Flying Witch

jueves, 10 de mayo de 2018 , 0 Comments

AÑO 5



Esta semana no necesitaremos cloroformo con…




> Flying Witch (J.C.Staff, 2016, 12 CAPS)




Buaaaaaa… Menudo bostezo, parezco el león de la Metro Goldwyn Mayer. Y no, no es por ser domingo cuando estoy redactando este análisis. Ni son las 5 de la mañana y llevo toda la noche sin dormir. No, aquí hay melatonina para rato, para regalar a todo el que se mueva y que te queden reservas para 30 años de consumo propio.

Ésta es la última serie de J.C.Staff que me quedó pendiente de ese buenísimo año con la ideaca de los co**nes, la de no tocar este estudio en 2016. Solo faltó un “no hay huevos” para coronar la estúpida apuesta. Ahora me arrepiento, sí, pero por guardar este último caramelo en el cajón de las pendientes. Así el karma hizo su función con este trabajo nipón, para que la venganza se sirviese fría y con un corte de mangas. Faltó el sopapo que me calentase la cara, pero eso también lograría despejarme y dejarme sin tema con el que empezar la redacción de este análisis.

Y hablando del análisis, este anime está basado en los géneros de la fantasía (por la magia) y el slice of life puro (ojito a esto), J.C.Staff nos presenta un trabajo en el que una joven adolescente que se prepara para ser bruja, se muda con unos familiares para terminar esos “estudios”. En algún portal de Internet he visto que encuadraban el anime en el género del humor o comedia. Pu*os trolls. La gracia debe de estar en ese encuadre, porque en el anime… nandemonai. La sinopsis de la historia es, resumida, la siguiente: “en el mundo de las brujas, se alcanza la madurez a los 15 años. Por lo que, una vez llegada a esa edad, la futura bruja debe abandonar el hogar para independizarse”. Con esa premisa, la protagonista se va a vivir con unos tíos para terminar, no solo su preparación de bruja, sino también los estudios de instituto.

-He aquí a la protagonista en su salsa-

Con esta “mentira” empezamos el anime, aunque más bien los hechos que se presentan en el capítulo 1, ya que, una vez hayamos visto la serie, ni finalización de estudios de instituto, ni “aprobado” de bruja, ni “farrapo de gaitas” como decimos en Galicia. Sí podremos ver hechizos variopintos, alguna criatura extraña y varias brujas que, para las pocas que quedan (según indican en la serie), aparecen hasta debajo de las piedras. Pero lo peor no es esto, es esa lentitud en la narración en algún momento, comprobar que la historia no avanza o ni siquiera aparece, que ésa es otra. Asistiremos a clases de cocina, a quitar las malas hierbas, a cocinarlas (sí, hierbas), a pasar la tarde tomando café… Todo sin emoción ni trascendencia, totalmente aburrido. Esto es el slice of life puro, como advertí antes, una serie de acontecimientos diarios sin interés por nuestra parte, por lo menos para una inmensa mayoría de público, en donde nos preguntaremos cuándo terminará de arrancar y aparecer algo de emoción sin que ésta sea la apatía.

A pesar de estas pegas, también tiene detalles buenos, muy buenos, siempre y cuando os guste los “recuentos de la vida”. Los detalles del porqué recogen hierbas silvestres, cómo las preparan, el sabor, la textura, las sensaciones/conclusiones de los personajes… un sinfín de aspectos que enamorarán a los asiduos de este género, sobre todo porque habrá una continua aparición de diferentes personajes a lo largo de los 12 capítulos que compone la serie. Muchos serán los que repetirán en pantalla, aunque unos pocos acabarán por no volver a aparecer jamás. He aquí el listado:

> Makoto Kowata. Es la protagonista del anime. Esta joven aprendiz de bruja está terminando, como ya indiqué antes, los estudios de instituto y los de bruja. Muy despistada en lo que respecta a las ubicaciones, esa tara le acompañará como una de sus características principales.

> Kei Kuramoto. Es el protagonista masculino de la historia, aunque nunca llegará a superar a Makoto. De personalidad tranquila, este muchacho destacará por ser un buen cocinero a su edad, sobre todo cuando recoge hierbas silvestres en el bosque, en el campo o al lado de las aceras, muy cerca de dónde mean los perros (¬_¬). Además, y que no se me olvide, es el primo (parece que en segundo grado) de Makoto. Ya os aviso, no os hagáis ilusiones, que no hay fornicio, incesto, ni nada que se le parezca. Depravados.

