Clannad

AÑO 13




Esta semana no nos fiaremos de las búsquedas con...


>Clannad (Kyoto Animation, 2007, 22 CAPS)


Otra semana que estamos por aquí y otra excusa para joder al personal con comentarios hirientes para ver si algún ofendido comenta en las entradas. Creo que los hemos matado a todos a base de infartos porque aquí no habla ni dios. Pero bueno, es lo que hay. Atrás quedan los años llenos de pesadillas eróticas con Ana Molina. Incluso quise invocarla con la entrada de Shuumatsu no Harem, pero ni por esas. Estará ahora ocupada dejando atrás este mundo de incels y otakus. Dios la tenga en su gloria.

Pero no todo tiene por qué ser malo respecto a lo que rodea el anime. Los mejores desodorantes han salido de las pruebas en laboratorio con los engendros más hediondos de los festivales del manga, ya que ahora no está bien visto experimentar con animales. Sin embargo, una cosa es probar químicos en ellos y otra bien distinta es que no los promocionen como es debido con las imágenes de las waifus de moda. Ahí dejo la idea de una edición (da igual la marca) con la imagen de Rei, Asuka o cualquier otra chavala que les ponga berracos a las hordas de malolientes fans que arrasan los festivales frikis de medio mundo.

¿Y por qué tanta referencia a la carne nada más empezar el análisis? Pues porque buscando "large breast" en AniDB para la serie de diciembre (ya sabéis la tradición: en Navidades, las tetas aparecen) me encontré con este anime y, sin ver nada más que su imagen promocional, me lancé a la aventura como otras tantas veces. ¿Saldrá algo bueno de aquí? Espero muchas risas, porque me parece que no habrá ni "large" ni "breast", pero es lo que hay, uno tiene que conformarse (y divertirse) con lo que tiene. He visto a muchos sufrir porque ven que los jardines vecinos tienen el pasto más verde, grande y turgente que el que tienen en casa. O eso les parece. Amigos, yo el pasto lo veo verde y turgente allá donde me alcanza la vista, mientras no esté pintado de rosita o de otro color, todo está bien.

Es posible que, en los últimos meses, estos comienzos de entrada son del todo flojos, pero tampoco tengo que ir calzando anécdotas del pasado cada vez que empiezo a escribir, que uno tiene un límite y tendré que guardarme algunas para cuando me vaya de borrachera, que si no el excelentísimo presidente se aburre y es cuando saca a las prostitutas para que bailen. Antes podría ser interesante, pero, ahora que se ha apuntado a cierta agenda futura, todo el personal viene de Filipinas.


>Sinopsis

Nuestro protagonista, Tomoya, es un chico al que le gusta pasar un poco de las clases. No es que esto que os acabo de mencionar sea la gran devoción de este chaval, pero prefiere estar a su aire, como el zorro que te va robando gallinas noche tras noche porque no hay que acabar con el corral de una vez.

-Meterme en una botella de licor-

Todo esto que os estoy contando tiene una razón de ser. Hace años, la madre de Tomoya falleció en un accidente de tráfico y, desde entonces, no levanta cabeza. Aparentemente no muestra depresión, pero sí rechazo por lo que ocurre a su alrededor. No quiere ir al instituto y está dejándose llevar por una espiral de autodestrucción que poco a poco lo está sacando del camino adecuado.

Su padre bien podría hacer algo al respecto, pero prefiere empinar el codo por el mismo motivo por el cuál el protagonista también quiere esquivar la realidad: el vacío que supone la pérdida de un ser querido. Así que, padre e hijo se van corroyendo por dentro a la espera de que algo cambie, claro que eso solo puede venir de uno mismo o por medio la ayuda de los demás. Y, en este caso, los dos tiran por el mismo camino de irse al pozo.

Sin embargo, Tomoya conoce un día a una chica, alguien parecido a él que tampoco disfruta de las clases de instituto. Lo que bien podría ser el argumento para que todos se vayan al arroyo, empieza a ser el punto de inflexión para que nuestro protagonista vea la luz al final del túnel que siempre ha estado ahí. Y es que, por mal que uno lo esté pasando, siempre habrá un día en que ese cambio llegue, solo hay que esforzarse para conseguirlo.


