy genérica y de acompañamiento.

Como opening tenemos Gabriel Drop Kick, una canción interpretada por las seiyuu protagonistas. Qué curioso resulta saber que, para el ending, han seguido la misma estrategia. Así que tenemos también a Hallelujah Essaim como otra canción con las voces de las dobladoras.


-En este caso es un melón-


LA NOTA:

¡Al fin! Damos por terminado esta tortura. No solo me refiero a la serie, aburrida de por sí, sino también a un análisis que no ha dado pie ni tan siquiera a alguna de mis anécdotas y eso que tengo para aburrir. Pero es lo que hay, que se lo hubieran currado un poco más. Yo no puedo hacer milagros sin panes ni peces. Eso sí, la cosa ha durado tanto como una serie algo más interesante.

Obviamente, a quien le guste este tipo de contenido, medio slice of life, medio cosas sin sentido y narrativa pesada (no sucede nada interesante hasta que empiezan a repartir golpes) le llamará la atención y apuesto que le gustará. Sin embargo, no es algo que le interese al gran público y menos al exigente. ¿Estoy insinuando que soy muy exigente? No, pero me gusta que pasen cosas, sino me pongo a ver por la terraza como vuelan los pájaros.

Gabriel Dropout es una serie que no sé a cuento de qué la sacaron en TV. No le encuentro el motivo más allá de saturar el mercado de merchandising y alguna que otra almohada waifu para poder violarla en la intimidad, que ya veis qué interés hay en restregarse con la imagen de una adolescente que tiene la cara de una niña de 8 años. Si alguien quiere frotis que busque por Tinder o Badoo. O, si no, que se la pele con los vídeos de Porn Hub, que se ahorra el viaje y la decepción. Por todo esto, alcanzan únicamente la F de nuestro sistema de valoración. No sé si habrá en un futuro una segunda temporada, conmigo que no cuenten.


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