Akame ga KILL!

jueves, 10 de marzo de 2016 , 0 Comments

AÑO 2


Esta semana recordaremos las gañanadas de Coppelion con...

> Akame ga KILL! (White Fox, 2014, 24 CAPS)



Vuelvo esta semana a la palestra con otra de las series prometidas hace un año en nuestro maravilloso y no olvidado pseudo-podcast. Esta vez le toca a un anime del estudio White Fox, conocido por estos lares por trabajos como Katanagatari o Steins;Gate, aunque también tiene otros como Tears to Tiara, The Devil is a Part-Timer!, Is the Orden a Rabbit?, Jormungand o Perfect Order, todas con unas notas altas de valoración en diversos foros de internet, al igual que el anime que traemos en el día de hoy: Akame ga Kill. Pero no es oro todo lo que reluce, por lo que vamos a mostrar un punto de vista diferente de este experimento nipón, si se me permite la expresión (y el pareado XD).



¿Por qué digo experimento?

Por la simple razón de llenar con mierda una buena parte del metraje. Sin embargo, sí es de recibo aclarar que tiene puntos positivos por los cuales esta serie merece estar donde está (no confundir donde la han colocado, que son dos conceptos diferentes). Así que comenzamos por la que suele ser la parte inicial de mis análisis: la sinopsis.


Lo que me atrajo de esta serie para poder analizarla en el blog era su atractiva mezcla de acción, sangre (algunos lo llaman violencia, otros gore), magia y unas buenas recomendaciones por los foros, esos mismos foros que he de abandonar si quiero ver algo de nivel. Principalmente, en estas páginas explican que Akame ga Kill trata sobre un chico, Tatsumi (luego hablaremos de él) que viaja a la capital del imperio para poder unirse al ejército, ganar dinero y salvar a su pueblo de la hambruna que está pasando desde años atrás. Una vez en la capital, ve como la corrupción está enquistada sin remedio en todas las capas de la sociedad por lo que acaba por alistarse en las filas de la Night Raid, un grupo revolucionario contrario a las formas con las que el actual monarca trata al pueblo de su imperio. Este grupo se dedica a asesinar a los corruptos que explotan y maltratan a la ciudadanía.


Hasta aquí todo bien, pero la historia real nos lleva por otros derroteros mucho más densos. Hay detalles como que Tatsumi (que sí, que luego hablamos de él) sale con dos amigos de su pequeño pueblo en busca de esa anhelada fortuna o el cambio de sensaciones de ser el protector de unos nobles a formar parte de un grupo de asesinos nocturnos, por poner dos ejemplos del primer episodio, que enriquecen mucho la extensa trama de la serie. Veremos que la sinopsis se queda muy corta en la descripción de un anime más denso en historia de lo que en un inicio pudimos suponer. Y recordad que solo fueron ejemplos del primer episodio los que os acabo de dar.

-¡Anda, mira, el instituto de Satsuki!-

Si bien, cuando nos adentramos en las profundidades de la serie, sobre todo una vez vista, podemos dar una sinopsis o descripción general algo más exacta. Continuando a partir del punto en que Tatsumi se alista en el grupo Night Raid, poco a poco descubriremos que la resistencia tiene sus handicaps a la hora de eliminar del poder a sus objetivos, a pesar de utilizar armas "legendarias" llamadas teigu. Estas armas fueron creadas por el Primer Emperador para mantener la existencia de su imperio y cumplir su anhelo de que durase 1000 años tras su fallecimiento. La fabricación de estas armas se llevó a cabo por las más eminentes mentes científicas, recopilando los materiales y las criaturas más extrañas del mundo en aquella época. Según indican en la serie, se crearon un total de 48 teigus de diferentes tipos y características, pero la mitad se perdió 500 años antes de la historia que se relata en la serie. Deberéis saber que los teigus son armas muy poderosas, mucho más que las normales y que llevarlas requiere una compatibilidad entre dueño y arma que no todo el mundo posee. También hay un detalle importante a tener en cuenta de los teigu: si dos guerreros con teigu se enfrenten con intención de matarse entre sí, uno siempre acaba muriendo, como mínimo. Si pensáis que esto puede ser un plus de emoción a la serie, ya veréis cuando se pasan por el forro esta "ley de hierro". Siguiendo con los fails, hay otros detalles de los que no me gustaría hablar, ojalá que no, pero tengo que hacerlo. Tengamos en cuenta que Akame ga Kill tiene 24 episodios y que, más o menos, algo de relleno siempre habrá en una serie de esta extensión y todo el mundo está preparado para ello. Aún así, ¿está el planeta dispuesto a aceptar barrabasadas de un nivel over nine thousand? Efectivamente, lectores míos, huelo zascas, pero tranquilos, que esto solo es un aperitivo, el plato fuerte irá al final.


