Zero no Tsukaima [MEGA-ANÁLISIS]

jueves, 5 de febrero de 2015 , 0 Comments


AÑO 1



PRÓLOGO

Antes de empezar con la serie que nos toca hoy (sí, ya sabéis que es Zero, está en el título del post) me gustaría escribir algunas palabras en homenaje a su creador, Noboru Yamaguchi. Muchos no lo conoceréis, a menos que seáis fans de dicha saga y hayáis bebido gustosos todo el material que hayan publicado hasta la fecha. Hablo en pasado porque, lamentablemente, Noboru ya no está entre nosotros. En abril de 2013, un cáncer se lo llevó para siempre dejando una amargura difícil de contrarrestar en los corazones de sus familiares, amigos y allegados. Para sus fans, la pérdida también fue mayúscula, no sólo por no tener presente a un ídolo, sino porque sus personajes, amigos de sus lectores, también fallecieron en parte. Esas vidas de ficción quedaron truncadas de manera más cruel, no obstante, aún tenemos parte de las mismas.

Aunque fueron muchos los meses que luchó contra esta maldición que notificó en 2011 a sus fans, no se rindió y quiso dar un final acorde para esa saga que le encumbró. Nacida en 2004, la historia de Zero no Tsukaima encajó muy bien en los gustos de los ávidos lectores nipones de novela ligera. Desde entonces, manga y anime también se hicieron hueco en la estantería reservada a Zero. Pero esta magnífica historia quedó sin final. Dos tomos, a dos malditos tomos se quedó de completar su sueño Noboru. Puede parecer triste, pero hay que ser realista. Nos enseñó un nuevo mundo, lleno de magia, amor y momentos divertidos. Y quedará con nosotros para siempre, aunque Noboru se haya ido, aunque no la haya terminado. Louise, Saito, Derflinger, Kirche, Siesta, Henrietta y todos los demás (porque podría estar hasta mañana nombrándolos) nos harán compañía siempre que queramos. Por esto mismo, mi agradecimiento. Gracias, Noboru. Gracias allá dónde estés.







Y tras esta melancolía, hoy le sacaremos brillo a la varita (guiño, guiño) con…

Pasamos a una de las series más exitosas de 2006 y cuya historia original, ideada por Noboru Yamaguchi, está inacabada debido a un cáncer que padeció su autor durante varios años y que acabó con él antes de poner el punto y final a la misma. Sólo logró completar 20 de los 22 volúmenes que tenía previsto. No obstante, la parte del anime sí está finalizada, no sólo con esta temporada inicial, sino con otras tres que analizaremos a continuación de ésta.

Con historias parecidas en las novelas, películas, mangas y animes, nos recordará un poco a la ambientación de Harry Potter (hablo de la historia de J.K.Rowling porque es la más conocida internacionalmente), no obstante, el argumento es diferente. Parece ser que en un mundo paralelo, discurre un tiempo relativamente diferente, donde la magia y las castas sociales pasean por cada uno de los recovecos de dicha tierra. La ambientación es parecida a la que existe en Harry Potter (hablo de la magia), sumándole las características sociales de una edad media, con nobles, plebeyos y sin curas (las castas o clases sociales). Realmente lograron dar un punto diferente en todos los personajes según pertenezcan a una clase o a otra. La única diferencia entre ellos reside en el poder que poseen. Los nobles tienen acceso a la magia y pueden utilizarla sin ningún tipo de problema. Todo lo contrario ocurre con los plebeyos, que sólo viven para servir a la casta superior. Debe de ser el poder oculto de la endogamia.