>Guion, narrativa y tratamiento de personajes

Dicho todo esto, comenzamos. Clannad es una serie que se cimenta sobre los géneros de la comedia, del drama y del romance. Aunque esto lo podéis coger con pinzas porque va a ir según sople el viento en cada capítulo. La historia se centra en los alumnos de la preparatoria (otra serie de instituto para variar) y en cómo las relaciones entre los alumnos del tercer curso cambian sus vidas. Quizás podría meter el slice of life, pero sería despreciar a las series que se basan en dicho género. Yo más bien diría que el género principal es el de "ayudar a las chicas sin mojar el churro a cambio" o, como lo llamamos en España: pagafantas.

Así que tenemos al bueno del protagonista, Okazaki Tomoya, queriendo que pasen los días hasta que caiga el meteorito. Le dan igual las clases, le dan igual los compañeros de aula, le da igual su padre… Le importa todo un carajo. Se pasa los días llegando tarde, no atendiendo en clase y luego quedando con su amigo del alma, Youhei. Otro inútil más para la sociedad, como si ya no hubiera demasiados políticos en el mundo.

-Prostituçao-

Un día, buscando sitio para comer sin ser la mesa de clase, se encuentra con una chica, Nagisa, sola a la sombra de un árbol. Es entonces cuando decide acercarse para chismotear. En un primer momento se llevan bien y ella le indica que puede acercarse a comprar pan al negocio familiar. Cuando ese momento llega, descubre que su familia, a pesar de lo peculiar que es, le resulta agradable. Aunque también os digo que cualquier cosa lo es teniendo en cuenta la comparación con lo que ve al llegar a casa: desorden por doquier y un padre ausente de espíritu, pero no de cuerpo. El mismo padre que le destrozó la vida en una pelea y que, a causa de ello, tiene el hombro tocado para el resto de su vida y no puede jugar a su deporte favorito: el baloncesto. En ese momento, dentro de Tomoya se activa un interruptor y decide ayudar a esta chica a cumplir su sueño, a reabrir el club de teatro. Que también os digo, querer hacer teatro sin haber visto una obra en la vida. Fuck logic.

La historia de Clannad irá avanzando entre distintos arcos bien diferenciados. Cada uno de ellos lo protagonizará una de las chicas con las que se relacione nuestro protagonista y que, por cierto, son más raras que un perro verde. Cada arco puede ser más o menos atractivo (cada uno de vosotros tendrá distintas preferencias y escogerá el que más guste), pero ya os aviso que el primero resulta tedioso, cansado, aburrido y hasta soporífero. En cambio, los siguientes mejoran la cosa, pero no mucho. Cada chica tendrá sus inquietudes y sus sueños y Tomoya les ayudará en lo que buenamente pueda, aunque también recurrirá a su círculo de amistades, que en este caso son casi todas mujeres. Quizás por esta razón, en algunas webs como ANN, meten el harén como una temática.

La historia irá avanzando, saltando entre los distintos arcos argumentales hasta volver al motivo inicial por el cuál el protagonista se ofreció a ayudar. Una vez cerrada dicha trama, la serie finaliza. Lo que me resulta verdaderamente curioso, por no decir ofensivo, es que cuando completan una trama, el personaje femenino pasa al ostracismo y se olvidan de él hasta que aparece puntualmente. No obstante, pronto vuelve a desaparecer. Pasa con Fuuko, con Kotomi y con Tomoyo. ¿Por qué ocurre esto? Quizás para no restar protagonismo a la nueva parte afectada, pero resulta llamativo que lo hayan decidido hacer así.

Luego tenemos el papel de los personajes, ya sean protagonistas como secundarios. Y aquí es donde la cosa acaba por chirriar un poco. No sé si es que lo han decidido así o si les salió del papo, pero no puede ser que los personajes principales no sean ni medio normales. Parece que todos tienen problemas de conducta o de actitud, como si no hubieran madurado y se comportasen como niños de 5 años. Esto nos saca de cualquier ambientación que pueda haber porque, si la historia hay que tomarla en serio, entiendo que a los personajes también. Sin embargo, aparecen los argumentos "porque sí", maravillas de la ciencia interpretativa por las cuales se puede ir una serie al carajo. Con la parte de Fuuko, que todo el mundo la puede ver para que, de repente y porque el viento sopla del oeste, todo el mundo deje de recordarla y verla. Por no mencionar que se trata de un fantasma o espíritu que vaga por el instituto tallando estrellas de madera. Y, de repente, todo el mundo la vuelve a recordar. ¿Motivo? Porque está escrito en el guion, ¿qué más se necesita? Alargarlo hasta el capítulo 10, dejando de lado lo que tendría que ser el arco inicial: la resurrección del club de teatro. Una trama que dejaron abandonada como aquel día en que hicieron lo mismo con Max Verstappen en una gasolinera italiana.

