Monster Musume

jueves, 11 de agosto de 2016 , , 0 Comments

AÑO 3





Hoy comprobaremos que a los japos les gusta trincar gallinas y más con…

> Monster Musume (Lerche, Seva, 2015, 12 CAPS)

Hoy haré un análisis algo diferente de lo que viene siendo habitual, comparado por lo menos con los que realicé en estas últimas semanas. Fue muy difícil esta serie, bastante más de lo que me había imaginado y eso que el presidente (excelentísimo) me advirtió de inicio del lugar en el que me adentraba. Buff… Llevo un párrafo y ya estoy sudando.

Si hay alguien por aquí que tenga ganas de ver la serie, le recomiendo que antes busque el teléfono de un psiquiatra, porque lo va a necesitar, además de alejarse de cualquier animal que tenga cerca para evitar una denuncia por escándalo público. De todas formas, esto es en los casos más extremos, ya que normalmente los daños cerebrales tras ver la serie son tan graves que uno no puede ni tecledefwnhrucbsxiygj…

Perdón por este derrame, pero no puedo evitarlo, sobre todo si a los dos minutos mi instinto, mi sentido arácnido, mi sistema inmune y hasta el Espíritu Santo (si hubiese algún fan de la serie se lo follaba, segurísimo) me gritaban del peligro mental que suponía ver esta bazofia. Y por peligro mental no me refiero a la zoofilia, que cada uno es libre de arrimarse dónde quiera, siempre que haya consentimiento mutuo, claro está, sino al propio guión y forma de llevar esta historia. Es tan mala, es tan mala que es peor que una maratón de Excel Saga y Tytania, rehogada con los toques de la ilógica Coppelion.

Todo este sinsentido maravilloso se basa en un argumento que, de primeras, puede hacer saltar alguna alarma (también depende de los gustos de cada un@) por lo extraño y superficial que pueda ser. La historia trata de un chico llamado Kurusu que es uno de tantos voluntarios que ofrecen su vivienda para acoger a razas no-humanas. Dicho así no suena tan mal. El problema viene porque en el cartel de la serie, en el tráiler o en las imágenes promocionales uno ve que todos los no-humanos son chicas. Vale, un harem, me imagino también que hay ecchi (por descontado), seguro que comedia y ¡hasta romance! Ahora comprendo lo del “el hombre que susurraba a los caballos”. Zoofílico gay, para ponerlo en el currículum al lado del título de veterinario, en el apartado de aficiones.
-Ésta va a ser de las pocas imágenes "normales" que veáis en el anime-

Las suposiciones mías de más arriba son correctas, lo que no me imaginé es el nivel erótico casi pornográfico que tiene la serie, como si se inspirasen en Miley Cirus con la máxima de “si el argumento no es bueno o quiero llamar la atención, enseño carne”. Ya lo decía Jorge García en Muv-Luv Alternative “Total Eclipse”: cuando mucho pecho veas marcar, una historia de mierda te vas a encontrar. Y en Monster Musume no falla. Llega a niveles casi insultantes haciendo que animes hentai como Bible Black o Inmoral Sisters sean obras maestras. Por lo que el ecchi lo podemos cambiar por casi-hentai sin duda, siendo este anime el primero de este tipo en pisar el blog. De todas formas, tranquilos que no voy a colgar imágenes descaradas. Eso sí, os voy a adelantar algunas escenas sin lógica alguna o con tal nivel que llegaría a encerrar al creador de las mismas en un psiquiátrico sin juicio de por medio:

> Lo del helado en el parque con Papi en el capítulo 2 es cáncer de SIDA. Más todavía con ese salpicado en la cara que, por cierto, desaparece de una escena a otra. Curioso.

> En el episodio 3 veremos otra escena con Papi, pero a la hora de ponerse un bañador flexible como las nóminas de algún banquero. Sí, esas que estiran a más no poder.