En este mundo intransigente, aparece una escuela de magia donde estudia nuestra protagonista y la que le da nombre a la serie, Louise Françoise le Blanc de la Vallière (de Todos los Santos de Borbón y Borbón Lagarto Spock) cuyo alias es Zero o Louise la Zero. Este mote está originado en los continuos accidentes que esta muchacha causa cuando practica la magia, a mayores del inexistente éxito que ha logrado hasta la fecha con sus conjuros. Claro que deberíamos remarcar entre comillas la palabra éxito, ya que de trabajar en una explotación minera, la joven podría amasar una fortuna obteniendo mineral gracias a las habituales explosiones que surgen cuando conjura algo. A mayores, tendremos que mezclar su delicadeza, saber estar y su estado dubitativo con la arrogancia, el orgullo, los celos y la violencia nobiliaria con su maravillosa fusta. Tsundere total.
-Mírala, que bonita y tranquila está cuando duerme. ¡No despiertes al demonio!-

En una de estas explosiones, concretamente cuando intentan invocar a un familiar (no, no es un cuñado, ahora explico lo que es), aparece el otro protagonista de la serie, Hiraga Saito, un adolescente de nuestro mundo que es arrastrado por la fuerza de la magia hacia Louise. Según la definición menos conocida y que aplica a la magia, un familiar es una criatura mitológica que acompaña al mago durante su existencia y que posee poderes mágicos que son capaces de ayudar a su amo, en este caso, quién lo invocó. La teoría es así, en la práctica veremos cómo Saito intenta escapar de este demonio de pelo rosado llamado Louise.

Poco a poco iremos comprobando que la historia y relación entre estos dos protagonistas guardan más sorpresas y misterios de lo que se puede suponer de antemano, sobre todo en lo que a Saito se refiere. Pero no sólo estos dos personajes principales estarán entreteniéndonos. A mayores tendremos a otros, tanto o más estereotipados que Louise.


> Derflinger: una espada mágica y charlatana. Muy coherente y que dará consejos, no sólo a su portador, Saito, sino también a sus amigos.
> Kirche Von Zerbst: una adolescente muy desarrollada, hormonalmente hablando. De grandes pechos y muy ardiente (dicho sea de paso, ése es su apodo), tendrá como afición seducir a todo hombre que tenga en su rango de visión y cumpla con unos simples requisitos: una cabeza, un tronco, dos brazos y tres piernas. Eso sí, cuando consiga su objetivo, intentará pasar de él. Ya me entendéis, ‘logro desbloqueado’ y a otra cosa, mariposa. Sin embargo, también es una excelente maga del elemento fuego.
> Tabitha: es la mejor amiga de Kirche. Muy callada y aplicada en la magia, sólo hablará cuando sea estrictamente necesario. Esto, ya comprenderéis, podrá dejarla en un papel algo discreto, pero guardará sorpresas con cada episodio que pase. Su elemento es el aire.
> Guiche de Gramont: hijo de un almirante condecorado del ejército de su reino, estudia en la misma clase que estas muchachas. Metrosexual de arriba a abajo, muy presumido y, al principio de la serie, orgulloso y arrogante, aunque este carácter cambia con el paso de los episodios. También seductor como Kirche, no tendrá tanto éxito como ella, pero sí esa fama, que le acarreará más de una riña con su enamorada Montmorency. Su elemento es la tierra y adora a su topo hembra Verdante (no confundir con Belldandy).
> Siesta: al contrario que los anteriores, ella es una plebeya y su significado español no le hace justicia, ya que pocos serían los hombres que lleguen a dormir estando junto a ella. Trabaja en la escuela de magia como sirvienta y parece que hace buenas migas con Saito. De carácter tímido, con puntos de extrovertismo radical, guardará alguna sorpresa bajo su delantal (no, no es un hombre).
A mayores tendremos personajes secundarios, como puede ser el director de la escuela, Osmond, un pervertido al estilo Mutenroshi cuyo familiar (un pequeño ratón) espía los bajos de su secretaria; el profesor Colbert, un friki de los objetos extraños del mundo de Saito; Fouquet, una maga malvada que se dedica a robar objetos mágicos de valor o la princesa Henrietta, amiga de Louise desde la infancia y a la cual le encargará varias misiones extraoficiales para cumplir en favor del reino. A parte de estos también habrá algunos más, pero eso desvelaría las sorpresas y la trama de la serie (por lo menos, de esta temporada).
-Mira como se licuan los dientes-