Por poneros unos ejemplos sencillos y didácticos, fáciles de aprender:

- No sé cuántas veces conté a personas que no se mueren por las buenas o por las malas. Ejemplos: cortar gargantas y que sigan hablando como si nada.
- También detalles como dejar caer la espada al recibir una estocada de un adversario, no cogerla y acto después está envainada, limpia y abrillantada (cosas del respawn, según dice Jorge García).
- Por último, haciendo alusión a Coppelion, tenemos cambios radicales de comportamiento en personajes, como la niña rubia del primer episodio, aunque concretando un poco más, todos estos zascas son del mismo capítulo: el inicial. Si sois algo listos, ya podréis adivinar las mierdas nos ofrecerá White Fox en los 23 episodios restantes. Agüita.

De todas formas, como decía tres párrafos más arriba, hay detalles por los que merece la pena ver este anime, os lo digo de verdad. La tan anhelada profundidad en la historia y también en los personajes se hace realidad aquí. Tenemos una historia principal que ilustro ligeramente en la sinopsis y un montón de historias secundarias, tanto por el protagonista Tatsumi (que sí, que hablaré de él, pesaos), como por sus compañeros e, incluso, sus enemigos. Nos darán unas cuantas vueltas pero no nos marearán, nos llevarán de la mano como si de un baile se tratase.

-Tatsumi, que ese venerable anciano no es un cosplayer de Naruto-

Ahora sí, cambiamos ligeramente el rumbo para dirigirnos al apartado de los personajes, no sin antes detallaros varios aspectos a destacar de este apartado técnico. A pesar de la frontera algo difusa entre los personajes menos protagonistas y los menos secundarios, cosa que sucede más a menudo de lo que parece en un montón de series de animación (y no animadas), la serie guarda una buena seña de identidad. Esta no es otra más que una caracterización única que hace que cada personajes no se repita. Sin embargo, este arma posee un doble filo: si un personaje no está bien desarrollado, se nota esa carencia al tener que compararlo con el resto, sobre todo en dos sucesos: el encasillamiento o repetición de costumbres hasta el hastío, como primer ejemplo, y el poco desarrollo o desidia de los guionistas en el segundo. Lamentablemente, en Akame ga Kill ocurren ambas situaciones más veces de lo deseable, haciéndonos ver que el popurrí de personajes se convirtió en un trabajo algo grande para estos chicos llegados a ciertos momentos.


De todas formas, a continuación (ahora sí) os describo los personajes:

> Tatsumi. Principal protagonista masculino. Como ya comentaba antes, emprendió viaje desde su pueblo hacia la capital en búsqueda de fortuna para salvarlos del hambre que padecen. Se acaba uniendo a la Night Raid en venganza por la muerte de sus amigos. Al final acaba teniendo su propio teigu. No os digo cuál para no chafaros nada. Gracias a su amabilidad y buen corazón, la base de los Night Raid parecerá un remake extraño de Love Hina.
> Akame. Principal protagonista femenina. De sangre fría, esta letal asesina carga con un pasado lleno de muerte, sangre y destrucción. De todas formas, tiene su lado bueno, es trabajadora, responsable y se preocupa por sus compañeros.
> Leone. Esta rubia "felina" de ropajes ligeros nos recordará a Katsuragi en Neon Genesis Evangelion por su carácter cervecero, aunque es bastante más despreocupada que la teniente de NERV.
> Mine. Es un intento fallido de Louise (de Zero no Tsukaima): pelirrosa, (algo) tsundere, burguesa, en ocasiones llama de forma despectiva a Tatsumi, casi destruye la base cuando la pilla en bragas...
> Sheele. Es una chica de predominante presencia violácea. De voz dulce y actitud delicada, esta patosa tiene una habilidad pasmosa para acabar con la vida de quién se proponga. Como dice ella, el tornillo suelto que tengo en la cabeza me hizo una asesina con talento. Así que, cuidado con l@s torpes, igual os pueden hacer la raya al cuello.
> Lubbock. Es el "pervertido" de Night Raid, aunque el chaval se esfuerza en intentar ir tras una única chica: Najenda. Es muy habilidoso con su teigu, teniendo diferentes usos según la situación.
> Najenda. Es la líder de Night Raid y, aunque parezca que ni pincha ni corta en los combates, ovarios no le hacen falta. Es muy habilidosa en las estrategias de grupo, además de inteligente en el trato con sus compañeros.
> Bulat. Este guaperas, antiguo soldado imperial, será el mejor maestro en las artes de la guerra que tendrá Tatsumi. Con una gran fuerza y temperamento, este tupé con armadura será uno de los integrantes favoritos de Night Raid.
> Chelsea. Como el equipo de fútbol, con dos cojones. Esta muchacha de estética extraña si la comparamos con el resto del grupo, sobre todo teniendo en cuenta esos auriculares con los que debe de aislarse de la OST de la serie (luego hablamos de ello) o por ese uniforme escolar (también hablaremos de esto otro después). De comportamiento travieso, hará rabiar a varios miembros del grupo, pero no lo hará por mal, si no por cariño hacia ellos. Parece que sus anteriores compañeros en otro grupo de asesinos aparecieron muertos cuando volvió de una misión y eso le afectó severamente.
> Susanoo. El esperpento hecho teigu, humano o lo que sea. Muy bueno luchando, también será un gran amo de casa, esclavo o lo que le pidas. Un sinsentido que remata con un síndrome obsesivo-compulsivo al estilo de Melvil Uldan (interpretado por Jack Nicholson) en "Mejor... imposible".
-¡Toc, toc! Disculpe, preguntaba por Ana Mol... Perdón, me he equivocado-

Tomamos un poco de aire para continuar, pero no con los secundarios, sino con el grupo de los malos. Esta parte de los personajes la haremos diferente esta vez a causa de la extensísima lista de nombres que aparecen en la serie. Empezamos con:

> Esdeath ("esmuerte", ya tú sabeh, brother). Esta general del imperio es una guerrera formidable, temible y poderosa. Es conocida por sus éxitos en las batallas y su poca (yo diría nula) empatía con sus semejantes. Es una psicópata de manual. No obstante, esta muchacha de pelo azulado acabará enamorándose de uno de los personajes de la serie, situación un poco extraña e ilógica para alguien sin sentimientos.
> Seryn Ubiquitous. Esta joven guardia imperial pasa a formar parte del grupo de la general Esdeath. De carácter despreocupado y jovial, su personalidad será la que más cambie de la serie, volviéndose una psicótica al creerse una versión alterada de la realidad.
> Wave. Oficial de la marina imperial (el nombre del personaje se las trae) también reclutado por Esdeath. Tiene un carácter y personalidad muy parecidos a los de Tatsumi. Curiosamente tiene un teigu muy similar al que conseguirá el protagonista, lo que reafirma el concepto de compatibilidad entre teigu y dueño. Algunos solo verán el punto discordante en el desarrollo del personaje, haciéndolo muy parecido al protagonista, pero nada más lejos de la realidad.
> Kurome. Es la hermana pequeña de Akame. Se criaron juntas, pero acabaron por separarse, ya que Akame desertó del ejército imperial por toda la corrupción que imperaba en el reino. Declaró a su hermana como traidora y solo la busca para completar su cometido: matar a todos los rebeldes.
> Run. Este ex-maestro se une al equipo para aniquilar a los Night Raid. Junto con Wave es lo más normal que hay en el grupo de la general Esdeath. No tiene mucho papel en la serie y se queda en un triste secundario, pudiendo haberle dado algo más de protagonismo. Al menos, es la sensación que a uno le queda tras completar la serie.
> Bols. Antiguo miembro del escuadrón de incineración. Posee un comportamiento de lo más aberrante. Lo siento, un tío que se dedicaba a quemar vivos a numerosos ciudadanos no puede tener una personalidad casi inocente ¡y además cocina! ¿Pero es que todo asesino en Akame ga Kill tiene dotes culinarias? ¿Qué es esto? ¿Masterchef?
> Dr. Stylish. Otro que se las trae con el nombre. Recién salido del canal de TDT "Divinity", este científico tiene más estilo que el cuero rosa con lentejuelas. Está obsesionado con la experimentación con humanos y la evolución de Seryu es buena prueba de ello.