-O la sede del PSOE-

Sin embargo, la tontería no acaba ahí. Viendo que las siguientes tramas avanzan con un patronaje parecido, nos preguntaremos si el protagonista está ahí para ayudar a hacer amigas a las marginadas como si se tratase del Diario de Patricia o de un programa de Juan y Medio. Y los sinsentidos continúan, es un no parar. ¿Qué una chica se siente atraída por el protagonista? Ella le pide a una amiga que abrace al chico para que éste note los pechos de esa tercera chica. ¿Cómo solucionar un trauma de la infancia? Pues haciendo que el protagonista te arranque las malas hierbas del jardín. ¿Qué aparece un maletín flotando en la playa? Ya no nos preguntamos por qué flota si está hecho de metal, lo paseamos por todo el planeta para entregárselo a la hija de los dueños, aunque se tarde años en hacerlo. ¿Quién es y dónde está? Ah, tocará hablar con Iker Jiménez para que nos ayude en este misterio. ¿Y cuándo se acaban las tonterías? Pues cuando los guionistas deciden que las chicas del grupo empiecen a mostrar sentimientos hacia el protagonista, no vaya a ser que tachen la historia de decepcionante cuando se esperaba romance y no lo hay.

Como podéis observar, las ideas que aplicaron para esta serie no son las mejores. No obstante, no todo son cosas malas, hay matices, momentos de lucidez, donde la calidad sale a relucir. Si tengo que mencionar uno ese sería la declaración de amor más creíble que haya visto jamás en un anime. Algo es algo.


>Listado de personajes

>Okazaki Tomoya. Es el protagonista. Algunos lo podrían definir como un espíritu libre. Sin embargo, es bastante pasota. Se salta las clases o llega tarde a las mismas. Parece un maleducado que solo quiere dejarse llevar por la corriente de autodestrucción, pero más allá de su pasotismo, existe un chico de buen corazón.

>Furukawa Nagisa. Es la protagonista de la serie. Esta chica se pasó su tercer año de preparatoria enferma y no pudo asistir a las clases. Ahora está "repitiendo" curso. Nagisa es una chica bastante introvertida, callada, con voz baja y comportamiento sumiso. No se encuentra a gusto en el instituto porque sus amigos de clase ya se han graduado y solo queda ella de su promoción.

>Fujibayashi Ryou. Es la delegada de la clase, pero semejante cargo de responsabilidad le queda grande. Y no porque no lo haga bien, sino porque le falta algo de carácter. Es una chica muy sensible y ante la mínima parece que va a estallar en un mar de lágrimas.

>Fujibayashi Kyou. Es la hermana mayor de Ryou y nos muestra un comportamiento y actitud contrario al de ella. Si queréis morir de un librazo en la cabeza, ya sabéis a quién llamar. Con Kyou no habrá calma ni perdón, solo una muerte rápida a quién se meta con su hermana. No sé por qué no está en el club de softball, ganaría todos los partidos. Además, es tan bruta que tiene un jabato como mascota.

-¡Qué andas a chupar, niña!-

>Sunohara Youhei. Es un retrasado mental amigo de Tomoya. Ignorante de la vida, no hace más que recibir palos y, aun así, no aprende. Solo falta que un día lo maten y tiren su cadáver al mar.

>Furukawa Akio. Es el padre de Nagisa. Es orgulloso y no quiere que se acerquen moscardones a rondarla. Con Tomoya tiene un comportamiento algo extraño, por un lado se muestra algo borde, pero también aprecia mucho lo que hace por ella.

>Furukawa Sanae. Es la madre de Nagisa. Educada y atenta, trabaja en la panadería familiar. Sin embargo, siente un trauma cuando alguno de sus panes no se come y acaba sobrando del mostrador. Quizás si supiera hacerlos bien, no estaría llorando por ello. Cosas de la feminidad débil.

>Sakagami Tomoyo. Si alguien tiene que partirte el lomo a golpes, ella es a quién van a llamar. Tiene una fuerza y habilidad para las peleas fuera de lo entendible. Sé educado, compórtate como es debido y seguirás respirando con todos tus huesos intactos. Sobrepasa la línea roja y "Hacienda" te devolverá lo cotizado.

>Okazaki Naoyuki. Tras la pérdida de su esposa, cae en los brazos del alcohol, dejando su trabajo y a su hijo de lado.

>Ibuki Fuuko. Es la "fantasma" de una alumna atropellada años atrás que ronda por el instituto tallando estrellas de mar en madera y regalándolas a los estudiantes para que vayan a la boda de su hermana. Está siempre en la parra y no se entera de nada. Debe ser que, con el atropello, ha quedado idiota perdida.