La historia de por sí entretiene y engancha sin mucho esfuerzo. Los capítulos pasarán uno tras otro, aunque no tendremos excesiva sed de más. Eso sí, dejarán algunas incógnitas pendientes. Parte de ellas se contestarán en las siguientes temporadas. Hay datos o ambientaciones que son muy curiosas. Los reinos al igual que los nombres, son de estilo europeo. Tendremos el reino de Germania, el reino de Gallia, el de Romalia, el de Albion y el de Tristain, en dónde está situada la escuela que tratamos (sólo falta Felizonia para tener contentos al amado líder). Otro punto que me gustó mucho es la adaptación de la típica bombilla cuando tenemos una idea. En el mundo de Zero, la bombilla se cambia por un candil, muy práctico :)

De todas formas, hay cosas en esta primera etapa de Zero no Tsukaima que no me convencieron. Llamadlo carencia de realismo, llamadlo incoherencia puntual o gañanadas estilo Coppelion (le quedará el sambenito de por vida). Detalles como levantar un golem de roca de varios metros, que tiemble la tierra y que nadie se entere… muy sospechoso, todos están sordos. Saber que una bebida está envenenada, pero no hay problema en tomársela y caer maldito voluntariamente pudiendo TIRARLA. Preguntar si el agua está inusualmente alta y tener enfrente un poblado con las casas anegadas hasta el tejado. Tener un ataque de celos en el episodio 8 y golpear… ¿He dicho golpear? Una mosca atiza más fuerte. Hay otros muy fragantes, pero no los nombro porque ¡atencion, spoiler!.

El dibujo y la animación es el apartado que nos toca ahora. Normalito y sin exagerar sería su definición. Muy al estilo de las comedias románticas o comedias de acción, no habrá detalles en exceso. Esto no quiere decir que sea simple, sólo que no está excesivamente detallado. Me gustaron los escenarios empedrados de los muros y castillos, no tanto como los personajes, algo más simples. La animación está al mismo nivel que el dibujo, sencillita para no pasar hambre. No habrá efectos en 3D, cosa de agradecer. Eso sí, parece que Homer estuvo en la posproducción del vídeo con tanta cortinilla de estrellas para cambiar de escenas. Mucho abuso de este recurso. Tal vez J.C.Staff quiso hacerlo así para dar un toque personal a la serie, igual que en Star Wars están esos cambios tan bruscos y característicos.

En cuanto a la música, resulta curioso que algunos temas parezcan sacados de videojuegos RPG de mediados de la década de los 90. Van como anillo al dedo con la temática que tienen y le dan cierto plus de epicidad. También habrá otros temas para acompañar, pero no llegan al nivel de poder utilizarlos como canciones al uso. Verdad es que bastantes de nosotros, los fanáticos del anime, usamos los temas que nos enamoraron alguna vez en formato recopilatorio en nuestro reproductor de MP3. Lamentablemente, con Zero no Tsukaima, no tendremos ningún tema a destacar, ni siquiera el opening o el ending, que no cambian a lo largo de la temporada. Siendo 13 capítulos lo veo normal.
-Antes de ganar Eurovisión, Conchita tuvo su papel en la serie-


LA NOTA:

Si al principio leemos la sinopsis de este anime, puede que no nos llame excesivamente la atención. Sin embargo, si empezamos a verlo podemos quedarnos enganchados sin que nos demos cuenta, cosa de la que muy pocos animes pueden presumir. Estamos, pues, ante una serie que engancha desde el minuto ‘zero’, llevándonos de la mano, de forma agradable, a lo largo de la historia relatada. Así mismo, esta también cuenta con una muy buena caracterización de los personajes, aunque estos sean arquetípicos, y con cambios de guión acordes y sorprendentes.

J.C.Staff dio en la tecla con esta serie, lo que permite que nos olvidemos prácticamente de tragedias como Excel Saga. Y esto consigue que Louise la Zero se quede en una B con el sello de recomendable.



Emitida al año siguiente, ésta segunda temporada de Zero nos llevará por derroteros que sucederán poco después del final de la temporada inicial. En esta ocasión tendremos un cambio importante en la dirección del proyecto, que ahora recaerá sobre el desconocido Yu Ko. Y digo lo de desconocido porque no encontré información acerca de él ni en la Wikipedia, ni en IMDB. ¡Ni el mismísimo Sandro Rey pudo decirme algo!. Pero a lo que vamos, que el tiempo se nos echa encima y todavía tengo que comer. 