Con el doctor pringao terminamos el listado de enemigos, pero no con los personajes. Hay que tener en cuenta que existe una enorme lista de secundarios, la cuál no voy a exponer aquí y ahora, ya que convertiría a este análisis en la cuarta parte del Señor de los Anillos y no es plan. Eso sí, tampoco me puedo ir sin nombrar a la marioneta del reino, el emperador Makoto, un crío "inocente" que no ve más allá de los muros de palacio (ni tiene interés, por lo que se ve) y que basa todas sus decisiones en la opinión de su Smithers particular, el primer ministro Honest (otro más con un nombre cojonudo), que no es otro que el más interesado del reino en el que siga imperando la corrupción para agrandar su fortuna y poder.


Y después de este "resumen" de la trama y personajes, solo os recomiendo ver la serie para disfrutar de esta densidad argumental tan destacable. Lamentablemente no todo el monte es orégano y dentro de este mar de historias secundarias tenemos icebergs que nos entorpecerán el viaje hasta hundirnos en determinados episodios o escenas. Seguro que ya hay algún espabilado que intuye que se acercan los zascas. No lo voy a negar, es mi gasolina. Sin embargo, en esta serie es el pan de cada día o, más concretamente, de cada capítulo. Id cogiendo bíberes que esto va para largo.
Aquí vienen los mega-zascas

- Tras el capítulo inicial, llegan las tonterías en el tercero. Seguimos teniendo personas muy charlatanas tras rebanarles el cuello. Además, para dar variedad, vemos que alguna francotiradora obtiene mejor resultado disparando de pie y sujetando el rifle a pulso que tumbada en el suelo. Lo de la fuerza del viento cambiante ni hablamos. Así son de pros. Paso de adentrarme en los derroteros de un debate, para llegar a una conclusión acerca de la construcción de un palacete, oculto en las profundidades de un bosque, que utiliza una organización criminal buscada por las autoridades, pero ¿pegar tiros y que te oigan a kilómetros, por no hablar de las columnas de humo gigantescas? Con el paso del tiempo, los charlatanes evolucionan y ahora con un boquete en el tórax también le dan al paliqute. Como última mención en este episodio fantástico, quisiera saber qué consideran como maestros en artes marciales si un mequetrefe te agarra y ni te puedes mover ni empujarlo, cuando has demostrado que tu fuerza y rapidez son increíbles.
- En el capítulo 6 vemos que si te parten por la mitad sigues hablando, atacando, recordando y hasta da tiempo a meter un bloque de anuncios de Antena3. También sorprende que le corten los brazos a alguien y no muera desangrado, ni siquiera se desmaya a causa de la bajada de presión arterial. Otra situación sin explicación. Según indican en la serie, los teigu de tipo orgánico obedecen a su dueño. Si se mata al dueño, el teigu deja de atacar. Tenemos al dueño sin brazos, en el suelo, indefenso y a punto de morir. ¿Lo matan? No, prefieren atacar al teigu con toda la lógica anal del mundo.
- En el séptimo episodio vemos que a Mine le inmovilizan el brazo izquierdo por una rotura del mismo en un combate. Qué curioso que el roto fuera realmente el derecho.
- En el episodio 10 vemos más charlatanes, esta vez al atravesarle el cráneo una pluma. Bueno, hablar, ver y dilucidar. Esto es asombroso.
- En el capítulo 11 vomitaremos, también gracias al apartado musical. Es el episodio de los personajes ridículos y esperpénticos. Yo ya no sé a qué atenerme. Si la espada de Akame mata por veneno si el corte no es mortal, ¿cómo es posible que haya un enemigo que no le afecte en absoluto?
- En las últimas escenas del episodio 16 y primeras del 17 vemos que la principal norma de los enfrentamientos entre teigu no se cumple. Ya sabéis, la de que uno de los poseedores de estas armas legendarias muere si se enfrentan dos con intención de matarse.
- En el capítulo 20 disfrutaremos de otra evolución de los degollados. Ahora, además de hablar, pueden caminar tranquilamente, atacar y hacer el ridículo más que nunca.
- En el penúltimo episodio no comprendo esas charlas entre contrincantes a cientos de metros de distancia y que se entiendan perfectamente.
- Terminamos con una gañanada del último capítulo admirando el milagro de la pólvora y los proyectiles de Yisus y sus panes y peces. Es espectacular ver un arma de avancarga, concretamente una pistola de percusión, disparar múltiples veces sin recargar. Da que pensar, sobre todo en el orgullo de Rambo al verla.