> La evolución que va consiguiendo la serie es tan grande que ahora las no-humanas se dedican a cuidar/jugar con unos críos que se divierten mojando la ropa de las chicas y así trasparenta y se le ve todo. No me olvido cuando estos muchachos se emocionan y empiezan a palpar, pero el premio se lo lleva Suu “imitando” la escena y ahogando a los críos entre las ubres.

> Casi a mitad de temporada empezamos con el lesbianismo gracias a Suu y Papi en una escena que no tiene descripción posible. “Absorber agua”, menuda excusa. Si le digo eso a un juez me llevan al paredón.

> Y hablando de sufrir. ¿Cómo podemos salvar a una pobre minusválida que baja en su silla de ruedas de forma descontrolada por una empinada calle? En efecto, estampando la cara entre sus pechos. Olé.

> Cambiando de episodio, en el noveno, tenemos “one more time” a Suu y Papi buscando un móvil que se coló entre las ropas de esta última. Si ubicamos este suceso en un salón del manga, tenemos cosplay pornográfico para el que pase por ahí. Lo de llamar y que el móvil esté en modo vibración en el punto justo es la gota que colma el vaso del descaro.

> En el capítulo 10 tenemos a las “chicas de oro” (tenemos un histórico importante en este degenere para saber de quiénes hablo) extrayendo nutrientes de un árbol. ¿Cómo lo hacen? Pista, el árbol tiene tetas.

> No sentir dolor y sentir placer. What? Ah, espera, que esto tiene su porqué viendo la perversión general del anime. También en el mismo capítulo de esta tontería vemos que una cabeza cortada puede emitir gemidos si se excita su cuerpo.
-Lo que se dice un visitante de dormitorio bastante peculiar-

Todo esto, queridos lector@s mí@s, es un listado de ejemplos con las sandeces pornográficas de esta serie que llega a un nivel (de mal gusto o no, eso ya depende de cada uno) que ni es gracioso, ni romántico y hentai de aquella forma, pero que no acaba poniendo a nadie por la brusquedad de las escenas, además, claro está, del nivel global de la historia y también de sus personajes, siendo simples y planos como la mesa sobre la que estoy escribiendo:

> Kimihito Kurusu. Es el protagonista y responsable del zoológico sexual que se monta. Buen chico, pero se lleva golpes a la mínima (se hace hasta aburrido) llegando a ser casi inmortal como KeitaroEn la inmensa parte de la serie lo dibujan como si fuera un idiota, con los ojos en blanco. También es acosado por todas las féminas con las que tiene relación. Vamos, que cumple con el suelo de cualquier adolescente “amante de los animales”, ya me entendéis.

> Smith. Es la coordinadora del intercambio entre especies que supervisa, entre otros, a Kurusu. Puede llegar a ser severa, pero es en realidad una aprovechada de cuidado, pidiendo de comer al protagonista, ya sea por métodos poco ortodoxos o dando pena. 

Estos personajes son los únicos humanos con un protagonismo destacable en el anime. Hay unos cuantos más, pero por su escasa importancia, los ignoro. Eso sí, tenemos unos cuantos personajes no-humanos. Ahí os van:

> Miia. Es una lamia (que no lumia), es decir, una criatura mitad humana mitad reptil. Es la primera que “adopta” Kurusu. Ella es muy apasionada, romántica y desinhibida.

> Papi. Es una harpía y está como un cencerro, no se entera absolutamente de nada, yendo a su bola y causando problemas a cada momento. Es la que más se parece a una pre-adolescente (físicamente hablando).

> Centorea Shianus (“anus” para los amigos). Es una centauro que se encuentra de bruces con el protagonista al estar buscando a un señor al que servir. Tras una trepidante persecución de una “motoneta” (cosas del fansub) acaba por sumarse al burdel de la zoofilia. Esta centauro tiene un sentido de la justicia muy tradicional que encaja mejor en la Edad Media que en nuestra época. En ocasiones confunde la realidad con las leyendas de los manga/anime/videojuegos.