Es de agradecer es que continúen justo después de dónde lo dejaron. De argumento ligero, continuaremos con las aventuras de estos dos enamorados cuyas reacciones y comportamientos bien se podrían corregir con un poco de lo bien llamado “terapia de pareja”. Poco puedo hacer yo si el pobre Noboru Yamaguchi, el creador de la historia de Zero, ya fallecido, quiso dar un toque de inexperiencia en las relaciones sociales a estos dos adolescentes, con sus hormonas efervescentes a punto de estallarles las glándulas secretoras. Para muchos, esta inexperiencia puede identificarse como un error del guión y del tratamiento de los personajes, pero en realidad no lo es. Es la misma experiencia que vamos ganando cada uno de nosotros en la vida. Y si no, que levanten la mano aquellas personas que, teniendo algo a punto de ‘conquistar’ (un objetivo cualquiera, puede ser un chico o una chica, por ejemplo), la fastidiemos y lo perdamos. ¿Cuántas veces no habremos perdido una carrera en los últimos metros por saludar al público? Internet está lleno de esos fracasos. La vida está para que aprendamos de ellos. Desde luego, el tira y afloja está asegurado.
-Después del ladrillo que has escrito, ¿a dónde quieres llegar?-

Pues a uno de los pilares que nos enganchó en la primera temporada: las riñas entre estos dos. No miremos para otro lado disimulando, que va a ser cierto que nos encanta ver cómo se sacan los ojos los demás para sentirnos mejor viendo que ‘nuestro mundo’ se cae menos que el del prójimo. Tendremos más situaciones insólitas, esperpénticas y muy ‘tsundere’, marca de la casa. Aunque empiezan a ocupar mucha importancia en la trama, en detrimento del otro pilar argumental: Zero, Saito y el mundo mágico. En esta ocasión, Louise tendrá una ayudante en sus tareas de azotamiento. Su nombre es Eleanor y es una de sus hermanas. Tiene otra hermana, sí, su nombre es Cattleya. De la primera, Louise aprendió el mal carácter y las formas de tortura sadomasoquista. De la segunda… podría decirse que el color del pelo, pero eso fue cosa de la madre. El carácter dulce, maduro y pechugón se quedó atrás en el camino entre la segunda hermana y Louise. Betsu ni.

Aparecerán más chicas, todas jóvenes y con las carnes prietas. Agnes será otra de ellas. Es una de las mosqueteras de Henrietta. Habéis leído bien, mosqueteras, porque no habrá ni un sólo hombre entre dicha formación. Tendremos otra chica, pero haciendo el papel de mala malísima. Se llama Sheffield y dará mucha guerra (nunca mejor dicho) a nuestros protagonistas. Pero no sólo chicas serán las encargadas de cubrir todas las novedades (esto no es un harén como el de Keitaro, pero casi), aquí también tiene su papel un muchacho de nombre Julio Cesare, procedente de Romalia. No hablaré mucho acerca de este rubio de ojos azu… bueno, azules azules, no. Más bien, parece tener integrados en los ojos las típicas gafas 3D. Además, habrá que sumar al elenco de nuevos personajes, los anteriores descritos en la primera temporada con la única diferencia es que Henrietta se convertirá en Reina.

Del argumento, pues poco habrá que contar. Tristain y Albion entran en guerra y nosotros, los espectadores, seremos testigos de los sucesos que pasan en la misma, tanto en el país y lejos de los enfrentamientos, como en el frente de batalla. Eso si, en este aspecto echo de menos los enfrentamientos directos entre las tropas, con esos combates de magia que nos podrían dejar con la boca abierta y los ojos como platos. Al principio dije que el guión es ligero, en términos globales, pero esto no quita que cuenten muy bien lo que les ocurra a nuestros dos protagonistas, porque la trama girará constantemente en torno a ellos. Y esto será de principio a fin, a pesar que el principio de la temporada sea flojo y el final muy intenso (más bien los capítulos finales). Como opinión personal, preferiría que cortasen los cuatro últimos minutos del episodio final para dejar mucha más intriga, el corazón en un puño y las lágrimas a punto de salir en la siguiente temporada, pero es lo que hay; J.C.Staff lo guisa y nosotros nos lo comemos.
-Louise aprenderá nuevos trucos de magia explosiva. Muy explosiva, aunque sus curvas no lo sigan siendo XD-