Me he quedado con tres detalles que quiero exponer ahora antes de finalizar el lanzamiento del carretillo de estiércol. El primero de ellos es referente al estilo narrativo. Con el paso de los episodios veremos con más frecuencia que el ambiente de tensión en las escenas de acción se corta al aparecer (salvajemente) con momentos de humor tan dignos que los podría interpretar Jaimito Borromeo. Lo que, en un inicio, pudiera parecer una escena de acción sangrienta, queda en un chiste de pésima calidad.


El segundo detalle-zasca del que os quiero hablar es del vestuario, ambientación, ¿guetos?... Resulta llamativo, yo diría desconcertante, el cambio de modas y estilos en los ropajes o de la arquitectura, por poner dos ejemplos. En un episodio parecen renacentistas, contemporáneos en otro o actuales en un tercero, sin olvidarnos del omnipresente estilo japonés con sus kimonos. Si los creadores han querido plasmar una variedad enorme de gentes para demostrar que la inmensa capital del imperio (ojo, hablo de la capital, de una única ciudad, no de la totalidad del reino) posee un montón de culturas, lo han conseguido, pero a costa de confundir con incoherencias. Y ya no me pongo a hablar de las diferencias en la tecnología, que solo falta que pongamos a un cromañón.

El tercer y último detalle se trata de una curiosidad, pero muy relacionada con esta metástasis de zascas. Es una simple apreciación, puntualización, comentario o como lo queráis llamar. Resulta interesante comprobar que cuando no hay luchas importantes, los zascas desaparecen. Quizás el equipo de White Fox se equivocó enfocando la serie y debieron de coger el camino del "slice of life" si querían tener una serie de 10. Da que pensar, ¿no es así?

-Dios mío, Son Goku con gafas. ¿Qué será lo próximo? ¿Ver a Vegeta bailar?-

Acabamos con el universo de las collejas, ya que esta parte no puede ser más grande que el propio análisis (o incluso que la propia serie) y nos inmiscuimos en los apartados técnicos del anime. Sí, podemos coger aire y olvidarnos por un momento de todas las gañanadas para respirar tranquilos con el apartado musical.

¿O quizás no? Como diría un buen gallego, depende, y como concretaría un gallego como yo, depende de si la OST es por separado o con la serie. Depende, sí. Por sí sola, la banda sonora supera en putrefacción a maravillas como el primer disco de las Gemeliers (he puesto "las" a propósito, que conste). Malo, malo, malo. Pésimo. No sé qué cantidad de papel higiénico usado se han fumado los artistas encargados de la música, pero les recomiendo cambiar de marca por una de triple capa. De por sí sola, el disco de la OST no sirve ni como posavasos. 


