Masamune-kun no Revenge

AÑO 12



Esta semana saborearemos la dulce venganza con…


>Masamune-kun no Revenge (Silver Link, 2017, 12 CAPS)


En efecto, esta semana la cosa va de represalias. Sin embargo, no son las típicas de Bryan Mills o de John Wick, por desgracia. En esta ocasión, las vendettas vienen por otros menesteres. No estamos hablando de ningún secuestro ni de que hayan matado a un perro. No, aquí vamos a ver qué pasa cuando alguien no se toma demasiado bien el rechazo en el amor.

Oh, el amor, tantos problemas da y qué pocos resuelve. De verdad, si en vez de tanto amorío, la gente se esforzase en pelarse mútuamente la gamba, otro gallo cantaría. Pero no, aquí hay que dejar mal a la otra parte humillándola como si valiese menos que la mi*rda seca.

No será por veces que lo tengo mencionado en este blog, si se os declaran y tenéis claro que no os gusta, rechazad de manera educada. Un "no" va a doler siempre, pero esa persona podrá curar las heridas de su alma más rápido si no se pisotea su corazón vilmente. Además de que así se ahorran amenazas de muerte. Fácil, sencillo y para toda la familia. Si no lo tenéis claro, dad una oportunidad. Nunca se sabe donde puede estar esa personita que os amargue las mañanas.

De todas formas, para aquellas veces en las que fuimos rechazados de mala manera, siempre hubo una pequeña parte en nuestro interior que anhelaba ver aplastada a esa miserable persona, ya fuese por una roca, por una casa o por la gorda de su p*ta madre. Eh, sin acritud 🙂


>Sinopsis

Masamune es un chaval que nos puede recordar a cierto famoso herrero en las leyendas japonesas. Ese herrero podía crear espadas capaces de cualquier hito y que rivalizaban con las de otro herrero de la época: Muramasa. Ambos eran de sobra conocidos, pero las espadas de Masamuse tenían mejor fama gracias al famoso relato donde enfrentaron una espada con la otra. En esa anécdota se cuenta cómo, para comprobar la calidad de una hoja de Muramasa, la clavaron en el lecho de un río con el filo de cara a la corriente. Las hojas que venían flotando aguas abajo se partían en dos al dar con el acero de la Muramasa, y hasta los peces que tenían la mala suerte de rozarlo levemente acababan hechos rodajas. Al hacer lo mismo con una de Masamune, en cambio, no cortó nada, porque las propias hojas evitaban encontrarse con su filo.

Sin embargo, el protagonista de esta historia solo busca saciar su sed de venganza. Cuando era joven y gordito, se declaró a una chica con tan mala fortuna que ésta lo rechazó y humilló. Desde entonces, solo quiere devolverle ese golpe a su autoestima para humillarla de igual manera.

-¿A qué huelen las nubes?-

El problema es que han pasado tantos años que cualquiera de nosotros, en su misma situación, habríamos madurado tanto que nos habríamos olvidado de ello casi por completo y dedicado nuestro tiempo a otras cosas, como buscar una chica de bien y que también nos rechace por otro motivo. Es nuestra vida, recibir negativas por doquier hasta que una inconsciente diga que sí y no la soltemos hasta morirnos. Pero Masamune no, él quiere ahogarse en su odio interno para conseguir su propósito.


>Guion, narrativa y tratamiento de personajes

Tanto odio por semejante gilipollez y no se le pasó por la cabeza agitar al ganso para aliviar tensiones. En fin, menudo pringao está hecho el Masamune. Aunque quizás debería meterme en el mismo saco porque… ¿cuántas series románticas llevo analizadas ya en el blog? Pocas no son, ya os lo aseguro. Quizás debería cambiar un poco los géneros por los que tengo predilección y revisar, no sé, otro yuri. Quién sabe.