De las cosas extrañas que me encontré, seguimos otra vez con los golpes ‘extra fuertes’ de Louise en el episodio 1. La única coincidencia que encuentro es el estado de preocupación excesiva en el que vive Louise, mezclado con sus continuos lloros. Puede que forme parte de su personalidad cuando la ira no está presente. También habrá otros ‘FAIL’ como que aparezca un anillo en la mano de una persona, si dicho anillo fue entregado a otra y, por lo que se vio hasta ese momento, dicho anillo no cambió de propietario. O si queremos rizar el rizo, realizar un salto de muchos metros de altura cuando el récord mundial roza los dos metros y medio. Cuando digo muchos, son muchos para semejante brinco.

Existe otro punto discordante que, a priori, no lo meto como fallo. Quizás hubo escenas cortadas que no se llegaron a emitir o que ni siquiera pasaron del punto de storyboard. Algunos se darán cuenta que determinados comportamientos entre personajes tomaron un atajo o aceleraron mucho entre una temporada y otra. El salto que dieron es brusco para quienes decidan ver todas las temporadas juntas. Y, aunque no nos vamos a rasgar las vestiduras por ello, si nos llamará la atención este hecho.

¿Y qué hay del apartado técnico?

Del dibujo y la animación, nada nuevo. De la música y el sonido ambiente, casi sin novedades. Digo casi por no decir ¡tenemos opening y ending nuevos!. El ending sigue el patrón estándar en el mundo ending, con una canción sosaina y sin mucho enganche. No obstante si que me gustó un poco la mini historia que relatan, con Saito haciendo de perro. Del opening, a decir verdad, me llamó la atención el ritmo dance que implanta. Si tenéis unos altavoces con refuerzo de graves, lo petaréis y bien.
-Me recuerda a lo que le pasó a un conocido con su gato-


LA NOTA:

La segunda temporada sabrá a poco para quienes esperen batallas épicas. Ésta es la historia de Louise y Saito y, de no ser por las cosas que les afecten, no habrá nada más. Siento decirlo así, pero es la verdad. ¿Se equivocaron en tomar este punto de vista? Es posible, falta ambientación global y la acción recae en los dos absolutos protagonistas. No obstante, J.C.Staff lo hizo lo mejor posible y el resultado es palpable. Se merece una D.



Emitida también en julio, pero al año siguiente de la segunda temporada, el anime mantiene el elenco técnico principal. No obstante, ésta será la última temporada dónde meterá la mano el director Yu Ko. A no ser que en este punto señalemos a la única OVA de Zero no Tsukaima y a la que analizaremos tras la reseña de esta tercera temporada.

Al igual que en la segunda, seguimos con los acontecimientos que terminan en ésta, que son pocos. Lamentablemente y para continuar con la decadencia que está tomando la saga hasta este momento, la trama principal será ligera (muy ligera) y se verá sospechosamente interrumpida en los primeros episodios, para estar olvidada en varios capítulos durante la mitad de la temporada. Eso sí, volveremos a retomar dicha trama dónde se quedó.
-¿Con qué rellenaron entonces la temporada?-

Ya nombro la palabra maldita del anime, esa misma que hace temblar a los fans de Naruto Shippuden, One Piece, Bleach o cualquier otra serie de larga duración. Quiero hacer hincapié en la misma: relleno. Temas adolescentes y con muchas hormonas; una comedia estudiantil. Como alguien diga algo sobre la ‘magia’ del amor, saco la escopeta. No obstante, lo de rellenar va con doble, cuádruple y hasta séxtuple significado, según el tamaño de la copa, pero siempre a pares. El Recio estaría encantado de gritar ‘¡uy que pechotes!’ para dejárnoslo bien claro. Bien decía mi compañero y presidente Jorge García que ‘cuando mucho pecho veas marcar, una historia de mierda te vas a encontrar. En la tercera temporada de Zero, este fantasma puede aparecérsenos. Pechos, pechos y más pechos serán los temas principales de buena parte de Princess no Rondo. Que si las de Louise, que si las de Jessica, que si las de Siesta… ¡Pero habrá más! Adivinad qué tiene en común Love Hina y la tercera temporada de Zero: un burdel sin luces rojas. Y en este burdel aparecen nuevas chicas traídas de 'exóticas' regiones, como Tifania, una rubia elfa de generosos bustos que volverá locos a chicos y celosas a las chicas. ¿Será trascendental semejante personaje en esta temporada? Ptsé. No será la única. También veremos a Irukuku, otra melonuda de comportamiento insípido-nee, hermana menor de Tabitha.