Otro aspecto muy diferente es la mezcla con las escenas del anime. Buena realización, destacable diría yo, en dónde la penetración de sensaciones hará que nos adentremos en los combates o en el día a día de los personajes. Es uno de los aspectos que más me han gustado de la serie, con diferencia. Sin embargo, hay puntos en los que me gustaría coger un hacha y picar leña, ya me entendéis. Solo os voy a señalar un combate, concretamente el del episodio 11 con el Dr. Stylish. Esa ambientación, esa música... sobrepasa todo lo inimaginable: la de peluquería, la de peli porno de los 70 y la de show de humor del sábado por la noche. Es, sencillamente, lo peor. 

En cambio, el otro apartado técnico está más logrado. Ese, amig@s mí@s, es el del dibujo. Sin trazos sublimes, mantiene una alta calidad en las escenas pausadas como en las de acción, con buenos movimientos de cámara y diferentes puntos de visión de los combates, satisfaciendo a los más exigentes en estos aspectos, siendo muy logrados y sin objeciones, con lo que consiguen mis felicitaciones al poder disfrutar de todos esos momentos sin que se me hinche la vena de la frente. Aún así, quisiera ofrecer un pensamiento que me ronda por la cabeza desde hace tiempo y que no solo me ha llamado la atención a mi, sino también al presidente (excelentísimo) Jorge García. ¿Qué puta manía, o vicio, tienen ahora los estudios de animación por poner muros gigantes a todo lo que hacen desde que salió Shingeki no Kyojin? De verdad, que ya cansa. Un día voy a ver el remake de Oliver y Benji hecho por estos iluminados y me voy a enfadar, de verdad.

Terminamos esta biblia centrándonos en los opening y ending. Tenemos en esta ocasión dos de cada. ¡Mira Noé, dos de cada! ¡Mételos en el arca! La primera pareja se dejan ver entre los episodios 1 al 14. El opening resulta bastante interesante, con ritmos muy rockeros y animación destacable. El título de este tema es Skyreach y lo interpreta Sora Amamiya. En cambio, el ending cambia esos ritmos rápidos por música más lenta con escenas pausadas y relajadas de los protagonistas. Con el título Konna Sekai, Shiritakunakatta, os dejamos esta canción interpretada por Miku Sawai.


A partir del decimoquinto episodio vemos que la apertura y la finalización se renuevan para ofrecernos nuevos temas musicales y animaciones. El opening es una muestra de lo que acontece en esos mismos episodios en el anime, actualizando personajes nuevos, mostrando los enfrentamientos clave y dando una buena muestra de la animación que puede realizar este estudio. El tema Liar Mask interpretado por Rika Mayama no está mal, aunque preferiría algo más de rock duro. Sin embargo es cuestión de gustos, bien hecho está. Hablamos ahora del ending. De música lenta y de voz tierna, al igual que el anterior, realmente muestra una gran calidad, en animaciones, detalle y contraste, mostrando una predominante en blanco y negro que se rompe por contados detalles coloreados que no hacen más que engrandecer este ending. Desde luego, es uno de los mejores que haya visto, sin duda. Sora Amamiya nos obsequia con el tema Tsuki Akari.


LA NOTA:


Finalizamos este extenso análisis de Akame ga Kill con las últimas puntualizaciones. Estamos ante lo que se conoce como entretenimiento de palomitas. Que no quepa ninguna duda que la serie es buena, pero se queda con ese sambenito al estar mermada por su mala construcción y poco refinamiento. Podría haber sido una auténtica joya si supieran llevarla con buena batuta, no obstante, son tantos los defectos de esta que me entristece etiquetarla con una D. En este blog no buscamos solo series de animación entretenidas, sino también de buena calidad en todos los aspectos. En esta, lamentablemente no encontramos un trabajo maestro y se queda únicamente con nuestro sello de recomendable para que no dudéis del buen rato que podréis llegar a pasar si no sois tan "quisquillosos" como lo es un servidor.

-Y mientras me voy a comer unas pipas que me está pelando el afila-lápices con orejas que hemos contratado-

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