>Ibuki Kouko. Es la hermana de la "fantasma". ¿Por qué lo pongo entre comillas? Porque la hermana pequeña sigue viva, ingresada en un hospital y a la espera de despertar. Kouko fue profesora en el instituto donde estudian los personajes de esta serie. Por alguna razón, no puede ver a la fantasma de su hermana aun teniéndola delante.

>Ichinose Kotomi. Es una alumna especial del instituto. Su nivel de IQ es extraordinario y estudia por cuenta propia, aunque tiene una actitud un poco huraña con la gente. Se esconde en la biblioteca y se pasa los días 
estudiando por su cuenta sin asistir a las clases. Le cae en gracia el protagonista y le invita a comer de vez en cuando. Toca el violín al igual que Takeshi, el de Doraemon, canta.

>Miyazawa Yukine. Es la encargada de la biblioteca. Esta chica no tendrá otro papel más allá que el de servir una taza de café caliente a quien la acompañe y aconsejarle con libros para resolver sus problemas.

-Tremendo eufemismo para trincar-


>Animación y sonido

Estamos ante una serie de 2007 donde el apartado digital casi es inexistente. La gama cromática no es muy amplia visto el espectáculo visual que son las series a día de hoy. Quizás es que ya nos hemos mal acostumbrado a lo bueno y no nos interesa tanto lo antiguo, pero este pensamiento desaparece pasados los primeros episodios. Por aquel año aparecieron las OVAs Tatakau Tsubasa de Aa! Megamisama, las Tokyo Revelations de Tsubasa Chronicles o una película de Appleseed (Saga Ex Machina), por poner unos ejemplos de la calidad por aquel entonces.

La definición tampoco es una maravilla, aunque aquí he de matizar un poco estas palabras. La versión que he podido conseguir, ya que no está en ninguna plataforma de streaming (luego vienen a quejarse de la piratería, pero me pueden comer el espacio entre los huevos y el ojete) está hipercomprimida y, quizás, no tenga la misma calidad que el estudio envió a las TV por aquel entonces. Sin embargo, los fondos y el poco detalle en los personajes revelan que los de Kyoto Animation no dieron para más.

En cambio, las pocas escenas donde el apartado digital está presente, la calidad sube enteros. Se nota, sobre todo, en los movimientos y el framerate. Todo está mucho más fluido, se nota más natural, más atractivo. De todas formas, tampoco es que esas mismas escenas sean la panacea, porque mantienen un nivel pobre en la variedad cromática, siendo escenarios monótonos para que destaquen claramente los personajes.

Luego tenemos los efectos especiales (como las patadas de Tomoyo) que aparecen unos pocos segundos y ya, donde tampoco es que haya mucho más que apreciar. Y hablando de valorar, tenemos cortinillas para el cambio de escenas, para alucinar. Desgraciadamente, no son como las cortinillas de estrellas que Homer utilizaba en aquel famoso vídeo de Ned Flanders, pero menos da una piedra. Luego también tenemos otras maravillas, como gazapos que no haya dios que los entienda. Hay dos momentos que casi consiguen que pierda los pocos pelos que todavía tengo en la cabeza y los dos están en el arco de Kotomi, el mismo en el que el protagonista se ponía a arrancar las malas hierbas del jardín. Pues bien, pasamos de ver un terreno marrón con la tierra a la vista a un precioso jardín, mullido con el verde pasto tras dos días. Ni Homer plantando tomaco.

El segundo WTF está en la analepsis de Kotomi cuando quema, lo que se presupone, eran unos documentos muy importantes de cuando era pequeña. Pues ahí está la niña, en medio de una habitación en llamas, con las cortinas quemándose como si fuera la hoguera de San Juan y, desde la calle, vemos que no hay ni luz, ni fuego, ni humo. Acoj*nante.

-Lo acertó y sin pedir el símbolo de Batman-

En temas de sonido, la cosa tampoco está para tirar cohetes. Bueno, quizás sí y dirigidos hacia un punto concreto del mapa. La música de ambiente o acompañamiento no pega ni con cola en algunas escenas. Poner, por ejemplo, una música de acción o de tensión en una escena donde no hay ninguna de las dos cosas no es muy inteligente. Por no olvidarme de semejante música, que ya pasa del nivel "peluquería" para adentrarse en el oscuro mundo de las pasarelas de moda. Instrumental al 100% y sin atractivo ninguno.