-¡Qué mal repartido está el mundo!- Pensará alguno.

De todas formas, para hacerlo un poco más fácil y entendible a todos, hago un pequeño resumen de los personajes de esta temporada. Tendremos a los absolutos protagonistas que son, como siempre, Louise y Saito (con Derflinger), aunque en esta ocasión también se une al protagonismo Siesta (por tiempo de aparición e importancia en los temas del coqueteo). Al igual que Siesta, se une Tifania para el mismo fin, aunque con algunas sorpresas y secretos. Tendremos a la reina Henrietta metiendo los morros por medio y a Tabitha, aunque ésta ya como línea divisoria entre protagonistas y secundarios. Ya en el mundo de los personajes de reparto, estarán, cómo no, Kirche, Guiche, Montmorency, el director Osmond y Agnes, descendiendo protagonismo desde la temporada anterior. También estará Sheffield en el papel de malvada acompañada por Joseph, su amo. No me olvido de Irukuku, hermana menor de Tabitha y con alguna sorpresa bajo el brazo. Por último dejo para el final a uno de los personajes más carismáticos en los partidos de fútbol…
-Usa calzoncillos de bronce, que no hay Maricorn que los tronce-

Efectivamente, así se llama dicho personaje de forma oronda. Es el entrañable gordito y rubio de mejillas sonrosadas que aparecía en la primera temporada, sobre todo en la escena de la invocación del familiar. Si veis dicha escena, lo tendréis identificado. Pues aquí, además de comer salchichas de dos en dos, tendrá su importancia en la trama, no tanta para ser un principal, pero sí para ser destacado.

Dejando atrás la descripción de los personajes, nos sumergimos en el argumento. Acabada la guerra entre Albion y Tristain, los habitantes se ven en la obligación de aumentar rápidamente la población realizando extrañas prácticas sexu… ¡Perdón! Se me traspapeló el guión de una película… ¿Por dónde iba? Ah, sí… Tras la firma de paz, la academia de magia tiene que volver a la normalidad. Por el camino los misterios dejados en el final de la segunda temporada deberán desvelarse. No obstante, mientras nuestros protagonistas intentan resolverlos, una poderosa fuerza maléfica intentará captar a Louise como heredera de la magia del vacío al más puro estilo ‘Luke, no, yo soy tu padre’. Tras ello, intentarán atravesar un bosque plagado de pechos y, entre tanta carne, nos perderemos.

Alguno ya tiene miedo tras este resumen, pero que no se alarme nadie, que el fanservice es de mentira. ¡Lo han tapado! Por lo menos las escenas más gratuitas. Así que toda la emoción sexual no resuelta, quedará difuminada entre las sospechosas sombras de la censura.

Chasco nos podremos llevar tras un inicio muy pasional, en cuyo primer segundo aparecerá un detalle importante en esos primeros capítulos. Muchos no nos daremos cuenta de ello, pero si lo volvemos a ver, caeremos de la burra. Otro detalle que me llamó la atención y me hizo reír, aparte del nombre del rubito, será cuando Siesta aparezca en escena, en el episodio 2, solicitando que pare un carruaje que circula por el camino. Fruta de una conocida planta, habitualmente la situamos en la zona de las hortalizas cuando en realidad no lo es. Sí, señores, estamos hablando del tomate y Siesta, en esa escena, grita esa palabra para dar el alto. Habrá otros gazapos, pero paso de nombrarlos, suficiente tortura es tener que llamar serio al guión de la temporada.

