AÑO 6



Esta semana alguno/a volverá a jugar con muñecas con…


Violet Evergarden (Kyoto Animation, 2018, 13 CAPS)




No, no me refiero a las muñecas inflables, aunque quizás haya más de uno que se acuerde de que tiene una guardada. Me refiero a unas de carne y hueso. Que no… vaya, se ha llenado la calle de gente pidiendo mi cabeza. Un momento…

-A ver, señoras, déjenme explicarles…

-...
-Nooo, no lo dije por la edad, no quise decir que fueran unas viejas. Yo…
-...
-A ver, ¿puedo…
-...
-¿Puedo habl…
-...
-¡A la mierda!

Bien, ya estoy de vuelta. ¿Por dónde iba? Ah, sí, las putes, gallu. Como indicaba antes, no me refería a ellas, sino a algo que denominan en la serie como Auto Memory Dolls, chicas con la cualidad de mecanografiar cartas con un prosa mejorada que exprese y empatice mejor que los dictados de sus clientes. Un sinónimo en español sería "escriba". No obstante, antes de profundizar ya en este aspecto, vamos a recordar un poco a Kyoto Animation. Ubicado en Uji, en la prefectura de Kyoto, este estudio creado en 1981 es subsidiario de Sunrise. Por el blog únicamente Jorge García sabe del mismo con disparidad de valoraciones en cuatro obras: Hyouka, Chuunibyou demo koi ga shitai, Kyoukai no kanata y Musaigen no Phantom World. Ahora, por fin, me toca probar un trabajo de ellos.

Como suele ser habitual en ellos, han creado una adaptación de otra obra. En esta ocasión han llevado a la pequeña pantalla una serie de novelas ligeras escritas por Kana Akatsuki e ilustradas por Akiko Takase, ganadores del gran premio en la quinta entrega de los Kyoto Animation Awards, allá por 2014. Al igual que en las novelas, el anime utiliza este concepto de escriba o Auto Memory Dolls para relatar la historia de Violet, una joven de 14 años que en su vida solo conoció la guerra y el asesinato sin piedad. Una vez termina la guerra, intenta encajar en una sociedad desconocida para ella, con unas normas y costumbres diferentes de lo que estaba habituada y que al principio, rechaza. Sin embargo, acaba por aceptar esta nueva etapa y comienza a trabajar en la empresa de mensajería que fundó un conocido suyo que también estuvo en el ejército. En esta empresa existe una sección de Auto Memory Dolls y decide, por iniciativa propia, ser una de ellas para comprender las últimas palabras de quién fue la persona más importante en su vida.


-Princesa, me la pones como la bombona de un submarinista-

Con esta premisa, se gestiona esta serie de animación y aunque pueda parecer una tontería, hay que ponerse en la piel de los personajes, sobre todo de Violet, cuyo único sentimiento es el de la fidelidad hacia un superior del ejército para matar sin contemplación, por lo que llega a ser comprensible esta situación. Al igual que este detalle, la ambientación de posguerra puede llegar a ser entendible, aunque no mucho. Esta discrepancia está en un curioso ambiente después de una gran guerra donde los recursos energéticos parecen fluir bien, al igual que los alimentos. No obstante, el anime quiere reforzar la idea de "posguerra" con alguna infraestructura dañada, zonas devastadas y muchas víctimas de traumas, pérdidas de seres queridos o heridos en batalla.

Sin embargo, lo que hace grande a esta serie es el nuevo estilo de vida de la protagonista, con sus problemas, sus quehaceres y cómo aprende de los errores para ser mejor persona y cumplir con su objetivo. Y lo que la hace mucho más grande es juntar todo esto con un guion excelente que nos hace vibrar y llorar (a mares) con tanto sentimiento a flor de piel, aunque nadie apostaría por esto visto como arranca la historia. ¿Podría tildarse de un mal comienzo? No, pero hay que tener en cuenta que, para comprender la evolución de Violet, es necesario saber cuál fue el origen de todo eso; cómo comenzó. Por esta misma razón, se podría tildar de idiota o estúpido el personaje de Violet, incluso de poco creíble o irreal. Sin embargo, no hay otra posibilidad cuando la carencia de empatía de la protagonista es tan grande que no cabe duda de su psicopatía. Eso sí, a medida que avancen los episodios, dicha falta de empatía torna en una reacción en parte fría, para luego avanzar a una mezcla de emociones que nos apretarán el corazón en los últimos capítulos.


-Quizás las multas de tráfico, señorita-

Todo esto, claro, con una Violet como absoluta protagonista (de ahí el título del anime). Sin embargo, ¿qué ocurre con los demás? ¿Se han vuelto figurantes o qué? Pues a decir verdad, me esperaba más de ellos. Sí es cierto que sabremos algo más de los habituales, pero sigue siendo insuficiente a mi parecer. La contrapartida en esa hipotética solución estaría en una extraña temporada de 16, 17 o 18 episodios que no habría forma de encajarla en el calendario de una cadena de TV. Así que me tengo que joder y disfrutar con lo que hay.

Por cierto, tanto hablar de la historia y casi se me olvida el listado de personajes más importantes:

>Violet Evergarden. Es la protagonista del anime (vaya, no me digas, no me había enterado) y el personaje que más evoluciona en la serie. Con ella veremos su carencia en la comprensión de los sentimientos ajenos, sus reacciones distantes y, poco a poco, como esto cambia a situaciones mucho más sensibles e íntimas (no, no hay sexo, ya os aviso). Desde luego, es todo un personaje único y hasta diría que irresistible.