> Suu. Es una limo que tiene forma humana. Me gustaría saber qué tiene de vivo o animal el limo de los ríos o lagos, pero estos enfermos le ven algo erótico a todo (seguro que hasta en las picadoras de carne). De paso metemos al Señor Mojón de South Park, aunque teniendo en cuenta que tienen que ser chicas, podríamos es coger entre la Señora Mojón o el pack “two girls one cup”. ¿Por qué no? De Suu decir que más tonta y no nace. No sabe hablar bien e intenta imitar todo lo que ve.

> Meroune Lorelei. ¡¡Llamadla Mero!! Es una sirena que se va a vivir al burdel privado de Kurusu. Cómo no, tiene el pelo de diferente color a las otras inquilinas de esta locura de casa. ¡Qué curioso! Esta chica es fanática de las historias trágicas de amor.

> Rachnera Arachnera. Otra más para el rebaño porno. Esta Aracne fugitiva encontrará en Kurusu el anfitrión que ella buscaba, dejando las ilegalidades atrás podrá tener la vida que en un principio debieron darle: la de atar a las chicas con la técnica del Shibari o Kinbaku.
-Hay a quién le cuesta decidirse y tiene que escoger por "pequeños" detalles-

Existen otras no-humanas (exacto, aquí no hay nabos) que son las que colaboran con Smith como grupo de élite, pero sus apariciones son relativamente escasas, por lo que no me voy a parar a hablar en profundidad sobre ellas, ya que carecen de ello, igual que el resto de personajes, los cuales tienen un pasado desconocido y una evolución nula. Además, siempre van a comportarse igual en todas las situaciones, dando la sensación de agotamiento mental por las repeticiones de comportamiento. Yo desde luego le cogí asco a Arachnera y su manía de atar en casa a todo bicho viviente con curvas, llegando incluso a reciclar escenas cambiando únicamente a quién se ataba, dejando en la misma posición la seda, el propio personaje arácnido y la amordazada.

De todas formas, el conjunto de argumento, guión y personajes no llega a ser todo lo bueno que se cabría esperar. Es más, no llega ni a ser bueno. Aunque se “esfuerzan” en crear situaciones diferentes a nivel general, los clichés de la propia serie nos arrastran al mismo punto de perversión sin sentido, haciendo aburrida esta historia para quienes hayan superado las absurdas escenas “hentai”. Además no vemos una evolución lógica de los personajes según avanzan los capítulos, quedando en los patrones de comportamiento inicial. Por último, para rematar a este engendro casi pornográfico, tenemos semejante carencia de empatía hacia los personajes que preocuparía hasta el más psicópata, al no sentir identificación hacia ninguno. Porque digo yo, quitando el detalle de que son no-humanas, que ninguna chica se dedica a intentar violar a quien conoce al poco como principal rasgo de personalidad y eso que más de uno se baña en AXE a la espera de resultados. Ya os lo digo yo: NO LOS DA, sino me veríais paseando por las calles en espera de que me asaltasen y no aquí analizando series en el blog.

Dejando atrás mis propias perversiones ocasionales, prefiero quitarme de ese olor a vaselina y traer a la palestra otros apartados técnicos, que tiempo habrá para hablar de zascas. Empezamos por la música. La ambientación es tan “peculiar” que si alguno de vosotr@s, lectores, probó uno de estos jueguecitos de “citas” o variantes X sabrá encajarla en el lugar adecuado. En efecto, esta OST de Monster Musume va como anillo al dedo para estos entretenimientos digitales. Si no me creéis, probad a reproducir la OST de fondo y poned esta imagen en primer plano. Estoy por pensar que la habrán adaptado de algún juego de esta índole para ahorrar costes.

-¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?-

Únicamente tendremos dos temas para opening y ending que intentan diferenciarse de la tónica general de la serie. Como apertura tenemos la canción Saikousoku Fall in Love interpretado por las chicas que ponen voces a las no-humanas protagonistas de la serie. La música me recuerda al “opening especial” del capítulo 11 de No Game, No Life, que era la cosa más repelente que uno se pudiera imaginar.