> Chinatsu Kuramoto. Es la hermana pequeña de Kei. Muy curiosa y aplicada, esta niña será la que dé un toque jovial (y casi entretenido) a los episodios. Sin ella el aburrimiento sería peor. Tiene gran atención sobre Makoto a la que toma casi como ejemplo de todo lo que hace.

-Madre mía el Single's Day de las escobas-

A mayores de estos protagonistas, tenemos otros personajes menos relevantes, pero sí importantes:

> Chito. Es el gato de Makoto. ¿Dónde se vio a una bruja sin un familiar? Igual en una serie de Bones… Este felino negro no es como el de Sabrina, no habla ni suelta comentarios chistosos. Todo es miau, miau, marramiau. Lo podrían poner hablando en arameo y el resultado iba a ser el mismo.

> Akane Kowata. Es la hermana mayor de Makoto y, obviamente, se nota. Sin embargo, personifica los clichés de esas mujeres post-adolescentes que les gusta la fiesta, el alcohol, viajar, no dar un palo al agua y dormir todo el día. Básicamente son como Kitsune, de Love Hina, o como Urd, de Aa! Megamisama, sobre todo esta última por el uso de la magia y por tener el pelo blanco. Eso sí, algún truco e información de interés le revelará a su querida hermana. Va acompañada de:

> Kenny. Es un gato, pero de colores claros. Se mucho a Chito (básicamente también dice miau y variantes) a excepción de que le gusta la cultura antigua y de que estudia arqueología. ¡Con un par!

> Nao Ishiwatari. Es la amiga y compañera de clase de Kei y, aunque nieguen ser pareja, algo me dice que existe una tensión sexual no resuelta. Acabará por hacerse amiga de Makoto, aunque ésta última parece que no se esfuerza en conseguirlo.

> Inukai. Es el alias de una bruja amiga de Akane. Vive en la misma localidad a dónde se traslada Makoto y se dedica a la clarividencia, aunque esta ciencia “oculta” la hace todavía más patente gracias a que va tapada hasta la coronilla. Esto tiene una explicación y es que, a causa de un hechizo, quedó convertida en una mujer-perro por el día, mientras que por la noche recupera su “belleza” femenina, vamos que recobra su aspecto normal.

-¿¡Pero qué le pasan a las caras de los habitantes de este pueblo!?-

Además de estos personajes, tenemos muchos más como los padres de Kei y Chinatsu (mención especial al padre por su poder fonético) o unas brujas de la zona que regentan una cafetería (en la serie lo denominan “café” porque son muy pijos XD) junto a una fantasma. Ellas son Anzu Shiina, su madre y Hana (no, no es la Montana, también conocida como “culo de pollo”), el espíritu de una mujer de la era Meiji. Como veréis, no es un listado inmenso, pero sí importante para una serie de 12 episodios. No obstante, lo más destacable de todo este elenco representativo se percibe tan solo con ver las descripciones, más detalladas de lo que es habitual, por lo menos en mis reseñas y es que el jugo de Flying Witch está en ellos. Muy bien detallados, bien estructurados y con un enorme listado de características: dotes, manías, miedos, conocimientos, formas de actuar, actitudes… Vamos, que se podría hacer una buena novela con todo ello y, sin embargo, hay que conformarse con una serie de media duración que se consume rápido y sin mitigar el hambre animero como el yonki que se queda sin maría y tiene que tirar de especias de la cocina. Por cierto, no fuméis tomillo, cosa mala ¡por dios!

Los que no se drogaron ni andan con mono alguno de drogas son los artífices de las animaciones y dibujos de la serie. Sublime, así se podría resumir el resultado de este magnífico trabajo. Si ya había alguna obra maestra en este aspecto y que ya habíamos analizado como fueron Golden Time, Zankyou no Terror y Coppelion, Flying Witch los sobrepasa con creces. Sin duda alguna se alza con el puesto más top en cuanto a detalle de fondos y paisajes, en cuanto a personajes y respecto a la animación, encontrándonos joyas tan exquisitas como la forma de caminar que tiene Chito. No obstante, si existe una pega que ponerle es que, a pesar de que las sombras tienen un resultado genial, se dejan atrás algunas partes como las colas de los gatos. Aunque, a decir verdad, es una simple tontería que no ensombrece (valga la redundancia) el inmenso resultado de J.C.Staff. ¡Es que los helechos volantes con semillas de sésamo estaban para comérselos!