Lo que sí está claro es que esta adaptación del manga creado por Hazuki Takeoka e ilustrado por Tiv, y que finalizó su publicación, tiene un transfondo peculiar. No se trata del típico romance al uso, sino que tiene una idea global diferente a los demás: la apariencia estética. Siempre se ha dicho que la primera impresión es la más importante, sobre todo en las entrevistas de trabajo. Sin embargo, aquí ese concepto se aplica de la misma manera que en los programas del corazón de Telecinco: todo es más falso que las monedas de cartón. Así pues, los géneros de esta serie se basan en el romance y la comedia. Quizás algo de ecchi, pero puntual como la honradez de un político.

La historia comienza enseñándonos el comienzo de Masamune en el instituto de preparatoria y asombrando a propios y a extraños. Tiene una buena presencia, es muy bueno en los estudios, además de ser un as en los deportes. Es la comidilla de todas las charlas y el centro de las miradas de todas las chicas.

No obstante, todo forma parte de un plan, como el de aquel policía que se trincó a unas cuantas empoderadas. De primeras bien que les supo abrirse de piernas. Ahora que descubrieron la verdad, sacan a relucir su feminidad débil. Así pues, el bueno de Masamune, anhela desquitarse de aquel rechazo "no tan hiriente". Si fuese una simple negativa, no hubiera pasado nada, pero ahora clama venganza. Vaya pedazo de subnormal.

-Estos musulmanes se ponen a rezar en cualquier parte-

De esta manera empieza una historia que, si bien podemos prever por qué derroteros van a caminar (y, por supuesto, cómo va a terminar), nos interesa por el divertido trayecto que nos anticipamos. O eso es a dónde nuestra imaginación nos puede llevar, como pensar que esos bollos de chocolate que te zampaste ayer a la merienda no engordan.

La historia de la venganza de Masamune no es más que otra idea de idiotas, ya que no hay otra manera de describirlo, donde la inmadurez de un chaval obsesionado con una chica lo lleva a cambiar radicalmente para espetárselo en la cara, en vez de sentirse realizado por haber cambiado malos hábitos y mejorar como estudiante y deportista.

Si bien el concepto de venganza utilizando el romance es una idea interesante, lo cierto es que, en el primer cuarto de la serie, esa idea pierde fuerza en pos de una trama que ya huele a que los dos protagonistas acabarán enamorados tras muchas dudas, conflictos y malos entendidos. Cierto que han logrado darle un giro distintivo con el aliado inesperado, pero pienso que no es más que una revelación de que algo oculto se mostrará más adelante. Mis sensaciones son que ese aliado tiene mucho que ver con el rechazo cuando Masamune era niño.

De todas formas y con el paso de los capítulos, el calculador protagonista resulta ser un idiota que saca los planes para enamorar de los manga de su hermana y cuyo aliado resulta ser mucho más inteligente que él, aunque tampoco es tan difícil conseguirlo.

Los líos no tardarán en aparecer, sobre todo los celos, ya que los guionistas han decidido que aparezca una chica para que los enredos surjan como las setas en otoño. Y realmente es así. Sin embargo, el tema de los celos se va alargando gracias al miedo en los personajes, algo que hemos visto en muchas series y que terminan comprometiendo la historia, haciendo que la serie acabe con un final completamente abierto y nosotros con la cara de tonto. Pero del final ya hablaremos más adelante.

No obstante, la decadencia de la historia empezará a partir de la segunda mitad de la temporada. La primera piedra es un capítulo de playa degenerado donde ya notamos un patrón simplón con los personajes, al estar creados estos siguiendo unas directrices que podemos adivinarlas sin complicación. O bien tenemos chicas que adoran a Masamune o bien lo detestan y forman parte del equipo de Adagaki, el cual se podría bautizar como "el club de las feministas amargadas".

-Estatua de la ministra de igualdad-

Después de semejante capítulo, donde también nos calzan un poco de una prueba de valor, vemos como el relleno se apodera de la trama hasta niveles inesperados, todo para que la historia no avance y estemos en el mismo punto donde quedamos en el capítulo 6. Si bien el personaje de Neko (es la chica que aparece para dar celos a Adagaki) se mantiene, lo apartan para sacar a otro que viene a aplicar el mismo papel: dar celos, pero en este caso a Masamune.