Del ending únicamente comentar que, para mi gusto, está bastante mejor que la apertura ya que es un tema rockero, con buena mano en la realización. No obstante, el rezumar del fanservice y el casi-hentai absurdo del capítulo lo desmerecen. No me refiero a que la canción sea mala, pero tras toda la sarta de tonterías que sucedieron en el episodio, hace que este cierre pierda votos que debería ganar.

De todas formas, como curiosidad y ya enlazando con este nuevo bloque (el de curiosidades), tenemos ciertas modificaciones respecto a los opening y ending. La más notable la vemos en el episodio 7, cuando intercambian posiciones, quedándose el ending como apertura y viceversa, dando un toque de distinción por este especial en el que sabremos algo más de las no-humanas del grupo de Smith. El otro dato curioso lo tenemos en el capítulo 12, el último del anime, en el que no hay opening ni música del fondo, pero tenemos como ending el tema de apertura de la mayoría de episodios. Existe una última curiosidad en este anime y cuya utilidad es de mención. Después del ending y del avance del siguiente capítulo, aparece una imagen durante unos segundos (en cada episodio esta imagen es diferente) que muestra las diferencias entre sub-especies de no-humanas y datos generales acerca de ellas.

Permitidme ahora poder tomar un descanso… porque vamos con el último gran bloque. En esta ocasión no viene conmigo el simio con hipersensibilidad a los zascas, ya que no quiero que le dé un ataque al corazón. Me basto yo solo para devolver parte del daño recibido:
-"Bien hecho, chaval"-

> Unos de los detalles que menos sentido tiene es esa espada de Centorea que es falsa para cumplir con la ley de armas japonesa. Lo que no tiene explicación es que es de metal y que corta puertas y otros objetos, incluso ropa, pero no hace daño a la piel. Que me lo expliquen, que quiero patentar el filo inteligente.

> En el capítulo 4 tenemos a tres personas en el baño (entendemos que las no-humanas lo sean), dos en la bañera gigante y una fuera. Pues en un cambio de plano, la que está fuera de la bañera desaparece de la estancia. Desde entonces voy aterrado al baño pensando en que me voy a caer por un agujero y no volveré jamás.

> En el siguiente episodio podremos ver que Suu necesita agua de forma habitual y que si no encuentra dónde obtenerla, se lanza a por sus amigas para lamerlas (muy lógico, sí) y así saciar su sed (entiendo que la de agua y la lasciva ya de paso también). Ya no voy a suponer acerca de la posibilidad de conseguir el agua del suelo al igual que las plantas (¡oh, dios mío! ¡El guionista no se dio cuenta!), pero que haya un grifo echando agua a borbotones y que le sigan chupando las nalgas al personal no tiene excusa. Bueno, sí, que a Suu no le gusta dejar nada “en el plato”.

> Seguimos en el mismo capítulo. Como seguidor de programas de bricolaje, me llama poderosamente la atención el detalle de tener una obra empezada y terminada el mismo día, más si cabe si se trata de una piscina con muchísimos metros de profundidad. Quiero que me pasen el teléfono de los albañiles que saben fraguar cemento en menos de medio día. Calatrava también pregunta por él, dice que es para un amigo.

> En el séptimo episodio tendremos que sufrir el mayor fail de la serie. Os pongo en situación. Según el tratado entre especies, los humanos no pueden dañar a los no-humanos y viceversa. Pues en este episodio se pasan esa ley por el mismísimo forro de los       y nos muestran un secuestro a manos (o pezuñas, dado el caso) de no-humanos disparando a sangre fría a quien se ponga por delante y la policía con sus santos       dice que no pueden hacer nada porque incurrirían en una ilegalidad. ¡Su p**a madre Lerche y Seva!