El otro apartado técnico que tampoco hace aguas (más que “el otro” es el último) es el del sonido, cuyo exponente es la gran mezcla de audio, creando situaciones agradables, con vida propia, gracias a temas instrumentales con un ritmo marcado, sencillo y que hasta son capaces de amenizar un programa de cocina. Tenéis que disculpar, pero es que me ha entrado el hambre a mitad de la reseña, pero tranquilos, que termino aquí y después atacaré la nevera. Como iba diciendo, los temas de la OST, bien interpretados, acompañan perfectamente a las escenas del día a día de una bruja en sus estudios.

-Tendrás la cara bien, pero hablas como el culo-

En esta banda sonora tenemos dos “excepciones” las cuales están representadas por la apertura y el cierre. En cuando al primero, de título “Shanranran feat.96 Neko”, tenemos un tema J-Pop muy juvenil y alegre, como la OST en general, pero éste es un tema cantado, al contrario de la mayoría de las canciones de la banda sonora. La animación es bastante buena y aparecen los personajes de la serie caminando y aplaudiendo, pero no en plan “dale a tu cuerpo alegría, Macarena” sino al ritmo de la canción. Por cierto, bastante logrado la animación de las palmas. Respecto al ending, de título “Nichijou no Mahou”, es otro tema J-Pop muy melódico, de ritmo suave y animaciones sencillas que es protagonizado por Makoto y Chinatsu.

Llegamos finalmente a la última traca antes de recoger los trastos de la fiesta. Quiero comenzar, antes de nada, con varios detalles curiosos para no perdernos nada de metraje:

> El capítulo 1 termina con el opening. No hay apertura al comienzo del episodio.

> En el capítulo 2 hay unos pocos segundos tras el ending. Así sucede también en los episodios 7, 8 y 11, destacando el segundo de ellos por haber 5 minutos extra.

> En el capítulo 12 no hay ending, sino que la canción se integra en el propio episodio.

Después de estas curiosidades “escondidas” me gustaría traer a la palestra uno de los detalles de la historia más llamativos y que, quizás, sea el enganche de este anime. La magia de las brujas no es muy llamativa. Olvidaos de bolas de energía, vistosos trajes y pentagramas brillantes que hacen alucinar hasta el más tranquilo. Aquí hay hechizos más “reales”, sin tanta floritura, pero son hechizos que funcionan. Quizás este detalle sea uno de los más bonitos que tenga este anime porque va en consonancia de lo que es un Slice of life puro, no desentona en absoluto y hasta es probable que tenga un realismo mágico de las novelas de mediados de siglo XX.

No me olvido de lo que también tengo en la manga y a puntito de disparar. Es probable que me haya olvidado de alguno o que incluso lo haya hecho a propósito por ser una tontería que no mereciese la pena comentar. Sin embargo, en el capítulo 11 podemos disfrutar del viaje en una ballena antiquísima por los cielos de la zona. Algo maravilloso de ver, sobre todo porque tienen que untarse una crema mágica en los párpados. Hasta aquí todo bien, entonces ¿por qué narices pueden sacar una foto y la cámara de fotos puede capturar al cetáceo? Luego pasará como con Lucy Lawless en los Simpsons, que dirán que fue culpa de un mago.

-Luego que si Íker ve luces en el cielo-


LA NOTA:

A pesar de los sentimientos encontrados al ver este anime, básicamente porque no es un género que me enamore mucho, precisamente, sí he de admitir el gran trabajo conseguido por J.C.Staff, adaptando una obra para asombrar a propios y extraños con una buena calidad técnica en dibujo, sonido y con un magnífico tratamiento de los personajes. Pena que la historia no enganche y pase sin pena ni gloria ni trascendencia por nuestras vidas. Desconozco si habrá una segunda parte, pero si es de mejor calidad (en historia me refiero) se analizará. Mientras tanto, esta serie se queda con las ganas de más y tendrá que conformarse con la D.

-Si me besas me convierto en princesa. Ven y acerca esos morritos... Bolita necesita se...
-¡Pienso! ¡Necesitas pienso y dejar esas pipas que te están dejando la tensión por las nubes!

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