El apartado técnico sigue siendo el mismo. El dibujo, animación, banda sonora y sonido ambiente no cambian. El opening sigue siendo dance, con mucho bajo, aunque me gustó más el de la segunda temporada. El ending es sencillo e insípido, como casi todos los ending de las series.
-Ven aquí y acerca esos morritos-


LA NOTA:

Qué decir de esta temporada. Pues mucha decepción. No sé qué esperan con un relleno que llega a ocupar una buena parte de la temporada. De la historia que podrían haber hecho, pasamos a situaciones de colegio con líos de faldas y sostenes. ¿Entretenida? Sí. ¿Buena? No; normalita. Lo que la relega a una E.



Hablaremos ahora de esta OVA, publicada pocos meses después de la finalización de la temporada del mismo nombre. Como un capítulo a mayores, tanto en duración como en contenido, nos llevará por los senderos del fanservice en un argumento prácticamente aislado de la trama original. Digo prácticamente porque existirán trazas de las consecuencias del episodio 5, en dónde los caballeros (pervertidos) de Ondine espiaron a las chicas en los baños.

-Arreando que es gerundio-

No tendrá mucha profundidad la trama en esta OVA, aunque como suele ser habitual, la playa tendrá su protagonismo como escenario principal. Como es habitual, los estudios sacan OVAs o capítulos ‘especiales’ de las series de éxito donde los cuerpos femeninos intentan mostrarse sin tapujos, mojados con el agua del mar y rebozados con la fina arena costera. Todo esto lo hacen muy bien para poner los dientes largos a los fanáticos de las waifu, pero siembran la indiferencia en el resto de espectadores. ¿Qué se consigue con esto? Ganar votos, al igual que en las elecciones.

Quitándonos del debate si el fanservice está bien o no, porque los habrá a favor y en contra, nos centramos en la OVA. Su argumento es sencillo: parece que el director Osmond tiene en su poder un arcón con ropa del mundo de Saito. Estos ropajes, si se les puede llamar así, no son más que bañadores y bikinis, aunque el propio director no lo sabe. Por eso consulta a Saito su utilidad. Es posible que entre alguna idea loca y la perversión de estos dos saliese el plan de organizar un viaje de asueto a la costa. Todas esas buenas intenciones se transforman en un concurso para ver quién se pone los bañadores más pequeños de dicho arcón. Bueno, la versión oficial es ofrecer plegarias a los espíritus del agua salpicándose en la orilla, aunque de ahí a la realidad hay un trecho bastante grande, el que consiguen las hormonas. Del resto os lo podéis imaginar, melones, sandías, partidos de volley-playa y el mar. No hay más y no habrá más. Sólo carne, carne y más carne.
-Playa, bañadores pequeños y tentáculos. Creo que ya sé cómo acabará todo esto-


LA NOTA:

Sé que a parte de los fans de la serie les gustará ver a las chicas cortas de vestuario, pero si no fuera tan descarado o si tuviera un guión acorde, estaría mucho mejor. No tengo más que comentar. Se queda en una E muy justa.



Empezamos con la última temporada de Zero no Tsukaima. En esta ocasión, J.C.Staff cambia el director por el que estrenó la saga animada, Yoshiaki Iwasaki. Poniendo punto y final al anime. El manga quedó, no obstante, sin finalizar, tal y como comenté al principio del análisis. El autor de Zero, Noboru Yamaguchi, falleció el año pasado debido al cáncer avanzado que padecía.

Casi cuatro años después del estreno de la tercera temporada, la cuarta se estrenó en enero de 2012 (al contrario que sus anteriores, que lo hicieron en el mes julio correspondiente a cada año). Este salto temporal fue causado por la enfermedad de Noboru, que entre operación y operación, terminó, al menos, con la saga televisiva. No obstante y a pesar de la rabia que puede nacer a causa de esta desaparición, su legado ha quedado presente. Puede gustar más o puede gustar menos, pero nos ha proporcionado a todos los espectadores de Zero varias horas de entretenimiento gracias a una historia con gancho.