Y, sin embargo, habrá algunas pinceladas de calidad. El doblaje del protagonista, Tomoya, está a gran nivel. Su tono, su voz, su ritmo cambian según la situación, alejándose de las típicas interpretaciones a las que estamos acostumbrados con la mayoría de seiyuus.

>OPENING. El tema único para los 22 episodios se titula "Mag Mell (Cuckool Mix 2007)", interpretado por el dueto Eufonius. Tiene otras colaboraciones en series como Futakoi, Grisaia no Kajitsu, Himawari!, Konohana Kitan, Noein o True Tears.

>ENDING. Para el cierre también contamos con un único tema, "Dango Daikazoku", interpretado por Chata. También ha puesto voz cantante en series como 
Grisaia no Kajitsu, Higurashi no Naku Koro ni, Kodomo no Jikan o Sola.


LA NOTA:

Clannad es una serie que, de primeras, entra muy mal. El arco de Fuuko es de lo más anodino que he tenido que tragar en mucho tiempo, aunque también es cierto que en los siguientes mejoran la cosa, como para no hacerlo. Pero claro, primero hay que pasar por el desierto y soportar la estupidez más grande, que es la de un fantasma o espíritu que talla estrellas de madera para invitar a la gente a boda de su hermana, con el plus de que luego la gente se olvida de la estrella y de quién se la dio. Incluso deja de verla y, cuando se acuerda, la vuelve a ver de repente sin que eso cause un sobresalto, solo se escapa una frase en un tono tranquilo y pausado como la de "qué extraño todo esto".

Sin embargo, este anime guarda algo más. Que la amistad siempre es más fuerte con el paso del tiempo y que la gente que te quiere lo va a demostrar. Algo que choca con los tiempos que corren, con tanto amigo en las redes sociales y que luego no son ni amigos ni conocidos, sino interesados. En esta serie, en cambio, esto se remarca cada vez que pueden, como un mantra donde no importa lo que pase, la gente que te quiere va a estar ahí. El ejemplo perfecto está en la última escena donde aparece el padre de Tomoya tras la obra de teatro. A pesar de la distancia, de que ya no conviven juntos, de que no tienen la mejor relación posible, aparece ahí. Cierto que luego se va como siempre, como si no le importase tanto su hijo porque sabe que lo ha perdido, al igual que su esposa, y que lo último que tiene es su vida y la está quemando al no tener un motivo para seguir. Un hombre que se ha dado por vencido.

-Fue hablar Cirrosis hepática-

Podría seguir hablando, como es costumbre, de los apartados técnicos, qué tal me pareció la evolución de los personajes o si la trama coge derroteros que nos harán replantear si merece la pena seguir viendo la serie a partir de un punto en concreto. Hoy, en cambio, quiero hacer una cosa distinta, quitarme una espina que todavía tengo clavada tras ver la serie. Existen dos especiales: uno trata sobre cómo evoluciona la relación entre los dos protagonistas tras el final, con alguna tontería que otra como viene siendo marca de la casa costumbre en los animes. El segundo… es algo más especial.

Durante la serie tendremos el arco de Tomoyo, la chica bruta que parece que solo quiere apalizar al pobre idiota de Youhei. Hay que tener en cuenta que ese imbécil las estaba pidiendo y debe dar gracias de seguir vivo. En un principio, este arco termina con los resultados de la elección de los miembros del consejo estudiantil. No obstante, en esos episodios vimos algo distinto, algo mágico que no se mostró en los anteriores capítulos: Tomoya y esta chica tenían más química que los dos protagonistas juntos. Y aquí es cuando comparamos las dos posibles relaciones: una primera con los dos personajes principales, con el afán de proteger lo que más queremos y que es la que al final nos ofrece la historia principal. Y la segunda, que es la de dos personajes caminando juntos por la vida, apoyándose el uno en el otro. Una vez comprendido esto, entenderemos que una relación como esta última siempre va a ser más fuerte que la primera. Los del estudio, posiblemente, comprendieron este hecho y decidieron hacer un especial con el lema "y si".

Y aquí tenemos el resultado. ¿Qué pasaría si estos dos chicos decidieran salir juntos? En este especial lo veremos. Lo que más rabia me da es que en estos 20 minutos han mostrado más emoción, más tensión y más romance que en todos los capítulos anteriores. Da que pensar. Cuando quieren, estos nipones saben hacerlo muy bien. El detalle es que no quieren y yo que me cago en su estirpe. Por cierto, Clannad alcanza la D en nuestro sistema de valoraciones. ¿Recomendable? Ni de coña.

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