El problema de esta nueva aparición es que se trata de un inofensivo pagafantas. Es que hasta él lo confirma en la propia serie: no quiere nada más con Adagaki, solo estar prometido con ella por los siglos de los siglos. Menudo planchabragas. Y tras esta confesión, nos llevan al redil hasta que termina la serie. Lo que solo resta por ver las pataletas de niños mimados y enfados sin más motivo que el de alargar la trama, hasta que aparece el final del último capítulo. Todo porque hay un contrato con la TV de turno y no es plan romperlo para ofrecer menos de lo acordado.

Un final, por cierto, que me olía desde el capítulo 6. No exactamente el mismo que me imaginé (si hablamos de qué ocurre con los personajes), pero sí que ofrece las mismas sensaciones: las de haber perdido el tiempo con esta serie porque la historia no avanza y solo da vueltas, rellenándose el metraje con tramas de tres capítulos que no conducen a nada y solo alargan una decisión que se tendría que haber tomado tiempo atrás.


>Listado de personajes

>Makabe Masamune. Es el protagonista de esta historia esperpéntica. Vale que duela un rechazo por parte de una chica, pero tomárselo tan a pecho es tan… infantil. Desde entonces, dejó la vida de gordo y se dedicó en cuerpo y alma a cultivar mente y cuerpo. Es un as en los estudios y un buen deportista con un cuerpo envidiable. Otra cosa es que se le haya freído el cerebro con tanta pesa, no todo iba a ser perfecto.

>Adagaki Aki, alias "la princesa cruel", básicamente porque es una belleza, pero con un corazón podrido. Al igual que Masamune, se le dan muy bien los estudios y los deportes, pero no así el trato social con los demás. Está muy subida a la nube y no duda en despreciar a los que están a su alrededor con tal de seguir en su pedestal social. Algunos lo llamarán choch*inflacción, yo prefiero llamarlo hija de p*ta.
-La solución ideal para evitar ciertas cosas de ciertos jóvenes-

>Koiwai Yoshino. Podría decirse que es la íntima de Aki, pero no por ser mejor amiga, sino por ser su esclava "secretaria" personal. Da igual qué petición tenga Aki, que Yoshino la cumplirá sin dudarlo un segundo. Esto, que podría ser malo (como lo es), tiene una parte buena (que sí, de verdad os lo digo) y es la de conocer todos los oscuros secretos de semejante villana. La información es poder. Otra cosa bien distinta es que la buena de Yoshino sea más sumisa que las alfombras, pero eso es otro cantar.

>Shuri Kojuurou. Es el compañero de clase de Masamune. Si de buenas a primeras pensaba que era una chica, al final terminó teniendo un pilín colgando. Pista: si queréis diferencias entre chicos y chicas en esta serie, fijaos en las camisas de su uniforme. Si es rosa se trata de una chica. Si es blanca, es un chico (este consejo no vale para la vida real).

>Hayase Chinatsu. Es la hermana de Masamune. No tiene una relación súperespecial con él, pero me llama poderosamente la atención que, cuando el muchacho está en gayumbos ejercitándose en su habitación, allí está ella haciendo como que lee. Muchos vídeos en la plataforma naranja hay sobre este tema. Me lo confirmó un amigo.

>Fujinomiya Neko. La nueva chica que se traslada de otro centro educativo para echarle el guante al bueno de Masamune. No tendrá otro papel más que el de dar celos a Adagaki con su presencia.

>Futaba Tae. Es la delegada de clase. No tendría que tener un papel más importante que ése, pero sus continuas apariciones, junto al hecho de que se declaró al protagonista, hacen que esté en esta lista.

>Gasou Kanetsugu, alias "Masamune". Este regordete pagafantas no quiere otra cosa más que el dinero de la familia Aki. No quiere nada más con Adagaki que el de estar eternamente prometido con ella para pedir efectivo cuando sea necesario. Ni besos, ni abrazos, ni enterrar al teleñeco. Muy triste.