Como suele ser habitual en las temporadas de Zero, continuamos la historia a partir de dónde lo dejamos. Tras rescatar a Tabitha y a su madre de las garras de Joseph, los protagonistas intentan rehacer sus vidas en la academia de magia. Sin embargo, son llamados por Vittorio Serevare, el Papa de Romalia, para formar parte de un ritual para salvar a Halkeginia de una futura hambruna que arrasará con todos los reinos. No obstante, Joseph y su familiar Sheffield intentarán por todos los medios evitarlo.
-¡Todas para uno y uno para todas! Así decían las mosqueperras-

Ésta será la parte inicial de la trama que es bien llevada al inicio, para después hacernos pasar por el gaznate el día a día de la nueva vida de Louise y Saito, sin llegar al nivel decadente de la tercera temporada. Sí, señores, parece que esta relación avanza (por fin, gritarán algunos). Ya tenemos nuevo burdel. Volvemos pues a un esquema parecido al de la segunda temporada, con un inicio prometedor, una pequeña parte central llena de riñas y una parte final emocionante y bien gestionada. Es marca de la casa. Unificaron los dos aspectos primordiales de la saga lo mejor posible y el resultado no es tan malo como podría suponerse tras la visualización de Zero no Tsukaima: Princess no Rondo, aunque tampoco tan bueno como desearíamos muchos.

De todas formas, ya aviso (aunque sin dar spoilers) de que desde el episodio 7 en adelante la cosa se pone interesante. Poco a poco la emoción irá in crescendo hasta llegar a los episodios finales en dónde nuestro corazón quedará a merced de las situaciones que acontezcan. Sólo he de decir que el final de la serie es, con mucha diferencia, de los mejores que he visto en mucho tiempo. Y es que los cinco últimos minutos son una demostración de que las cosas se pueden hacer de manera excelente cuando se tiene que finalizar una historia.
-Saito en su pasatiempo favorito, pasear por los pasillos en búsqueda de pechos solitarios-

En este mejunje literario, los personajes serán muchos y variados. A mayores de los protagonistas (Louise y Saito) estarán Derflinger, los amigos de la academia de magia, el antes nombrado Papa Vittorio y Julio Cesare, la reina Henrietta, Tifania, un antiguo elfo de la tercera temporada llamado Vidalshal (aunque también otros elfos a mayores como seria su sobrina Luctiana). Todos aparecerán y tendrán su importancia en esta última temporada. Sin embargo, el protagonismo recaerá en los dos tortolitos.

De los cambios que me encontré a mayores de la propia historia, tenemos en el dibujo y la animación. Aunque sustancialmente mejores, estos elementos no ofrecen un cambio extremo. No quiero llenaros de ilusión y que os llevéis un chasco, pero a decir verdad lo hicieron mejor. Me gustaron mucho los detalles que existen ahora en los escenarios y en los fondos, la gama de colores y también las animaciones acerca de la magia utilizada. Muy trabajadas.

Del apartado sonoro seguimos igual que antes. Esto no quiere decir que en su día fuera malo, pero el nivel en efectos, voces y música era el adecuado. En ‘F’, este nivel se mantiene y no nos veremos defraudados. La buena mezcla del audio en el momento del clímax final es una magnífica prueba de ello. A mayores del sonido, tendremos opening y ending nuevo. El primero muy pop-rock no llega hacer sombra a un ending muy j-pop, gracioso, con buenos tiempos e inspirado perfectamente en el comportamiento tsundere de Louise.
-Guste o no, esta pequeña tsundere conquistó el corazón de miles de otakus-


LA NOTA:

Finalizo este análisis con cierta tristeza por haber acabado la serie. Aunque no me haya llenado al completo, sí me gustó esta temporada final. Es un buen broche para terminal con la saga y Noboru quedará orgulloso, esté dónde esté, de cómo habrá terminado todo. Sigo algo molesto por ese punto carnal y de argumentos adolescentes que nos apartan de la trama principal de la serie justo después del inicio de la misma. Vale que quieran mostrar cómo es el día a día de estos dos, pero nos aleja de su principal fin. Quizás una serie de OVAs para mostrárnoslo tras una hipotética temporada de acción podría estar estar bien, pero decidieron hacerlo así. Me imaginaba una cosa y ofrecieron otra, no mala, pero diferente a lo que me esperaba. No obstante, quedo satisfecho con lo que vi y no soy el único en el planeta que siente lo mismo. ¿La nota? Una C.

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