>Gilbert Bougainvillea. Es el mayor que intenta sacar a Violet de la espiral de violencia desmedida en el ejército. Él le dará un nombre, le enseñará a leer y a escribir (yo diría que hasta a hablar, porque hasta que no lo conoce no dice ni mu, solo parece gruñir), vamos, que quiere darle la dignidad que nadie antes le ofreció.

>Claudia Hodgins. Tras la desaparición de Gilbert, se encarga de integrar a Violet en la sociedad, poniéndola a trabajar en su empresa de mensajería. A pesar de tener un nombre bonito y una desarrapada coleta en su cabellera pelirroja, este excoronel (sí, he dicho "este" ya que es un hombre) tiene las cosas claras y las prioridades en mente y Violet, afortunadamente, es una de ellas.

>Cattleya Baudelaire. Es la doll más famosa de la ciudad gracias a su magnífica prosa aunque, lamentablemente, nos llamará la atención por su forma de vestir, con una camisa a modo de corset (o corset puesto de revés) cuya unión es un triste cordel que parece que está a punto de romperse debido a la inmensa presión a la que se ve sometido, ya me entendéis. Debe de ser de adamantium.

>Iris Canary. Esta joven llegada a la ciudad desde el medio rural está empezando a trabajar como doll tras esforzarse en conseguir graduarse en el curso que la certifica como apta (aquí no van al estilo de los estudios de los políticos). A pesar de seguir algo verde en el tema y pecar de novata en algunos aspectos, la muchacha no se viene abajo y aspira a ser la más famosa de su profesión. Muy humilde, sí.

>Erica Brown. Es otra de las jóvenes dolls de la empresa de Hodgins. Al igual que Iris, lleva poco tiempo en la profesión de las cartas. A pesar de esto, la pobre Erica ya tiene una enemiga acérrima que intenta desmerecer su trabajo: ella misma. Todo causado por una baja autoestima y por ser muy influenciable. Aun así, cada día que pasa intenta ser un poquito más fuerte para superar estas trabas que se pone a sí misma.


-Envía esta carta a 20 amigos o vendrá la bruja piruja y te violará-

>Benedict Blue. Este joven repartidor de correspondencia (olvidaos de dolls chicos, no los hay) tiene un comportamiento y actitud muy parecidos a cualquiera de nosotros, pero no aparece mucho en pantalla. A veces pienso que solo han creado a este personaje únicamente para dar un toque de masculinidad a los episodios como alguien que es un poco rudo y directo en las formas. Tristemente podría ser hasta prescindible, como sus discusiones continuas con Cattleya.

>Dietfried Bougainvillea. Es el hermano mayor de Gilbert y, como buen ñaño, lo echa en falta desde su ausencia, tanto que culpa a la última persona que lo vio, Violet, como causante de que no se encuentre con él. Aun así, ya era de antes una persona bastante agria de carácter, además de distante con las clases bajas.

Obviamente hay otros personajes más secundarios, como la familia Evergarden que le da el apellido a Violet, el "abuelo de Heidi" que también reparte cartas (bueno, el abuelo no es, que éste está calvo) o los diferentes personajes con los que se encuentra Violet en sus viajes. Todos están bien gestionados y desarrollados, algunos tienen una evolución tangible y, lo que es más importante, son creíbles y hasta empatizables.

Aunque la historia es una parte de las que hace destacar el anime, no sería nada sin el apartado visual. Tal y como decía Rena en Twitter, este anime es muy bonito, estéticamente hablando, con colores saturados, trazos definidos, unos paisajes y, sobre todo, vestimentas la mar de chulas, mención especial al traje de "muñeca" de Violet, sencillamente espectacular. Las animaciones son correctas y, aunque no haya muchas escenas de acción, no hay nada en ellas que desentone.

El apartado sonoro es otro aspecto que no han querido abandonar. Cierto es que de primeras notaremos su calidad, pero no le prestaremos mucha atención, hasta que llega la segunda mitad de la serie y los audios hacen que lloremos sin fin por todas las emociones acumuladas, mención especial al episodio 10. También son sobresalientes las voces y los efectos de sonido con detalles como los disparos de un francotirador, sonando primero el impacto de la bala, con ese característico zumbido, para escuchar más tarde la detonación de la pólvora del cartucho.

-¡Eran los discos duros del PC de Bárcenas!-

El opening, titulado "Sincerely", es un tema musical con estilo pop, con ritmos atractivos que, curiosamente, me recuerdan a canciones de animes románticos de hace pocos años. La animación se centra en Violet, su sufrimiento interior y el trabajo como Auto Memory Doll. Al igual que la apertura, "TRUE" (el grupo autor del tema) interpreta el ending. Con el título "Michishirube", nos presentan un tema lento y sentimental con el piano como acompañante instrumental y la voz nasal de Miho Karasawa como protagonista. La animación se centra en Violet de nuevo con la escritura y las penurias de viajar con su maleta a cuestas, como si no tuviese un hogar, pero son las maravillas de trabajar como doll, que pasa más tiempo viajando que trabajando.


LA NOTA

Terminamos este análisis con los últimos detalles y opiniones personales. Aunque haya tonterías varias como que haya brazos de adamantium (¿no solo era el cordel para amarrar las pechugas?) o que estos se rompan, la historia convence y mucho. Lo más llamativo es ese cambio tan drástico de un comienzo difícil y una personalidad "estúpida" por no comprender mínimamente los sentimientos humanos hasta convertirse en algo tan sensible y delicado como los lilium. Además el dibujo de personajes y paisajes es el catalizador perfecto para que no dudemos del atractivo de esta serie que nos emocionará gracias a una muy buena OST. Po
r esto, Violet Evergarden alcanza la A de nuestro ranking de valoraciones.