> Seguimos con el mismo capítulo, que hay mierda para rato. Me encanta la francotiradora que, sin mira telescópica ni mira normal, puede acertar sin problema a dos kilómetros. Que digo yo que hay que tener una referencia desde el rifle, porque sino no se va a acertar en la vida.
-Estas lluvias forteanas deberá estudiarlas nuestro amigo Íker Jiménez-

Esperad que coja aire. Inspira, espira… Inspira, espira… Me cago en Dio…

> En el capítulo noveno, dos personajes salen de un pequeño lago. Hasta aquí todo (sub)normal. Pues el muchacho, como es un caballero y la chica tiene frío, le pone la chaqueta encima… la chaqueta… que estaba empapada porque habían salido del agua… a ver si se calienta… Tanto hentai, tanta mierda, ¿los guionistas se han quedado idiotas de tanto pensar? ¡Abrázala, idiota! Kurusu, ¿no te gusta meter mano? Aprovecha y así sigues con la tónica general de la serie.

Voy a hacer un pequeño alto en el camino al estercolero para lanzar la traca final de mojones, como en los fuegos artificiales. Cuidadito con lo que se avecina. Coged el paraguas.

> En el episodio 11 tenemos a alguien que no sufre dolor alguno pero que siente placer. Y no me refiero a placer matando, sino a que le pellizquen un pezón. A más de alguno de estos dos estudios les iba a pellizcar con un cepo para osos.

> Seguimos con el 11. ¿Os acordáis de la tiradora de élite? ¿Esa tan guay y tan súper-efectiva? Pues no percibe la profundidad. Si tuviera novio pensaría que está insinuando que la tiene pequeña, pero como no tiene pareja hablará de la puñetera profundidad de campo y por eso tropieza más que Hans Topo.

> Y seguimos con el 11 (mira que da para escribir esta basura y me voy a quedar sin tinta). Papi se pone a volar de noche con una linterna led de estas para colocar en la frente. Que digo yo que esa basura mucho no ilumina y menos a decenas de metros de altura. No mientas Papi, no digas que te ayuda porque no es cierto. Además, si mientes, no digas después que no te sirvió para nada porque no pudiste ver en la oscuridad.

> De lo que sí sirven son las denuncias a la policía japonesa. Diez segundos, ¡ojo!, diez segundos son suficientes para gritar en el parque y que aparezca un policía haciendo una ronda porque denunciaron haber oído gritos en el parque. ¡Qué efectividad! Yo necesito vuestra ayuda, si no sabéis español no os preocupéis, que os lo pongo en “inglés”: I need help to detener a gilipollas because they wrote a historia de mierda. Do you understand?

> Si no os habéis dado cuenta, seguimos en el episodio 11, pero terminamos con los gemidos de una cabeza decapitada a causa de la excitación de su cuerpo a varios centenares de metros, por no decir kilómetros. Que digo yo que esto no es un fail de por sí, pero es la guinda casi-hentai a este montón de basura. O no porque todavía hay más.

> En el capítulo 12 Papi confiesa que no ve bien de noche. Guay, y en el anterior voló a esas horas para buscar el tornillo que se le había perdido a uno de los guionistas.

> Seguimos en el 12 con cierta cuestión que me planteo vista la serie. ¿Cómo es posible que tengan semejante capacidad de desplazamiento? A los pocos segundos recorren centenares de metros dejando en la más absoluta de las vergüenzas a Usain Bolt.

> Y la última, para rematar la faena, se la dedico a los estudios Lerche y Seva porque se les acabó el frasco de pintura digital al tener una nevera blanca al inicio del episodio y que se vuelva gris al final del mismo. Y el protagonista no tiene dinero ni para comer. Olé.
-Lo de este anime sí que es una auténtica negligencia-


LA NOTA:

Seré breve: Monster Musume es una puta mierda. Se lleva la G, si hubiera una Z se llevaba la Z. Que den las gracias porque no utilizamos el camboyano en la tabla de valoraciones. Y ahora me voy a la ducha, que de tantos “logros” de este anime me siento sucio.

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