>Hayase Kinue. Podríamos pensar que es la hermanita pequeña de Masamune, pero resulta que es su madre. No sé qué idea loca crearía este concepto de mujer con estética de niña de 10 años, pero me resulta tétrico y controvertido a partes iguales.

>Kaneko Sonoka, Kiba Kikune y Mizuno Mari. Juntas forman el grupo de las empoderadas (así lo he bautizado). Son las amigas más íntimas de Adagaki y todas ellas hacen fuerza para destruir al hombre y quedar ellas como las únicas supervivientes. También se les podría etiquetar como las futuras locas de los gatos o las adictas a los ansiolíticos.

-El Darth Vader japonés tiene los ojos así-


>Animación y sonido

Estéticamente, la serie no disgustará a nadie. Cierto que no tendremos un framerate alucinante, pero tampoco es necesario. No habrá combates, aunque sí algún puñetazo puntual que lanzará a quien se lo coma. Para eso no hace falta una calidad abismal. La iluminación está más que correcta, destacando las escenas de noche en lugares con muy poca luz, dejando casi a los personajes a oscuras y ayudando a la ambientación. El colorido en las escenas es muy variado y con colores saturados. Todo es muy llamativo, pero no estridente. Se agradece.

Los fondos son detallados y encajan bien con los personajes, no sobresale uno por encima del otro, así que no tendremos esos efectos raros de personajes poco definidos y escenarios súperdetallados. Es posible, eso sí, que en algunos momentos, ciertos personajes no tengan los ojos dibujados, pero eso lo achaco a que son escenas donde dicho personaje acaba sorprendido o decepcionado. En otros momentos, los personajes de fondo sí que tienen la cara completamente dibujada.

También habrá momentos ecchi o de fanservice, ya sea con encuadres específicos o con ligereza de ropas. No sé el motivo de que en Japón todas las adolescentes lleven ropa interior en colores pastel. Me juego la huevada a que hay algunos tonos en el catálogo Pantone que se usan para la lencería de las chicas. Una lencería, por cierto, detallada y muy elaborada. Ni que fueran a foll*r al instituto. Pero bueno, es lo que hay, al dejar que los nipones den rienda suelta a su perversión y que nos saquen de escena por cosas como esas.

Respecto a las músicas tampoco tendremos quejas, a pesar de que los temas sean instrumentales, pero es la peste que nos toca sufrir estos días en la animación japonesa. Lo sabéis de sobra. No obstante, estos temas ambientan bien y, aunque se repiten en determinadas escenas, no se notan aburridos. Punto para el estudio.

>OPENING. Con el título "Wagamama Mirror Heart", la seiyuu de Adagaki pone la voz al tema de apertura. Esta misma chica tiene otras colaboraciones en series como Aikatsu Friends!, Uma Musume: Pretty Derby, Sabagebu! o The Idolmaster: Cinderella Girls.

>ENDING. Para el cierre nos ofrecen el tema "Elemental World" de la cantante de Osaka ChouCho. En esta ocasión, esta artista tendrá colaboraciones en series y películas más conocidas que la anterior: Uchuu Senkan Yamato 2199, Girls und Panzer, Hyouka, Suisei no Gargantia o Majo no Tabitabi, entre otras muchas.


LA NOTA:

Cerramos el análisis de este experimento sin gaseosa que no ha salido como se esperaba. Desconozco cómo está el manga en comparación, pero eso ya es trabajo de los fans. Por lo que a mí respecta, no lo pienso tocar, ya tengo la agenda ocupada con demasiadas cosas como para enredarme con más trabajo. Por ahí sí que no paso.

En lo que nos importa a nosotros, la serie animada, el concepto de venganza amorosa resulta atractivo para ver cómo ambos protagonistas caen irremediablemente en las garras del amor. Otra cosa es que a ese monstruo tenga las zarpas untadas en aceite y derive en una serie de subtramas que no hacen más que convertir la historia en un gag de Pepe Viyuela. Técnicamente no tendremos quejas, pero eso es algo que no va a servir para subir una nota que alcanza para llegar a la E.

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